Don Alberto (II).

Alberto y yo ya llevamos 3 años viviendo juntos y lógicamente, su familia nos ” desterró” de la familia, pero eso a Alberto no le molesta. Eso sí, ellos están muy al pendiente del dinero que el mensualmente les manda.

Son las siete de la mañana y el acaba de salir de bañarse, se subió Sobre mi, y empezó a hacerme cosquillas, yo también a él y empezamos a reír, fue su forma de despertarme para que me metiera a bañar. Rodamos abrazados por la cama mientras yo trataba de liberarme de él y empecé a sentirme excitado me quede mirando a Beto, bajo su bata de baño estaba desnudo, solo su piel a unos centímetros de mi que a toda hora lo deseo dentro de mi cuerpo; se hincó sobre mi y comenzó a pasear sus manos por mi pecho y a manosear mis tetillas, mientras se incorporaba lentamente, me miró a los ojos y nos fundimos en un beso apasionado. Le acaricié los lóbulos mientras introducíamos nuestras lenguas hasta el fondo de nuestros respectivos paladares. Sus besos siempre me inundan de un placer increíble y con sorpresa, noté que su jugo preseminal se vertía sobre mi pecho, me separé de sus labios y lo recogí con la punta de mis dedos, lo lamí golosamente (he aprendido a comer semen y ahora me gusta mucho) después le ofrecí mis dedos que lamió con pasión. Lentamente, Beto se levantó de la cam Empecé a subir y bajar mientras él suavemente empezaba a masturbarme. Nuestras corridas fueron de campeonato y casi de forma simultánea. La suya en mi cola, la mía sobre su pecho, su cuello y sus labios, y que succionó con avidez. Nos quedamos acostados, regularmente, yo sobre él, sobre mi Beto, sobre el hombre que amo y deseo más que a nadie en el mundo.

– Pedro, que nos ha pasado? ¿Porqué ya no es como antes? Disfruto mucho contigo, pero algo pasa, te amo, pero no se porqué ahora me siento como si esto fuera rutinario, se ha ido esa sensación de expectación, de novedoso, de…

– ¿Ya no me amas Beto? Le pregunté con un fuerte dolor en el corazón, era como una punzada que dolía muy hondo…

.

– No me mal interpretes bebé, te amo más que nunca, es solo que quisiera probar algo diferente respecto al sexo. Algo fuera de lo común entre nosotros.

Entonces, te gustaría tener sexo con otro hombre? Le pregunté, temiendo que fuera a decir que sí, pero sabiendo que era lo más lógico, y al mismo tiempo algo molesto, tanto que me levanté de la cama y me senté en la orilla de la misma con las manos tapándome la cara, y con una ganas de romperle la boca en ese momento que…

– No te enojes nene, – me contestó abrazándome por la espalda -, si me gustaría tener sexo con otro hombre, pero contigo enfrente, o participando. Hacer un trío, pero sin tener nada que ver con el hombre aquel. Sería como modificar nuestra rutina. Piénsalo, tu también participarías en ese momento. Yo no podría estar con otro sin que tu estés ahí.

– Beto, ¿realmente estarías dispuesto a hacerlo? –le pregunte con un dejo de incredulidad en la cara- porque, pensándolo bien, no era una idea tan descabellada, además, Beto tenía razón, yo amaba profundamente a Beto, pero era cierto que ya se había convertido en una rutina muy pesada. El trabajo, la casa, el sexo, la comida, y, por que no decirlo, la diferencia de edades…

– Si, si lo haría –me contestó con su rostro muy rojo, de vergüenza, pensando que tal vez yo me seguiría enojando.

Entonces le dije Está bien, HAGÁMOSLO!! Y me aventé a sus brazos llevando mi boca a la suya. Fue un beso que cerro un pacto, un pacto de amor y comprensión.

Ha pasado un mes desde esa plática, y aunque Yo he hecho todo mi esfuerzo, en muchas ocasiones nos enojamos porque el no quiere salir a pasear, aún le da pena que lo vean en los bares gay y eso a mí me molestaba. Para Beto fue muy difícil el salir del closet. Y por lógica, así era más difícil encontrar a un hombre que estuviese dispuesto a ir con nosotros.

En una ocasión, le pedí que fuéramos a bailar. Él en un inicio empezó a negarse, pero viendo mi insistencia acepto y luego hasta se emocionó.

