EL SECRETO CON MI PADRASTRO

Bueno, empiezo contándoles que soy Daniel un chico de 20 años y que lo que les voy a relatar, me ocurrió cuando tenia 18. Era un chico normal, mi familia estaba compuesta por mi mamá, mi padrastro, mi hermana y yo, soy rubio, delgadito, de piel blanca, lampiño y mido 1,68, la verdad es que debido a que constantemente realizo deporte creo que tengo un físico bastante armónico, una carita de niño y mi forma de ser producto de haber sido de una familia de padres separados, es más bien reservada y obediente.

La verdad es que cuando cumplí 15 años mi madre contrajo matrimonio por segunda vez, esta vez con Carlos, un tipo soltero, de unos 45 años a esa fecha y que aún que su trabajo como conductor de maquinaria pesada no lo hacia un hombre rico, tenia un pasar bastante cómodo y cuando el llego a nuestra casa todos los problemas y penurias económicas que habíamos pasado se comenzaron a resolver.

En realidad creo que nunca crucé más de diez palabras en una conversación con él, era un tipo más bien osco y serio, sin mayor sentido del humor y aún cuando su trato con mi madre era el de un marido normal, con mi hermana y conmigo no tenia mayor interacción, o al menos eso era lo que creía yo, hasta que un fin de semana que mi madre se fue a pasar unos días con una amiga que había quedado viuda recientemente y que necesitaba estar acompañada, por lo que la invitó a pasar un fin de semana con ella a una ciudad distante unos 250 Kilómetros desde donde nosotros vivíamos, la cosa es que yo también aproveché y le pedí permiso a mi madre para quedarme en la casa de un compañero hasta un poco más tarde ese sábado, mientras que mi hermana un año mayor que yo y que estaba estudiando en un instituto profesional, se quedaría en casa estudiando para unos exámenes de fin de año.

Bueno, todo indicaba que seria un fin de semana absolutamente normal, hasta que la mamá del amigo donde yo me encontraba ese sábado, sufrió una caída desde la escalera y tuvieron que llevarla de urgencia al hospital y yo tuve que regresar a mi casa alrededor de las 4 de la tarde en vez de a la media noche, como habíamos quedado, como de costumbre, entré por la puerta del patio, ya que mi dormitorio tenia una ventana que daba al patio de la casa y que como era de el tipo de ventanas que van desde el piso al techo, se podía correr y entrar y salir por ella, bueno, entré a mi dormitorio y me tiré sobre la cama para descansar un rato, todo estaba en silencio y yo miraba el techo, me saqué los zapatos con que andaba y seguí disfrutando de la tranquilidad de mi cuarto, cuando decido ir a la cocina a buscar un vaso de agua, salgo de mi dormitorio y camino por el pasillo, ya que la ultima habitación del corredor es la mía, luego hay a la mano derecha un baño que comparto con mi hermana, luego a la mano izquierda el dormitorio de mi hermana , luego la cocina, entro en ella y antes de poder empezar a buscar por lo que había ido, escucho unos ruidos en el dormitorio de mi madre que esta saliendo de la cocina, a la mano izquierda, atravesando el living comedor, y la puerta entre abierta, dejaba salir unas voces, que desde donde yo estaba, eran indescifrables, pero identificables como de una mujer y mi padrastro, se me colocó la piel de gallina y un frío me recorrió el cuerpo, cuando el pensamiento de que podría ser él con alguna otra mujer en la habitación de mi madre, pero luego me tranquilicé al recordar que se suponía que mi hermana estaba en su habitación, y que no era posible que él haya hecho una cosa así, sabiendo que mi hermana estaba en la casa a esa hora.

Así es que la curiosidad fue más que yo y fui al dormitorio de mi hermana a preguntarle si sabia con quien estaba Carlos en la casa, cuando golpeo suavemente la puerta de mi hermana y no recibo respuesta, abrí la puerta un poco solamente para ver si es que estaba durmiendo, o con los audífonos puestos escuchando música que no me oía, pero la verdad es que no estaba y sus cosas parecían como si aún estuviera estudiando, ya que sus libros estaban en l

a cama, abiertos y sus cuadernos en el piso como si los hubieran dejado solo por un rato para regresar a estudiar.

