El regalo de cumpleaños

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Mi regalito se sentó en el sillón y comencé nuevamente a mamar esa gran verga hasta que la puse a su máxima expresión, y me senté en ella, pude sentir como ese tremendo pedazo de carne se abría paso dentro de mi vagina, hasta que estuvo toda adentro, me quedé quieta un momento para que mi vagina se acostumbrara a ella, y luego empecé a cabalgarla como si en eso se fuera mi vida.

Esta historia que les relataré es real, sucedió hace aproximadamente un mes, el día de mi cumpleaños.

Les cuento que soy trigueña, mido 1.75 cms., mis amigos dicen que tengo un cuerpo fenomenal (98-58-95). Ese día, estaba yo en mi trabajo cuando recibí una llamada de uno de mis amigos, el cual me dijo que me pasaría a buscar para celebrar mi cumpleaños, y que me tenían una gran sorpresa, yo le dije que bueno, pero primero tendría que pasar a la casa a cambiarme de ropa ya que no quería andar en uniforme de trabajo.

Mi amigo llegó a las 19 hrs. a buscarme, fuimos a mi casa, me duché y me cambié de ropa, mi amigo me había dicho que me vistiera bastante sexy, cosa que no me costó mucho ya que me encantan las mini y los top, nos fuimos a un Pub, y ahí nos juntamos con mis otros amigos, éramos 8 en total, 5 hombres y 3 mujeres, luego de unos tragos, y decidimos ir a bailar.

En la disco yo ya estaba medio mareada, y como a mí me gustaba unos de mis amigos, me puse a bailar con él, estaba en eso cuando pusieron los discos lentos, con lo cual dije, esta es la mía, bailaba con él de una manera bastante erótica, acercándome a su entrepierna para poder sentirla, ya que me habían dicho que la tenía bastante grande, luego ya más atrevida empecé a acariciarlo y besarlo, mi vagina chorreaba de la calentura que tenía, pero él se separó de mí y me dijo tranquila que todavía falta tu regalo, yo lo único que quería era sentir su verga dentro de mí, pero él se fue a sentar, así que me quedé con las ganas (al menos eso creía yo).

Cuando llegaron los demás, me dijeron, que ya era hora de recibir mi regalo, uno de ellos se paró, fue a otro lugar de la disco, y luego llegó con un negro, y me dijeron que este era mi regalo (creo que tuve un orgasmo de sólo ver ese tremendo pedazo de hombre), mis amigos sabían que esa era una de mis fantasías, poder coger con un negro, para poder salir de la duda si la tenían tan grande como lo había visto en varias películas porno.

Decidimos irnos a mi casa, a seguir la fiesta y poder disfrutar de mi regalo, llegamos pusimos música, y saqué a bailar a mi regalo, con la calentura que tenía, empecé a realizar movimientos sumamente eróticos, para que mi amigo entrara en calor también, luego de un rato y como estaba tan caliente, empecé suavemente a acariciar su paquete, el cual empezó a reaccionar, luego, con mi otra mano le levanté la camiseta que llevaba, y comencé a besarle las tetillas, él me agarró el culo y levantando un poco la mini, comenzó a frotarlo, y con la otra mano me meneaba las tetas.

Yo estaba en la gloria, miré alrededor y mis amigas estaban solo en ropa interior chupando las vergas de mis amigos. Yo no quise ser menos y me agaché y suavemente saqué la verga de mi regalo, casi me viene otro orgasmo al ver ese tremendo pedazo de carne, que me iba a comer, me acerqué a mi cajonera que tenía en el living y saqué una huincha para medirla, y aunque ustedes no lo crean medía 33,5 cms. de largo, por 10 cms. de espesor.

Me arrodillé delante de él y empecé a realizar una mamada, me cabía solo la mitad, y eso que según mis amigos soy una tragadora de vergas, intenté metérmela entera pero no pude, seguía con mi mamada, mientras mi negrito, me sobaba las tetas, luego de un rato, me levantó, me sentó en el sillón y me dijo que ahora gozará como nunca. Empezó suavemente a recorrer con su lengua cada parte de mi cuerpo, mientras pellizcaba mis pezones con sus tremendas manos, luego bajó hasta mi vagina, y comenzó a lamérmela, con una maestría única, me hizo tener varios orgasmos, pero él seguía lamiendo desde mi clítoris hasta mi culo.

