DULCE AMIGA

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Estuve casada durante 10 años aproximadamente, con mi ex esposo dejé de ser virgen y toda mi vida sexual no conoció otro nombre que el de él. Me divorcié a los 31 años, 2 hijos tuve con él, y ellos viven conmigo.

Fue un cambio muy grande para mi, me acerqué mucho más a mis amistades y tuve mucho tiempo disponible, algo que nunca existió desde que tengo a mis hijos. Ellos fin de semana por medio se van con el padre dejándome sábado y domingo libres, los primeros fines de semanas luego de la separación me sentía muy sola, extrañaba muchísimo también, pero se fue apaciguando con el correr de los meses. Mi sexualidad estaba en un estado de pasividad hasta el fin de semana que les paso a detallar.

Los chicos con el padre, yo sola en casa. Arreglé con dos amigas para que vinieran a cenar en casa. Primero llegó Mariana, amiga desde hace muchísimos años, mi misma edad, soltera. Al ratito llegó Leticia, más joven que nosotras dos, estaba de novia, pero tenia sus días para las amigas. Cenamos Carne al horno con papas y tomamos vino tinto, charlamos mucho de diversos temas, y no paramos de reírnos durante toda la cena. Y por supuesto terminamos hablando de hombres y sexo.

– Gloria… hace cuanto que no tenés sexo?. Me pregunto Leticia. Mariana se sonreía.

– Uh..¡que pregunta nena!, hace bastante..por que?. Le contesté.

– Por que ya es hora de que despiertes!!!!!.

– Como haces para aguantar tanto tiempo?..te tocás?. Me preguntó Mariana.

– Estas loca!! No..nunca hice eso. Contesté

– Es normal gloria, yo a veces lo hago. Dijo Leticia.

Me sorprendieron las palabras de Leticia y hasta un poco me avergonzaron también. Por supuesto continuamos hablando de sexo y con unas copitas demás me deshinibí bastante y participé acotando cosas también. Miramos una película y Mariana decidió marcharse , pues según ella estaba muy cansada. Me quedé sola con Leticia y le ofrecí tomar un café, ella aceptó y nos dirigimos hacia la cocina. Comencé a preparar el café, ella se apoyó sobre la mesada.

– Gloria, vi tu cara cuando comenté que me tocaba y creo que estas errada en tus pensamientos. Me dijo. Yo simplemente giré mi cabeza mirándola a los ojos aprobando el tema de conversación. Ella continuó.

– Es muy importante conocerse una misma. Como podes pretender que alguien te haga vibrar de placer si vos no sabes cuales son tus limites, tus posibilidades de placer…Me entendés.?. Yo asentí con mi cabeza.

– Yo he tenido encuentros conmigo misma que me han dejado extenuada. Y eso me ayudo machismo para encontrar placer con un hombre. Nunca se te pasó por la cabeza tocarte?.

– si, alguna vez lo pensé, pero… no se… me parece algo incorrecto, además tampoco se hacerlo. Le contesté mientras comenzábamos a tomar sorbos de café de nuestras tazas.

– Yo te enseño!. Me dijo, convincente, sin dudar. Me quedé helada, sin palabras, no sabia que decir, si agradecerle o mandarla al diablo.

– Deja la taza, vení. Fueron sus palabras mientras me tomaba de la mano y me llevaba hacia los sillones del living. Solo me dejé llevar, pues dejé mi taza sobre la mesada y sin emitir sonido alguno la seguí.

– Sentate acá. Me acomodó en un sillón y ella se sentó frente al mío; estando a poco más de un metro de distancia.

Comenzó a sacarse las botas. Yo estaba desconcertada. Ni me movía. Se desabrochó el pantalón y comenzó a bajárselo con bastante esfuerzo pues tenia un pantalón muy ajustado.

– Dale gloria, sácate eso..no seas tonta. Me dijo dulcemente y sonriendo. Yo tenia puesta una pollera. Solo atiné a subírmela tímidamente por encima de mis muslos. Se sac{o la bombacha y quedó desnuda de la cintura para abajo.

– Quiero que 1ro. Veas como lo hago. Observa bien. Fueron sus palabras. Mientras acomodaba su espalda bien contra el respaldo abriendo sus piernas y colocándolas con los pies sobre el silló

n. Tenia una vagina con labios pronunciados y muy poquito pelo. Me sorprendía la escena que estaba viviendo pero no era mi intención a esta altura de poner fin a la misma. Acercó una mano a su vagina y comenzó a frotarse suavemente.

– Primero te acaricias así, con dos o más dedos sobre los labios…suavemente. Me dijo mientras se tocaba.

– Con los dedos como una v al revés te abrís los labios. Su vagina se abría, permitiéndome ver sus costados brillosos y rosados junto al comienzo de su agujero.

– Te pasas uno o dos dedos por dentro, sin olvidarte nunca de frotar y acariciar tu clítoris.

Bajó su otra mano y comenzó a meterse un dedo mientras no dejaba de frotarse con los dedos de la otra mano.