Ahora tenia aún más curiosidad por saber que era lo que ocurría en mi casa, por que se oía gente en el dormitorio de mi madre y mi hermana no se encontraba en su dormitorio, cuando se suponía que se quedaría todo el fin de semana estudiando, ya que la posibilidad de que ella estuviera en el dormitorio con Carlos eran inimaginables, por que la verdad es que nosotros jamás entrábamos al dormitorio de mi madre cuando él estaba ahí, como dije antes, nuestra comunicación era por decirlo, menos bastante, y más aún mi hermana, que por alguna razón no soportaba mucho a nuestro padrastro, pero que por mantener una buena relación con nuestra madre soportaba sin decir nada.

Bueno, una vez que la curiosidad ya fue superior a mi, decidí acercarme muy despacio, para ver que es lo que ocurría en mi casa caminé despacio y descalzo hasta que llegué a la puerta del dormitorio de mi madre que se encontraba abierta unos 20 centímetros y lo primero que pasó es que reconocí que la voz que se oía de una mujer era la de mi hermana y en realidad me pareció muy raro, hasta que asomé la cabeza para ver que ocurría con mucha cautela y lo que vi fue a mi hermana desnuda sobre la cama en posición de cuatro patas, y mi padrastro detrás de ella embistiéndola y sujetándole las caderas y con la otra mano el cabello, mientras mi hermana más que emitir palabras, gemía y se quejaba como si estuviera aguantando una golpiza, pero a juzgar por su cara con bastante placer, lo primero que me ocurrió fue que sentí un temor increíble y se me apretó el pecho como si me fuera a dar un infarto, me apoyé en la pared y me tranquilicé unos minutos mientras escuchaba a mi hermana y mi padrastro en la habitación, luego de que fui capaz de controlar mi temor y dejé de temblar, decidí seguir viendo y verificar bien que era lo que pasaba, ya que aún no podía creer que algo así estuviera pasando con mi hermana y ella lo consintiera tan fácilmente, pero todas mis dudas se despejaron cuando volví a mirar dentro de la habitación y seguían en la misma posición, y escuchaba a Carlos decirle a mi hermana -Quien es la putita más caliente de esta casa -Yo soy la putita más caliente y soy suya, contestaba Carolina Luego de un buen rato de seguir embistiendo por detrás a Carolina y dándole palmadas en las nalgas cada cierto rato, Carlos se salió desde esa posición y dio la vuelta a mi hermana que seguía en cuatro patas sobre la cama, él se puso delante de ella, dejándola ver esa impresionante verga que debía medir al menos lo mismo que mi pie de largo y unos 6 centímetros de ancho con una cabeza más gruesa aún y empalmada hacia arriba con las venas marcadas. Una vez que estuvo delante de ella, le dijo -Anda puta, lámeme las bolas sin tocarme la verga con las manos, que si lo haces voy a darte un golpe como los que te di antes.

-Dicho eso, mi hermana empezó a pasar su lengua desde las bolas de Carlos hasta la punta de su verga, lamiendo como si se tratara de un helado, lejos de parecer obligada a hacerlo, se veía que le gustaba sentir el sabor de sus bolas en su boca, ya que tragaba hasta la gota más pequeña de saliva que corría por sus bolas, luego sin mediar palabra, se dirigió a la cabeza de su verga y comenzó a engullir con sus labios esa tremenda herramienta que hace algunos minutos había estado taladrando su concha, comenzó a follarse la verga de Carlos con suavidad y tratando de abrir la boca más allá de su capacidad ya que era tan gruesa que no alcanzaba a separar los dientes de la verga, mientras Carlos la agarraba del pelo y le presionaba la cabeza para que tragara más profundo esa verga tan grande, y le decía.

-Ves que te dije que al final acabarías comiéndotela entera y te gustaría, ahora ya eres toda una puta y no hay como quitarte de mi verga, mira que como te dije antes, de ahora en adelante serás mi puta y estarás a mi disposición solamente, ya sea para mi o quien yo te ordene, me entiendes putita? -Si Papito, soy tu putita y haré lo que tú me digas siempre.

-A escuchar esto comprendí que ella estaba completamente entregada y que no había nada de obligación en lo que estaba haciendo.

Al rato de haber estado lamiendo y chupando la verga de Carlos y siguiendo las órdenes del, Carolina se recostó b

oca abajo sobre la cama y separó sus piernas Carlos se paró a los pies de la cama y le preguntó: -Sabes lo que voy a hacer ahora putita? -No papito -Voy a abrirte ese culito estrecho que tienes, para que sepas lo que es realmente que te follen y te rompan el culo, a ver si vas a ser tan rebelde la próxima vez que te ordene algo.

