EN LA SABANA, COSTA RICA

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¡Hola a todos!

Desde hace mucho tiempo no escribo ningún relato, ya que he estado muy atareado con mis estudios y mi trabajo, sin embargo, recientemente he hecho algunos descubrimientos muy interesantes y en los cuales he disfrutado mucho.

Bueno, para comenzar esta historia, deseo presentarme. Me llamo Marco, soy blanco, de ojos verdes, pelo castaño, mido 1.65mts, peso 75kgs aproximadamente y tengo un instrumento que nada tiene que envidiar con sus 17 cms.

Hace poco empecé a trabajar en una compañía muy importante en San José, Costa Rica. Una de tantas noches viajaba de Santa Ana a mi casa y cuando pasaba por un parque muy grande del país conocido como La Sabana, vi muchos autos estacionados a la orilla de la calle. Esto me llamó la atención ya que ya eran más de las 10:00pm y no era normal que hubiese gente practicando algún deporte a esa hora. Ese día, continué mi camino hacia mi casa, aunque con mucha curiosidad.

Días después, volví a salir tarde del trabajo y cuando pasaba vi de nuevo que había automóviles a la orilla de la autopista que se encuentra frente a La Sabana. Fue entonces cuando decidí estacionar y esperar para ver que pasaba. Entre las sombras de varios árboles, logré distinguir como un hombre bajaba sus pantalones y comenzaba a masturbarse, como diciéndome: ¡Oye! Aquí estoy… ¡por si te interesa!!! Me quedé viendo por un rato y logré ver a un joven de entre 18 y 24 años, con un culo redondo, una picha de un largo y grosor que hacían la boca agua.

Como es de imaginar, al ver el espectáculo que este amigo daba, mi verguita empezó a responder y la calentura empezó a subir… Me bajé de mi automóvil, lo cerré y empecé a caminar hacia dentro del parque para encontrarme con el objeto de mi tentación y luego de presentarnos, nos dirigimos hacia unos árboles.

Al llegar a éstos, Javier empezó a desabrochar mi pantalón y mi camisa mientras me daba un delicioso beso en la boca. Empezó a juguetear con su lengua por el lóbulo de mis orejas, siguiendo por mi cuello (cosa que me encanta), mis pezones hasta llegar a mi palpitante verga, que ya se encontraba más que lista para entrar en acción. Empezó a mamarme la verga como si su vida dependiera de ello, luego me mamaba los huevos y luego la verga de nuevo. Yo me sentía morir del placer.

Le pedí que se levantara pues estaba arrodillado en el suelo y entonces yo tuve el privilegio de desnudarle y empezar a explorar su cuerpo con mis manos y lengua. Le empecé a besar y mordisquear su delicioso cuello y esos pezones erectos que denotaban su excitación.

Su culo me hacía delirar y es por esto que empecé a masajear esas deliciosas, suaves, redondas y lampiñas nalgas. Luego las comencé a besar y mordisquear, hasta que atraído como por un imán, llegué hasta ese huequito palpitante. Lo empecé a mamar y Javier empezó a jadear aún más fuerte, como si tratara de gritar, pero imposibilitado por el placer tuviera que conformarse con esos jadeos y susurros de placer. Luego de un rato, me pidió que se la metiera que quería verga, así que con cuidado y delicadeza, le empecé a meter mi picha en ese delicioso culito.

Estaba tan dilatado que no hubo necesidad de esperar para que su culo se amoldara a mi pene y por lo tanto empecé a bombearlo tan rico que empezó a gemir tanto que un grupo de amigos que se encontraban más o menos cerca, (y que al igual que nosotros, andaban en busca de acción), lo oyeron. Ellos se empezaron a acercar, y al principio Javier y yo pensamos que se acercarían rápidamente para vernos y que luego se irían por lo que continuamos con ese delicioso mete-saca. Cuando nos percatamos estos 5 muchachos se habían quitado casi totalmente la ropa y se masturbaban entre sí.