Yo renté un lugar, (a el le gustaba c

omer en ese restaurante) el gerente se llama Jonathan, yo lo conocía, era gay y amigo mío, sabía que somos pareja, le hablé de nuestros sentimientos y le hice la propuesta de ir con nosotros a la casa, el aceptó. Le pagué una gran cantidad para que cerrara el salón azul y lo dejara especialmente para nosotros. Había músicos, dos camareros y Jonathan que estaría a nuestra total disposición. Que quede claro, no le pagué por sus servicios sexuales, porque Jonathan no se dedica a eso, le pagué para que nos dejara bailar solos, sin gente tres horas para Beto y para mi.

La cena estuvo deliciosa, hubo música de trío mientras cenábamos y después hubo música para que bailáramos. Quitaron la mesa donde cenamos y empezamos a bailar. Él en un principio se puso nervioso por que nos vieran bailando, pero yo les pedí a los músicos que se voltearan dándonos la espalda. A Beto le causó gracia que ellos hicieran lo que les pedí y eso lo desinhibió un poco. Nos pusimos a bailar una hermosa balada y yo me acerqué a el lo más que pude. Abrace su espalda y mi cara la deje apoyada en su cuello, cerré los ojos y empezó a bailar; él me abrazó la espalda con sus grandes manos y las fue bajando poco a poco hasta llegar a mis nalgas, empezó a sobarlas circularmente, poco a poco iba perdiendo su timidez; Y eso a mí me excitaba demasiado. Tanto, que el se me quedó viendo con una sonrisa exquisita al sentir mi pene erecto en su vientre y mis manos tocando sus hermosas tetas dentro de la camisa de seda que llevaba puesta. Me alcé de puntillas y le bese la boca, con un beso erótico, pasional.

Después de bailar tres piezas, nos fuimos a sentar nuevamente. Tomamos algo para quitar la sed, platicamos de algunas cosas y cuando entró Jonathan para preguntarnos si no se nos ofrecía nada, yo le dije a Beto:

– No te gustaría que nos lleváramos a Jonathan a la casa? Es gay, podríamos cumplir nuestra fantasía.

– ¿Crees que el lo aceptaría? Me preguntó. Pero su cara tenía un toque malicia y perversión que me fascinó. me acerqué a él y toque su entrepierna, tenía una erección, me acerqué más, lo besé y le dije ¡Llevémoslo a casa!, el estuvo de acuerdo y le llamamos. Queríamos calentarlo un poco para que estuviera de acuerdo con nosotros, claro, que Beto no sabía que previamente ya estaba todo arreglado.

Cuando Jonathan llego hasta nosotros, le dije que si quería bailar. El me dijo que no, que estaba trabajando. Beto le dijo “Te estamos pagando para que estés a nuestro servicio” quiero verte bailar con Pedro.

– Está bien Don Alberto, cumpliré su antojo, – contestó sonriendo.

Fue hasta la pista de baile y yo me retrasé un poco para decirle a Beto ” le diré nuestra idea, en cinco minutos te levantas y te pones a bailar con nosotros dos. El estuvo de acuerdo. Me acerqué a Jonathan y empecé a bailar con él, le dije que Beto estaba de acuerdo en tener sexo los tres, pero que iríamos a nuestra casa, Jonny estuvo de acuerdo , pero me dijo que el tiene su pareja que se llama Andrés, y que le gustaría llevarlo también. Y unos momentos después llegó Beto, nos abrazamos los tres y empezamos a bailar, por supuesto, fue más juego que baile, porque entre tres hombres abrazados la gracia del baile no se veía por ningún lado. Pienso que las carcajadas debían oírse por todo el Restaurante.

A la una y media, éramos los únicos que quedábamos en el restaurante. Jonathan despidió a los últimos meseros, les dijo “no se preocupen chicos, yo cierro todo”. Los Tres nos sentamos en una de las mesas a platicar hasta que Beto dijo “es hora de irnos.

Jonathan cerró todo, lo esperamos en nuestro carro, (limusina blanca)yo iba manejando, y ellos se sentaron atrás, desde el retrovisor me di cuenta que Beto solo esperaba mi autorización para empezar el juego, y le dije “Beto, ¿porqué no nos sirves a los tres wiskies y nos lo tomamos para ir calentando el ambiente?

