El nuevo acólito

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Mi nombre es Walter, tengo 36 años. Mi aventura ocurrió cuando tenia 18 años, y trabajaba de acólito en la iglesia de mi vecindad. Mi amigo Jorge que tenia un año mas que yo era acólito de la iglesia donde pasaba la mayoría del tiempo después de que salíamos de nuestras clases. Jorge mi invito a la iglesia y me presento al padre Gilberto que era el cura párroco. El padre Gilberto estaba interesado todo el tiempo en conseguir nuevos acólitos.

El padre Gilberto me dijo que tenia que asistir a una entrevista privada para hacerme una evaluación y ver si cumplía con los requisitos para investirme como acolito, la cita fue para el siguiente día a las 6 pm.

Yo llegue al otro día puntual a la cita, el padre Gilberto me esperaba en la casa cural, pero mi dijo que fuéramos a sus aposentos para que estuviéramos mas cómodos, yo confiado porque era el cura lo seguí, ya en el cuarto me hizo sentar y saco un formulario de preguntas a las cuales respondí en tono humilde e inocente. Me pregunto el nombre, mi edad, nombre de mis padres, hermanos, religión, escuela, y también que estaba dispuesto a hacer para convertirme en acólito a lo que yo respondí que cualquier cosa, el padre me miro de una manera especial y me pregunto que, que quería decir cualquier cosa, yo le conteste que lo que el me dijera yo lo haría. El padre Gilberto me dijo que muy bien, la entrevista termino y al despedirme me acaricio la cara y mi cabello y me beso en las mejillas mientras me sobaba las nalgas de un manera muy cariñosa, yo quede un poco confundido pero a la misma vez excitado sin saber porque.

Al día siguiente, en la escuela le conté a Jorge acerca de la entrevista y que le padre me había besado y acariciado. El me pregunto si el padre me había hecho desnudar a lo que sorprendido le conteste que no. Jorge me contó que en la entrevista de él, el padre lo había hecho desnudar y le había metido los dedos en el culo y que después de eso se había convertido en el juguete sexual del padre Gilberto y que el padre le había dicho que quería que yo fuera acólito porque tenia un culo muy paradito y quería que mi culito fuera para el, a pesar de que yo no tenia inclinaciones homosexuales eso me llenaba de excitación. Le pregunte a Jorge que mas le hacia el padre pero él me dijo que lo tenia que averiguar por mi mismo, así que me sugirió que visitáramos a el padre para que yo le demostrara mi buena voluntad de ser acólito y poder ver lo que le hacia el padre.

Lo planeamos para el otro día, Jorge me dijo que cuando llegara lo saludará con un beso en la boca, y después le sacara la polla y se la mamará sin decir nada y después todo se va a poner muy rico y entre los dos le haremos una mamada y después él te comerá el culo y la vas a pasar muy bien.

Cuando llegamos donde el padre yo me le colgué del cuello y lo bese metiéndole la lengua en la boca al mismo tiempo el me cargo cogiéndome de mis nalgas y levantándome del suelo, enseguida se sentó, yo le saque la polla que salto golpeándome la cara era como de 18 cm, y no muy gruesa comencé a mamársela, esa polla olía rico, yo se la mamaba duro le mamaba la guevas y el padre me ayudaba empujando mi cabeza, mientras tanto Jorge trataba de quitarme los pantalones, así que pare un momento y Jorge me desnudo completamente, regrese a esa polla parada y tan bella que estaba húmeda de mi saliva, Jorge empezó a besarme mi culito y a tratar de meterme un dedo era tanta la excitación que sentía que no sentí ningún dolor solo un placer inmenso, Jorge fui dilatando mi esfínter hasta que logro introducir tres dedos mientras tanto el padre Gilberto me estaba llenando la boca de la leche mas sabrosa que había probado hasta entonces, sabia a vino de consagrar, del que le dan a uno cuando comulga.
Jorge me acostó en la cama, y levanto mis piernas para ponerlas sobre los hombros del padre Gilberto, cogió la polla del padre que no había perdido la erección y me la puso en la puerta de mi culito virgen, el padre me dijo: ahora hijo mío… vas a pasar la prueba de fuego para convertirte el acólito, mientras tanto empujaba esa hermosa polla dentro de mi cuando la cabeza atravesó mi esfínter creí que estaba en la gloria pero lo bueno estaba por venir. Al empezar el mete saca con fuerza y rudeza y mi culo pedía mas, yo quería que el padre dejara esa polla clavada en mi culo por toda la vida, era la sensación mas maravillosa que había sentido y ahora Jorge la complementaba cuando puso su polla un poco mas pequeña en mi boca para que yo se la mamara, lo que hice con un placer inmenso.
Sentí la polla del padre crecer dentro de mi recto, y poco después como llenaba mi culo virgen de leche caliente y espesa, tardo bastante en eyacular sentí mi culito lleno de leche caliente y pegajosa cuando la sacó entre Jorge y yo se la limpiamos con unos lengüetazos y unas mamadas que  pusieron al padre como loco, pero yo quería mas y le pedí a Jorge que me la metiera pero que quería la leche en mi boca a lo que Jorge obedeció con la venia del padre Gilberto.
Cuando Jorge lleno mi boca de leche la cual me trague todita el me masturbo junto con el padre fue el orgasmo mas rico que había tenido.

Ahora soy uno de los juguetes sexuales del padre Gilberto y Jorge y yo nos hemos hecho novios y nuestras relaciones son vigiladas atentamente por el padre Gilberto.
Después les contare como el padre me mete una bolas por mi culito, me pone el habito de acólito sin ropa interior y me soba las nalgas de un manera disimulada durante la misa.

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Escrito por Marqueze

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