EN UNA FIESTA FAMILIAR II

Eran casi las dos de la madrugada, hacía una hora que había acabado la fiesta en esta casa de mis parientes; los demás dormían, menos mi amigo y yo. Yo estaba un poco agotada, sudada olorosa excitada de sentirme plena tras esa buena faena sexual que me hacían desde atrás en mi ansiosa vagina, luego de varios minutos de penetración, nuestros sexos se despegaron haciendo un sonido vicioso como un chasquido de líquidos y destapes y me sacó la cosa gruesa que le colgaba lubricada por mis jugos.

Acababa de hacerme el amor deliciosamente, de pronto en la habitación oscura, me sacó la pieza gruesa de mi aún hambrienta vagina y me arrodillé a acariciarla agradecida, aunque nunca antes lo hice, me sentía dispuesta a mamársela, antes de que me la siga metiendo de nuevo, tenía muchísimas ganas de engullirme y probar esa masa gorda de carne que me hacia feliz, así que temerosa me arrodillé sin soltar la verga de mi mano y con ganas se la pedí a este joven amigo mío que yo suponía que era el que estaba allí conmigo, le dije algo así como: -Nunca antes hice el sexo oral, siento ganas de mamarte el pene, tú quieres? -y antes de escuchar su respuesta, me acercó la pinga goteando húmeda por haberme penetrado- yo ya estaba arrodillada abriendo mi boca hambrienta y sacando mi lengua juguetona lista para engullírmela, lamerla, comérmela sabroso manjar con leche, cuando detonó en mi cerebro las siguientes palabras:

-Si mamá, por favor chúpamela…

Oírle decir esto fue detonante para mi, me quebré, en ese instante tenía mi mano asida a su pene erecto y la otra creo que a la altura de su rodilla, agaché la cabeza, intenté levantarme y zafarme de allí cuanto antes, pero no tenía fuerzas para nada, este hombre al que yo tenía tomado del pene era… MI PROPIO HIJO!!!, no podía levantarme ni darle la cara, me moría de la vergüenza, él me tomaba con dulzura de la cabeza, creo que temblaba un poco, estaba ansioso, me pareció estar pensando una eternidad, no podía ser, esto no podía estar sucediéndome a mi, este hombre que me había hecho delirar de gusto y a quien entregaba mi cuerpo y que me estaba gozando era mi propio hijo, pero cómo había sucedido esto?.

No podía creer lo que me estaba pasando esto acá en casa de parientes, me congeló y me asustó por lo terrible que me parecía ser, como si todos en casa iban a entrar por esa puerta y señalarnos o que nos estuvieran oyendo por la cerradura.

Estaba arrodillada y temblorosa no podía levantarme, resulta que era mi hijo quien en silencio había entrado a mi habitación y yo que pensé que era este joven de 31 años con quien coquetamente platicaba hace un instante en la fiesta, después todo pasó sin premeditación, fue algo casual pero ya había pasado, ya me había penetrado y no sabía que hacer en ese instante claro lo que se me ocurrió de inmediato era mandarlo a la ducha fría y que se vaya a dormir que después hablaríamos, que me sentía mareada y como para esconder mi culpa que he bebido mucho, etc.

Mientras pensaba, su verga seguía erecta pues seguía en mi mano que la cogía con firmeza y maquinalmente sin darme cuenta la meneaba de vez en vez. Esta vez reuní fuerza y me dispuse a levantarme, y dejar para alguna otra vez mi deseo de probar mamar o chupar un pene, mis pechos estaban al descubierto, mis senos colgaban y mi hijo con los pantalones abajo, ¡que horror!, me iba a levantar pero él me detuvo con delicadeza por mi hombro, ya mi falda estaba en su sitio y no se me veía el trasero, tomé en la oscuridad alguna tela para cubrirme los pechos, le acaricié los testículos ya no con malicia sexual solo le acaricié, luego le empujé sutilmente para que se retire y me deje sola, antes intenté nuevamente apoyarme en él para levantarme y de pronto me detuvo y me dijo suplicante:

-Por favor… por favor mamíta, no me dejes así, solo una chupadita, ¿a quién se la ibas a mamar entonces? Por favor

te lo ruego mamá… como me voy a ir así, mira que tengo que dormir con mi primo y…

Eso me hizo sonreír, jajaja enviarle así a dormir y con su primo. Parecía una de esas veces que con su vocecita de niño triste me pedía que le ayude en algo pero claro esto era distinto, no podía ser, y como para sacarme de mis pensamientos él hacía latir su verga sobre mi rostro, yo sé que él mi hijo, es un muchacho con ventaja en su miembro, aventajado, y así por así no he conocido hombres como él, no quiere decir que salgo mucho pero he tenido algunas aventuras, muy pocas y esto es totalmente diferente, él seguía suplicándome y me decía que nunca se la habían mamado y me empujaba su pinga a mi rostro, venosa, su glande reluciente y encipotado yo movía mi cabeza de un lado a otro negándome.