Jonathan le dijo a Beto: Don alberto, podemos pasar por Andy? Es mi pareja y les aseguro que estará contento si nos vamos los cuatro a su casa.

Él me hizo caso y sirvió los tragos , le dio uno a Jonathan y otro a mi, después se sirvió uno el, prácticamente los tres nos lo tomamos de un sorbo; y me dijo Beto, bebé, pasemos a casa de Jonny

por Andy y preguntémosle si quiere venir con nosotros. Eso nos caldeó un poco y le sugerí a Jonathan:

– Jonny, porqué no besas a Beto? Te aseguro que es el hombre que mejor besa en el mundo. Beto se dejó hacer, Jonny lo beso, pero conociendo a Beto, pronto el que tenía controlada la situación fue él. Les dije Desvistanse, quiero verlos desnudos a los dos. Yo todo lo veía por el retrovisor, pero ya iba muy caliente.

Pronto llegamos a casa de Jonny, y el se puso el pantalón y salió para entrar a su casa y decirle a Andy si quería venirse. Nosotros dos estabamos en el carro esperándolos, y me pase para el lado de atrás, Beto empezó a besarme y acariciarme, con una fogosidad increíble. Yo no me di cuenta de cuanto tiempo pasamos ahí, así, magreandonos, pero de repente oí que tocaban en la ventanilla y era Jonny, con un muchacho muy guapo pero bastante amanerado, era Andy, les abrí la portezuela y les dije, pasen, en seguida nos vamos, les dí un beso a cada uno en la mejilla y a Beto en la boca y me pasé para el lado del chofer, arranque el auto y emprendimos el camino a casa.

En cuanto entramos a casa, iba caminando y empezándome a desnudar en la sala “Voy un rato al Jacuzzi” ¿gustan?- les dije-.

"Váyanse adelantando, ahora los alcanzo, solo quiero cerciorarme de que no haya nadie en casa y aprovecho para enseñarle la casa grosso modo a nuestro invitado” me dijo guiñándome un ojo.

Andy y yo nos fuimos al jacuzzi, y Andy se desnudo y se metio. Yo estaba sentado en el jacuzzi, de tal forma que podía ver la casa, y vi que Beto tomaba de la mano a Jonathan. Me dieron unos enormes celos cuando los ví en la cocina, y Beto se acerco a Jonny y le beso el cuello. Jonny reaccionó, presionando su verga contra la de Beto. y entonces lo beso en la boca. Jonathan gemía de placer, apretando aun más su verga contra la de Beto. Beto rompió el abrazo, y tomando la mano de Jonny, se dirigieron al patio. Se soltaron la mano cuando estaban próximos a llegar al jacuzzi. Beto entro de mi lado izquierdo, y Jonny involuntariamente emitió un sonido de admiración, cuando se dio cuenta del tamaño de la verga de Beto, se acercó y me dio un beso en la boca para tranquilizarme, por lo que pudiera pasar esa noche y haciéndome ver que aunque tuviésemos sexo con otros hombres, el me ama con todo su corazón, y me desea más a mi que a este otro hombre que estaba dispuesto a cumplirnos una fantasía.

La verga de Jonny también estaba dura como una piedra. Dio un saltó cuando sintió mi pie acariciándole su verga. La combinación del vapor, del agua caliente y su propia excitación por la situación, le hicieron sentirse mareado. En ese momento, Beto salió del agua y se movió al lado del jacuzzi donde Jonny estaba sentado. Jonny estaba impresionado de ver la enorme verga de Beto. Jonathan se sentó junto a Beto y metió su mano al agua y tomo la gran verga, acariciándole el prepucio, moviéndolo de arriba abajo sobre la cabecita. Abrumado con estas desconocidas sensaciones, Beto gimió. Oyó que yo decía algo, pero por la situación, no entendió lo que había dicho.

