Ecchi ro

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Esta es una parodia basada en el popular juego de red Ragnarok, espero que la disfruten, especialmente los que jugamos a este fabuloso juego.

La mansión se encuentra en perfecto estado, camino por los pasillos mientras paso la escoba recogiendo la mas mínima brizna de polvo. Solo se escucha el raspar de otra escoba que porta otra de las esclavas de el amo Kiel. Paso cerca de un espejo y me veo en el, mi vestido de sirvienta luce perfecto, al amo no le gusta que se arrugue o que se manche, sonrió al ver todo en orden.

Mientras camino, mi mente se remonta a pasados meses, no siempre fui una Alice (criaturas en el laboratorio de Kiel), nací en el pueblo de Payon, y tome el camino de los Hunters, lugar donde tuve una vida placida, al menos hasta que decidí prestar ayuda a la ciudad de Yuno, la cual pasaba líos con extraños ataques desde las montañas. Al estar investigando descubrí una pequeña acampada de aventureros, pensé que ir sola me haría ir más rápido, pero mas vulnerable en caso de problemas. Me asegure saludando abiertamente, eran tres hombres y una mujer, en una rápida inspección pude identificar sus profesiones, me dieron un buen recibimiento y me ofrecieron un poco de queso y vino, me preguntaron si estaba sola, les conteste que si, y me ofrecieron ir con ellos ya que también se dirigían a las montañas de Yuno pero ellos en la búsqueda de un raro espécimen de Poring (monstruo del juego). Acepte gustosa al menos así tendría quien me ayudara en las guardias de noche. Se presentaron cada uno de ellos, ya no recuerdo sus nombres, pero eran dos rouges, un merch y una Knigth.

Ya era algo noche cuando la knigth se incorporo y me ofreció un poco de vino, los otros ya estaban acostados así que al parecer no me libraría de hacer la guardia junto a ella esa noche. Tome la botella y le di un trago ligeramente severo, platicamos un rato sin mayor importancia, pero al os pocos minutos comencé a sentirme algo mareada, fuecuando la knigh se incorporo y camino hacia mi. Algo estaba mal, no me sentía dueña de mis actos. Con actitud decidida me tomo del cabello y me jalo para que levantara el rostro, con la otra mano se apodero de mi blusa y de un solo jalón desgarro la parte frontal. Mis pechos saltaron descubiertos, y ella en vos alta dijo: .”miren chicos esta zorrita tiene buenas teta, apuesto que sera una putita obediente por el resto de la noche”. Todos ellos se fueron incorporando, solo estaban fingiendo y yo estúpida no me di cuenta de nada. Con mirada semi-perdida vi como uo de los picaros se acercaba ya con la polla fuera, mientras se la sobaba. La mayor parte de sus palabras las he olvidado, parte por el efecto de la droga o por que no importa, solo recuerdo que ese tipo me empezó a pasar la polla por la cara tratando de hacerme abrir la boca, cuando logro metérmela, me sorprendí, ya que esa pija me supo deliciosa. Yo era virgen así que no sabia si era por el toxico o por que realmente era deliciosa. Inconscientemente comencé a chuparla torpemente.

– Pero miren chicos, parece que le gusta, si nos salio muy puta esta hunter.

Me tomo fuertemente de el cabello y comenzó a meterme la polla mas adentro hasta provocarme arqueadas, cuando ya no pude tragar mas polla, comenzó a follarme violentamente por la boca, de ella salia parte de mi saliva y un liquido viscoso. Al poco rato soltó espesos chorros de leche, los cuales no fui capas de contener y terminaron por caer en mis tetas y mi vientre. Caí de espaldas tratando de recuperar el aliento, pude verlos a todos rodeándome, ya estaban desnudos casi por completo, incluyendo a la knigth, la cual se frotaba descaradamente la vagina con uno de sus gruesos guantes.

– Chica Knigth: “Si hemos de venderte como esclava en Morroc, primero debemos adiestrarte para que chupes una polla o una concha por igual”.

