El disfraz de puta

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Subí por sus piernas hasta donde dejan de llamarse así, estaba que goteaba de mojada y yo ni tardo ni perezoso le metí un dedo a su panochita y se lo comencé a sacar y meter lentamente y me dijo que le metiera dos dedos y yo pues muy obediente le di gusto, con mí otra mano le comencé a masajear una de sus tetas y la otra con mi boca le comía su pezón, ella gemía quedamente. 

 

Un día y como casi siempre me encontraba muy caliente, lo malo es que me encontraba trabajando por la tarde en una empresa, pero como era fin de semana (sábado) había poco trabajo, por lo que pensé en comunicarme por teléfono con mi novia para pasar un agradable rato, estuvimos platicando unos instantes de varias cosas pero recurrentemente caíamos a los temas sexuales (lo cual me denotaba que ella también se encontraba caliente), pero salíamos del tema pero volvíamos y así nos resistíamos a hablar del tema pues yo conociéndola sabia que resultaría muy difícil para nosotros el calentarnos demasiado y no poder llevar a cabo nada físico.

Pero pasó lo que tenía que pasar y finalmente desistimos de huir del tema y comenzamos a recordar algunas de nuestras correrías sexuales por lo que nos encontrábamos calentísimos, ella me comentó que su mamá había salido a visitar a unos parientes enfermos fuera de la ciudad por lo que en casa solo se encontraba su papá (que por cierto es muy mayor de edad) y ella, a lo que le dije que me hablara claro, pues al parecer me parecía que estaba sugiriendo algo, ella solo sonrió pícaramente y me dijo que no, que nada, pero yo le dije que si era una invitación a pasar un ratito con ella, pues ella bien sabia que me podía ausentar en el trabajo unos 40 a 60 minutos sin tener problemas (ya que podría adelantar un poco el trabajo y permitirme esa salida), y su casa yendo en automóvil se encontraba como de 8 a 10 minutos y que podía ir para allá, ella me dijo que como quisiera pues por ella encantada, por lo que dije: espérame en 30 minutos mientras pongo todo en orden aquí.

Ella, para mi sorpresa, me preguntó que como quería que me recibiera, eso me puso a punto de estallar, y le dije como tú quieras pero algo super caliente, por ejemplo que me esperara sin ropa interior y que el resto ella eligiera el atuendo.

Más o menos a los 25 minutos me pude librar de los pendientes por lo que me fui a tomar un taxi el cual me llevó en 15 minutos, o sea que se tardó más de lo planeado por lo que yo iba muy tenso e impaciente pues tenía que regresar pronto al trabajo, y eso me estaba haciendo perder tiempo innecesariamente, por fin llegué, y toqué a su puerta ella me abrió recién bañada y me dijo que pasáramos a su recámara, que es la que se encuentra al lado de la calle, yo sin pensar mucho tiempo me introduje a su dormitorio, ella continuó en lo que estaba haciendo antes de llegar yo, se estaba maquillando, por lo que me senté en su cama a sus espaldas.

Le pregunté por su papá y me dijo que estaba en la habitación de al lado pero que le había dicho que iba a ir yo, eso me puso un poco nervioso pero me concentré en  mi novia por cierto que me desconcertó mucho pues la ropa que traía para nada era sexy, y más bien lo contrario, pues traía puesta una playera enorme, y una falda larga hasta los tobillos, además que yo desesperado como me encontraba por el tiempo, pues si recordaran tenía que regresar rápido, ella continuaba maquillándose por lo que alargué la mano para tomarle una nalga pero sentí que si traía ropa interior o algo así debajo de su falda por lo que me volví a desconcertar, a lo que ella me dijo, no te desesperes, ya voy.

Casi inmediatamente ella se dio media vuelta y me dijo: “Me ganaste, yo pensé que te ibas a tardar unos minutos más pero bueno no quedé como yo quería paro más o menos”, se había maquillado un poco demás, pero se veía bien, ella en eso se sacó la playera y traía puesto debajo una blusa semitransparente, negra, sin brassier, por lo que se le veían las grandes tetas hermosas que ella tiene, así como los parados pezones ricos, eso me dejó sin habla, enseguida se bajó la falda larga y debajo traía puesto una minifalda de mezclilla muy corta además que la traía un poco arriba por lo que apenas le tapaba las nalgas, se acercó muy lentamente dándome oportunidad a observar y admirar su rico cuerpo semi desnudo, yo estaba impávido y solo me moví cuando ella prácticamente se me encimó poniéndome una de sus rodillas en la pierna y me dijo “Toca abajo”.

Yo hasta ese momento me moví como si estuviera esperando la orden subí por sus piernas hasta donde dejan de llamarse así, estaba que goteaba de mojada y yo ni tardo ni perezoso le metí un dedo a su panochita y se lo comencé a sacar y meter lentamente y me dijo que le metiera dos dedos y yo pues muy obediente le di gusto, con mí otra mano le comencé a masajear una de sus tetas y la otra con mi boca le comía su pezón, ella gemía quedamente, en eso escuchamos que alguien salía y luego vimos pasar a su papá, pues la ventana tenía cortinas más o menos delgadas, y él se sentó junto a la ventana pero estábamos seguros que solo lo veíamos nosotros.