Llegó un momento en que les dije -"Ven, Andy, salgámonos del agua caliente".- Todos salieron del agua, Andy también se salió, mostrándome su gruesa y grande verga. Sus increíbles huevos, relajados por el agua caliente, chocaban contra sus muslos mientras salía del agua. Nos siguió a los demás hacia la casa y después hacia la planta alta. Cuando llegamos al segundo piso, Jonathan, sintiendo su malestar, suavemente puso su brazo alrededor de el y lo dirigió hacia un sofá que estaba junto a la pared. Y le dijo "Sientate aquí por un rato, ¿esta bien, Andy?". Beto y Jonny se dirigieron hacia la cama y se acostaron. Inmediatamente se abrazaron, Beto acostado encima de Jonyy, mientras este abría sus piernas como signo de aceptación. Se besaron por un momento. Pronto, Beto comenzó a besar el cuerpo de Jonny. Beso su cuello y comenzó a buscar con su lengua sus duros pezones. Tomo con su boca uno de ellos y comenzó a chuparlo. Su mano estaba ocupada torturando el otro pezón, pellizcándolo y exprimiéndolo, mientras sus dientes atormentaban al otro. Con Jonny gimiendo de placer, Beto se movió hacia abajo y comenzó a chupar la verga de Jonny, que ahora goteaba grandes cantidades de lubricante. Se lo metió comple

tamente en la boca, hasta que toco con sus labios el vello pubico. Subiendo su boca sobre la verga, jugo con su lengua alrededor de la cabeza, chupando de nuevo el lubricante que salía. Una vez terminado con eso, suavemente levantó las piernas de Jonny y comenzó a lamerle los huevos. Lentamente empujó las piernas de Jonnyhacia arriba y dejo que su lengua jugara co Andy se estaba hiperventilando debido a la excitante escena que tenia frente a él. Estaba tan concentrado con lo que pasaba en la cama, que casi olvido que él también tenia sentado a su lado a un joven guapo,… Yo.

Yo también caliente por lo que sucedía en la cama, me hubiera encantado tener la verga de Andy, metida en mi culo. Me incliné un poco y una vez más empezé a acariciar la verga de Andy. Mientras me inclinaba y me metía la cabeza de la verga de Andy en mi boca. Yo me tomaba todo el tiempo necesario para mamársela, mientras Andy veía como Beo se aplicaba lubricante en su verga y se la metía a Jonny. Jonny gemía de placer al sentir como le entraba la verga de Beto y le tocaba su próstata y Andy gemía de placer al sentir como su verga chocaba en lo mas profundo de mi. Nunca había mamado una verga que no fuera la de Beto, y esta no era tan grande,pero la mamé hasta lo más profundo de mi boca. La combinación de la ardiente boca envolviendo su verga provoco en Andy su orgasmo. Aventó carga tras carga de semen dentro de mi boca , experimentando un clímax como nunca antes lo había tenido. Sobre la cama, Beto comenzó a metérsela a Jonny. La cama se movía de un lado a otro, mientras violentamente metía y sacaba su verga del culo. Jonny emitía sonidos incoherentes de placer, mientras sentía como lo bombeaban. Ocasionalmente se podía descifrar un "¡Don Alberto, cógeme!". Beto estaba en un completo éxtasis sexual, que estaba completamente fuera de sí. Gritaba y gemía, mientras continuaba metiéndosela a Jonathan. Después de tragarme el semen de Andy, lo tomé de la mano y lo puse a mis pies. La verga de Andy seguía tan dura como el acero, incluso después del gran orgasmo que acababa de experimentar. Beto me llamó y me invito a la cama y me acosté, colocando a Andy encima de mi. Beto tomó el tubo de lubricante KY, extrajo un poco, lo unto en la verga de Andy , mientras me decía: "Bebé, hora si te toca a ti” y volteando a ver a Andy le dijo: “cógete a mi bebé, pero despacio, no le vayas a partir el culo con tu enorme verga". Andy, más excitado de lo que nunca había estado en su vida, lentamente presiono la cabeza de su verga contra mi cola y muy lentamente, siguió presionando su verga, hasta que la cabecita entro en mi esfínter, yo gemía en una combinación de dolor y placer apretando los músculos de mi culo alrededor de la verga invasora. "¡Métemela, Andy!" Grite. Andy, ahora totalmente en control de sus sensaciones, hizo exactamente eso. Movió su cuerpo hacia fuera en un movimiento rápido. Su verga se metió completamente en mi culo sus grandes huevos golpeaban contra mis nalgas. "¡Cógeme, si, cógeme!" Le Gritaba en pleno éxtasis. Mientras el virginal Andy comenzaba a hacer los movimientos universales para cogerme su novata verga momentáneamente se salió de mi culo … momentáneamente porque inmediatamente volvió a metérmela, ocasionando un paroxismo de placer y dolor en mi cuerpo. Entonces comenzó un constante mete y saca en mi culo, gozando el orificio que cordialmente recibía y apretaba su verga. El placer en mi cola duro mucho más, después d que Beto y Jonny habían estallado en sus propios clímax. Ambos miraban con asombro lo que sucedía, Yo tomé mi verga, subí mis piernas sobre los hombros de Andy, cerre mis ojos y empecé a gemir de placer al sentir como me entraba de nuevo.

