EL VIAJE A ESPAÑA

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Esto ocurrió hace aproximadamente 5 años. En ese entonces yo tenía 24, y mi hermana 18 recién cumplidos. Ella como regalo de 18 optó por un viaje a España en vez de una costosa fiesta y quería que en ese viaje la acompañe su hermano o sea yo.

Mis padres estuvieron de acuerdo y todos contentos. Por mi parte tenia un viaje a Europa que me caía del cielo, mi hermana alucinada que iba a viajar y sin sus padres y nuestros padres alegres por que todos estábamos entusiasmados.

En ese entonces yo tenía una contextura delgada y con los nervios del viaje, le temo a los aviones, estaba demasiado flaco. Mi hermana, estaba muy bonita, desarrollada completamente, se notaban sus generosas. Llegó el momento del viaje.

Nos despedimos en el Aeropuerto de nuestra ciudad, se encuentra a 400 Km. de la capital Buenos Aires. El primer viaje solo duró 45 minutos. Una vez en la capital a esperar el vuelo de Iberia que nos llevaría a Madrid para luego hacer escala en Málaga nuestro destino final.

El viaje fue más que agradable a pesar de algunas demoras en los Aeropuertos. Llegamos al hotel y a disfrutar de los casi 25 días de vacaciones. Alquilábamos un par de tumbonas en la playa, así le dicen en España a las reposeras y a tomar sol todo el día. Yo personalmente disfrutaba del paisaje femenino, muchas mujeres haciendo topless.

Mi hermana era muy observada, un poquito me molestaba pero se entendía, una mujercita muy bonita eran de entender las miradas.

Llegamos al Hotel, luego del 2do. día de sol a pleno. Y a ducharse y descansar un poco. Yo estaba bastante excitado, por tantas tetas ante mis ojos, los argentinos no estamos acostumbrados a los topless.

Mi hermana fue la 1ra en ducharse, cuando nos desvestíamos o nos cambiábamos de ropa, siempre lo hicimos sin reparos, pero esta vez la observé sin que se de cuenta, ella estaba de espaldas y puede ver el costado de una de sus tetas, me llamó la atención el pezón, era muy grande la aureola del pezón. Se envolvió en la toalla y se fue a tomar la ducha. Tenía una erección impresionante. Aproveché que estaba solo y me toqué un poco, alucinado con lo que había visto.

Era mi hermana, no puede ser que me ponga así pensé, pero era la realidad. Ella salió de la ducha y otra vez la observaba disimuladamente mientras hablábamos de tonterías. Pude ver como se ponía su tanguita por debajo de la toalla y por segunda vez vi su pezón. Me tocó a mí tomar una ducha, casi no me había mojado con el agua de la lluvia y ya estaba escupiendo semen por toda la bañera de la tremenda paja que me estaba haciendo.

Llegó la noche y salimos a tomar algo por lo bares, ella estaba con una remera negra ajustada y una pollera por las rodillas como de raso o algo así. Claro, los europeos estaban alucinados con semejante Femé fatal y se la comían con las miradas. Nos sentamos en un barcito y tomamos cerveza. El alcohol nos permitió hablar de temas que nunca habíamos hablado seriamente: sexo. Fuimos a otros bares y terminamos en uno donde podíamos bailar, nos divertimos mucho y estábamos por demás pasados de alcohol.

Ella tomó demasiado y me di cuenta que tenia que ponerle un fin al menos por esta noche. Le dije de regresar al hotel, aceptó luego de protestar un poco. Caminamos hacia el hotel y ella no aguantó y vomitó sobre la calle. Estaba más que borracha, por un momento me asusté y pensé en llevarla a algún hospital. Pero ella me respondía que estaba bien en un idioma que no entendía debido al pedo que tenía.

Llegamos al hotel y con ayuda mía se desplomó sobre la cama. Le pedía que reaccione golpeándole la cara y parecía no estar consciente. Tomé fuerzas, la alcé y la metí en la bañera vestida. Abrí el grifo y empecé a mojarla para que reaccione.