– Te metes los dedos que quieras y lo moves como si te estuvieran cogiendo, pero no te dejes de acariciar con la otra. Me decía. Llevó su cabeza hacia atrás y comenzó a gemir delicadamente.

– ahhh…ahhhh….asiii…ves?…asiii..ahhhh.

Me estaba excitando no entendiendo bien por que, pues lo único lógico para mi era calentarse con alguien de otro sexo.

– ahhh..sii…dalee…ahh…tócate glo..dale..ahh…

Me subí un poco más la pollera y apoyé mi mano sobre mi vagina por encima de la bombacha. Estaba muy mojada, al sentir mi mano apoyada en mi entrepierna sensaciones desaparecidas retomaron con más fuerza que nunca. Corrí un poco mi bombacha y comencé a tocarme, siempre observando a Leticia quien estaba disfrutando y mucho de su paja.

– Glo…déjame verte…estás toda tapada. Me dijo mirándome a los ojos y sin dejar de tocarse.

No lo contesté. Ella se acercó se arrodilló y me sacó las botas. Yo no sacaba mi mano de mi vagina.

– Vamos a hacer las cosas bien glo. Me dijo mientras sus manos subían por mis muslos tomando mi bombacha. La comenzó a bajar suavemente. Logró sacarla con facilidad. Se quedó arrodillada con sus brazos sobre mis piernas. Nos miramos a los ojos, cuando bajó su cabeza y la dirigió hacia mi vagina. No pude reaccionar, sentí sus labios, su lengua en mi concha y solo atiné a tirar mi cabeza hacia atrás y cerrar mis ojos.

Le coloqué mis piernas por sobre su espalda y apoyé mis manos sobre su cabeza. Estaba gozando como nunca, Leticia lo hacia excelentemente, sabía donde colocar su lengua, como moverla, como succionar mi clítoris con sus labios. Sentí sus dos manos que intentaban pasar hacia mi cola con esfuerzo pues yo estaba sentada, le facilite la cosa, apenas levantando mi cola y apoyo sus manos sobre ella, me agarró con fuerzas, parecía empujarme hacia su boca, parecía que me iba a devorar. Mis sensaciones iban en aumento a una velocidad que me sorprendía. Estaba sintiendo cosas que nunca sentí. Exploté en un gran orgasmo, acabando en su boca. No pude evitar gritar.

– Ahhh..Ahhh…siii…siii…siii…ahhhhh..ahhhhhhhh..siiii…siiiii..ahhhhhh.

Sacó su cabeza de mi entrepierna, se reincorporó y dirigió su cabeza hacia la mía. Sentí sus labios en mi boca, la tomé con mis manos de la cabeza, y nuestras lenguas se acariciaron fogosamente. Tenia sabor a mi flujo, no me importó, chupé su lengua, sus labios, su boca…

– Ven. Me dijo. Tomándome de la mano. Me llevó hacia el sillón más grande. Ella se recostó boca arriba. Y empezó a desprenderse la blusa que llevaba. Yo hice lo mismo, me saqué mi camisa, el corpiño. Y me recosté sobre ella. La sensación de mi cuerpo sobre el de ella me excitaba enormemente. Mis pechos apoyados sobre los suyos. Nos besamos nuevamente.

– Quiero que me cojas mi amor..quiero sentirte. Me dijo. Con sus 2 manos sobre mi cabeza me empujó suavemente hacia abajo. Entendí su propuesta. Baje mi boca por su cuello, lamiendo su piel, hasta llegar a sus pechos, no era grandes..pero si puntiagudos y con pezones pronunciados. Se los chupé, también las tocaba con mis manos..ella gemía delicadamente, eran como suspiros…

Bajé por su abdomen, siempre lamiéndola con mi lengua…llegué hasta su entrepiernas, ella abrió sus piernas y me dediqué a chuparle los costados de su vagina, haciéndola desear enormemente, finalmente toqué su vagina con mi lengua y comencé a moverla rápidamente, mi boca se inundaba de sus jugos, yo me los tragaba con placer…sin dejar de lamerla, le metí 2 dedos que rápidamente fueron 3, y los movía cogiéndola..

– ahh..ahhh

..ahhh..si bebe..ahhh…chupame la cola glo..ahh….

Bajé apenas mis labios hacia su ano, y se lo lami con gusto también, metiéndole la lengua hacia adentro de su agujero, ya lubricado por mi saliva y sus jugos también, le metí un dedo bien hasta el fondo…ella suspiró profundamente.

– Ahhhhhhhhhhhhhhhhh.

Luego le metí otro, la estaba cogiendo por el culo con mis dedos, aproveché para pasarle mi lengua por su clítoris…

– ahhh..sii..ahhhhh..AHHhhhhhhhhhhhhh..siiiiiiii bebeeeee…ahhhhhhhh….Acabo en mi boca también. Tuvo un orgasmo intenso. Sus jugos estaban desparramados por toda mi cara, me reincorpore hacia ella y nos besamos profundamente.

Fue mi primera experiencia con una mujer. Pero no la última.

Autor: Fabiana_groppo

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Escrito por Marqueze

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