Paso seguido paso cada una de sus piernas por los costados de mi cara dándome un  primer plano de su vagina, la cual fue bajando hasta ponerla a centímetros de mi cara. El aroma era fuerte, seguramente no se había dado una ducha en días. Mi primera reacción fue tratar de negarme, pero realmente me tenia hipnotizada. No podía separar mi mirada de esa peluda concha, abrí mi boca y saque la lengua, primero tímidamente, apenas roze los labios de su vagina, en mi lengua quedo un sabor penetrante, pero a la ves delicioso, un par de lamiditas más, y me encontré a mi misma clavando la lengua lo mas profundo que podía en esa deliciosa concha. Sus jugos empapaban toda mi cara, podía escuchar las risas de los chicos al ver mi reacción, debió parecerles hilarante, pero yo ya no era dueña de mi misma, la lujuria y la droga habían despertado en mi, un deseo que no podía contener. Sentí como ellos jaloneaban mis pantalones hasta sacármelos por completo. Uno de ellos tomo mis pelitos con sus dedos y me dio un fuerte tirón, el dolor fue intenso y di un grito, trate de cerrar las piernas pero me sujetaron las rodillas, con fuerza me abrieron otra vez.

– Calla perra, a mi me gustan las conchas depiladas, así que tendré que dejarte lisita.

Mientras tanto la knigh me dio una bofetada con su pesado guante.

– Chica Knigth: “Puta inútil, no te he dicho que pares”.

Sin pensarlo dos veces seguí bebiendo los jugos que emanaban de esa concha, claramente sentía como los dedos de los otros tipos jugueteaban con mi conejito. Mientras el merch se deleitaba arrancándome a tirones los pocos vellitos que tenia, el dolor era intenso, pero comenzaba a excitarme de cierta manera perversa. De improviso uno de los rouges dijo:

– Ya no aguanto, voy a cogérmela

– Chica knigth: “ok, pero recuerda seré yo la que le estrene el culo”.

La knigth se levanto y no pude evitar el estirar el cuello tratando de alcanzar esa deliciosa concha que se alejaba de mi alcance, eso hizo estallar las carcajadas de los allí presentes. Sentí toda mi cara empapada y vi al rouge colocado entre mis piernas con su polla en la mano, debía medir unos 18 o 19 centímetros pero a mi me pareció enorme. El tipo con la otra mano hurgaba en mi conchita estimulando mi clítoris, yo ya estaba moviendo mis caderas, deseosa, apenas fue cuando me di cuenta que si podía moverme, y abrace al tipo con mis piernas tan fuerte que casi lo derribo sobre de mi. Su polla frotaba mi pubis, y comencé a pellizcarme los pezones. Me pase la lengua por los labios saboreando los restos de los jugos de la knigth.

– Rouge 2: “¿la quieres perra?, ¿queres que te la meta? Se que la quieres, así que suplica por ella puta…
Tímidamente comencé a pedir ser penetrada:

– Por favor, por favor…

Pero solo me gane otra bofetada por parte de la knigth, para entonces me di cuenta que la líder de este grupo era ella.

– Chica knigth: “perra inútil, si quieres llegar a ser una buena putita tendrás que perder todo rastro de pudor, suplica como la puta barata que eres”.

Hice un nuevo intento:

– Meteme tu polla, cogeme como una puta barata, metémela muy adentro.

El rouge se regocijaba en su logro, frotaba la cabeza de su polla por entre mis piernas sin penetrarme.

– Rouge 2: “muy mal hecho puta, me estas dando ordenes, y aquí los amos somos nosotros”.

El tipo se incorporo alejando esa preciosa tranca, mas hurgo en una mochila y saco en enorme pepino, aun mas grande que su polla, se acerco a mi con una sonrisa y comenzó a frotármelo por todos lados. Sentí claramente como lo coloco entre mis labios vaginales y comenzó a hacer presión, sentí como me abría por completo, y sentí la respiración entrecortada. Sentí centímetro a centímetro como ese vegetal entraba en mi conchita Acostumbraba  a masturbarme, pero nunca me había metido algún objeto, sentí como el pepino chocaba con algo dentro de mi y pensé que había entrado por completo. Pero el rouge no estaba satisfecho empezó a empujarlo con mas fuerza, lo saco solo un poco, solo para volver a meterlo con mas fuerza. Fue cuando un dolor intenso me hizo gritar una ves más, sentí que algo dentro de mi se desgarraba y comencé a sollozar. El pícaro saco triunfante el pepino y lo mostró a la jefa de la banda.

– Rouge2: “mira, parece que esta putita era virgen”.

