EMPUTECIDA Y SUMISA IX

Poco a poco el verano fue avanzando, en julio me acostumbré a mi nueva vida, es decir, vivir de noche y dormir de día, libraba 3 días, generalmente lunes, martes y miércoles, pero igualmente esos días me levantaba a la hora de comer porque salía de marcha, comía algo y por la tarde a la playa a tomar el sol sólo en tanga, para estar morena como quería Rober.

Perdí los dos kilos que me quedaban y me quedé en 56 con mi 1:75 de estatura, por fin tenía la talla 36, en 7 meses perdí 13 kilos, con un IMC de 18 como el de las modelos, simplemente me acostumbré a comer muy poco y con la vida que llevaba, mi desayuno era la comida prácticamente y casi no cenaba ya que era cuando me iba a trabajar, además yo creo que el tomar coca, me hizo adelgazar más.

Me hice amiga de otras camareras y gogos, íbamos a la playa y de compras, se puede decir que ya era una de ellas, con su forma de hablar y comportarme. Por otro lado, Rober y Joan me seguían follando a su antojo, pero no lo hizo ningún otro tío de momento.

Rober pronto empezó a llevar golfas al apartamento, y según el día me dejaba durmiendo sola en otra habitación o me unía a ellos en plan orgía, y empecé a sentir atracción por otras chicas, aunque en julio no experimenté relaciones lésbicas.

Hubo un punto de inflexión cuando llegaron a la isla en agosto de vacaciones desde Madrid, un tal Hassan que era un negro Argelino metido en el mundo de la noche y camello entre otras cosas y su mujer, que se llamaba Zulema, era española, pero se convirtió al Islam y adoptó ese nombre al casarse con Hassan, su nombre anterior como española cristiana era Sonia.

Rober me avisó con antelación de su llegada y me contó un poco de ellos ya que serían unos huéspedes especiales y además como era amigo de ellos saldríamos a veces juntos.

Zulema era una de las Scorts más famosas de Madrid, tenía ya 33 años, pero era de las más solicitadas, curiosamente empezó tarde a los 29 años, trabajando para Paco que era accionista importante de algunas agencias de Scorts y de nuestros pubs.

Hasta los 28 estuvo casada, y dejó a su marido, a su hijo, y su trabajo de Jefa de auditoria – era Licenciada en Económicas – metiéndose en este mundo, después de conocer a un tal Mario un médico ginecólogo muy putero amigo de Paco. Cuando Mario la dejó se puso a trabajar para Paco, y a los 30 años se casó con Hassan.

Se había operado de todo, y del pecho dos veces hasta alcanzar una 105, estaba muy delgada como las modelos, pero sus tetas hacían que fuera la mejor scort al margen de que follando era única. Totalmente bisex. Su aspecto era muy parecido al de la estrella porno Lucía Lapiedra, igual de delgada, pero con más pecho.

Nadie entendía que hacía con Hassan, que la chuleaba y que la obligó a convertirse al Islam para casarse ya que el necesitaba la nacionalidad. Ella hacía todo lo que Hassan quería sin rechistar ya que la dominaba por completo e incluso en público le pedía permiso para cualquier cosa.

Llegaron a primeros de agosto, la vi por primera vez cuando les recogimos en el aeropuerto, era un poco más baja que yo mediría 1:72, pero llevaba tacones de vértigo, y se notaba que se había operado de todo, parecía una famosa de revista, yo no era lesbiana, pero me puso verla, con sus labios engrosados, su pecho como el de Pamela Andersson, y tan pija fumando un cigarro y hablando por el móvil con una amiga de compras, nada mas llegar a la Isla.

Me impresionaron sus piercing y tatoos, con una rosa sobre el trasero, un corazón en la tripa, y piercing en lengua, nariz y ombligo, iba con un vaquero muy ceñido marcando coño enseñando el tanga por arriba, y una camisa anudada a la tripa marcando las tetas.

Hassan era un negro alto y grande con algo de tripa, cabeza afeitada y con pinta de macarra, hablaba muy bien español. Llevaba un par de pendientes de aro, y algún tatuaje.

