EN LA MALEZA ME HIZO DE TODO

Diario me tocaba pasar por ese lugar y siempre lo veía, era simpático, pero hasta ahí, esa mañana me sorprendí porque cuando me tocó pasar lo vi que estaba recargado en una barda, pude fijarme mejor en él, clavé mi vista en su entrepierna y vi un bultote, tenía su verga bien parada, que delicia, pensé, era chaparro y morenito, pero con un cuerpazo, piernudo, nalgas paraditas y muy firmes, me excitó mucho verlo, me atrajo mucho su presencia y sentí un gran cosquilleo en todo el cuerpo.

Pude imaginar que tendría sus bolas grandes, prietas y sabrosas, sonreí con él y me correspondió, con una fresca sonrisa, mostrando unos dientes muy blancos, a partir de ese día me dispuse conquistarlo, se me produjo un gran antojo hacia el, tratando de ser prudente pasaba por ahí dos veces al día y para poder buscarle platica me le acerqué preguntándole si era pariente de x persona, de alguna manera tuve que iniciar conversación, me dijo que se llamaba Marcos.

De inicio se dio su importancia y así cada vez que pasaba platicaba con él, yo tenía que estudiar muy bien la manera para que se diera la proposición indecorosa, aunque yo ya empezaba por perturbarlo con la mirada y viendo ligeramente sus partes, él lo notaba y yo sabía que no le caía tan mal, porque me aceptaba.

Hasta que llegó el día que me dijo que quería tomar unas cervezas conmigo, yo no acostumbro a beber, pero por estar con él, haría lo que me pidiera; nos citamos en un lugar, mientras yo bebía dos, él se bebía como seis, cuando salimos de ahí empezamos a caminar por la acera y cuando pasábamos por un terreno baldío me dijo que tenía ganas de orinar que lo acompañara, yo con gusto acepté y algo curioso que me paso, fue que me puse nervioso.

Estaba oscureciendo nos metimos hasta el fondo del terreno que tenía bastante maleza, cuando vi que sacó su trozo de carne, disimuladamente lo voltee a ver y yo también me puse a orinar, él se dio cuenta de mi insistencia en verlo, se lo sacudió, lo voltee a ver y sonrió malicioso, se lo empezó a acariciar y vi que le estaba creciendo, yo me guardé el mío y entonces fue que me dijo: ¨¨"¿por qué no me lo agarras? yo me reí y me moría por hacerlo.

Era mucho la atracción que sentía por ese moreno chaparro de antojable verga, que no vacilé en hacerlo, me tomó de un brazo como ayudándome a hacerlo, la acaricié con mucha ternura, era muy hermosa y de buen tamaño, después me dijo con linda voz "mámala, mámala, paapito lindo, anda mámala" ante esa voz casi susurro, no podía negarme.

Le di un beso en la mejilla y me agaché, tomé su verga en mis manos y me la llevé derechito a la boca, me la metí poco a poco, quería disfrutar su sabor su olor, el contacto con mi boca, la fui absorbiendo despacio hasta que llegó a mi garganta, había soñado tantas veces con ese momento, él se movía en suave movimiento y para darle un mejor ritmo a la mamada, yo empecé a chuparla con muchas ganas, me la quería comer, casi tragar. Estaba muy maciza y sabrosa esa verga, después me bajé y empecé a chuparle esas bolotas prietas y tan abultadas, olían a frescura, a jabón, me fui hasta abajo y me llegó ese característico olor a culito limpio, y peludito, me encantaban sus pelototas, que las mamaba dándoles excitantes mordiditas, yo estaba feliz haciendo lo que más me gusta hacer en el sexo, que es mamar un buen par de huevos; el jadeaba, ante cada chupadita que les daba, me subía y me metía la verga prieta en mi boca y yo le propinaba fuertes mamadas.

Y así continué, él sobaba mi cabeza acariciando mi cabello, hasta que me pidió culearme, me parecía incómodo el lugar, pero él estaba cachondísimo que me lo volvió a pedir, no pude negarme y me bajé el calzón y me agaché, rápidamente me beso mi culito, le propinó una buena mamada, logrando ensalivarlo, me estuvo restregando largo rato la lengua en mi hoyito, cuando considero que estaba bien lubricado, entonces se puso el condón y me e

nsartó despacito.

Yo la fui sintiendo, sin dolor, sin resistencia por parte de mi culo, la lubricación había ayudado mucho, su verga se deslizó con suavidad, mi culo la fue absorbiendo, devorándola centímetro a centímetro, hasta que sentí que llegó al final, era incómoda la posición, pero mayor era el placer de saber que la verga de Marcos me tenía ensartado, penetrado totalmente, jadeaba por la excitación, él tomó aire y se preparó para la acción. El camino ya estaba abierto, empezó galopando a ritmo lento, para que mi culito se adaptara al visitante, tuve que apoyarme de un árbol, porque mis piernas empezaron entumirse por la fuerte presión que ejercía sobre ellas, el apoyarme me ayudó, para recibir mejor tan rica verga, las embestidas lograron un buen ritmo de mete y saca, hasta que aquello se convirtió en una hermosa culeada de golpes de mi culo con las bolotas prietas de Marcos.

Sentía su fuerza de hombre rudo, de ser experto en la cogida, los empellones que me daba eran firmes y directos, sin vacilar en la perforada, llegaban hasta lo más hondo de mi agujero, que yo lo disfrutaba como loco, luego hizo que me agachara más, ya para entonces las embestidas eran brutales, me resultaba increíble imaginar como mi culo la devoraba, absorbiéndola, como queriendo llevarse de paso también las bolas.

El se afianzaba de mis nalgas, apretándolas con furia separando con sus dedos mis ya adoloridas nalgas, para tratar de que entrara más aquella dura estaca, pero estaba al tope, después me zafó y me hizo que me acostara en el suelo, me levantó las piernas, afianzándose de mis tobillos, con las piernas bien abiertas, me puso su verga en el hoyo y rápidamente me la metió sin tantear, me la tragué en cuestión desegundos.

Y siguió dándome a un acelere descomunal, que rica me estaba resultando la cogida de ese chaparro moreno de tan sabrosa verga, poco después subió mis piernas en sus hombros y la penetración se dio con mayor intensidad, yo estaba calientísimo y Marcos no tardaría en estallar, por lo mucho que sudaba y por la forma desesperante en que me cogía, me apretó con gran fuerza, en dos o tres fuertes galopes, para explotar dando gritos de placer, pudiendo sentir su caliente leche que empezó a salir. Se mantuvo quieto por un buen rato después se dejó caer sobre mí, dándome un rico beso en mi boca, que chulada de muchacho y como me hizo gozar…

Después, me dio una fogosa mamada de tetillas, casi mordiéndolas, me apretaba las nalgas, me las mordía y me dio una rica mamada de verga, pero me mamaba con furia, que me hacía pegar de gritos cuando se metía mis bolas en su boca, pero me lastimaba, pero era más fuerte lo excitado que me tenia, que tenía que aguantarme.

Me metió casi tres dedos en mi culo, deseándome con brutalidad, pero me encantaba, se metía mi verga en su boca mamándola con ganas… ante tanta cachondez y mamadas, no pude más y me retorcía como animal herido, parecía una víbora, que no pude evitar venirme y lo hice en su boca, él se quedó exhausto y satisfecho.

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Autor: Jordy jordangoldy (arroba) yahoo.com.mx

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Escrito por Marqueze

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