EL CAZADOR, CAZADO

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El siguiente relato se inicia en una empresa petrolera, uno de los vicepresidentes, Carlos se encuentra recibiendo en su oficina, a un nuevo grupo de empleados, que se encontrarán directamente bajo su supervisión. Para el vicepresidente es una presentación más de rigor, en ocasiones no vuelve a ver a la mayoría de esas personas a menos que se las encuentre en el ascensor o en alguna actividad de la empresa, pero es parte de la política de la compañía, el que sus empleados conozcan aunque sea una vez, a la persona que se encuentra a cargo del área donde laboran.

Todo va transcurriendo, de la misma manera que en otras tantas veces, le han sido presentados los nuevos empleados. Todo parece de lo más normal, hasta que en el grupo, un joven de nombre Marcial, le toca el turno de ser presentado. Carlos no había reparado realmente en ninguno de los empleados, hasta que sus ojos y los de Marcial se encontraron frente a frente. En ese instante surgió una mutua atracción entre los dos. Al punto que como algo raro y bien fuera de lo común, Carlos se interesó no tan solo por el nombre y apellidos de Marcial, sino que también puso atención en que área, se encontraría destacado. Marcial por su parte, también mostró un súbito interés, por la persona del vicepresidente.

Pasaron los días y nadie sabe a ciencia cierta, como ese joven recién llegado de la noche a la mañana se encuentra ya asignado a la oficina del vicepresidente. Las malas lenguas comentan que se trata del hijo de uno de los más altos accionistas de la empresa, otros dicen que la esposa de Carlos es madrina de Marcial, y así corren varios rumores, todos falsos y sin fundamento alguno. Como a los tres meses, de estar en la firma Marcial, es citado a la oficina del vicepresidente. Carlos al verlo llegar a su despacho, la boca se le hace agua, pero sabe muy bien como disimular su gusto, por los jóvenes como Marcial. De inmediato le dice Carlos a Marcial, que hace falta que se quede esa tarde, tras cerrar las oficinas. Ya que tiene que revisar unos estados de varias de las cuentas, de las que Marcial se encuentra a cargo. Marcial lo ve más como una oportunidad de estrechar la relación con su jefe, que como un compromiso laboral, por lo que gustosamente acepta el quedarse después del cierre de las oficinas.

Son las seis de la tarde, y Carlos no aparece, se ha quedado retrasado por una inesperada reunión del directorio. Pero al llegar a su oficina, encuentra a Marcial, sentado esperándolo. Por unos momentos ambos hombres, hablan de las cuentas a las que Carlos hizo referencia, pero tras constatar este, que el personal de mantenimiento se había marchado. Cerran esos momentos, se encontraba formalmente mamando la verga de Marcial, como solo él sabía hacerlo. Ya los lametones y mamadas que Carlos le daba a la gruesa verga de Marcial, estaban a punto de hacer el efecto esperado. Fue cuando por mutuo acuerdo y consentimiento, ambos se detuvieron. Carlos deseaba disfrutar de la delicia que tenía y sentía que le palpitaba en su boca, pero la deseaba sentir dentro de sus pálidas nalgas. Por lo que se colocó, ligeramente reclinado sobre el diván a la espera de que la verga de Marcial, comenzara a penetrarlo.

El chico algo ansioso, agarró con su mano derecha su instrumento y mientras lo apuntaba al centro de las nalgas de su jefe. Con gran frustración vio como su verga con una rapidez inusitada, se tornaba flácida entre sus dedos. No podía creer lo que le estaba sucediendo, aparte de que se moría de la rabia, sintió una gran vergüenza y frustración, por lo sucedido. Carlos a todas estas, esperaba comenzar a sentir en su esfínter, la presión de la roja cabeza que segundos antes había mantenido dentro de su boca. Pero al ver que nada sucedía, repentinamente se dio la vuelta, para encontrarse con la floja verga de Marcial. Carlos no lo podía creer, esa cosa que segundos antes casi lo ahogaba por su grueso tamaño, casi se había desaparecido entre las manos de su dueño. Marcial estaba a punto de llorar, era tanta su indignación y malestar consigo mismo, que en un acto de total frustración inútilmente comenzó a masturbarse. Su miembro no respondía como él y Carlos esperaban.

Carlos lo tomó de las manos

y con voz calmada, le dijo. Tranquilízate, eso le pasa a cualquiera, de seguro estás muy ansioso. Si gustas te la vuelvo a mamar, a lo que Marcial respondió que si. Por unos instantes la verga se volvió a tonificar, pero de la misma manera que creció, de la misma manera se volvió a descojonar. Para Marcial eso había sido lo peor, que en su puta vida, palabras de él mismo, le había sucedido. Carlos en ese momento le preguntó, si tenía algún temor, o si le molestaba estar en la oficina, buscando el motivo por el cual, la verga de Marcial actuaba de esa forma y manera. Pero a todas estas Marcial respondía que no, que su mayor interés era el penetrarlo, pero que no entendía que le estaba sucediendo, en esos momentos. Fue cuando Carlos de manera fina le preguntó, si alguna vez a él lo habían penetrado. A lo que Marcial, respondió que no. Carlos le propuso que se dejase penetrar ligeramente, que existía la posibilidad que eso lo hiciera funcionar. Marcial no lo pensó siquiera, de inmediato dijo que si. Por lo que Carlos lo colocó, sobre el diván y abriendo las rozadas nalgas del joven, comenzó a dirigir su verga al colorado huequito del culo de Marcial.

A medida que Marcial fue recibiendo dentro de su cuerpo, la verga de su jefe, su verga comenzó a reaccionar nuevamente. Ya se encontraba plenamente clavado por Carlos, quien se comenzó a mover rítmicamente, sobre el sabroso culito del joven empleado. Mientras Carlos más se lo empujaba, Marcial más tragaba con su culo la dura y gruesa verga. Por un buen rato, tanto Carlos como Marcial disfrutaron mutuamente el uno del otro. Hasta que ya no pudiendo aguantar más, Carlos se vino completamente, dentro del apretado culito de Marcial. Aunque eventualmente, Carlos también se comió la verga de Marcial con su culo. Prefería que la relación continuase como fue desde el principio. Por lo general era a él a quien le comían el culo, pero desde esa noche, los papeles se cambiaron. Marcial pretendía ser el cazador, pero finalmente resultó ser el cazado. También cambiaron otr – linux – humor – hard – miscelanea – Novedades

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Escrito por Marqueze

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