"Papi papi basta, no, ve a dormir…" y él insistía, me senté con mis nalgas sobre mis talones aún arrodillada, él me acercaba el pene, enorme y oloroso pene que hacía un momento me había introducido si saber que se trataba de mi hijo, fue entonces que algo se quebró en mi interior y sólo me dejé llevar, no tenía fuerzas para oponerme y me abandoné, le agarré la cosa y se la acaricié con las manitas, encapuchando y desencapuchando su glande, yo temblaba, pensé que debía ayudarlo, que debía terminar lo que yo misma de alguna manera había provocado al no darme cuenta de él y creí mi deber ayudarle a correrse aunque sea con mis manos.

Así lo hice, empecé a acariciarle su cosota, pero mi hijo quería más, me acercó con sus manos mi cabeza hacia su pene, al comienzo me negaba, pero él insistía y me suplicaba, esta vez lo dejé hacer y abrí un poco la boca con la intención de acariciarle con mis labios como un beso, su cabezón estaba cerca de mis labios era una sensación extraña de sabores y olores, que más daba la forma que le ayude a correrse, opté por masturbarle y de cuando en cuando darle algún beso pues no me sentía con valor ya para otra cosa por tratarse de él, mi hijo.

Asomé de entre mis labios mi lengua y le pasé por la cabeza roma de su pene, probé lamí su meato y poco a poco abría más la boca, le acariciaba los testículos los sopesaba, le acariciaba los muslos, no dejaba mis manos quietas, con otra mano se la frotaba el pene y él me acariciaba la espalda los hombros, así que decidí introducirla en mi boca una porción de su pene, abrí más y más para que me ingresara su glande, todo el glande y me la comí, parecía un gran champignon, y luego me la saqué.

Eso de "sólo le masturbaré" se iba transformando en teoría pues en la practica se la estaba mamando, metía toda su carne todo lo que cabía en mi boca y me la engullía hasta casi asfixiarme, ensalivando demasiado.

Tener una enorme y gruesa pinga introducida en la vagina es una sensación aparte, no importa el tamaño ni cualquier pinga, pero saborearla con los labios chuparla es otra sensación totalmente extraña es un objeto de carne, blando que te llena la boca y su sabor a sexo, se me llenaba mucho de saliva pegajosa en la boca que me caía por las comisuras de los labios, yo respiraba ya excitada ahora me la metía uno de sus huevotes luego el otro y así le olía con fuerza, me restregaba el rostro con su sexo y él temblaba, yo le lamía el tronco de su penote, me gustaba olerla pasarme por el rostro con su cosa dura y metérmela todo cuanto podía hasta que me den ganas de vomitar.

Pero que rica sensación nueva, mi primera chupada así de golosa, envuelta en la oscuridad, cómplice de mi horrible acción, hubiese querido que haya luz, doble sensación de gozo, ver lo que me estoy comiendo, alcanzaba a distinguir un poco en mi rostro, él me revoloteaba toda mi cabellera, había de parecer una loca, he descubierto que me gusta mamar la pinga, es tan rica, y esta, mi primera vez que hacia realidad mi fantasía, si, una fantasía que tenía desde hace mucho, a veces, solo a veces se me ocurría mirar a los varones de pantalones ajustados como le sobresale la cosa y me imaginaba allí, en el mercado, o en la oficina, chuparles la cosa mamarles la cosa, comérmelos la cosota, claro solo en fantasías, pero ahora esto era real, lo estaba haciendo y de que forma.

Me cacheteaba l

a cara con su mástil y luego me la metía toda, lo lamía con ganas, de pronto le dije que se echara en el suelo pues ya me cansaba el cuello, él se recostó en la alfombra y volví a la carga, ahora le empecé a lamer por todo el perímetro de su pene todo, con mi lengua le jugueteaba le hacia cosquillas por los huevos la pinga y luego los chupaba jalándole la piel al chuparle, como un tapón todo cada centímetro de rica verga y luego me la engullía una y otra vez haciendo de mi boca como si fuera la más sexy de las vaginas, creo haberle dado la mejor de sus mamadas, se la sacudía, le mordisqueaba, la lamía y se la chupaba rico, metiendo y sacando de mi boca ensalivada, ahora quería que me explote dentro de la boca, probar a que sabe la leche vital, los espermatozoides, su jugo seminal y pegajosamente blanco, quería leche, tragar su producción, pero estábamos en eso cuando de pronto oigo ruidos afuera.

Noooo, se me heló la sangre, ¿alguien nos habrá oído? nos detuvimos en seco y esperamos qué pasaba, pues al fondo estaba el baño tal vez alguien subió aunque hay otro baño en el primer piso donde duerme la mayoría, aparte de la que mi prima tiene en su propia habitación.

