EL DIARIO DE ELLA

¡Comparte!

Hace pocos días, me encontré con un conocido mío, Freddy. Que me narró lo siguiente. Pero antes les diré, que vive en la Florida, es ciudadano Americano, pero descendiente de familia Latina. Tiene como treinta y tantos años, entiendo que de buen ver, un tipo simpático y muy trabajador.

Hace cosa de dos años, visitó el país de origen de sus padres, donde conoció a una bella y hermosa joven, Jessica. De unos veinticuatro años, algo más alta que el mismo Freddy, con una hermosa cabellera negra, ojos embrujadores, labios carnosos y con un cuerpo de guitarra, que volvía loco a mi amigo. A partir de ese momento, gracias a su trabajo en una línea aérea, Freddy comenzó a visitarla, en cada oportunidad que se le presentaba. La cosa es que Freddy en una ocasión, estando de visita en casa de la joven, como se encontraban solos, no perdieron tiempo para ponerse a besarse y todas esas sabrosas cosas que hacen los enamorados, pero sin llegar al acto sexual propiamente dicho. Según mi amigo, era tanta su excitación que no podía ocultar la erección de su miembro únicamente con la tela del pantalón. Jessica al percatarse de dicha situación, de manera muy seductora, comenzó a pasar una de sus manos, por sobre el gran bulto que Freddy tenía entre sus piernas. Aunque a Freddy dicha acción, de la que él ya consideraba su novia, le encantaba. No dejaba de sentir bastante vergüenza, y como era evidente por lo colorado de su rostro. Jessica aunque le recordó que ella era virgen, y deseaba llegar de esa manera a su boda, le propuso que la dejase ayudarlo, a lo que después de un tímido si de mi amigo, ella con una de sus manos, le bajó la cremallera del pantalón y con sus mismos finos y delicados dedos, extrajo el erecto miembro de Freddy.

Suavemente, comenzó a masturbarlo, de manera delicada, pero firme, los dedos de Jessica agarraron el miembro de él. Por un rato ella desplazaba su mano de arriba a abajo, acariciando con suavidad la verga. Para Freddy eso era algo totalmente nuevo, y disfrutaba de lo que su novia hacía, para aliviarlo de esa frustrante presión. No es que Freddy nunca hubiera conocido mujer, no ya había estado casado unos años, se había divorciado de su mujer, por que esta sencillamente le dijo a él que deseaba hacerlo. Pero lo que Jessica en esos instantes estaba haciendo, nunca su ex mujer se lo había hecho. Menos lo que continuó haci aparte de maquillarse y arreglar algo su alborotada cabellera negra.

Esa noche durante la cena que lo habían invitado los padres de Jessica, solicitó la mano de su novia. Se casaron y fueron felices para toda la vida, y colorín colorado, este cuento se ha terminado. No la realidad es que si se casaron, por lo civil y por la iglesia. Pero ya en la primera noche de bodas, pasó un incidente algo raro. La Luna de Miel la comenzaron en un lujoso hotel de la ciudad, Freddy cargó a Jessica dentro de la habitación, siguiendo esa antigua costumbre, de quien sabe donde. Al estar dentro de la habitación su primer impulso fue el de besarse, aún con el traje de novia puesto, el que lentamente Freddy fue quitándole a Jessica. Hasta que esta quedara casi del todo desnuda. En cosa de segundos Freddy se despojó de su traje de novio, y ambos estando ya en la cama, continuaron besándose, y acariciándose mutuamente. Hasta esos momentos, nada raro ni fuera de lo común había pasado. Jessica se comportó algo tímida, pero la experiencia de Freddy le abrió el camino hasta su lindo y bien hermoso depilado coño. Como un acto de amor más que otra cosa, Freddy a medida que le fue besando por todo el cuerpo, comenzó a acariciar la rosada vulva de la que desde ese día en adelante sería su mujer, y la de otros más, como luego me enteré. La cosa es que entre los besos y caricias, Freddy llevó su boca hasta el coño de Jessica y por un largo espacio de tiempo, se dedicó a mamarla, la lengua y labios de Freddy chupaban y lamían el inflamado clítoris de la recién casada. Su saliva se fue confundiendo con la natural humedad vaginal de ella, los gemidos y malas palabras de Jessica se escuchab

an claramente en el pasillo del hotel. Coño papi que rico es esto, mete más tu lengua.

