EL PADRE DE MI MEJOR AMIGA

Esto pasó hace unos 5 de años, en esa época solo tenia una amiga, digo tenia porque después de todo lo que pasó dejó de hablarme, y no la culpo, o tú que harías si tu mejor amigo acabara con el matrimonio de tus padres?

Eso fue cuando tenía 18 añitos, Catalina era mi mejor amiga de la universidad, nos contábamos todo, ella es hermosa, tenía el cabello corto, pero era rubia y tenia unos ojos verdes bellísimos, si no fuera porque no era su tipo, y ella no era precisamente un hombre quizás hubiésemos estado juntos, pero el destino no estaba de nuestro lado…

Yo me la pasaba en su casa, dormía allí algunas noches, hablábamos de chicos, de música, de moda, de todas las trivialidades que hablan los jóvenes, yo soy delgado, 1,74, tengo cuerpo atlético por años de natación, tengo cabello oscuro y tez blanca, ojos oscuros, ella me decía que tenia cara de malo, pero yo pienso que tengo cara de pícaro.

Yo me la llevaba muy bien con su madre, era prácticamente otra joven como nosotros, con ella también hablábamos de trivialidades, aunque no sabía que yo era gay, y no necesitaba saberlo, además que su educación era muy estricta así que eso era un tabú y según ella me iba a ir al infierno, mejor que no lo supiera.

Era el padre de Catalina el que me tenía mal, Antonio, ese si que era un hombre, me derretía cuando me miraba con su sonrisa picara y es que me ponía muy nervioso, y ya empezaba a sentir ya una erección solo al sentir como me admiraba, pero era obvio que todo era imposible, nunca se lo dije a nadie, aunque creo que no fue necesario después de todo…

Él era simplemente la definición de Hombre, era rubio como su hija, aproximadamente unos 40 años, y algunas canas en los costados, que lo hacían ver muy interesante, solía ir al gimnasio, y esto se reflejaba en su cuerpo casi perfecto, 1, 93, tenía un pecho enorme, bien definido, yo soñaba con poder solamente sentir en mis manos esas dos montañas duras como la roca que se le notaban bajo la playera que siempre usaba, además de un abdomen duro como la roca, y ni hablar de su hermoso trasero, yo podía pasar horas viéndolo y es que era como el de un dios griego, grande, durito y apretadito, que haría yo por poder volver a poner mis manos en ese monumento.

Una noche había quedado yo de ir a casa de Catalina a dormir allá, pero cuando llegue me abrió Antonio, y me dijo que ella se había ido con su madre a casa de su abuela, así que vendrían hasta dos días después, yo dije en mi casa que estaría fuera toda la noche y realmente no quería volver.

-¿Por qué no sigues y te quedas conmigo?- Preguntó Antonio con su típica sonrisa que me mataba – Este… yo… – respondí nervioso – No te preocupes que yo no muerdo, además tengo una canasta de cerveza y seria bueno ver contigo el partido que va a empezar- Dijo mientras su sonrisa me destrozaba el alma y me llevaba al otro mundo y de vuelta en un segundo – Cla-claro, porque no? – dije yo totalmente idiotizado por su carisma inigualable, yo de fútbol no se sino que Beckam es el hombre más guapo que existe, pero como me iba a negar a pasar la noche con mi amor imposible? – Sigue y ponte cómodo me dijo, yo te traigo una cerveza- dijo él y se fue a la cocina mientras yo admiraba sus hermosas nalgas con deseo de poder acariciarlas plenamente

Así pasó la noche mientras se terminó el partido, a medio partido él se desapuntó el botón del jean y mostrando un poco de sus boxer que yo no podía dejar de mirar con una cara de imbécil solo superada por la excitación que estaba sintiendo en aquel momento, al terminar el partido él me empezó a buscar la conversación

– Porque no te quedas esta noche conmigo? no quiero quedarme solo y esta casa es enorme y fría cuando no están ellas – me dijo haciendo una cara de niño regañado que me terminó de embobar por el resto de la noche – No lo se, dije yo, será mejor que avise en mi casa- mientras mi corazón latía a mil por hora – No te preocupes, tu madre ya sabe q

ue vas a estar aquí, además la podemos pasar muy bien – dijo él mientras yo notaba la malicia en sus ojos y no hice nada para detenerlo, la verdad es que no lo quería, aunque ahora pienso que no lo debí hacer, aunque cuando eres joven tus hormonas pueden más que la razón, arrepentirse no sirve de nada, nada cambiare por mas que me arrepienta, además esa noche quedo marcada dentro de mi como ninguna otra.