– "¡Cógetelo, Andy!", Grito Beto. Andy, sintiendo nuevamente que estaba a punto de alcanzar el clímax, tomo mi cabeza en sus manos y me jalo hacia él. Usándola como palanca, metió toda su verga hasta lo mas profundo de mi. Después de varios movimientos, estalló en orgasmo, chorros y chorros, saliendo de su gruesa verga, quedaron en lo mas profundo de mis intestinos. Cuando la sensación del orgasmo disminuyó, él suavemente dejó que me recostara sobre la cama. Grandes cantidades de semen cubrían mi pecho. . Fue entonces cuando los demás se dieron cuenta de que yo tambi&e

acute;n había terminado durante la violenta cogida.

Yo fui el primero en despertarme. Me dolía la cabeza y la boca me sabía como si un grupo de soldados me hubiesen metido los calcetines en la boca. ¡!Vaya!, que noche hemos pasado, pensé.

Voltee mi cabeza y vi a mi lado a Beto, que aún dormía, y cerca de nosotros, en nuestra cama estaba Jonathan y Andy, dormidos y abrazados amorosamente. Nada puede ser tan hermoso como el ver a dos hombres abrazándose. Ahora estaba totalmente convencido de que aunque tuviésemos relaciones sexuales con otros hombres, Beto estaba enamorado de mi y yo de el, y eso no cambiaba con nada, ni por nadie.

Mientras recordaba los acontecimientos de la noche anterior, mi verga empezó a crecer y a ponérseme dura. Moví mi cuerpo un poco y abracé a mi gran amor. Me gustó la sensacion de sentir su suave pelo en mi mejilla y empezó a salir lubricante de mi verga mientras esta descansaba sobre las nalgas de Beto. La moví entre sus nalgas prietas y suaves, lentamente, para disfrutar el momento. Beto despertó, volteó a verme y me dijo:

– “Bebé, ¿te gustaría metermela?,

– Si, – le contesté- nunca te he penetrado, a ti no te gusta.

– Pero ahora si quiero que me la metas, será mi manera de darte las gracias por esta estupenda noche.

Yo solo sonreí y lo besé en los labios, después en el cuello, el estaba volteado dándome la espalda sobre su costado izquierdo, besé sus hombros y espalda, pasé mi mano hacia delante y agarre su gran verga, aún flascida entre mi mano y con la otra acaricie sus huevos. Mientras ésta despertaba, la empezé a sobar de arriba abajo, y pasando mi dedo sobre su cabeza roja, pronto estuvo erecta y, tomando el lubricante, me lo unté en la verga y el resto en su colita, y empecé a penetrarlo. Permanecí por unos momentos inmovil, disfrutando el sentir mi verga dentro de su apretado y caliente culito y mis brazos alrededor de su hermoso cuerpo. Beto, muy pronto empezó a moverse hacia delante y atrás, forzando a mi verga a tocar su próstata. Beto gemía suavemente mientas yo comenzaba a masturbarlo, metiéndosela aún más. Cuando la pasión nos gano, nuestra respiración agitada, nuestros gemidos y movimientos despertaron a Jonny y a Andy.

Beto tenía los ojos cerrados y su boca abierta,. Jonny, soltándose del abrazo de Andy, tomo mi mano con la que masturbaba a Beto y le mamo la verga, éste empezó a cogerse la boca de Jonathan y a cogerse a si mismo con mi verga en su culo. En cuestión de minutos, Beto se vino en la boca de Jonathan, y este chupo cada gota de semen que salía de su verga. Yo voltee a Beto sobre su estomago y empezé a cogérmelo de nuevo, pronto me encontré desorientado, y termine en la colita de mi amor. Nunca lo había penetrado, nunca se había dejado. Después de estos años juntos, era la primera vez que yo penetraba a Beto y fue fabuloso, fantástico. Nunca había terminado de esa manera. Sintiendo el orgasmo por todo mi cuerpo, deseando que una parte de mi se quedara anidada en su cuerpo. Ahora si Él me pertenecía.

