El harem del nerd

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Mi nombre es David y quiero relatarles lo que me ocurrió…..

Hola amigos.

Mi nombre es David y quiero relatarles lo que me ocurrió, aun no sé si esta historia continuara o no, pero lo que sé decirles es que fue muy emocionante.

Antes de ello, paso a describirme.

Vivo en la ciudad de Puebla, en México, soy licenciado en filosofía y letras de la Buap, mido 1.75, moreno claro, tengo 27 años y soy un nerd.

Para aquellos que desconocen el termino nerd, les comento que es el clásico ratón de biblioteca, encerrado siempre con un libro, quizá un tanto alejado de las cosas de este mundo, metido mas en algún universo paralelo.

Jamas he tenido amistades profundas con nadie, pues un nerd, por lo menos en este pais, es considerado una especie de loco, que es el hazmerreír de los compañeros de trabajo o colegio.

Vivo cerca del primer cuadro de la ciudad, en lo que fue una bodega de los tiempos de la colonia, estamos hablando de un sotano enorme, con el techo altísimo. Un tanto oscuro, pero lo tengo bien adaptado hace tiempo mande construir un tapanco de madera, que es actualmente mi dormitorio, ahí tengo el ordenador y las paredes tapizadas de libros.

Esta un tanto desordenado, porque vivo solo, y Jamas tengo tiempo de hacer el aseo.

La semana pasada me entere por un conocido que se iba a abrir un casting para selección de extras en el filme “MAN ON FIRE”, estelarizado por Denzel Washington, pagarían $500.00 por DIA (unos cincuenta dólares norteamericanos) Es extraño que yo, un animal solitario deseara participar, pero últimamente mis finanzas no estaban muy bien, a pesar de que no pago renta, pues la vivienda que habito (obsérvese que no digo la casa en que vivo, porque esta no es casa y a veces siento que solo existo, que no vivo) pertenece a un tío de mi madre y él dice que será mi herencia cuando él fallezca.

Necesitaba el dinero y no dude en ir al casting.

Para ello me solté el pelo, el cual llevo al hombro, escondí mis lentes, y me fije de no llevar ningún libro ni nada que me relacionase con mi condición de nerd.

Sé que se me ve en la cara, pero podría ser que los directores no se fijaran.

El sábado pasado (21 de junio de 2003) me persone en la secretaria de turismo, donde estaba el equipo de reclutamiento, me tomaron una foto y me dieron un numero.

Al DIA siguiente fui nominado y me citaron con los demás (un total de 400 almas) para el lunes a las 6:00 a.m.

Llegue el lunes emocionado, decidido a abrir una nueva faceta en mi vida, sé que una participación como relleno en una película no es nada, pero para un ser encerrado y solitario es parte del crecimiento y la apertura.

Me pude fijar en las personas seleccionadas.

Los hombres en su mayoría eran blancos, muy altos y de ojos claros, también habíamos morenos, pero no muchos.

Las mujeres todas eran hermosas, se lucieron con este casting, estoy seguro que si hubo 30 feas entre doscientas mujeres que asistieron, fueron muchas.

Lo que paso fuera de cámaras es que los extras se juntaban según la costumbre de los seres humanos (animales territoriales, monos de tribu) en grupos, de conocidos y similares.

Así, universitarios con universitarios ricos con ricos idiotas con idiotas y el único nerd, totalmente solo como siempre.

Entre las mujeres pude observar un grupo de tres chicas de excepcional belleza.

Una rubia, calculo que medirá 1.65, de busto generoso, cintura estrecha, piernas bien torneadas y caderas y trasero enormes. Facciones perfectas piel como porcelana, delicada y radiante.

Una pelirroja más alta que yo, de piernas largas, una belleza de tipo exótico, boca deliciosa y nariz respingada.

Y una negra, también mas alta que yo, con un cuerpazo increíble, facciones finas y un vientre totalmente plano que invitaba a ser acariciado.

Al ver estas tres damas, mi erección se hizo casi dolorosa¡¡¡

Debo confesar que hace mas de dos años no tenia relaciones sexuales.

Es en serio, he sido tan rechazado, tan marginado que ya ni siquiera me he acercado a nadie.

¿Qué hago con mis deseos sexuales? Afortunadamente existe el Marqueze, lo que hago es bajar de esta pagina algún relato erótico que sea candente, que describa punto por punto el goce de los que aquí participan.

Lo leo y me emociono, después lo releo y me masturbo justo en los momentos más descriptivos, más intensos.

Sé que es un pobre consuelo, que lo mas adecuado seria en mi caso contratar los serv

icios de una prostituta.

Pero nunca lo he hecho, no tengo nada en contra de ellas, ni las margino, ni las desprecio, sencillamente no quisiera caer en ese juego, porque sabría que seria un acto solo por una retribución económica.

En fin dejemos eso a un lado.

Decía que vi a las chicas y pensé que de las tres no había a quien irle, cada una era como la quinta esencia de la belleza en su estilo, en su tipo.

Las mire y me sonreían, pero me paralizaba para hablar con ellas, así que ni siquiera me acercaba y solo me dedicaba a sonreírles y ser correspondido.

Así inicio la grabación de aquel DIA.

Hubo una escena de un tiroteo, donde teníamos que correr mientras los villanos atacaban una estética a tiro limpio.

Todos teníamos que correr a refugiarnos entre los portales o en la explanada del zócalo.

En todo ese tiempo les perdí la vista y de hecho casi me olvido de ellas, fue hasta la hora del almuerzo cuando volví a verlas, rodeadas de estúpidos ligadores de cerebros vacíos, que querían cortejarlas y acercarse.

Llego la noche y cada cual se retiro a descansar.

El DIA siguiente fue lamentable para mí, ya que un idiota ex compañero de la universidad me reconoció y les hablo de mí a su grupo de amigos.

Estuvieron fastidiándome todo aquel martes haciéndome preguntas estúpidas como ¿qué opina Aristóteles del Internet? Les ignoraba, como siempre hago con tipejos así.

Lo malo fue que en una de tantas burlas, las tres chicas escucharon como ofendían a un servidor, diciendo en tono de desprecio que mi madre me había parido en medio de un simposium de literatura (ese dato es casi exacto, pero eso es otra historia) Las chicas escuchaban como estos camorristas se burlaban de mi. Me miraron fijamente pero no hicieron nada, ni siquiera me conocían.

Quizá esperaron alguna reacción por mi parte, pero, como casi siempre, me trague la rabia.

La rabia y el dolor de vivir entre bestias que solo piensan en llenar sus estómagos y tumbarse a dormir, sin acordarse de que un ser humano se distingue de los animales porque tiene cerebro y sabe usarlo.

Me aleje de ahí, con la cabeza agachada, temblando y llorando de rabia.

Mi ego ha sido demasiado pisoteado, pero aun tiene cierto mecanismo de defensa, que reacciona frente a la humillación.

Bien, me dije que no importaba, incluso que me quemaran delante de aquellas divas.

Después de todo las probabilidades de que una de ellas quisiera ser mi amiga eran demasiado remotas, demasiado lejanas.

Incluso me hacían un favor los camorristas al quitarme el deseo de acercarme a ellas, era un pretexto para no verlas, no hablarles y olvidarme de ellas.

No soy tímido, puedo hablar en publico, incluso tocar la guitarra y cantar ante la gente, es algo que a veces hago en los cafés de por aquí, no soy tímido, repito, pero tengo terror al rechazo, así que era una ocasión para no exponerme a un desplante por parte de una de aquellas divas.

No seria la primera vez que una chica hermosa me tratara mal o incluso se burlara de mi deseo de ser su amigo.

Así termino ese DIA, con una depresión tremenda.

Llego el miércoles, ultimo DIA de filiación.

Las divas llegaron tarde, y yo me retrase un poco, el caso es que cuando ellas y yo llegamos a la explanada, el director ya tenia gente posicionada para las pocas tomas que restaban.

Me encogí de hombros y como sabia que aun no haciendo nada, solo por estar ahí ya tenia derecho al dinero de ese DIA, busque acomodo en el suelo, cerca de unas bancas y saque de mi inseparable mochila el libro de sionismo que estaba estudiando.

Me desconecte del mundo, como siempre que leo y así estaba yo hasta que llego a mi un niñito de unos diecisiete años.

-¿qué lees?- Pregunto el chico, me retire los lentes de fondo de botella, vi la pagina en que me había quedado y le extendí el libro sin decir palabras.

He aprendido que cuando alguien casi se ríe al hacer una pregunta de ese tipo o por ejemplo una pregunta intelectual, es para hacerte alguna burla, hacerte victima del escarnio o simplemente demostrar su ignorancia haciendo un comentario estúpido o deformando intencionalmente lo que le cuentes solo por joder.

El chico miro el libro y volteo hacia un lado, Ahí estaban los camorristas.

Las tres divas sentadas en una banca, y los camorristas (tres en total) de pie frente a ellas tratando de ligar.

Los tres miraron al que estaba conmigo, un pequeño cachorro de gilipollas y se rieron a carcajadas, no se de que, quizá recordand

o cuando su madre era follada por todos los hombres del barrio.

-ya déjenlo en paz, que no les hace nada- dijo la chica negra, señalándome con un dedo.

-uuuuyyyy¡¡¡- exclamo él mas alto de los camorristas, a mi parecer el cabecilla

– esta ya se enamoro del pinche nerd cuatro ojos- Me mordí los labios por dentro de la boca, procurando no decir nada, no expresar mi frustración.

-si, ya bájenle que no caen nada bien- dijo la pelirroja.

-mejor vamonos, con estas viejas no se puede- dijo otro de los camorristas.

El niñato me lanzo el libro, yo seguía sentado en el suelo, el libro cayo al césped, detrás de la cerca.

Se fueron, me incorpore recuperando el libro, que se maltrato un poco y se mojo de rocio en algunas hojas.

Me acerque a ellas y solo pude decir:

-gra,,, gra,,, gracias.

Las tres chicas me sonrieron y la pelirroja me dijo.

-de nada, si te vuelven a molestar ya sabes que nosotras te defendemos- y se soltó a reír.

Cuando alguien esta acostumbrado a ser la burla de los demás sabe distinguir los diferentes matices de una risa.

En la risa de la pelirroja, así como en las miradas de las otras dos damas, no encontré ningún signo de burla.

Pero me turbe demasiado, por un lado mi cuerpo reacciono instantáneamente y me disparo una erección brutal, por otro lado me corte demasiado porque no quería echar a perder las cosas, mostrando frente a ellas el enorme bulto que se veía bajo el Jean.

-gracias de nuevo, nos vemos al rato- Me di media vuelta y me aleje casi corriendo.

Llego la hora del almuerzo, y fuimos a las instalaciones de turismo, donde estaba nuestro comedor.

Termine de comer y fui al baño.

Desenfunde mi pene, entre tantas emociones, estaba que estallaba.

Orine en el mingitorio, y justo cuando termine escuche ese sonido tan peculiar de una mujer orinando en la taza.

-psssssssst pssssssssssssssst psssssssssssssst- Imagine que era algún gracioso, imitando el ruidito y no pude reprimir un comentario.

-MMMMMMM Eso sonó delicioso, si necesitas ayuda, con gusto te la doy jajajajaja-

La respuesta fue la risa clara y la cristalina de una voz de una mujer, dentro del reservado del water.

-nooooo, es que me metí al baño de hombres porque ya no aguantabaaaaaaaaaaaaa y en el de mujeres no hay lugaaaaar jajajajajaaaaaaaa-

Me sorprendí, pero la situación también me éxito, así que dije.

-¿pero ahora como vas a salir?

-si ya terminaste salgo y ya-

-jajaja-me rei-no te digo si ya termine o no, ya desenfunde y dispare, pero no te diré si ya lo volví a guardar-

-jajajaja que malo eres-

-Sí, el pistolero mas duro, más rápido, el larguísimo miembro de la ley al servicio de todas las damas del oeste jajajajaja-

-eso habría que verlo jajajajaja- respondió aquella voz que me tenia excitadísimo.

Estaba muy erecto, modestia aparte, mi miembro es muy largo y grueso, de respuesta muy rápida, claro que es algo que las mujeres que me desprecian por ser un nerd no saben, así que en el fondo me burlo de ellas por lo que se pierden. De cualquier manera, me lo guarde, si alguien entraba en el baño, cosa nada imposible, podía tornarse esto en un problema tremendo.

-¿ya te lo guardaste? Preguntó ella entre risas.

-No sé, ¿por qué no sales y lo compruebas jajajajaja?-

-bueno, listo o no, allá voooy- Y abrió la puerta del reservado.

Mi sorpresa fue mayúscula al verla.

Se trataba de la rubia del trío de chicas. La hermosa rubia.

Venia con un jean súper ajustado, botas estilo amazona y un top que dejaba ver sus pezones erectos.

Estaba muy roja, ruborizada hasta las raíces de sus rubios cabellos.

Nos miramos, yo a sus pezones y ella al bulto de mi pantalón, que era descomunal.

-si… si quieres puedes acompañarnos en nuestra mesa, hay cuatro lugares y nosotras somos tres.

-va…valeeee- dije yo hipnotizado. Perdido en esa mirada abrazadora de un color azul cielo infinito.

Salimos del baño. Los estúpidos camorristas nos vieron y estoy seguro que tuvieron que lavar sus camisas, pues la baba que les cayo de los hocicos fue bastante.

Me da risa pensar lo que habrán imaginado.

-traigo compañía jajajajaja- dijo la rubia en tono jocoso a sus acompañantes.

-mmmmm compañía masculina…-dijo la pelirroja mirando mi hinchada entrepierna-no me atrevo a preguntar

que hacían los dos en el mismo baño-

-no…no pienses mal- dije yo, nervioso.

Las tres estallaron en una carcajada coordinada que hizo volverse a varios compañeros y mirarnos.

Me senté con ellas, estallaba de nervios, pero me las ingenie para crear una conversación muy amena, hablamos de los signos zodiacales, de la historia de Puebla y de temas personales.

La pelirroja y la rubia resultaron ser primas hermanas, Lorena es la pelirroja, Victoria la rubia.

La negra se llama Shehira, es keniana, pero creció en México. De hecho las tres crecieron juntas, se quieren y se apoyan desde que tenían cinco años.

Paso un buen rato, ellas me miraban de un modo especial, las tres a la vez, Jamas nadie me había dado tanto mi lugar como ellas.

Me hacían preguntas y yo les respondía sin trabas, ellas sin llegar a ser nerds, valoraban lo que les decía, comprendían y ponían atención, mi erección era dolorosa. Necesitaba por lo menos sacar el miembro del pantalón y liberarlo un poco de tensión.

Me levante y me disculpe caminando hacia el baño, dejando mi mochila, y la chamarra tiradas de cualquier manera sobre la silla.

Ya en el baño me saque el miembro, no quería masturbarme, solo acomodarlo bien para que no me lastimara.

Aproveche para orinar, con dificultad debido a la erección, pero lo conseguí.

Cuando regrese con ellas, vi mi chamarra y mi mochila bien acomodadas en mi silla, fue un detalle hermoso, para un fulano que Jamas recibe detalles de nadie, juro que me conmovió hasta humedecerme los ojos.

Les di las gracias como pude y me senté, con la misma erección publica y notoria.

Cuando termino la comida y el descanso (descanso de no hacer nada, porque ese día solo hicimos acto de presencia) nos formaron a todos en dos filas para darnos nuestra paga.

Ellas tardaron en levantarse y cuando llegamos a la fila ya estaba bastante crecida, de hecho fuimos los últimos.

El sol nos estaba quemando, sobre todo a Victoria, que siendo tan blanca de piel estaba muy roja.

-si lo desean puedo quedarme en lo que ustedes se refugian allá enfrente, en la sombra-

-¿en serio? Pregunto Victoria agradecida.

-Claro.-

-eres nuestro galante caballero- dijo Shehira y me beso en la mejilla.

Así que me quede solo, mirando a la acera de enfrente, con una erección entre mis piernas tamaño burro.

Ellas me miraban desde enfrente, nuestras miradas se cruzaban, me tiraban besitos y sonrisas.

Los camorristas murmuraban estupideces.

El ex compañero de clases hizo alusión a mi madre, que es mulata cubana, diciendo:

-Lo que pasa es que ese pendejo es sobrino de Denzel Washington, porque su madre es una negra, seguro hasta les ofreció un papel- Bien, mi madre es una mulata cubana, y mi padre es un judío español, me siento muy feliz con eso así que grite, con un acento ibérico perfecto.

-claro que Denzel es mi tío, gilipollas de mierda, y Antonio Banderas es mi tío por parte de mi padre, de la raza negra he heredado una verga gigante, mucho mas larga que tu cerebro, en cambio tu eres un pobre hijoputa y no sabes quién coño te engendró porque tu madre es una zorra.- De hecho si, tengo un leve parecido a Antonio Banderas, y el camorrista aquel era fruto del mal paso de su madre, la cual efectivamente andaba con varios hombres cuando lo engendro.

Se sabia con el culo cagado y se quedo callado, no volvió a decir palabra.

Llego nuestro turno en la fila, las chicas se acercaron.

-Bien hecho David Banderas Washington- dijo Lorena abrazándome- los pusiste en su lugar.

Cobramos nuestros tres días de trabajo, y yo pensaba que ya nos despediríamos, así que Lorena dijo.

-nos encantaría conocer las poesías que escribes, digo, si no te molesta claro- Sonreí y conteste que si, que estaban invitadas a mi humilde cueva.

Subimos al coche de Shehira, las posiciones eran la negra conduciendo, y la rubia de copiloto, la pelirroja atrás de la negra y el nerd en atrás de la rubia.

-aaaaaaaahhhhhh ya se me cansaron los pies- dijo Lorena, quitándose los zapatos empujándolos con sus mismos pies, me miro a los ojos y pregunto:

-¿te molestaría si me quito las medias?-ella llevaba un traje sastre color gris, medias claras y zapatos altos negros.

-no, adelante- respondí, di indicaciones a Shehira del rumbo que debía tomar, un trayecto muy corto, pero un tanto conmocionado por las calles que se cerraron para la filiación.

Volví el rostro hacia mi ventana, para evi

tar ver como Lorena se quitaba las medias.

-ay David ayúdame que ya se me atoraron en los pies.

Efectivamente, la chica es tan alta que, en el reducido espacio del asiento posterior no podía alcanzarse los pies, la faena era muy incomoda.

Me incline sobre ella, sintiendo que el miembro me estallaba de éxtasis.

Tire de las medias y la libere de dicha prenda, estaban calientes, el calor provenía de su cuerpo y ahí corrí el riesgo de volverme fetichista y masturbarme con ese articulo tan intimo.

-me duelen los pies, ¿me das masaje?-pregunto ella, sacando las piernas de entre los asientos, sentándose de lado y colocándome los pies sobre mis muslos, tocando mi verga, sintiéndola dura y sonriendo de un modo seductor.

El auto viajaba despacio circulando con dificultad, yo tome sus pies entre mis manos, y comencé.

-mmmmmmmmmm que ricooooo, sigue así, se siente delicioso- Comento ella, sus compañeras de adelante se rieron.

-jajajaja a lo mejor se viene con ese masaje de pies- dijo Victoria.

-yo también estoy cansada David-dijo Shehira.

Por fin llegamos a mi cueva, para entonces estaba mareado de tanta excitación.

Entramos y las hice subir al tapanco, donde esta el ordenador.

Es una estancia bastante austera, el piso de madera, un escritorio con el ordenador y los artículos de trabado, las paredes forradas de libros y mi cama.

La única concesión al lujo es esa enorme cama, de un tamaño superior al más grande que se fabrica comercialmente, esa cama fue de mis padres, y me la regalaron cuando empecé a vivir ahí.

A falta de sillas nos sentamos ahí, encendí el ordenador y les mostré mis archivos de poesías.

Baje del tapanco y subí con wiskey, soda y vasos, me disculpe por no tener hielos, pero de hecho solo tengo un frigo bar viejo que no congela bien.

Serví los tragos y Shehira me dijo sonriendo:

-recuerda que a mí también me duelen los pies.

Ella llevaba minifalda de cuero, a juego con los botines, medias transparentes y una blusa blanca.

Me arrodille frente a ella y le quite los botines, me sentía como Salomón ante la bellísima reina del Saba.

Ella se incorporó, dándome el espectáculo de sus piernas perfectas, y sin ningún reparo se metió las manos bajo la falda quitándose las medias.

Las tres chicas miraban mi ordenador, mientras yo masajeaba los pies de Shehira, a punto de un infarto.

Ella gemia deleitada por la caricia en sus pies, murmuraba frases inconexas, mientras bebia el licor, al igual que sus amigas.

Termine con la negra y Victoria exigio su turno.

Me desabroche el cinturón, ya que mi pene se estaba lastimando con la hebilla, me incline ante la rubia y procedí a quitarle las botas.

-aaaaaahhhhhhh así, delicioso masaje mmmmm.- decía Victoria.

-dame también en las pantorrillas, me duelen mucho.- pidió en un tono meloso.

Pero ella traía un pantalón de mezclilla pegado a sus pantorrillas.

Intente meter mas manos por los bajos de esa prenda, pero no cupieron.

-espera, me pongo cómoda.

Acto seguido se puso en pie, se desabrocho cinturón y pantalón, mismo que ante mis azorados ojos deslizó por su cuerpo, piernas abajo, dejándoselo a la rodilla, se sentó en la cama y me ordeno:

-continua- Tire del pantalón y termine de quitárselo, llevaba una tanga de hilo dental color azul cielo.

Yo estaba que me moría, a punto de un infarto.

Tome su pantorrilla derecha y comencé a masajear.

-aaaaaaaahhhhhh tienen razón, este cuate tiene unas manos deliciosas aaaaaahhhhhhh mmmmmmmmmm-

Shehira y Lorena se arrodillaron, una a cada lado mío.

Con movimientos seguros comenzaron a desabrocharme la camisa, que desapareció como por encanto, frotándome el torso, los brazos y la espalda.

-tu también debes estar cansado y mereces ser atendido.- me dijo Lorena al oído, besándome el lóbulo de la oreja.

-gra..Gracias- musite casi sin voz.

¿Atendido yo? ¿Un paria social? Yo estaba al borde del infarto, millones de emociones se entremezclaban en mi interior.

La excitación sexual del momento, el contraste del trato que estaba recibiendo de parte de ellas y lo que hasta entonces el mu8ndo me había brindado.

Estaba muy emocionado, los dolores y las humillaciones del pasado, todo eso quizá hubiera valido la pena, así valoraba mucho mas este regalo del cielo.

Un llanto manso escapo de mis ojos al sentirme acariciado

.

Un terror a perder esto, un terror a despertar de este sueño me estaba ahogando.

Victoria se incorporo, ya se había sacado el top. Y sentada frente a mí, como una Venus nacida de la espuma me miro a los ojos y dijo.

-David, cálmate, ya no estarás solo nunca mas, siempre contaras con nosotras tres.- Se puso en pie, despojándose de la ultima prenda, la tanga.

Mostrando a mis ojos un cuerpo perfecto, un sexo cubierto por un delicado vello pubico color trigo, un poco mas oscuro que su cabello, de pie me lo ofreció a la boca hambrienta de sabores y deseosa de entrar en acción.

¿Se puede besar una vagina de un modo casto? Besarla como besarías la frente de una madre, como besarías la mano de una reina.

Ese día. Con el primer contacto de mi boca en ese sexo comprobé que es posible.

-chicas, gracias por este momento, es algo maravilloso-dije, murmurando.

Y hundí por fin mi rostro entre esos muslos, mi boca en ese sexo incendiario, en ese volcán amado.

Las otras dos mujeres recorrían mi cuerpo, y se desnudaban.

Me retire el pantalón y el bóxer, estábamos los cuatro desnudos. Acosté a Victoria y abrí totalmente sus piernas. Bese sus pies poco a poco, subiendo.

Cuatro manos se apoderaron de mis genitales, mi verga, circuncidada y en toda la plenitud de vida fue introducida a una boca.

Shehira, realizando ese acto de amor oral. Metiéndose el miembro hasta la garganta.

-tienes razón, tu verga es como las vergas de los negros- murmuro enronquecida de deseo.

Y succiono con fuerza.

Recorri las piernas de Victoria con mi boca, hasta llegar a su sexo, el cual abrí con los dedos de una mano.

Lorena se colocó al lado de su prima y comenzo a masturbarse. coloque mi mano libre en su sexo, masturbándola yo. Mientras me comía el coño de su prima, que se retorcía y gemía como desesperada.

Ambas se tocaban cada cual sus pechos.

Tome una mano de Victoria sin dejar de masturbar a Lorena, y la coloque sobre un pecho de esta. Pareció como si fuese a quitarla, pero enseguida masajeó la teta ajena.

Volví a su sexo, lamiendo sus labios vaginales, encontrando el clítoris, clítoris que bese y succione.

Shehira seguía mamandome la verga, mientras se masturbaba.

La primera en venirse fue Victoria, salpicándome la boca con sus jugos, enseguida Lorena gemía mientras se incrustaba los dedos con violencia y se venia, siendo su pecho estrujado por las manos de su prima.

Yo estaba a punto, pero tenia que durar, pues estaba con tres hembras maravillosas.

Me incorpore, sacando mi verga de la boca de Shehira.

La coloque de rodillas, donde momentos antes había estado yo, de frente a Victoria.

La incline y coloque mi verga lubricada por su propia saliva a la entrada de su coño.

metí la punta y la retire, Volví a meterla y retirarla varias veces.

Ella movía sus caderas de ébano buscando la penetración. Dejo caer su cabeza entre los muslos abiertos de victoria.

-carajo. Penétrame cabrón me muero de ganaaaaaaaaaas- grito fuera de sí.

Se la deje ir de un solo golpe de riñón que la hizo arquear la espalda y abrir mucho los ojos.

Sus manos se apoyaban sobre los muslos de mármol rosa de Victoria.

Empecé el vaivén, lento y rotativo, dando efecto al movimiento.

Ella respondía de maravilla a mis embestidas y sacudía su melena rizada.

Yo entraba y salía de esas deliciosas profundidades que presionaban mi verga.

Ella podía mover los músculos internos de su cueva, exprimiéndome el falo.

El contraste de esa piel con la MIA, la voluptuosidad de ese trasero puesto ante mí como una ofrenda.

El chop-chop de nuestros sexos, nuestros genitales uniéndose del modo mas sublime.

Mis manos recorrían esos pechos, pechos creados para el placer.

Ella empezó a gritar palabras que no entendí en su lengua materna, gritaba y sacudía la cabeza, presa de un arrebatador orgasmo.

Agacho la cabeza, dejándola caer sobre el sexo de su amiga, buscando aquella gruta, Era maravilloso ver sus pieles, una blanca inmaculada, la otra negra perfecta, juntas.

Victoria trato de resistirse al beso lésbico. Pero su prima la detuvo colocando su sexo en la cara de la rubia.

Era fantástica la visión de ese contacto lésbico incestuoso. Victoria sentía las caricias en su vagina, caricias de una lengua femenina, y daba placer a su propia prima.

Mi verga era exprimida en las profundidades de aquella mujer negra, deliciosa, amant

e y amada.

Shehira fue quien empezó a venirse de nuevo, en una cadena de orgasmos múltiples que la hicieron gemir mientras mamaba el coño de Victoria.

Luego la rubia grito su orgasmo, clavando de golpe tres dedos en el coño de la pelirroja, que se retorcía victima de un clímax brutal.

No aguante mas, las contracciones de Shehira me hicieron explotar en su interior de un modo salvaje.

Vi luces de colores alrededor de mi cabeza y grite su nombre, combinado con mis lagrimas.

Lagrimas de triunfo, de agradecimiento por el regalo de su cuerpo.

Me deje caer sobre su espalda, mis rodillas temblaban.

Unas finas manos levantaron mi cabeza y Lorena me dijo.

-eres un mal anfitrión, soy la menos atendida por ti-

-amor, eso tiene remedio- dije sonriendo.

Saque mi verga de las entrañas de Shehira.

Quizá suene increíble, pero tengo la fortuna de que mi verga continua erecta después de venirme. Me puse en pie ante la pelirroja que estaba sentada en la cama.

Ella tomó mi instrumento entre sus manos, y se lo llevo a la boca, degustando la mezcla de semen y flujo vaginal.

Succionaba de una manera deliciosa, masajeando mis bolas con sus dedos ansiosos.

Así estuvimos un reto, las otras chicas nos miraban, un poco mas relajadas por los orgasmos vividos.

Saque mi verga de la boca de Lorena y la hice acostarse en la cama.

Coloque sus tobillos en mis hombros y mi verga en su entrada vaginal.

Me deje ir poco a poco, al principio no entraba, ella es muy cerrada en su intimidad, así que me fui despacio.

Entro la mitad y comenzamos a movernos, ella daba movimientos arriba abajo, haciendo fuerza con sus tobillos en mis hombros, clavándose mas mi verga, que sellaba las paredes de su vagina.

Estuve totalmente en su interior y ella seguía moviéndose así, tocándose el punto G, yo sentía como la punta de mi falo le llegaba hasta la matriz.

Yo ya me había corrido en Shehira y estaba mas tranquilo que al principio, así que podía darme el lujo de admirar ese cuerpazo perfecto que me estaba follando.

Mis manos recorrían esas tetazas, de pezones carnosos.

-¡aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh grito Lorena acelerando nuestro ritmo.

Ella jadeaba y se venia de un modo delicioso.

Yo me movía poseído por esa furia salvaje.

Me estaba follando a una pelirroja, una vikinga hija de algún furioso guerrero.

Ella vivió dos orgasmos mas, con ese ritmo acelerado.

Yo me corrí, bramando en hebreo, yidish, español, ruso y francés.

Caí sobre ella con mi verga clavada hasta su matriz mientras la irrigaba.

Nuestras bocas se encontraron en un beso apasionado, lleno de amor y deseo.

Yo lloraba, a mares en un llanto manso.

El llanto del exiliado, del paria que vuelve al hogar.

Al hogar que es un cuerpo femenino candente y dispuesto.

Unas manos sobaron mis riñones mientras yo tenia los ojos cerrados.

Volví mi mirada y era Victoria. Aun no la había penetrado a ella y supuse que deseaba su ración.

Me salí de la concha de su prima, mi verga estaba a su máxima expresión.

Era increíble, pero lógico si pensamos en todo este tiempo sin sexo, unas cuantas pajas no llenaban mi vida sexual y esta mega sesion de sexo era un acontecimiento único.

Yo deseaba dejarlas complacidas a las tres.

Mi verga estaba barnizada en semen y jugos de la pelirroja Lorena Me puse en pie y la rubia se sentó en la cama. Le coloque mi miembro cerca del rostro.

Ella lo tomo entre sus manos y lo recorrio por su rostro, untándose la crema mixta.

Lo puse en la entrada de su boca, de labios carnosos.

Era una vision deliciona, estaba totalmente roja y muy exitada.

Succiono con fuerza, como queriendo tragárselo, yo inicie un ritmico vaiven en su boca, follándosela frenéticamente mientras estrujaba sus pechos con ambas manos.

Así estuvimos un rato, me salí de su boca y me inclkine, acariciando sus pechos, besando su cuello.

Las otras dos chicas se fundian en un abrazo tremendo miewntrqas se exploraban los cuerpos.

A lo que se veis, anbas se traian ganas, Jamas habian tenido contactos lésbicos, pero estaban aprendiendo rapidamente.

Abri las piernas de Victoria, tirando de ella al borde de la cama.

Ella acostada, yo de pie con la verga apuntando a su vagina, el glande enrojecido de exitacion.

Penetre despacio y ella bramo mi nombre, con furia.

Le sujete las piernas con ambas manos y en esa postura le llegue hastra la matriz.

Su calida intimidad me daba la bienvenida mientras al lado de nosotros Shehira y Lorena estaban liadas en un 69 ar

diente que de solo verlas hizo que mi verga se estremeciera y me clavara aun mas en Victoria.

La rubia y yo iniciamos una cadencia deliciosa, ambos mirando a las chicas que se comian sus sexos. Victoria no se quedaba a la zaga en lo que a presiones vaginales se refiere, al igual que sus compañeras sabia exprimir la verga y yo me sentia en lo mas profundo de la gloria.

Entraba y salia, sujetando sus piernasque estaban tensas.

Yo gritaba deleitado, follando a una belleza rubia.

Una mitica Walkiria que me había elegido para la danza sagrada de la procreación.

Se agit5aba a cada embestida y ascendia a la cúspide de orgasmos multiples mientras mis bolas chocaban violentamentye con su hermoso trasero.

-aaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhh aaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh siiiiiiiiiiiiiiiii meeeeeeeeeeeee cooooooooooooooooooooorroooooooooooooooooooooooooooooooooo mueveteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee matameeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee- gritaba electrizada.

La cúspide llego unos minutos después de haberla penetrado, nos venimos juntos en un orgasmo bestial, que se prolongo gracias a los movimientos voluntarios de sus musculos vaginales.

Salí de su concha y la coloque enb cuatro patas sobre la cama. Su trasero me quedaba perfecto a la altura de mi miembro estando yo de pie.

Acaricie sus nalgas rotundas, color sonrosado y textura sedosa.

Mis dedos encontraron el orificio anal yella dio un respingo.

–ay, nunca me habian tocado ahí- dijo un poco alterada.

Las chicas ya se habian venido en su 69 y Shehira dijo.

-Jamas hemos recibido por el culo, ninguna de las tres.-

-Victoria- propuse mientras recogia liquido seminal y lubricante del coño de la rubia-podemos probar, si no te gusta lo dejamos y aquí no ha pasado nada-

-Mmmmmm creo que si David, hoy tu mandas- bien, dicho y hecho.

Comence a besar sus nalgas, dando mordiscos, preparándola para lo que ve nia.

Shehira se coloco al lado de Victoria, en la misma posición de cuatro patas y dijo:

-También yo voy a queres David, creo que todas queremos disfrutar algo nuevo.

Lorena se coloco a mi lado y comenzo a sobar el delicioso trasero de su amiga, imitando lo que yo hacia con su prima.

-quiero ver lo que haces, esta tarde estamos aprendiendo muchas cosas.- Dijo y me beso en la boca Segui besando el trasero de Victoria, llegando a su ano, cerrado y virginal.

Lo deguste con mi lengua, introduciéndola poco a poco.

Los jugos que manaban del coño de la rubia los recogia yo, y también los untaba en su culo.

Introduje un dedo, despacio, sin lastimar, ella dio un respingo.

Mire a Lorena y comprobe que hacia lo mismo con el culo de Shehira, metiendole un dedo fino y largo.

Ambas gimieron y se dejaron hacer.

Coloque dos y hasta tres dedos y cuando considere que ya estaba bien dilatada, puse la cabeza de mi polla a la entrada del recto de la rubia.

-aaaaaayyyyy que nervios- dijo ella-con cuidado David. Es mi primera vez.

Empuje despacio, con ternura pero con firmeza.

Con la firmeza de aquel que se interna en un hermoso paraíso inexplorado.

Primero la cabeza, que entro con dificultad, y poco a poco todo el tronco.

Lorena tenia los ojos abiertos, Shehira gemia por las caricias que recibia de la pelirroja y Victoria se quejaba, mientras dos lkagrimas recorrian sus mejillas.

Empuje todo lo que aquel ano me permitio y me estuve quieto, con una erección alucinante en el culo de Victoria.

Ella misma comenzo a menear la cadera con lentitud.

Parece que fue la señal para que Lorena también penetrara con sus dedos el ano de ahehira.

Yo también me movi, y al hacerlo le clave ahun mas cantidad de verga en el culo, imagino que le dolio porque grito muy fuerte, pero no se quejo.

Acelere mi movimiento y ella respondia.

´destrozameeeeeeeee… destrozame el culooooooo…que no pueda sentarme en un meeeeeeeeeeeeeeeeeeees…mueveteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee- yo me deleitaba follando ese ano, sodomizando a victoria que se retorcia como alucinada.

Nuestro ritmo creció e inmediatamente Victoria se convulsiono en un orgasmo telúrico,arqueando la espalda para recibir mas carne.

Segui dándole, mis pelotas chocaban en su coño encharcado, también Shehira gemiadesesperada a las manos de Lorena, que le perforaba el culo con tres dedos.victoria volvia a venirse, se sacudia como perra en brama, embesti mas fuerte, metiendole toda mi verga.

Eyaculé dandi un grito de furia.

¿Dónde había quedado el nerd, el ratón de biblioteca cuatro ojos solitario” mi verga chorreaba semen irrigando los intestinos de Victoria.

Lorena se aferro a mi boca, yo recorri sus pechos mientras eyaculaba en

el culo de su prima.

Victoria cayo fulminada, después de tantos orgasmos y me desacople de ella, con el pene erecto. La vision de tres bellezas desnudas y a mi entera disposición hacia milagros en mi aparato reproductor.

Lorena tomo mi verga empapada de semen, jugos y sangre del ano de Lorena y me coloco tras su amiga negra.

Nuevam,ente toque aquel trasero de ebano pero esta vez encamine mi verga a su culo.

Estaba bien dilatado y no costo trabajo meterla hasta el fondo.

-aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhh es deliciosooooooooooooooo¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡- grito la keniana, moviendo las caderas en la danza del fuego.

Penetre coin ganas, con violencia, una loca pasión ciega y brutal me consumia.

Bombeaba haciendola gritar y gemir en una mezcla de placer monumental.

De reojo vi a Lorena que se colocaba en el suelo, también a cuatro patas y ella sola se metia un dedo en el ano.

Shehira se vino con violencia, los jugos corrían por sus muslos oscuros llegando hasta la colcha.

Me vine en su recto gritando no se que incoherencias.

Salí de sus profundidades y Lorena me grito:

-Atiendeme anfitriooooon.- me arrodille sobre el piso de tablas y coloque mi miembro a la entrada de su ano.

Ella retiro los dedos y permitió mi avance.

Como yo sabia que le gustan los dedos, comenve a masturbarla, metiendole dos en la concha.

Ella me retribuia sobandome las bolas, acariciándolas.

Las chicas de la vama, medio repuestas de sus orgasmos miraban la escena, hasta que volvieron al ataque, Victoria mamando el coño enbcharcado de Shehira mientras esta le sobaba las yetazas.

La pelirroja y yo seguiamos en un ritmo demencial, locos de placer.

Lorena se vino con violencia, dejando caer su cabeza, sin soltar mis testículos.

Yo duplique la velocidad de mis embestidas, destrozando aun mas ese ano maravilloso.

Ella se venia a mares y yo seguía penetrándola hasta que senti el orgasmo cerca.

No lo quise retener y me deje venir, explorando en su recto.

En el instante mismo de mi orgasmo. Lorena se vino en una cadena de orgasmos multiples, gritando como fiera herida, con su mano apreto mis testículos mientras yo le eyavulaba, haciéndome bramar de dolor y placer a partes iguales.

Cai sobre su sudorosa espalda, desacoplándome, con el miembro al fin algo blando.

Me quede acostado en el suelo, cerrando los ojos.

La verga me latia de los roces y los incontables orgasmos.

No podía creer que me había tirado a las tres, dándoles pleno rendimiento.

Dejándolas felices y satisfechas.

En la cama Shehira gritaba un orgasmo.

Me senti adormilado, pero unas manos me sacaron de la ensoñacion.

Tres pares de manos que me recorrian todo el cuerpo.

Una boca que succionaba mi verga, endureciéndola de nuevo.

Abri los ojos y vi a Victoria mamandome la verga.

Luego fue Lorena y luego Shehira.

Se turnaban mi miembro y así siguieron, masturbándome y mamándome hasta que les eyaculé el rostro a las tres.

Después de eso se pusieron en pie.

Yo ya no podía pararme, estaba como muerto.me incorporaron, me tumbaron en la cama y bajaron del tapanco.

Escuche la ducha que se abria, la enorme bañera que se llenaba.

El chapoteo de cuerpos Risas y después gemidos y gritos de placer.creo que me quede dormido, porque me despertaron con la cena.

También yo necesitaba asearme, así que me duche para reponer energias.

Cene con ellas y como a eso de las doce se despidieron prometiendo volver muy pronto.

Les suplique que no se fueran, hasta que las convenci.

Ellas se pusieron mis camisas de franela sobre los cuerpos desnudoa y durmieron en mi enorme cama junto conmigo, abrazándome y abrasándome.

La película en la que trabajamos se llama “el hombre en llamas” me rio de eso, Denzel Washington no es el hombre en llamas.

El verdadero hombre en llamas soy yo.

El único nerd que tiene un harem.

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Nota: Estoy dejando mi dirección electrónica, es para comentarios, preguntas y contactos, les suplico que no me envien basura de propaganda, promociones o cosas así, no compro nada por Internet, ni entro a sorteos ni nada de eso.

Autor: David

daviddrormca ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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