La joven e inexperta esposa, en ese proceso alcanzó no tan solo un orgasmo, sino que varios y en cadena como quien dice. Cuando Freddy dejó de mamar el coño a su mujer, ya Jessica estaba deseosa de que continuase con la siguiente parte. El himen de Jessica no ofreció mucha resistencia, al embate de cabeza de la verga de Freddy. Nuevamente sus gritos quejidos y gemidos, fueron escuchados con toda claridad hasta por alguno de los huéspedes que se encontraban hasta dos o tres habitaciones retirados de ellos, sin contar al pequeño grupo de empleadas que prácticamente hacían guardia frente a la habitación de la pareja. A la mañana siguiente al Freddy despertarse se encuentra solo, el traje de novia tirado en el piso, la maleta de Jessica abierta, pero ni rastro de la señora. En el lobby del hotel no le supieron decir nada, sobre el paradero de su esposa. Hasta que ya casi a las tres de la tarde, recibe una llamada de Jessica. Le dijo que se encontraba en casa de sus padres, que la perdonase, por haberse comportado como una niña pequeña, al abandonarlo sin decirle nada. Posteriormente, mucho tiempo después, Freddy se enteró de la realidad de lo sucedido en su noche de bodas. Al parecer una vez que Freddy quedó dormido como un tronco, como a las tres de la madrugada, Jessica se levantó de la cama se aseó y tras vestirse ligeramente, salió del hotel, de donde llamó por teléfono a otra persona, quien en cosa de pocos minutos la recogió a unos pocos pasos del hotel. La recogió Edgardo, uno que había sido pretendiente de ella, pero que la familia de Jessica no pasaba, por entre otras cosas ser un vago de siete suelas, adicto, jugador y mujeriego. Al parecer Jessica no se conformó con lo que Freddy había hecho con ella esa noche, y llamó al que ella realmente deseaba como amante.

En el trayecto al apartamento de Edgardo, Jessica le fue narrando todo, lo que su marido gemidos de Jessica fueron tales, que el guardia del estacionamiento, al principio algo temeroso, se acercó al auto temiendo que estuvieran matando a una mujer. Pero al ver por uno de los cristales como ese inquilino la tenía agarrada por la cintura y con fuerza empujaba su verga dentro del culo de ella, decidió disfrutar del espectáculo en lo que le fuera posible. Cosa que Jessica notó, pero en lugar de avergonzarse, se sintió mucho más excitada al saber que estaba siendo observada, por otro hombre, al que no conocía. Después de esa sesión dentro del auto subieron sucios al apartamento de Edgardo, mientras este se fumaba un porro, Jessica le daba una buena mamada.

Finalmente Jessica llegó a la casa de sus padres cerca de las dos de la tarde. Tras inventarle un cuento a la madre, llamó a su marido y con inocente voz, le pidió que la perdonase por actuar como una niña. La cosa es que para Freddy, todo ese tiempo pensó que su esposa, había estado en casa de sus padres desde la mañana. Ustedes se preguntaran como se enteró eventualmente Freddy, sencillo. Jessica tiene o tenía la costumbre de llevar un diario, en el que detallaba paso a paso todas y cada una de las ocasiones en que le fue infiel a su marido, pero incluyendo día, fecha, hora, lugar y hasta condiciones atmosféricas, es decir un día nublado, lluvioso, etc. Pero el martirio de Freddy prosiguió por varios meses, la pareja había decidido radicarse en Miami, por lo que Jessica debía sacar los papeles de inmigración, cosa fácil al estar casada con un ciudadano americano, como es el caso de Freddy. Durante par de meses, Jessica se quedó viviendo con sus padres, mientras su esposo regresaba a trabajar. Durante esa época, Mesalina una de las putas más famosas de la historia, se hubiera quedado chiquita al lado de las actividades de Jessica. Digo si tomamos en serio el diario de ella, que cualquiera pudiera decir, eso es producto de una mente calenturienta. Pero los datos son tan reales y exactos, que luego de haber sido corroborados, por lo menos la gran mayoría de ellos, no dejan espacio para presentar prueba en su contra. Pero siguiendo con lo que me contó Freddy, les diré, que eventualmente pudo conseguir que su linda y joven esposa, tuviera los papeles para la residencia en USA. Uno pudiera pensar, que la chica estaba algo loca o confundida, pero que al estar viviendo con su marido formalmente, cambiaría. Y si lo hizo desde luego dejó a Edgardo, pero en Miami conoció a otros hombres.