-Por favor papito, le prometo que nunca más voy a ser desobediente con usted y voy a estar a disposición de lo que usted me diga.

-Si lo se puta, pero de todos modos te voy a romper ese culito estrecho, te lo han metido antes por ahí alguno de tus amiguitos? -No papito, nunca me han explorado el culito -Dicho eso, Carlos se colocó de rodillas sobre las piernas de Carolina y comenzó a abrirle las nalgas con las manos y a explorar el interior de su rajita, después, se fue recostando sobre ella, hasta que quedó completamente encima de ella, apoyado en sus ante brazos y sus piernas dentro de las de Carolina, su verga era impresionante, estaba ahora erecta al máximo y comenzó a metérsela por la concha mientras Carolina daba un respingo al sentirla nuevamente dentro de ella, estuvo así mete y saca por un par de minutos y luego de un solo movimiento se la sacó y la colocó entre sus nalgas y a la entrada de su culito, mientras Carolina daba un gemido entre placer y miedo y le pedía por favor que no le abriera el culito por que le iba a doler demasiado, Carlos sin hacer caso y con más calentura aún, le respondió que ahora con mayor razón se lo metería por el culo, por que ya que no le había preguntado nada si es que ella quería o no, y su deber como puta era complacerlo, y no tenia derecho a negarle ese culo estrecho.

Le tomó las manos y las apretó contra la cama, se empinó un poco para que su verga quedara con la cabeza justo en la entrada de su culito y comenzó a presionar en la entrada de este, mientras Carolina gemía de dolor y pedía por favor que no lo hiciera, pero ya era tarde, comenzaba a entrar lentamente, hasta que tuvo el glande completamente dentro de ella, deteniéndose ahí para decirle: -ves puta que tu culo si quiere que me lo coja? -Si Papito, pero por favor no más -Mira puta cabrona, ahora por ser tan rebelde vas a ser tu misma la que se siga metiendo mi verga en el culo, así que empieza a metértelo hasta que solo queden las bolas afuera y más te vale que lo hagas bien o te voy a dar vuelta esa cara que tienes de un golpe -Si papito como usted digaDicho esto, Carolina comenzó a levantar sus caderas para engullirse esa verga descomunal con su culito virgen mientras gemía y sollozaba del dolor que le provocaba.

Una vez que la tuvo completa dentro suyo, Carlos comenzó a taladrar en su culo, mientras ella gemía y gritaba entre placer y dolor, luego de un buen rato y que sus gemidos se fueron transformando en sonidos de éxtasis, Carlos se detuvo y sacó su verga del culo de mi hermana, observando como había quedado de abierto aquel hoyito que seria muy difícil que volviera a tomar su tamaño original. Se recostó en la cama con la verga hacia arriba y mientras mi hermana se terminaba de sobreponer de la taladrada descomunal que había sido victima, él le decía: -Ya puta ven a terminar tu trabajo, que vamos a ver como eres mamando una buena verga hasta que me exprimas toda la leche que tengo para ti.

Dicho esto, mi hermana se recostó a un costado de él y llevó su boca hasta la verga de Carlos, comenzando a engullirla entre sus labios, mientras Carlos la tomaba del pelo y seguía el movimiento de mete y saca con su mano sobre la cabeza de Carolina, luego de unos minutos Carlos empezó a respirar profundo y echó la cabeza hacia atrás, lo que hacia suponer que estaba a punto de eyacular, mi hermana comenzó a aumentar la velocidad de su movimiento de mete y saca, hasta que Carlos dio un gemido largo y tomó la cabeza de carolina presionándola sobre su verga, lo que indicaba que ella debería de estar recibiendo en su boca todo el semen de la eyaculacion de aquella descomunal verga, luego de un rato, Carlos se relajó y soltó la cabeza de mi hermana y le dijo que quería verla tragando todo su semen, así que le muestre lo que tenia en la boca, al retirar su verga de la boca de carolina, esta la dejó abierta para que él pueda observar dentro de ella, luego le dijo que así era como quería que se portara, que había sido una buena puta y que tenia derecho a seguir estudiando, que él la llamaría si necesitaba nuevamente descargar su semen o sentir un culito apretadito, a&uacute

;n que él sabía que nunca más sería tan apretadito desde ahora en adelante.

Desde ahí en adelante, yo sabía que lo que seguía a mi hermana era seguir complaciendo a Carlos y que seria muy difícil que pudiera salir de su control.

Autor: Daniel

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Escrito por Relatos Marqueze

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