– Chica knigth: “que lastima, pudimos haberla vendido más cara aun, pero no importa, aun así esta buenísima. Si era virgen de chochito, entonces debe tener un culo delicioso…”.

Desvié mi mirada para ver a la knigth, y fue entonces que me percate, ella se había colocado un aparato extraño, era como una tanga, pero de la parte frontal sobresalía un enorme apéndice que asemejaba una polla de metal, era enorme y con especies de rugosidades, debía de medir por lo menos unos 22 centímetros, ¿era acaso eso con lo que planeaba estrenar mi colita? Algo salpico mi cara, pase mis dedos por ella y revise, era la misma leche que ya antes me habían hecho tragar. Vi a el otro rouge que sacudía su polla frenéticamente mientras me e chava otro grueso chorro de leche en la cara, comencé a lamerme mis dedos empapados en esa leche, pero sin dejarme ni un momento me incorporaron y me colocaron en cuatro puntos, la knigth comenzó a caminar triunfante y se coloco detrás mio.

– Chica knigth: “tal y como lo imagine, tienes un culo precioso, pero algo descolorido, por fortuna se puede arreglar…”.

Me dio sin contemplaciones un par de nalgadas fortísimas, trate de zafarme pero los otros tipos me tenían bien sujeta, sentí un chorro de liquido caer entre mis nalgas, después comenzó a frotarlo por todo mi trasero, era aceite creo, sus dedos lo guiaron hasta mi ano y clavo poco a poco un dedo, las caricias en mi colita me hicieron olvidar el dolor, y comencé a tomarle el gustillo, después un segundo dedo invasor entro en mi colita, comencé a jadear excitadísima, cuando retiro sus dedos, mire hacia atrás como suplicando con la mirada que continuara, y vi como untaba un poco más de aceite en el grueso falo de acero. Se veía demasiado grande y me dio un poco de miedo, ella lo noto y me trato de tranquilizar.

-Chica knigth: “tranquila perra, no eres la primer putita a la que le estreno el culo”.

Poco a poco fue acercándose hasta que sentí en la entrada de mi colita el frió toque del acero, puso sus manos en mis caderas, y sin aviso me dio un empujón que me clavo la mitad de ese garrote en el culo, quede paralizada por el dolor unos instantes, mas el dolor fue menguando. Mientras mi culo se acostumbrara a el invasor la knigth llamo a otro de sus compinches.

-Chica knigth: “tu, haz algo bueno con esa polla, metémela mientras me cojo a esta zorra y tu haz que se calle”.

A los pocos minutos el Merch se había colado como una serpiente entre mis piernas y fue metiendo su polla en mi vagina, mientras el primer rouge me tenia la polla en la boca, y aunque no lo vi, se que el otro rouge se cogía frenéticamente a la Knigth ya que podía sentir los empujones que nos daba, toda la barra de acero entraba en mi culo con facilidad, sentía la pelvis de la chica en mis nalgas.

Esa noche me corrí infinidad de veces sentía mi cara pesada de tanta leche, todo mi cuerpo estaba pegajoso, caí al piso sin fuerza, temblando de cansancio, pero a la ves me sentía feliz. Los tres hombres me rodearon una ves más, sus pollas estaban semi-erectas, me apuntaron y uno a uno comenzaron a soltar gruesos chorros de orines en todo mi cuerpo, la Knigth se puso a mi lado y me levanto del cabello. puso su cara cerca de la mía y me dijo:

– Sera mejor que te acostumbres a esto, encontraras amos que les guste orinarte, así que abre la boca perra.
Y sin separar su cara volteo hacia sus compañeros y ella también abrió la boca junto conmigo, su mejilla junto a la mía las dos con las bocas muy abiertas y siendo bañadas por un segundo chorro de orines, cuando el chorro termino voltee para mirarla a los ojos, y me pareció hermosa. con la cara empapada aún, y sin pensarlo comencé a lamer su cara limpiándola.

-Chica knigth: “u ju ju, vaya que nos salio muy guarra esta chiquilla, hasta sentiré algo de pena al venderla”.

Ahora que lo pienso…estoy comenzando a retrasarme en mis tareas, sera mejor que deje mis pensamientos para otra ocasión, al amo Kiel no le gustara que pierda el tiempo en recuerdos y descuide mis labores…

Si desean que continué con mi relato mandenme sus opiniones

Gracias…

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