El espectáculo que dimos calentó enormemente a Jonny, que le dijo a Andy, ” discúlpame un minuto… aquí hay un culo que se me está ofreciendo”. Tomo el tubo de lubricante y se dirigió hacia donde estabamos, yo descansaba sobre Beto, se puso un poco de lubricante en su dedo índice y me lo untó en la cola; yo, aún delirante por el gran orgasmo, disfruté la nueva sensación, y no me dí cuenta de sus intensiones hasta que ya era demasiado tarde. Jonny acomodó su cuerpo sobre el mío y su verga sobre mi cola y empezó a meterla de forma ruda, a mi, que estaba acostumbrado a la suavidad y ternura de Beto, me ocasiono un dolor terrible (aunque el hecho de que gritara excitaba mucho a Beto) el dolor fue tremendo y grité de angustia y dolor ” NO, POR FAVOR NO ME LA METAS”, pero era demasiado tarde, su verga ya estaba completamento dentro de mi colita. Jonny permaneció sin moverse unos minutos, mientras me decía al oído:

– “No te preocupes, se que duele al principio… pero se sentirá mucho mejor en unos minutos… ¿ves?, tu culito ya se está relajando… puedo sentirlo… ahora prepárate, porque te voy a dar la cogida de tu vida”.

Dicho lo anterior, Jonathan empezó los típicos movimientos al coger, me metía y sacaba la verga del culo. Mis gritos de dolor se conviertieron en gemidos de placer, y pro

nto mi pene que estaba en la colita de Beto se me puso dura de nuevo, ahora estaba disfrutando del placer de coger y ser cogido al mismo tiempo. La sensación era tan intensa, que casi inmediatamente me vine de nuevo en la colita de mi Beto y al apretar yo mi esfinter por el efecto del orgasmo, provoque también la grata sensación en Jonny, lo cual le provoco el orgasmo. Voltee mi cabeza hacia el otro lado y me di cuenta que Andy se masturbaba violentamente hasta que también se vino sobre la cama.

Jonny me sacó su verga de mi culito, y yo quedé acostado sobre Beto, en la misma posición, Beto se movió un poco y mi verga salió de él , me tomo en sus brazos y me acarició y besó durante un rato. Yo estaba llorando, soy muy chillón, pero nunca me había pasado al tener un orgasmo. El me abrazó y así nos quedamos mucho tiempo, dormidos, yo abrazado a Beto, Andy y Jonny abrazados también.

Después de aproximadamente dos horas, Jonny y Andy se levantaron, se metieron a bañar y nos dijeron adios. Los llevamos hasta la entrada de la casa, les dijimos de llevarlos a su casa pero ellos prefirieron caminar.

Ya para entonces eran las 12 del día. Nos metimos a bañar juntos en la tina, salimos, nos secamos mutuamente y en eso estabamos cuando Beto me dijo:

– Gracias Pedro, gracias por darme mi fantasía. Eres grandioso. Te amo tanto…

– Lo se Beto, se que me amas. Le dije al terminar el beso tan fogoso que me dio.- Al principio, francamente, no me gustaba la idea de compartirte con nadie, pero conforme pasaron los días me fue gustando la idea. Y mira, que bueno que fue así, porque te disfruté enormemente. Gracias por darme tu colita, la verdad es que tenía mucho tiempo de desearlo, pero sabiendo que no te gustaba desistí de pedírtelo.

– Si, lo se –me dijo Beto- lo que pasa es que es algo doloroso y las primeras experiencias que tuve no fueron muy agradables, pero hace rato, cuando sentí tu pene en mis nalgas, me dieron unas ganas enormes de ser cogido por ti… Pero te voy a decir una cosa, si Jonny o Andy lo hubiesen tratado, no los habría dejado. Solo me dejaré por ti, y solo de ti.

– Lo sé mi amor, lo sé. Oye, – le dije – vamos a comer o que?

– El “que” ya lo tuviste- me dijo riendo – así es que supongo que vamos a comer.