– Esta bien- le dije y le sonreí de vuelta, sin saber sus verdaderas intenciones, ahora que recuerdo todo no puedo dejar de tocarme, como extraño su cuerpo, como extraño la manera en que me hizo suyo por primera vez, con esa extraña mezcla de rudeza y cariño me hico gemir hasta el amanecer, aghh, que bien se siente recordar todo aquello, aghhhh!

Estuvimos hablando cerca de una hora, yo casi no bebía licor, así que ya me sentía muy mareado, y es que me dio más de 10 cervezas seguidas, una de las cuales se le derramo en la camiseta y le dejaba ver su hermoso pecho que me hipnotizaba como el maravilloso tesoro que era

-Y tu… tienes novia? – me preguntó mientras se puso serio y cambió el tono de voz -no señor- dije asustado, además era más que obvio que era gay, se me notaba desde el espacio, y mi cara pedía a gritos poder tocar aunque sea un solo cabello suyo, quería ser suyo, quería que me dominara, quería sentir cada pulgada suya dentro de mi… – En serio? Pero si eres muy guapo, seguro que todas las chicas están detrás de ti – me dijo volviendo a su tono normal de voz – Yo… yo no soy precisamente de los chicos que tienen novia…- dije entre dientes… – Ya veo – me sonrió con mas picardía de lo habitual, mientras puso una mano sobre mi hombro, en ese momento, no sabia que había firmado mi sentencia de muerte, si así es el infierno, no quiero ir nunca al paraíso, solo recordarlo mirándome así mientras me acariciaba el hombro casi me hace correrme, aghhh, n puedo dejar de tocarme ahora, aghhhh, aghhhhhh, aaagggghhh!

Bueno, mejor seguiré con la historia… -Se nota que haces ejercicio- me dijo mientras me tomaba el antebrazo -algo de natación – respondí- pero anda como usted señor, tiene un cuerpo muy bien formado – no me digas señor, me haces sentir viejo, llámame Antonio -si señor, digo Antonio… -jajaja, además de guapo eres muy chistoso, jajaja, y muy sexy además – no señ- Antonio, usted si tiene un muy buen cuerpo- dije muriéndome de la vergüenza – jaja, ¿tú crees? ¿Quieres tocar? – me dijo mientras tomaba su mano y la ponía en su enorme pecho.

En ese momento casi me vengo, la erección que tenía era más que obvia… – ¿entonces que piensas? ¿No crees que nos podríamos divertir los dos solos? – me dijo mientras sonreía y tomaba mi mano lentamente hacia su abdomen – divertirnos ¿cómo?- pregunté en un letargo de éxtasis – ya lo veras – respondió, mientras llevó mi mano a su entrepierna que estaba dura, podía sentir su enorme verga sobre su pantalón y se notaba que era enorme, yo estaba extasiado – entonces con su otra mano me agarró la verga y me dijo- estas pensando en alguien o estas feliz de verme? – yo me quedé inmóvil, mientras el me besaba el cuello, y sus manos me recorrían todo el cuerpo, estaba siendo suyo, como había soñado meses, nunca lo hubiese pensado, que el padre de mi mejor amiga podría hacerme sentir más hombre que todas las veces que lo intente con varias muchas mujeres

Él estaba desbordando tanta pasión que sentía el fuego de su alma mientras sus manos recorrían cada parte de mi pequeño cuerpo, tanto así que él rompió mi camiseta en medio de todo el movimiento y mientras yo totalmente inmóvil dejaba que él hiciera conmigo lo que quisiera

De pronto se detuvo y se desabrochó el pantalón, y me metió un dedo en la boca, el cual yo lamí como si estuviera mamando una verga, de por si ya era muy grande, yo me encarnice en esa labor mientras el me desabrocho el pantalón, y se sentó en el sofá – denuéstame lo que puedes hacer- dijo mientras se bajaba el pantalón, yo obediente como un perro fiel me arrodille frente a el y admire aquella hermosa verga, era enorme, gruesa, roja y el capullo era rosa, con unas gotas de liquido preseminal que empecé pro probar, el cual por cierto era como un elixir delicioso, ambrosia de dioses, luego de lamerla por todos lados puse la punta entre mis labios y lamí la punta unos segundos, el gimió de una form

a tan masculina y sutil que me excite mas de lo que jamás habría pensado, así estuve un buen rato hasta que el me bajo el pantalón y metió su mano entre mis boxers, y buscando con uno de sus dedos mi ano me hacia sentir en el cielo

Cuando encontró la puerta de mi ano metió lentamente uno de sus dedos, lo cual me dolió un poco porque los tiene grandes y gruesos, pero al poco tiempo empezó el movimiento que me tenía extasiado, yo seguía mamando aquella enorme verga que no cabía ni siquiera la mitad en mi boca mientras el seguía con su albor en mi ano, luego introdujo un segundo dedo y yo me sentía en el paraíso.