Les llevamos al hotel que estaba cerca de nuestro apartamento, y después de comer Rober me dijo que me dab

a una semana sin trabajar para que acompañara a Zulema como guía por la Isla, a la playa, de compras y luego de marcha, que me pagarían el sueldo que no me preocupara.

Zulema le pidió a Hassan permiso para ir a la playa conmigo que tenía mono de mar ya que desde semana santa no habían ido a la costa, Hassan la autorizó, me di cuenta que el negro la controlaba todos sus movimientos, algo parecido a Rober conmigo pero más acusado, ya que yo no le tenía que pedir permiso para todo, si el no estaba en casa me iba con las otras camareras por ahí.

Mientras Zulema se cambiaba para ir a la playa me fui a nuestro apartamento para hacer lo mismo Me puse un bikini con tanga hilo dental amarillo, un short encima rojo y una camiseta que transparentaba las tetas al no haberme puesto la parte de arriba del bikini.

En un coche alquilado ya me esperaba Zulema en la calle, iba vestida mas o menos como yo.

Zulema me impresionaba tanto por su cuerpo y por lo que me contó Rober de ella que yo estaba muy cortada, era como una niña pequeña a su lado, a pesar de que por esas fechas mi currículum ya era bastante movidito, pero con Zulema aprendí cosas que todavía no había experimentado.

Según llegamos a la playa nos quedamos en topless sólo con el tanga hilo dental, el suyo era rojo, las dos ya estábamos bronceadas, yo por llevar un mes tomando el sol y ella por los rayos UVA de Madrid según me dijo.

Me quedé impresionada por su cuerpo, tenía también piercing en los pezones y algún tatoo con la media luna en los glúteos. Cuando la unté crema por el cuerpo y al hacerlo en el pecho no pude evitar mojarme, yo era hetero pero esa mujer me puso a 100, ella se sonreía y me dijo que era 100 % bisexual desde hacía unos 4 años, que le atraían tanto los hombres como las mujeres.

Después de untarnos crema mutuamente nos encendimos un cigarro y nos pusimos a hablar.

– Rober me ha contado que eres scort de alto nivel en Madrid y que empezaste tarde a los 29 años ¿Es verdad?

– Si es cierto Vane, conocí alguien a los 28 que me cambió la vida, rompí con mi marido que se quedó con la custodia de mi hijo que ya tiene 6 años, dejé el trabajo y bueno a los 29 conocí a Paco mi Jefe y me metí a Scort. Con Hassan me casé poco después, por el rito Islámico.

– ¿Y ganas mucho?.

– Depende de lo que trabaje pero alrededor de 12.000 € al mes.

– Me gusta tu pecho, aunque claro por ese volumen de 105 se deduce que es operado y por estar tan delgada más, pero te lo hicieron muy natural.

– ¿Te gustaría operarte? Yo me hice varias operaciones, para ser scort empezando a los 29 tienes que hacerte de todo, me operé los morros, la nariz, el abdomen ya que había parido, y las tetas 2 veces, pasé de una 80 a una 95 y de ahí a una 105, si ya eres mayor para atraer a los tíos tienes que tener dos airbags en vez de tetas. Pero eso me permite mantenerme como una scort cotizada, las tetas y mis pintas, y que en la cama soy buena claro.

– Si me gustaría ponerme pecho pero no sé si tanto.

– Mira reina si decides dedicarte a esto acepta un consejo, las niñas como tu en Madrid están cotizadas en las agencias como la de Paco, ya que las aniñadas con pecho de semiadolescente son demandadas por los tíos maduros de negocios y más si son españolas con un cierto nivel cultural como tú, ¿Has pasado por la universidad verdad? ¿Qué edad tienes?

– Si me queda un año para acabar empresariales, tengo 21, pero después de conocer a Rober, me metí en esto y no quiero volver, quizás podría meterme a scort.

– Te presentaré a Paco, te aceptará y ganarás mucho dinero si eres buena, pero opérate el pecho un poco más tarde hazme caso cielo, cuando tengas 27, que es cuando las tetas serán tu mejor reclamo. Tiene gracia estudiaste lo que yo, ejercí 4 años como auditora, pero gano más de scort.