Se acercaron hasta que los 7 podíamos oler el olor que desprenden los cuerpos al excitarse, ese olor a sexo que embriaga y que a la vez se vuelve en una adicción.

A partir de este momento, las cosas se acaloraron más. Mientras yo cog

ía a Javier, uno de los muchachos que se habían sumado a nuestra fiesta, llamado Federico (le decían sus amigos Fede), un tanto más pequeño que yo, pero con un cuerpo y unos ojos que lo hacían a uno enloquecer; comenzó a mamarle la verga a Javier. Javier no paraba de gritar y por más que yo le decía que no gritase pues nos podría oír alguien como un guarda o un policía o algo por el estilo, él continuaba haciéndolo. Marcelo, hermano de Fede, empezó a cogerlo mientras éste continuaba mamándole la verga a Javier. Ambos hermanos disfrutaban de una manera que sin que nadie le tocara la picha a Fede, este se empezó a regar, como si fuese una fuente, interminables y abundantes chorros de semen salían de esa verga como si no lo hubiera hecho en más de un año.

En ese momento, Javier se incorporó y empezó a besarme, con pasión y luego empezó a mamarme hasta llegar a mis huevos hinchados por ese frenesí sexual que vivíamos. De ahí siguió hasta llegar al frenillo y yo simplemente me sentía como mantequilla que se derrite en una sartén. Empezó a introducirme su lengua en mi ano mientras me masturbaba con una mano y con la otra me pellizcaba los pezones.

Mientras nosotros estábamos ocupados en esto, Fede le mamaba la verga y los huevos a su hermano Marcelo, quien luego de unos minutos se regó en su cara.

Mientras tanto, Nacho, Henry y José, tenían su propia fiesta al lado de nosotros. Nacho, (alto, con una verga descomunal como de 20cms y con un cuerpo que denotaba mucha dedicación al gimnasio) y Henry (delgado, con una verga de un largo normal, pero de un grosor excepcional) se cogían a José al mismo tiempo por su culo, quien tras unos minutos empezó a regarse. Nacho y Henry, continuaban su mete y saca mientras Javier y yo terminábamos una sesión de sexo fabulosa, casi mágica.

Luego de unos minutos Nacho y Henry, como si estuviesen sincronizados a la perfección, entre gritos y gemidos anunciaban su corrida dentro del culo de José.

Los ahora 7 amigos y amantes, nos quedamos unos minutos más acariciándonos, mimándonos, y más que todo recuperándonos, pues habíamos terminado como si nosotros hubiésemos construido la Torre Eiffell en un solo día.

Y como se dice en Costa Rica "Calabaza, calabaza, cada uno para su casa"…

Bueno, eso es todo por ahora.

Autor: MM

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Escrito por Marqueze

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3 Comentarios

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  1. hola me gustaría conocerte mi situación es parecida siempre me he considerado muy varonil nunca había pensado en hacerlo con otro hombre pues soy casado mi relato empieza u a vez q manejaba mi taxi y un muchacho se monto en el me pidió q lo llevara a su casa en escazu era tarde de madrugada en el camino el estaba muy conversador y tomamos confianza cuando iba manejando puso su mano en mi entrepierna y empezó a acariciarme al principio lo aleje pero me éxito lo volvió a hacer y lo deje hacerlo y mi pene se ponía cada vez mas duro busque un lugar para parquearme y baje el zipper de mi pantalón dejando mi pene expuesto a lo cual el reacciono tocandome y luego mamandome de una forma exquisita fue algo delicioso mientras el tenia mi pene en su boca empecé a tocar el suyo y no aguante mas mi leche se derramo en su boca deliciosa luego yo le devolví el favor dándole una mamada que me encanto terminamos en un motel donde lo penetre fuerte como si fuese mi puta y llene su delicioso culo de leche varias veces desde entonces cada vez q puedo lo hago con alguien diferente sin compromisos y disfrutando del sexo como nunca sigo casado por lo que para mi es exitante

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