Luego del enésimo orgasmo, y observando a mis amigos que se daban con todo. Mi regalito se sentó en el sillón y comencé nuevamente a mamar esa gran verga hasta que la puse a su máxima expresión, y me senté en ella, pude sentir como ese tremendo pedazo de carne se abría paso dentro de mi vagina, hasta que estuvo toda adentro, me quedé quieta un momento para que mi vagina se acostumbrara a ella, y luego empecé a cabalgarla como si en eso se fuera mi vida, mientras mi negrito me mordía mis pezones, y con su manos jugueteaba en mi culito, mis amigos entretanto festejaban que yo me hubiese podido comer todo ese pedazo de carne.

Seguí montada, y mi negrito se paró y empezó a cogerme parado, ahí me vino un nuevo orgasmo, que creo que perdí el conocimiento, ya que de un momento a otro estaba en cuatro patas, y mi negrito estaba dándome a lo perrito, ¡cómo gozaba!, menos mal que vivo una parte campestre donde mi vecino más cercano está como a 500 mts. de donde vivo ya que si no hubiesen escuchado todos los gritos que daba.

Luego de que nuevamente me hiciera llegar a un nuevo orgasmo, éste se sentó en el sofá, cosa que aproveché para realizarle una mamada de campeonato, hasta que lo hice venirse, me tomé todo lo que pude de su rica leche, pero la mayoría cayó en toda mi cara, tetas, y cuerpo, ya que jamás había visto tanta leche junta, creo que fue como medio litro.

Nos sentamos un rato, para descansar, y ahí mis amigas aprovecharon de jugar un rato con mi regalito, le realizaron tremendas mamadas, que a los pocos minutos lo pusieron listo de nuevo para la pelea, luego de esto dejaron a una sola ahí y empezaron a realizarme una lamida de vagina, culo y tetas que me llevaron al cielo de nuevo, cuando estuve bien lubricada sacaron un frasco de vaselina, y empezaron a pasármela por el culo metiendo sus dedos también, cuando ya mi culito se encontraba dilatado y la verga de mi negrito bien parada, me llevaron ellas, y me pusieron de espaldas a él, luego lentamente me sentaron sobre su verga, pero para sorpresa mía no estaba dirigida sobre mi vagina, sino que sobre mi culito, les dije que pararan ya que con esa tremenda verga me lo iba a partir en dos, pero ellas hicieron oídos sordos a esto.

Les dije que lo haría con él pero primero tenía que acostumbrar mi culito a una verga más normal, para lo cual llamé a uno de mis amigos (con el que estaba caliente en la disco), le dije que me la metiera por el culo, él ni corto ni perezoso me acomodó de cuatro patas y suavemente empezó a metérmela, el dolor que sentía era tremendo, ya que no conocía tampoco el tamaño de la verga de mi amigo, ya que no tuve tiempo de verla, hasta que pasado unos minutos ese dolor pasó a convertirse en placer, yo estaba gozando como una puta, luego de unos minutos mi amigo las sacó, y otro ocupó su lugar, este la tenía más normal que las otras, estuvimos así unos minutos hasta que acabó en mi culo.

Yo ya estaba súper caliente nuevamente y quería más verga, así que decidí probar con mi negrito, ya estaba bien lubricado mi culito con la corrida de mi amigo así que me senté en la verga y empezó suavemente a penetrarme, hasta que de un momento a otro la tenía toda en mi culito, sentía sus bolas tocando mis nalgas, paramos unos segundos para que se adaptara mejor, y comenzamos un sube y baja que nuevamente me hizo tener varios orgasmos a la vez (o la mejor fue uno solo muy intenso), luego se acercó mi amigo y me puso su verga en la boca, ahí pude ver el tamaño de ésta (creo que era de 28 cms. y 8 de ancho) con razón me produjo tanto dolor al entrar, luego de ponérsela a tono éste se ganó delante de mí y me la introdujo completa en mi vagina.

Eso me encantaba, yo con dos tremendos pedazos de vergas que entraban y salían de mis agujeros hasta que me hicieron acabar en un orgasmo que creo jamás volver a tener, luego de esto fui rodeada por todos mis amigos, incluido mi negrito, y me bañaron en leche, desde la punta del pelo hasta mis pies completamente mojada, luego mis amigas se encargaron de sacármela a puros lametones.
Espero que les haya gustado, y de sólo recordarlo ya estoy mojada nuevamente, así que usaré uno de mis juguetitos para bajarme esta calentura.

Lo que pasó con mi negrito y mis amigas que también lo disfrutaron lo cantaré en una próxima historia.

Besitos a todos.

Autora: Kelly

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Escrito por Marqueze

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