Después nos fuimos al hotel, Hassan no estaba, nos metimos en el Jazuzzi desnudas, tomando una copa, me quedé alucinada cuando la vi el sexo, tenía 4 piercing en los labios vaginales mayores y uno en el clítoris, me explicó que Hassan se empeñó, que en su religión la mujer anillada indica que es sumisa a su hombre, y que ella se debía a Hassan.

Me puse entre sus piernas quedando mi espalda apoyada entre sus tetas, que estaban duras – más que

las naturales claro – mientras fumábamos y tomábamos unas copas, me preguntó si había estado con una mujer, y la respondí que no, se sonrió y me dijo que ella se hizo bisex probando con mujeres, y que me iba a hacer bisex esos días y ser mi maestra, como Hassan no la dejaba follar con tíos sin cobrar, para satisfacerse tendría que hacerlo conmigo.

Yo no dije nada me dejé hacer, estaba entregada a esa mujer, su historia y su forma de ser me dejaron como hipnotizada.

Empezó a tocarme el coño bajo el agua, mientras me besaba en el cuello, luego ya comenzó a meter dedos, con cuidado de no hacerme daño con sus largas uñas. Al rato salimos del Jacuzzi, nos secamos lentamente, y me tumbó en la cama abriéndome las piernas.

– Vane me encanta tu coñito depilado, es como el de una niña, ahora ya se ve que te han follado duro, Rober supongo y más tíos por lo dilatada que estás en coño y culito.

– Si, la verdad que si, pero con una chica soy virgen.

– Que coñito más rico, te lo voy a comer, verás que una mujer come coño de otra forma distinta a los tíos, por eso te harás adicta a mí, y dejarás de ser hetero para ser bisex.

– Hazme lo que quieras Zulema, Rober me dijo que fuera complaciente.

No me resistí, así que empezó a besarme en la boca metiéndome la lengua muy dulcemente, diciéndome que era una niña muy buena y que mamá me iba a hacer gozar mucho. Me sentí extraña besando a otra mujer.

Poco a poco fue bajando hacia mi sexo, lamiéndome y besándome en el cuello, los pechos y el vientre, entreteniéndose en el ombligo, para empezar a lamerme despacio el sexo y ano mientras me miraba a los ojos y me pellizcaba los pezones con una de sus manos.

A estas alturas las dos estábamos empapadas con los coños destilando flujos, ella de vez en cuando se lo tocaba.

Entonces empezó movimientos rítmicos con lengua y dedos más fuertes. Yo estaba ya tumbada en la cama relajada con las piernas abiertas y con su cara dentro de mi coño y manos en sexo y tetas. Estuvimos así unos 15 minutos, tuve varios orgasmos y no paraba de decirme palabras cariñosas como cielo, mi niña, amor, etc.

Nunca nadie me había comido el coñito así, con tanto cariño, los hombres eran unos brutos, ella lo hacía despacito, metiendo sus deditos a la vez en el culito, y dando tironcitos de mi clítoris, era delicioso, y todo acompañado con palabras bonitas, parecía amor de verdad, como sólo una mujer sabe dar.

Cuando terminó me dijo que ahora me tocaba a mí, que no me pusiera nerviosa que era muy fácil, que al ser chica tenía que hacerla lo mismo que cuando me masturbaba.

Adopté su misma postura y empezó a darme instrucciones, y en menos de 10 minutos ya tuvo su primer orgasmo. Aprendía rápido sorprendiéndome como sabía su coño, era saladito, muy rico. La comí el culo también, al ir la dos depiladas del todo, parecíamos niñas, era todo muy natural. Sus piercing en el coño – labios y clítoris – me daban un morbo increíble, mientras la comía.

Cuando terminamos estábamos exhaustas, de tanto placer y por el enorme calor que hacía en la habitación ya que no dimos el aire acondicionado. Nos quedamos abrazadas desnudas sobre la cama fumando un cigarro.

La confesé que nunca había gozado tanto, que había sido muy especial y que jamás habría pensado que hacer el amor con una mujer fuera tan tierno y dulce, al ser las dos mujeres femeninas era como que todo encajaba muy bien.

Asumí mi bisexualidad con normalidad, Zulema me avisó que me pasaría eso, y ya no volví a mirar a las mujeres igual desde aquel día en que lo hice con ella. Fue la primera chica, y en muy pocos meses ya lo había probado casi todo en el sexo, pero en poco tiempo lo probaría todo.