Seguíamos en la alfombra quietos, yo arrodillada y el sentado, escuchado que pasaba, me asuste pero cuando sonó mi puerta unos toquecitos suaves, me paré de inmediato y me fui a mi cama mi hijo se escondió en el rincón, no hice ruido, luego escuché decir, Jessy? Jessy?". No podía ser, que ocurría?

No me levanté pero el muy terco insistía así que tuve que levantarme, y era el tipo este con quien anoche estaba charlando, y quien yo suponía que era quien me estaba penetrando, un imbécil pues yo estaba dispuesta a entregarme a él y creía estarlo haciendo, serían más de las 3 de la madrugada y él importunándome, salí a abrirle la puerta y casi atropellándome entró en mi habitación y cerró tras él la puerta, yo me puse a temblar pues temía que vea a mi hijo que estaba sin pantalón escondido por algún sitio detrás de la cuna, no se veía muy bien de pronto yo tuve que increparlo al nuevo visitante:

-Por favor joven reaccione, estoy descansando y la nena de mi prima se puede despertar..

-Te sentí que hacías ruido pensé que te habías levantado y no podías dormir, yo tampoco podía dormir, estuve pensando en ti.. Jessy…

-No no joven, ya es tarde después hablamos por favor…

-Sólo un besito y nada más me voy, perdóname, hace un rato me parecía que te agradaba mi compañía y… yo te deseo…

-Si me agrada Ud. joven… pero ya es tarde y temo que mi prima nos oiga… por favor otro día platicamos si? -Me lo prometes? Podemos salir otro día, por favor dame una cita…

-Si como no, otro día está bien, te llamo, pero ve ahora a dormir, ya va a amanecer si? Yoo..debo descann….OH!

De pronto se abalanzó a besarme y me abrazó con fuerza, yo no reaccioné por la sorpresa y me empezó a besar el cuello a manosearme por la espalda, me tenía abrazado hacia la pared cerca de la puerta, yo no me esperaba esto, forcejeé y se me abrió la blusa de franela que solo me la había puesto y no cerré mis botones así que mis senos asomaron y fue peor, él se prendió de uno de mis senos y me empezó a besar por el cuello y bajar por mis pechos que ya se había apoderados sus manos, yo no podía reaccionar, no podía atinar a nada, me preocupaba más por mi hijo que estaba allí, pero el tipo este seguía, su boca me bajaba para besarme los pechos y yo trataba de cubrirme y él atacaba por otro lado, me metía la rodilla entre mis rodillas, me sentía arrinconada, me agarraba fuerte de la cintura y me besaba desesperado.

Noté que estaba erectísimo y yo no atinaba a hacer nada, me agarró totalmente de sorpresa, yo le suplicaba que se detenga y rogaba en mi mente por que mi hijo no reaccione y salga de su escondite furioso, me entró un nerviosismo, felizmente mi hijo no salía, solo miraría expectante, además estaba desnudo, su buzo estaba por la ventana, el joven me agarró del culo y se dio cuenta que yo estaba sin calzón y esto fue peor aún, me metía mano por todas partes desesperado y vencía mi iniciativa yo no podía reaccionar a nada, si me quejaba mi hijo sald

ría a defenderme y se verían ambos, tal vez pelearían todos se levantaría estaba aterrada.

Estaba en una situación muy embarazosa, pero mientras pensaba el joven este avanzaba ya me estaba tentando su pene en mi vagina yo cerraba cuanto podía mis muslos, pero él tenia fuerza en los suyos y intentaba abrirme era sólo cuestión de segundos pues estaba super lubricada y su pene me tentaba una y otra vez, felizmente solo se la había sacado abriendo su pantalón no se había bajado el pantalón es decir que yo esperaba que mi hijo no viera esta parte, debo confesar que a pesar de todo me excitó enormemente todo este sorpresivo ataque y deseo por mi, y tal vez el hecho de que era observada.

Definitivamente no podía con esto, yo le rechazaba y él me amasaba las nalgas y me metía la mano por mis partes, yo ya estaba húmeda y esto para él era un aliciente, ya se había sacado la verga, me chupaba los pezones, me atacaba por todos los flancos y yo estaba dividida en defenderme de él y sentir el temor de una posible inesperada acción de mi hijo, mi humedad llegaba a mis muslos que rodean la vagina, esto a él le decía que siga mientras yo le evitaba, no le correspondía y le suplicaba por favor no, que mi hijo dormía abajo que se detenga que no siga que de lo contrario gritaría.

Apenas acabé de decir esto mi hijo salió de su escondite, casi me da un síncope, el tipo este tratando de meterme su pene que ya estaba sobre mi concha y mis muslos vencidos por su fuerza abriéndose lentamente y mi hijo levantándose de su escondite, creo que desnudo y tratar de acercase a nosotros quedé helada, aterrada y grité ahogadamente en medio de la silenciosa noche en seco: NOOO!

Autor: Mendozajessy

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

0 votos
Votaciones Votación negativa

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *