El maestro de mis sueños

¡Comparte!

Me la fue metiendo lentamente, no saben el dolor que sentía, pero él fue muy cariñoso conmigo para que yo me dilatara y pudiera disfrutarlo… poco a poco fue metiéndomela…y sudábamos de placer… podía ver las venas de sus brazos como hacía fuerza y gozaba tener bien metida su verga en mi culito…me excitaba ver su cara de gozo… de estar follándose un culito.

Hola… No hace mucho encontré esta web… y me pareció bastante excitante leer tantos relatos gay y es por eso que decidí inscribirme para poder contarles mis relatos… disculpen si no lo cuento de manera adecuada, ¡pero es mi primera vez! Espero sus opiniones.

Actualmente tengo 27 años… vivo en la isla de Cozumel Quintana Roo… soy alto, moreno claro, gordito y sumamente adicto al sexo más si es con hombres maduros, velludos y ¡muy cogedores! Esto pasó hace unos años como 4 o 5 aproximadamente…

Todo comenzó una tarde navegando por páginas de Internet buscando a algún hombre con quien coger… de repente encontré a alguien que quería sexo según también de Cozumel y dejaba su correo, el cual agregué a mi lista de contactos y sorpresa mía que estaba en línea también.

Comenzamos la plática… ya saben, de lo que te gusta, que quieres hacer, tienes donde, etc… ya entrados en plática me dijo que estaba solo… que su familia había viajado y quería una buena sesión de sexo… le pregunté su nombre y a que dedicaba y más me sorprendí cuando era un maestro amigo de mi familia y al cual yo también conocía… nunca lo había visto con ojos de lujuria pero la verdad es que si está muy antojable.

El es alto, pecho fuerte, algo de pancita, velludo, voz gruesa, maduro, casado… ¡y lo mejor aun no lo sabía! Al decirme quien era… me dio la confianza de decirle quien era yo… y después le pregunté si aun sabiendo mi nombre y quienes eran mis padres quería que yo fuera a su casa… y la respuesta fue que sí.  Que si quería que yo fuera.

En ese tiempo tenía una moto… y fue fácil para mí ir a su casa… que perfecto sabía donde era. No dudé ni un instante en ir a verlo… Con toda la confianza del mundo pues sabía quien era semejante papacito con el cual estaría. Como en Cozumel todo está cerca llegué de volada a su casa… estacioné la moto enfrente y me acerqué a la reja para hablarlo… salió de inmediato y me dijo que pasara… Llevaba puesto un sport gris el cual hacía que se le salieran los vellos del pecho por arriba y un short corto con el cual pude ver que tenia unas piernas gruesas y velludas.

Pasé… él salió a cerrar la reja y después entró detrás de mí y cerró la puerta de su casa… yo me quedé ahí paradito así como viendo la decoración de su casa… se me acerca y me dice, hola… y con sus manos comienza a apretarme las tetillas y en un movimiento rápido  dirige sus labios hacia los míos, que yo correspondí gustosamente para besarlo… cosa que me agrada bastante y que me ha tocado ocasiones donde pasa de todo menos besos… pero en esta ocasión fue lo primero… yo me excité en ese momento… estábamos abrazados besándonos apasionadamente, sentía como su lengua jugaba con la mía y por ratos subía la cabeza para que le besara el cuello,  noté que disfrutaba bastante.

En esos momentos aproveché para disfrutar de mi papito… tocándole todo su hermoso cuerpo, la espalda, las nalgas duritas y la verga que ya la traía dura como piedra. Después de un rato de beso tras beso me invitó a pasar a una de las habitaciones. Ahí seguimos con el agasajo un rato más y después sabía que seguiría con algo que me gusta mucho… mamar una rica y deliciosa verga venosa.

Se la toqué por encima del short y eso hizo que se excitara más… él tomó mi cabeza y me la bajó para que me hincara viendo de frente al mounstro que pedía salir… se veía como estaba bien apretado… duro y listo para ser mamado. Entonces en ese momento se sacó la verga… ¿Y que fue lo que me encontré? Una gran verga… gruesa, venosa, peluda, con una gran cabeza, lechosa y lo que más gusto me dio… que era solo para mí.

Que más podía pedir… no lo dudé ni un segundo y me la metí a la boca… estaba tan grande que no me la pude comer toda… pero si gran parte de ella pude deleitarme mamándosela muy rico, él me decía: ¿Papito donde aprendiste a mamarla tan rico?… y yo pensando que he mamado muchas vergas que después les contaré como fue… mientras tanto yo seguía mamando esa vergota y sus dos huevos deliciosos también.

Ah que rico era sentir sus manos fuertes sobre mi cabello empujando mi cabeza para poder comerme su verga hasta el tronco… en una de las veces que me empujó casi me ahogo de tener tremendo trozo de carne en la garganta…Después me levantó y nos seguimos besando…ya después le fui quitando toda la ropa y él me quitó la mía… ya desnudos me dijo… ¡Quiero cogerte!

Yo me acosté y él poniendo mis piernas en sus hombros me la fue metiendo lentamente, no saben el dolor que sentía, su verga sí que era grande y como está un poco curvada ya se imaginarán…pero él fue muy cariñoso conmigo para que yo me dilatara y pudiera disfrutarlo… poco a poco fue metiéndomela…ya que me la metió toda y yo controlé el dolor fue subiendo la velocidad poco a poco hasta que se aceleró y sudábamos de placer… podía ver las venas de sus brazos como hacía fuerza y gozaba tener bien metida su verga en mi culito… yo le tocaba el pecho velludo sudado… fue algo tan rico… lo podía ver… me excitaba ver su cara de gozo… de estar follándose un culito.

Pero él aun no quería terminar… ya que sintió que se iba a venir me la sacó y se acostó al lado mío… Un poco cansado al igual que yo… comenzamos a platicar… y a besarnos nuevamente…y yo no podía desaprovechar cada segundo de esa gran experiencia… así que no paraba de tocar y manosear su cuerpo y su verga. Ya un poco más calmado se levantó y se hincó sobre mí y me dio a mamar su verga otra vez… la cual se puso en erección de nuevo… me la metía toda… yo casi me ahogaba pero ¡como lo disfrutaba! Se la mamé tan rico, sentía como si fuera un bebe pidiendo un biberón lleno de leche, y eso exactamente era… un biberonsote cargado de rica leche.

Después que recibió su mamada… me dijo que me pusiera de cuatro patas por que me la dejaría ir de nuevo… pero ahora sin compasión por que me cogió de una manera salvaje mientras me daba de nalgadas… debo confesar que eso no me desagrada… siguió cogiéndome muy duro… sentía como sus huevos llegaban a mi culito y toda su verga me entraba… me preguntó… ¿Donde quieres tu leche? Y le dije échamela en la cara mi rey.

Ya después de tanto cogerme… me la sacó, me volteó y de ese gran pene salió un chorro de leche la cual me la echó en la cara, gran parte dentro de mi boca y lo demás por mi nariz y ojos… en ese momento no aguanté más y yo también me vine riquísimo bañando mi cuerpo de semen.

Después nos fuimos a bañar… para finalizar nuestro encuentro… con unos besos ricos y un manoseo suave…

Esa fue mi primera vez con ese maestro… pero no ha sido la única… nos hemos visto más veces… cada vez que él o yo estamos solos en casa nos comunicamos y nos vemos para seguir cogiendo… hasta en su trabajo he ido para coger… somos unos adictos al sexo y nos entendemos muy bien.

Espero les guste mi relato… no sé si le faltó algo… pero me gustaría que me lo hicieran saber, vivo en la Isla de Cozumel. Me gustan maduros y con muchas ganas de tener sexo sin límites.

Autor: Lito

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

2 Comentarios

Dejar un comentario
  1. ola como stas…mira k casualidad yo igual soy soy de cozumel… kisiera platicar contigo…y pues saber si tieens mas relatos…me gustaria pero platicar sobre ellos con un buen cafe y si te animas tal vez mas adelante podriamos pasarla muy bien…

  2. HOLA… MUCHAS GRACIAS POR SUBIR MI RELATO!!! CONTACTENME A [correos NO permitidos en comentarios – eliminado por la administración R.M.]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.