Al cabo de un rato, vino Hassan, nos pilló hablando desnudas en la cama y se dio cuenta de lo que había pasado, supongo que se puso cachondo de verme allí con Zulema.

Hombre las dos putitas haciendo un bollito no ¿No?. Desde luego la niña esta está buena, me encantan aniñadas, como tú Vanesa, mi mujer ya es otra cosa, con tanta operación y eso, ya no es lo mismo está buena todos la miran, pera da morbo hacerlo con alguien natural y tan Joven.

Muchas gracias Hassan, Rober me ordenó complaceros en todo lo que queráis.

– Bien putita te vamos a dar ahora bien, para que sepas lo que es follar. Venga ponte a cuatro patas mama mi polla y tu Zulema cómele el culo por detrás – él estaba de pie y yo a 4 patas en la cama con Zulema detrás -.

Empecé a mamar su polla negra, me imaginé porque Zulema estaba rendida a Hassan, tenía una polla enorme la típica de negro de película porno, que en reposo era como una de blanco en erección.

Sólo usaba la boca porque tenía que apoyar mis manos al estar a cuatro patas, y después de un rato ya empezó a bombear en mi boca, como lo hacía muy profundo me daban arcadas, y echaba saliva pero le daba igual.

– Zulema saca el consolador de correas de la maleta y póntelo.

– ¿Qué quieres hacer?

– Que la penetremos doblemente.

– Nunca me lo han hecho.

– La vamos a partir en dos !!, es una niña Hassan !!, entre tu polla de 25 cm, y este enorme consolador, lo mismo no aguanta, no quiero hacerla daño.

– Me da igual joder, además el coño y el culo ya los tiene dilatados, se ve que Rober la ha jodido a fondo. Zulema túmbate en la cama y tú Vane penétrate sobre el consolador por el culo, que yo te penetraré el coño.

Me penetré sobre el arnés de Zulema era enorme, me hizo daño, era mayor que la polla de Rober, lo hice despacio después me penetró Hassan por el coño y empezaron los dos el mete y saca.

Nunca me habían penetrado doblemente, y enseguida conseguí dilatarme por ambos agujeros, ya me habían jodido bastante esos meses, y no sufrí mucho, mas bien todo fue placentero, los tres sudando a mares, sobre todo Hassan con un sudor aceitoso que además me besaba en la boca metiendo lengua.

Noté que Zulema empezó a darme más fuerte, supongo que se puso celosa, y me hizo dañó, grité pero la dio igual, sangré algo por el culo. Tenía sus tetas clavadas en la espalda como los pitones de un Mihura.

Al cabo de 10 minutos, cambiaron la postura, la polla de Hassan en el culo, y Zulema en el coño, pero yo sobre ella cara con cara, y Hassan detrás de mí. Zulema empezó a besarme en la boca metiendo lengua, y yo me dejaba hacer.

– Joder Vane quien te ha puesto este tatuaje en árabe, "entregada a mi señor"

– Ha sido Rober.

– Estás decorada, como una guarra lo sabes ¿no?

– Si lo sé, todo al gusto de Rober. Me gusta.

– Eres cristiana ¿no?.

– Si.

– Pues tienes una forma rara de demostrarlo, Zulema cambió de religión por mí, y entiendo su conducta pero ¿tu?

Me quedé reflexionando, al poco rato, Hassan se corrió en mi coño, me lo inundó de su semen, muchos hombres se habían corrido dentro de mí esos meses, pero no en tanta cantidad como Hassan, menos mal que seguía tomando pastillas.

Luego estuvimos descansando un rato en la cama, Hassan sacó coca, esnifamos los tres, para salir por la noche de marcha.

Luego nos duchamos, y Zulema me dejó algo de su ropa, me valía en general salvo los sujetadores y los tops claro.

Quedamos con Rober y estuvimos toda la noche de juerga, bebiendo copas y esnifando, ellos que se conocían más contaban sus anécdotas de juergas y polvos.

Zulema estuvo toda la noche muy cariñosa conmigo, yo creo que la gustaba de verdad, y quizás al final fuera más lesbiana que bisexual, no sé ……

Se agradecen comentarios.

Autor: Corsarionegro corsarionegroesp (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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