Parecía estar reaccionado y eso me tranquilizó un poco. Ahí me percaté de su ropa y le saqué luego de bas

tante esfuerzo su pollera y remera. La dejé en bombacha y corpiño.

Comencé a pasarle una esponja por la cara, por los hombros también, ella tenia los ojos entreabiertos, no se si fue el alcohol que yo tenia también o la excitación…no se…pero la esponja empezó a masajear sus tetas, dejando una de ellas fuera del corpiño. Estaba fascinado mirando esas tetas y acariciando esos pezones, bajé la esponja por su pancita y comencé a meter la esponja por debajo de su tanguita, toqué los pelitos de su pubis y bajé un poquito más mi mano, estaba por debajo del agua, hasta llegar al comienzo de sus labios vaginales.

Tiré la esponja hacia un costado y comencé a masturbarla con mi mano, ella comenzaba a respirar más profundamente pero siempre con sus ojos entreabiertos mirando hacia una pared. Arrodillado acerqué mi cara a la suya y besé su cuello, oreja, cara y labios. Comencé a pasarle mi lengua por sus labios, siempre sin dejar de masturbarla, y ahí me sorprendí cuando sentí su lengua tocar la mía.

No se como hice pero en 10 segundos me saqué la ropa y me metí en la bañera con una erección que me dolía de lo dura que estaba. La tomé a ella de los hombros y la acosté sobre mi. La abracé y la besé como nunca en mi vida imaginé sentir a alguien. Ella respondió igual. Estábamos bastante incómodos en la bañera con agua, poco espacio para movernos, pero con una calentura que quemaba.

Le tomé una de sus manos y se la llevé a mi pene. Ella lo tomó enseguida y comenzó a subir y bajar su mano masturbándome suavemente. No podíamos dejar de besarnos y mis manos no me alcanzaban para poder tocarla todo al mismo tiempo.

– Quiero cogerte Fabiana. Le dije al oído lamiéndoselo.

-….Hacelo por favor. Me contestó.

Tomé mi pija con la mano y la dirigí a su conchita. Apoyé la cabeza del pene sobre su vagina. Y lentamente fue entrando. Hasta que entró por completo. Ella estaba sobre mí y comenzó a moverse. No lo podía creer. Estaba cogiendo con mi hermana.

– Vamos a la cama Fabi. Le dije. Y ella me respondió con su cabeza afirmativamente.

En la cama la cogí como creo que nunca en el resto de mi vida cogerte a nadie. Todas las posiciones que se me ocurrían las hicimos. Le metí dedos en la cola y ella respondía a todo lo que le proponía. Le dije que me chupara la pija.

Nos colocamos en posición 69 y ella torpemente me la chupaba pero para mi era el paraíso. Mi lengua y boca no paraban de lamerle la conchita y el culito. Creo que la hice acabar más de una vez por sus gemidos. Le dije que iba a acabar y ella, no se si por calentura o inexperiencia no sacó su boca de mi pija y le llené la boca de leche, para colmo mucha leche, que ella tragó toda.

Obvio que mi pija seguía dura, yo no quería que acabase nunca ese momento. Se la seguí metiendo por la conchita. Le pedí que quería metérsela un poquito por la cola. Ella accedió. La hice poner en cuatro, en posición perrito, y suavemente fue metiéndosela, a medida que entraba ella suspiraba, gemía, se quejaba pero se que le gustaba. La cogí en esa posición y le acabé nuevamente, esta vez dentro de su culito.

Nos recostamos, diría nos desmayamos en la cama y nos dormimos casi hasta la noche de ese día.

Las vacaciones continuaron, tuvimos sexo un par de noches más. Regresamos a nuestro país. Nunca más pasó nada, tampoco se habló del tema.

Cada unos está con su pareja. Pero yo sigo enamorado de ella. Esa es la realidad.

Autor: Libbidus

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Escrito por Marqueze

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