el postre de una buena cena

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hola queridos lectores, en esta pequeña historia quiero contarles lo sucedido entre mi novia y yo. Nosotros somos una pareja joven, ella de 21 y yo de 19, si ella es mayor que yo, me describo, soy de una estatura promedio, cuerpo atlético, tez morena y en si así soy, sin embargo ella es una mujer espectacular, hermosa, es chaparrita, ojos hermosos, sonrisa hermosa, labios que despierta en ti esa sensación de querer morderlos, tiene unas caderas bien definidas, y no hablemos de sus senos te tamaño perfecto para masajearlos, y que desvían más de una mirada cuando vamos en la calle cuando se pone esos hermosos escotes, y de su culito, para mi es hermoso, cuando se pone esos pantalones pegaditos se le para su hermoso culo y deseas poner mano en el.

En fin entre ella y yo hemos compartido muchas experiencias en cuanto al sexo todas buenas pero unas mejores que otras.  En una ocasión decidimos permanecer un viernes en casa, cenar y tomar algunos tragos, en fin llego la noche y empezamos con nuestro día especial para nosotros,  obviamente nos vestimos para la ocasión, ella llevaba un hermoso vestido color salmón que dejaba ver su figura y sobre todo sus hermosas piernas.  Mientras preparábamos la cena yo no le apartaba la vista de encima y no desaprovechaba la oportunidad para intentar tocar su hermoso trasero o sus pechos, y al mismo tiempo intentar editarla con pequeños roces y respirando cerca de su cuello mientras la abrazaba por detrás, esto mientras solo hacíamos la cena.

Obviamente los tragos no faltaron y tras sus efectos empezamos a mirarnos con esas miradas picaras que solo reflejan deseo. Al tiempo que avanzaba la noche decidimos poner música para ambientar más la noche, yo no dejaba de acariciar sus piernas intentando subir hasta su entrepierna. Al  poco tiempo decidimos bailar, al ritmo de electrodance, ella se movía espectacular, yo me limitaba a solo observarla y sentir tu culito restregándose en el bulto que estaba debajo de mi entrepierna. Ella me estaba calentando, asi que yo no dude en bailar al ritmo de ella y poner mi verga en si culo.

Las cosas se empezaron a calentar y empecé a meter mano debajo de su vestido, y vaya sorpresa no tenía ropa interior, eso a mí me excito aún más, note lo mojada que estaba y sentí el calor que salía de su conchita, con la otra mano empecé a tocar sus senos. Ella se dio media vuelta y rápidamente busco mis labios para darme uno de esos besos que me encantan, sentí  su lengua peleando con la mía, disfrutando de lo que pasaba. De repente sentí su mano agarrar mi pene, “que dura esta”” y tras eso me quito el cinturón y de un jalón me bajo el pantalón y de un golpe salió mi verga, ella sin pensarlo se puso de rodillas y empezó a chuparla como una paleta, “que rico la chupas amor” ella jugaba con mis bolas y no dejaba de chupar, yo mientras la tomaba del  cabello y la empujaba resultado de la sensación que estaba sintiendo, ella lo hacía tan bien que la tuve que retirar antes de venirme, la recosté en el sillón y empezó a hacerle sexo oral como nunca, ella lo disfrutaba, ähi que rico” decía ella, después introduje un dedo en su conchita y realice movimientos de ola, después introduje otro, era de lo más rico verla disfrutar mis dedos y gimiendo como loca, tanto que los vecinos podían escuchar, sin más, ella se vino y yo probé sus deliciosos y dulces jugos. Ella solo me decía métemela, métemela ya, quiero sentirte adentro, sin más ni menos coloque la cabeza de mi miembro en la entrada de su sexo y de un solo golpe la metí toda, ella solo se arqueo y pego un grito de placer, empecé un vaivén con mis caderas y ella del placer solo arañaba mi espalda y tomaba mi trasero, y  sin más poder me vine al igual q ella.

De la excitación la noche o termino ahí, ella volvió a tomar mi miembro con sus manos y de nuevo se la llevo a la boca y chupo a mas no poder de lo excitada que estaba, rápidamente mi amigo se volvió a poner dura y ella no dudo en ponerse sobre mí, cabalgándome primero lento y poco a poco acelerando los movimientos, ella disfrutaba como loco, no dejaba de decir “hoo mi dios!! Que rico! Que rica la tienes, me encanta”” , eso a mi me volvía loco, solo tomaba sus senos y de vez en cuando la nalgueaba, después realizo movimientos de arriba hacia abajo, después decidirla ponerla a cuatro, con su culito respingado hacia el techo, de nuevo la penetre de un solo golpe,  y yo solamente la embestía, ella mientras solo gemía como nunca lo había hecho, poco antes de venirme. La saque, ella se dio la media vuelta y empecé a masturbarme enfrente de ella dejando caer todo mi semen en sus senos.

En otra ocasión la amarre mientras comía chocolate sobre ella, en otra lo hicimos en un cerro,  también fantaseamos con un trio, e incluso en algún que otro lugar público, pero en fin esas son otras historias que después las compartiré con ustedes.

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