Bajé a la cocina, revisé la alacena y el refrigerador, encontre pasta y unos filetes, así que hice un espaguetti y los filetes los hice al mojo de ajo. Modestia aparte me quedó rico. Le grité a Beto si quería su filete termino medio o bien cocido y contestó detrás de mí, espantándome, que lo quería termino medio.

– Me espantáste le dije-. ¿qué haces ahí parado?

– Viéndote. –me contestó-

– Y que me vez, – le dije sonriendo-

– Lo hermoso que te vez desnudo y solo con ese pequeño delantal . las cintas del delantal dan en tus nalgas y las hace verse muy eróticas. –me dijo abrazándome por la espalda.

– ¡¡ Hey!!, le dije riéndo -, no debes abrazar al cocinero.

Así pasamos la tarde, comiendo, cogiendo y viendo la televisión. La experiencia le había dado nuevos ímpetus, y a mi me parecía fabuloso.

En la noche, como a eso de las nueve, me dijo de ir a cenar en donde trabaja Jonathan, me pareció buena idea, pero Jonathan no trabajaba esa noche, así que le llamamos por telefono y cuando nos dimos cuenta, Andy y Jonny ya estaban en la mesa con nosotros. No cenamos ahí, ellos nos llevaron a un Restaurante –Bar Gay que se llama “doble seis” aquí en mi ciudad, y ahí cenamos y la plática fue muy amena.

– ¿Qué hay de nuevo con ustedes dos?" Preguntó Jonathan. Cuando ya estabamos sentados esperando que nos sirvieran.

– Pues nada, aquí saludándolos y esperando que estén bien, -dijo Beto-

– "¡Fantástico!" Exclamó Jonny caminando de la mano de Andy, hacia nosotros, y después de sentarse, envolviéndolo en un cariñoso abrazo.

Platicamos de todo un poco, de sus vidas, de las nuestras y también de la noche pasada. Todos estuvimos de acuerdo en que fue una noche loca y lujuriosa, pero también quedamos de acuerdo para volvera a pasar juntos la próxima semana. Beto me miró a los ojos y me preguntó:

– ¿Quieres volver a repetir lo de anoche bebé?

– Si estamos juntos si, -le contesté-

– El me tomó la mano y me la beso, diciéndome que solo tendremos se

xo con otros hombres si estamos juntos en eso, somos un equipo, siempre juntos, lo que hace uno, lo hace el otro, de otra manera no.

– Jonny y Andy nos echaron bulla, nos reímos mucho, pero nos dijeron:

Nos gusta la forma en que se tratan, el amor que se tienen. Eso nos motivó a nosotros a querer estar con ustedes, ya veníamos planeando hacer una orgía, pero la parejas que conocemos no son muy estables que digamos. Algunas parejas que conocíamos ya tienen a otras personas, y el hecho de que ustedes lleven mas de tres años juntos nos dá mas seguridad. Creemos que al ser una pareja establecida no tienen muy arraigado lo de picar por otros lados.

– Pues no, dijo Beto, para Pedro yo fui su primera vez, y yo soy una loca de closet, así que no me gusta andar con unos y otros, de echo, no he tenido otra pareja aparte de Pedro, así que soy muy estable y fiel.

– Eso nos gustó de ustedes, dijo Andy. A nosotros tampoco nos gusta mucho eso de tener una pareja y luego otra y así. Nosotros ya tenemos dos años viviendo juntos y esta es la primera vez que nos interesamos en tener sexo con otras personas. Que les parece si quedamos en un acuerdo, tendremos mas sesiones de sexo entre nosotros, pero no invitaremos a nadie de fuera. Por lo menos, mientras nos dure el gusto. Sin problemas. Una vez que alguna de las dos parejas que conformamos este “matrimonio” se canse o se harte de la otra pareja, nos lo decimos francamente, y tan amigos como hasta ahora. Piénsenlo y la próxima semana que nos veamos, lo volvemos a discutir y nos dicen su respuesta.

Hasta ahí quedó la plática. Cenamos y cada quien nos fuímos a nuestras respectivas casas. Si decidimos algo, les haremos saber que paso la próxima semana y también les contaremos como fue nuestro segundo encuentro con Jonathan y Andrés..

Autor: Marco

marco80 ( arroba ) capitalino.com

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Escrito por Marqueze

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