Bruscamente se paro y me tiro al sofá, yo totalmente confundido por lo que estaba pasando lo mire a los ojos mientras admiraba su sonrisa, aquella sonrisa que me había llevado al infierno y me derretía a su voluntad – Te daré algo para que disfrutes un poco- dijo el, como si no hubiese tenido ya suficiente con juguetear con su enorme y delicioso tronco, y entonces me quito el boxer y se metió mi verga en su boca de un solo golpe, por dios que ese hombre sabia lo que era mamar, era obvio que no era la primera vez que lo hacia, tenia una maestría tal que solo se podía comparar con la de un actor porno veterano, me lamía los huevos, se los metió a la boca y jugo con ellos con su lengua, luego se fue acercando a mi ano y empezó a lamerlo lentamente, luego introdujo su lengua en mi ano, y cuando la saco sentí un vació que necesitaba ser llenado, quería ser, suyo, luego volvió con mi verga, y estuvo un par de minutos jugueteando con ella hasta que se detuvo, pero yo no aguanté más y me vine sobre su cara.

Fue como si fuera un caballo, parecía mas de un litro de leche en su rostro, yo quede en un trance orgásmico increíble, hasta que el- -Mira como me dejaste, ahora límpiame, con tu lengua, yo obedientemente lo bese, mientras con mi lengua le limpiaba mi leche sobre su cara, sobre esa barba de dos días que me encantaba, en eso nos fundimos en un beso apasionado, mientras en nuestras bocas jugueteábamos con nuestras lenguas, mientras el estaba bañado de mi leche y yo la probaba en cada lengüetazo, pero no iba a terminar así, sabia que el tenia ganas de hacerme suyo, al menos eso esperaba, yo soñaba con el momento en el que pudiera sentirlo dentro de mi, aghhh, que buenos recuerdos, en este momento siento como si el estuviera aquí, agghhhh, me gustaba sentirlo así, cuando me introducía sus dedos en mi pequeño y virginal ano, justo como lo estoy haciendo ahora, ¡aghhhh! ¡aaaggghhh!

Realmente me estoy poniendo caliente, junto como lo estábamos en esa en que sentí por primera vez lo que era pertenecerle a alguien más, cuando supe lo que era un hombre de verdad, cuando sentí lo que era un invasor divino dentro de mi, pero mejor continuo con la historia.

Estábamos en el beso más apasionado que había recibido yo en mi vida, mientras el empezó a buscar mi ano otra vez, pero esta vez metió dos dedos sin previo aviso, trate de gemir, pero su lengua jugando en mi boca me hizo olvidar lo que estaba pasando, entonces comenzó con un movimiento con su mano como si me estuviera follando, yo, extasiado, deje de besarlo y le suplique que me penetrara, que me hiciera suyo, que me hiciera un hombre, un hombre de verdad! -espera un poco, no apresures el momento más importante de tu vida- respondió, y siguió con su juego entre mi ano, yo tenia de nuevo una erección, pero el aprecia no importarle, creo que le gustaba hacerme sufrir, le gustaba verme suplicar, se le notaba por su hermosa y sensual sonrisa que mas de mil malos pensamientos me habían traído desde que lo conocí. Así que me rendí, y me entregue por completo a su voluntad, a ser sodomizado por el hombre más malo y perfecto sobre la faz de la tierra.

El se detuvo, yo inmóvil pregunté que pasaba – Es hora de darte lo que querías desde que me conociste, de que haga realidad mi fantasía desde que pude notar tu hermoso culito paseándose por mi casa, he soñado contigo varias veces, ya no pida hacérselo a mi esposa sin imaginarte rogándome por mi polla, haciéndome sentir mas hombre que cualquier mujer u hombre que haya tenido en mi vida- se sentó en el sofá y me sonrió mientras su mirada apuntaba a su polla, aquel hermoso monumento al genero masculino -Quiero que la cabalgues, que te la metas hasta el fondo toda, que tú mismo te hagas un verdadero hombre ahora que estamos solos, y que nuestros deseos al fi

n se están haciendo realidad, que el momento llegó, quiero que te me entregues, porque después de esto serás mió para siempre.

