Dulce día de San Valentín

Lo nuestro fue un encuentro accidental.  Se llamaba Michael era holandés, poco a poco nuestros mal entendidos se acabaron, resultaba ser mucho mas simpático de lo que me pareció en un principio, según pasaban los días su simpatía me calo hondo, muy hondo, la verdad es que desde entonces entraba mas a menudo al grupo de facebook con mas ilusión, entraba solo por conversar con el. La verdad es que la primera vez que vi una fotografía suya, me asombré, era un chico rubio, de unos preciosos ojos azules, empezamos a hablar casi diariamente, y poco a poco un sentimiento desconocido para mi empezó a aflorar, era mi chico perfecto, el príncipe azul que siempre había soñado. Después de unos días se me ocurrió preguntarle si tenía novia, a lo cual el respondió afirmativamente, me envió una fotografía de ella, era una chica preciosa, la verdad es que mi sueño se derrumbó al saber que el la amaba profundamente.

Los meses fueron pasando, y casualmente la relación son su chica se fue deteriorando, por un lado esto me hacia feliz, pero por otro me dolía ver como el sufría, se hundía, se ahogaba en sus penas, intenté ser su apoyo, su hombro donde apoyarse, quien le levantaba cuando se hundía en las noches de soledad y desesperación. Cada día que pasaba mi sentimiento iba creciendo, sintiéndome morir por no poder estar junto a el, entre él y yo había bastante tierra de por medio, mas de 4 h de viaje, no podía escaparme a darle un abrazo cuando lo necesitaba, no podía secar sus lagrimas cuando se derramaban, simplemente estaba al otro lado de la pantalla, intentando no dejar que se hundiera, llorando junto a el en silencio, sin que lo supiera, llegué a desear que los problemas con su chica se arreglaran, me dolía tanto verlo sufrir que deseaba lo mejor para el. Finalmente su relación no funciono.

Él se fue una temporada a su país natal, necesitaba desconectar de todo, estuvo vario empecemos a acariciarnos, era excitante verle en esa situación, con la verga durísima, deseando tenerme cerca, nunca había imaginado que me deseara, ni que pensara en mi. Aquella noche me masturbé para el, con mucho gusto, aunque deseaba mas perderme entre sus brazos, sentir sus besos, sus caricias, el roce de su cuerpo contra el mío, sentir su cálida y enorme verga como se acercaba a mi sexo húmedo y cálido, le amaba locamente.

Después de aquella noche conocí a un chico, que hizo que mis sentimientos cambiaran,  venía a verme a menudo, le comente a Michael lo que sucedía, y me dijo que era lo mejor para ambos, que lo que necesitaba yo era un chico que estuviera cerca de mi, que me mimara y cuidara como yo me merecía. Esas palabras me dolieron, por que por un lado deseaba escuchar, “no salgas con ese chico, espera un poco que en cuando pueda me voy a estar junto a ti para mimarte y cuidarte como te mereces”, pero no lo hizo, así que me lancé en brazos de otro hombre, la relación duro muy, muy poco, Michael desapareció cuando inicié la relación con este chico, no entraba casi a Internet, le envié un mail diciendo que la relación con el otro chico no había funcionado, a los pocos días apareció, me preguntó que había ocurrido, se lo conté y se enojó muchísimo como me había tratado el otro chico, aquel día cambiemos las tornas, no era yo quien le daba mi hombro para que llorara si no el me lo ofrecía, sus palabras me abrazaban, me acariciaban, sintiéndome refugiada a su lado.

Nuestra relación siempre se veía truncada, ya fuera por la distancia, o por los amoríos que aaparecían de por medio. Michael y yo retomamos lo nuestro donde lo dejamos, estuvimos muchísimo tiempo sin salir ninguno de los dos con nadie, finalmente se decidió venir a Barcelona a verme, me sorprendió cuando me dijo: -Mi niña el próximo 14 de diciembre a primera hora de la mañana pásate por el aeropuerto a buscarme, llego a las 8 AM.

Yo no cabía en mi gozo, iba a conocer a hombre que mas amaba en esos instantes, y además me lo dijo de forma repentina, ya que solo faltaban dos días para que fuera ese fantástico día, estaba nerviosa, feliz, ansiosa por que esos días pasaran. Estuvo preparando el viaje, se conectó justo la noche antes para darme el número de vuelo…