Luego ella me tomó de la mano y me llevó hasta un rincón de la recámara donde tenía un espejo grande recargado en un ropero que lo tenía para que la pudiera observar en reflejo desde abajo, ella se para muy cerca del espejo y comenzó a hacer poses, en las cuales con la minifalda abajo yo podía observar todo su culo y su vagina  con sus vellitos recortaditos y empapados, no soporté más y me quité toda mi ropa y ya desnudo ella se  abalanzó a mamarme la verga de una manera que me fascina, es toda una maestra en mamadas, después de unos 2 o 3 minutos de estar en su faena se levantó y me tomó de la mano y me llevó junto a la cama del lado de la ventana ¡a menos de 2 metros de su papá!

 Pues ella quería que le metiera la verga desde la posición de perrito pero quería estar de frente al espejo del tocador para poder vernos cuando se la estuviera metiendo, por lo que se la dejé ir toda de un solo golpe pues por sus mismos jugos hacia muy fácil la introducción, la bombeaba y mientras mis manos pasaban por toda su espalda, por sus tetas que en esta vez le subí su blusa para poder tocárselas sin nada encima, seguí bombeándola rápido y ella estaba en un éxtasis tan rico, tan intenso que la tomé por la cintura para darle las metidas con toda mi fuerza y ella incontrolable se deja venir trayéndome con ella al orgasmo aventándole toda mi leche dentro y ella ronroneaba pues dada a la cercanía de su padre podría escucharnos por lo que nos limitaba, tanto como nos excitaba, nos mantuvimos un momentito en esa posición.

Y cuando salió mi verga de su pucha (vagina) y le escurrieron lentamente unos hilos de semen por las piernas ella se levantó y caminó con las piernas abiertas hasta lo que sería el lugar donde se ponen los pies en la cama y se recostó levantando las piernas y me dijo “cómetelo” yo la miré con un poco de asco, por mi semen pues nunca se me habría ocurrido comerme mi propio semen, pero me dije pues dale gusto, comencé a comerle solo el clítoris por lo que ella se retorció, eso me prendió y seguí comiéndole el clítoris y poco a poco fui perdiendo el asco y me comencé a comer todo mi semen que estaba ahí, comenzando por el que le había escurrido por las piernas y siguiendo los chorros hacia abajo llegué hasta la vagina y comencé a lengüetear mi semen y lo puse en mi boca todo el que pude y entonces me incorporé y se lo convidé a ella con un beso, tragándose todo el semen que había en mi boca.

Mi pene por cierto ya estaba de nuevo erecto por lo que se lo metí así como ella se encontraba, en la posición de misionero, bombeándola rápidamente en eso a ella se le escapó un gemido bastante fuerte y yo le tapé la boca pues su papá se iba a percatar que me la estaba cogiendo.

 
Continuamos unos 5 minutos bombeando a toda velocidad la cambié boca abajo subiendo un poco las nalgas la ensarté y yo me senté (si no han probado esta posición es riquísima pues mientras uno les agarra las nalgas bombea uno con toda la velocidad que tenga y ellas al estar acostadas como que el pene les llega a no sé donde pero se vuelven locas).

Ella alcanzó un espejo de esos que tienen luz pues la habitación ya a esas horas estaba obscura y no quería prender la luz para que no se viera afuera lo que sucedía en la recámara, pues su papá seguía junto a la ventana, además para observar desde el espejo de la cabecera como me la estaba ensartando al igual que yo le veía su cara de éxtasis también, de vez en cuando volteaba a un costado para verme de perfil en el otro espejo del tocador, ya muy cerca del clímax, me recosté encima y ella giró su cabeza y me preguntó susurrándome: “¿Te gustó el disfraz de puta?”

Y por respuesta la bombeé con todas mis fuerzas y velocidad viniéndonos  simultáneamente muy intensamente, le di las gracias por su disfraz y por su sorpresa que me tenía deparada y nos pusimos rápidamente la ropa, me dijo que me acompañaba hasta la esquina de su casa poniéndose solo la playera encima y un short sin calzones, por supuesto, cuando salimos de su casa su papá seguía sentado en una banquetita junto a la ventana, me despedí de él  de lejos y nos fuimos a paso veloz pues yo tenía mucha prisa pues nos habíamos obviamente llevado más tiempo del pensado.

En la esquina mi novia me dio un largo y apasionado beso como despedida le dije ya regresa pues estas semidesnuda y la cuadra está llena de gente a lo que ella pícaramente me sonrió pero se dio media vuelta moviendo sus caderas de una manera muy provocativa por lo que casi me regreso detrás de ella pero pues el deber llama, afortunadamente en el trabajo no se me requirió sino hasta después de haber regresado.

Autor: Fiera en celo

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Escrito por Marqueze

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