– Yo, temeroso de lo que iba a sentir le dije – no se lo que esperes, pero esta es mi primera vez- en ese momento me interrumpió – Ya lo sabia, lo supe desde que introduje mis dedos en tu apretadito culitoYo sin decir más, me puse de espaldas frente a él y me senté introduciendo su enorme verga poco a poco, mientras él me dirigía, pero sin ningún aviso él me tomó por las caderas y me la metió toda hasta el fondo, una lagrima se deslizó por mi rostro, pero el empezó a besarme el cuello, y todo el dolor desapareció poco a poco, así que inicié un movimiento hacia arriba y abajo sintiendo aquel tronco enorme dentro de mi, el me besaba y con su mano me tomo la verga y comenzó a masturbarme, en aquel momento me sentía en el cielo, podía sentir la fuerza de sus brazos rodeándome, mi espectacular pecho rozando mi espalda, y su hermosa verga dentro de mi, era el paraíso.

Después de unos minutos sentía que estaba por acabar, ¡aghhhh aghhhhhhh aaggghhh aaaggghhhhh!, él empezó a reír mientras seguía haciéndome suyo como si fuera un dios griego, parecía que no supiera lo que es el cansancio, ya sentía todos los pliegues de mi ano desplegarse, sentía que ya no podía mas, cuando le iba a decir que por favor se detuviera, tomo en su mano llena de mi esperma y la metió en mi boca, dejándome totalmente mudo y sin ganas de hacer nada más que disfrutar aquel momento tan maravilloso que había soñado desde hacia tanto, de pronto, él empezó a acelerar el movimiento, yo estaba en el paraíso, y el empezó a gemir, y a gritar – ¿Te gusta? Aghhh, ¡Siente lo que es un hombre! ¡Aaaaggghhhhh! ¡Siente lo que es poseerle a alguien mass! ¡Aaaaaaaggggghhhhhh!

Y se vino dentro de mi, sentía litros y litros de leche llenándome las entrañas, yo quedé como en trance, me bajé de él y sentía mi culo gotear su leche, sentía mi ano latir después de toda la acción que había experimentado, él se quedó unos segundos allí acostado, me encantaba la cara de placer que puso mientras yacía allí acostado, y me acerqué un poco, y él me tomó por el cuello y me dio un beso tan bello y apasionado que sentía que mi alma salía de mi cuerpo y se quedaba en su corazón, allí nos quedamos dormidos, él abrazándome y yo bajo sus brazos como si fuera el protector que siempre quise, en ese momento supe lo que era el amor…

Al día siguiente desperté y es estaba mirándome dormir -no puedo creer que me he enamorado del mejor amigo de mi hija, ese solo un chiquillo, todo esto es prácticamente ilegal- y lo callé con un beso, y seguimos besándonos así por casi media hora, cuando la puesta se abrió y Catalina y su mamá nos vieron allí, desnudos, besándonos, era obvio lo que había pasado, Catalina salió llorando, yo rápidamente me vestí y fui detrás de ella a intentar consolarla, mientras Antonio y su mujer se quedaron discutiendo allí, la verdad no se que pasó después, pero decidieron divorciarse, yo intenté hablar con catalina, pero cuando la alcancé me miró a los ojos, mientras las lagrimas bañaban su hermoso rostro – Te odio, no quiero saber de ti, como pudiste hacerme esto, hacernos esto, quiero que te largues de mi vista, que desaparezcas de mi vida- y entonces se fue alejando de mi lentamente, o así lo sentí, como pude pasar del cielo a ese lugar en un momento?, como mi mundo se acababa de terminar por entregarme a una noche de pasión? Como perdí a mi alma gemela por soltarle las riendas a las hormonas? De pronto empezó a llover, y yo me quedé allí parado bajo la lluvia, con los restos de mi alma destrozada sin poder llorar, solo queriendo morir, queriendo dejar de existir para siempre…

Hoy en día vivo solo en el centro de la ciudad, tengo muchos conocidos, esa clase de gente que te busca cuando te necesita pero cuando tu los necesitas desaparecen de la faz de al tierra, no tengo un verdadero amigo, creo que perdí una parte de mi para siempre.

Antonio me ha buscado un par de veces, pero no lo he dejado hablar, no puedo verlo a los ojos sin ver en ellos a quien era mi mejor amiga en este estupido planeta, ahora estoy saliendo con alguien, pero se que pronto terminará, siento que solo soy un juego p

ara el, de por si él es uno para mi, me prometí a mi mismo nunca volver a entregar la mitad de mi corazón que aún queda, no después de perderlo todo por prácticamente nada, ahora solo soy un fantasma en este infierno que viste de ciudad…

Autor: Ralph ralpha56 (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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