Me costó mucho conciliar el sueño, pero al final lo conseguí. Me levanté a las 6 AM, llené la bañera de agua caliente y me metí en remojo durante unos instantes, llené la bañera de sales de baños necesitaba relajarme estaba muy, muy nerviosa. Después de media hora en la bañera estaba mucho mas tranquila, relajada. Salí y me arreglé para la ocasión, salí corriendo hacia el aeropuerto ya que estaba bastante lejos de mi casa. Llegué al aeropuerto que faltaba un cuarto de hora para que el llegase, estaba nerviosa, corriendo de arriba a abajo, ni siquiera me había acordado de desayunar, cuando megafonía avisó que el vuelo había aterrizado salí corriendo hacia la salida de pasajeros, salía gente, pero no lograba ver a Michael, de repente alguien me abraza por la espalda, y me susurra al oído, mi niña que ganas tenia de verte, al girarme y ver a Michael las lagrimas de felicidad, empezaron a brollar de mis ojos, me abracé fuertemente a el, el levantó mi cara y me dió un dulce beso en los labios, un cosquilleo recorrió todo mi cuerpo, me dijo marchémonos de aquí, no he venido a Barcelona solo para conocer el aeropuerto, enséñame tu ciudad.

Salimos del aeropuerto, cogimos un taxi que no manos jugaban con mi pelo, sus labios recorrían mi cuello, besándome, me sentía en el cielo, pensé que todo era un sueño, pero no, estaba despierta, sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo, a jugar con mis pechos, me giré sentándome sobre de el, empecé a besarle apasionadamente, mis manos empezaron a jugar con su pelo, mientras que las suyas me cogían las caderas acercándolas cada vez mas a su miembro, erecto, cálido dentro del agua. Ambos estábamos excitadísimos, y lo de hacerlo dentro del yacuzzi me daba muchísimo morbo, así que colaboré acercándome mas a su miembro, el me miró a los ojos y me preguntó que si realmente deseaba a hacerlo, le respondí que me moría de ganas de sentirlo dentro de mi. Cogí su verga y la acerqué a la entrada de mi vagina, y la introduje poco a poco, el vaivén que proporcionaban las burbujas del yacuzzi ayudaba mucho, a hacer un movimiento lento, y suave, disfrutábamos al máximo cada movimiento, el me ayudaba a llevar un ritmo un poco mas rápido con sus manos en mis caderas moviéndome y le besaba apasionadamente era un sueño que se estaba volviendo real. Disfrutaba cada milímetro de su verga que tenia dentro, cada beso, cada caricia como si fuera la ultima de mi vida, deseando de que nunca terminara, intentaba alargar al máximo el orgasmo, no quería llegar tan pronto a el, quería sentirlo, gozar, sin llegar aun al orgasmo, cuando se percató de que intentaba alargarlo al máximo, introdujo un dedo dentro de mi culo, y no pude contenerme, me corrí, mi cuerpo temblaba y me abracé a el sin sacar su verga erecta de mi, hice por reponerme rápidamente, el aun no había llegado al orgasmo, así que a los pocos instantes estaba cabalgando sobre el dentro del agua, sentía sus gemidos, sus manos acariciando mis pechos firmes por la diferencia de temperatura del agua caliente y el aire frió del exterior, deseaba sentir como me llenaba de su leche, cálida, sabrosa, lo cabalgaba sin control, el no podía parar de gemir, me encantaba verlo así, perdido en el deseo, sin darme cuenta yo volvía a estar apunto de correrme otra vez, no podía parar el también estaba apunto de llegar, así que finalmente llegamos los dos a la vez, estuvimos un rato dentro del yacuzzi hasta que nos repusimos. el salió primero, se envolvió en una toalla, se acerco hacia a mi y me dijo venga, sal del yacuzzi que vamos a comer, me envolvió en la toalla y salimos a la habitación, cogió el teléfono y llamó al servicio de habitaciones para pedir que nos subieran comida para dos a la habitación.

El atendió envuelto a la toalla al del servicio de habitaciones, no lo dejó entrar dentro, cogió las bandejas y las entró Michael, yo estaba tumbada en la cama envuelta en la toalla, trajo un par de ensaladas, y carne y un delicioso postre unas copas de nata con sirope de chocolate. Comimos sin prisas, sin ropa, desnudos, parecíamos dos naturistas, era gracioso, comíamos y hablábamos completamente desnudos sin importarnos, ambos estábamos hambrientos. Después de comer nos entro la morriña, ambos habíamos madrugado mucho, Michael me sugirió que nos acostáramos un rato para reponer fuerzas que la noche iba a ser muy larga, nos tumbamos en la cama y Michael me acariciaba el pelo, estuvo así hasta que me quedé profundamente dormida, sentía a Michael como me abrazaba fuertemente, me sentía como si flotara en una nube, pensaba que cuando despertara todo esto habría sido un sueño, mi sorpresa fue al despertarme y ver que el seguía abrazándome, a mi lado, dormido, me giré y observaba como dormía.

Dedicado con todo mi corazón para ti Michael, sabes que te quiero aunque no siempre todo salga como esperamos.

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Escrito por Marqueze

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