La primera cosa rara que Freddy notó, fue que J

essica se desapareció. Por espacio de dos días, tras los cuales él como loco la estuvo buscando hasta en las morgues. Según ella le comentó a su regreso, es que había estado visitando a unas amigas. Como al mes siguiente volvió a desaparecerse, como por espacio de tres días, su amiga estaba enferma y ella fue a cuidarla. La tercera y última vez que se desapareció, nuevamente fue por tres días, pero para esos momentos ya Freddy se encontraba muy incómodo por lo sucedido, así que le había encargado a un detective privado que se hiciera cargo del caso. Fue gracias a ese detective que encontró el diario y además fotos en la computadora, en un archivo escondido, al día siguiente el detective le dio ha Freddy la dirección de un antro de mala muerte en la pequeña Habana, donde su mujer se encontraba metida. Antes de que eso sucediera Freddy se dedicó a leer el diario de Jessica, encontrando que la primera vez que se desapareció, ya viviendo con ella, se fue de farra con un policía de ascendencia afro americana como le dicen ahora a los descendientes de los africanos en USA, que la detuvo por estar conduciendo a exceso de veloc

Mientras que ella golosamente se tragaba semejante monstruosidad, el negro le apretaba los senos. Hasta que decidieron entrar en la verdadera acción, Jessica se acostó sobre su espalda boca arriba, y manteniendo sus piernas bien abiertas, observó como esa barbaridad de miembro comenzaba a penetrarla. El sentir por todas las paredes de su mojada vulva, como ese grueso glande se iba abriendo al paso dentro de ella, la hizo alcanzar un rápido orgasmo, pero esa tarde no fue de lo único que disfrutó. Por un largo espacio de tiempo, sentía ese inmenso miembro que entraba y salía de su húmeda y bien lubricada vulva. Una de las cosas que recordó el empleado del hotel, fueron los gritos y cochinadas que la joven mujer decía a medida que el policía se la estaba follando. Lo que más le impresionó a Freddy, fue la manera en que ella relató en su diario, el momento que el policía comenzó a venirse dentro de su coño. Cuando Peter el policía comenzó a venirse dentro de mí, le pedí que me sacase su verga del coño y me la metiera en la boca, la cual chupé como una desesperada, hasta que él se quedó tranquilo. Al terminar de leer esas líneas, Freddy recordó con verdadero desagrado, como la besó toda cuando ella regresó a casa. Esa noche según el diario de ella, la pasó en compañía de su nuevo amante y un par de amigos de este, con los que mantuvieron una orgía de una contra tres. La segunda vez que se volvió a perder lo hizo por espacio de tres días, los cuales pasó puteando de lo lindo, en una barra de la Pequeña Habana. Según su diario, se encontró con un amigo de su hermano, pero que resultaba que el tipo era Gay, lo que no impidió que le indicase a la recién llegada, los lugares de mayor ambiente en Miami. Acompañándola la primera noche, hasta que la puso en contacto con un chulo, amigo del gay. Su nombre es Ricardo, pero es mejor conocido en los bajos fondos de Miami, como el Mamito.

Como todo buen chulo, primero debe probar la mercancía antes de exponerla. Por lo que los siguientes dos días, Jessica no hizo otra cosa que acostarse con el Mamito y sus secuaces, hasta el cansancio total. Jessica escribió. De los tres días que pasé con Mamito, el segundo fue el más movido de todos. Ya a eso de las once de la noche, llegó él en compañía de sus amigos o guarda espaldas. Yo recién me levantaba, así que me encontraba únicamente en pantys, al verlos llegar por eso de recibirlos, me pensaba poner una camiseta, pero Mamito me dijo que no hacía falta, y dándome un gran beso me comenzó a tocar todo el cuerpo frente a sus hombres. Sentí lo mismo que en mi luna de miel, cuando me acosté con Edgardo en la parte trasera de su auto, y ese guardia de seguridad nos observaba boquiabierto. En esos momentos prácticamente me arrancó los pantys, y me colocó sobre la mesa del comedor, en la que sin perder tiempo, comenzó a hacer el amor conmigo. Mientras que uno de los chicos preguntó algo y Mamito le dijo que si, que yo era su puta y que deseaba compartirme con sus amigos. Mientras Mamito me daba daga, por mi coño, el flaco ese, se sacó su verga, y me la puso en la boca. Desde luego que no perdí tiempo y de inmediato me puse a mamársela. El resto de la noche y part

e de la madrugada, me estuve acostando y mamándoselas, a todos los de su grupo unos seis u ocho tipos. Pero la verdad que ninguno como Peter. Tras terminar de leer las cosas escritas por su esposa, Freddy se sintió más que asqueado, y le preguntó al detective que podría hacer, deseaba divorciarse de esa enferma, lo más pronto posible. La tercer Hijo de Júpiter narrador ( arroba ) hotmail.com

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.