Eres tu.

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“Desde que te conocí, nada ha vuelto a ser igual en mi vida, y creo que tampoco en la tuya. Digamos que nuestra “amistad” fue cambiando al gran amor que sentimos el uno por el otro tan de pronto, que casi no puedo distinguir cuando fue que deje de considerarte mi amigo, para considerarte como lo que eres ahora y serás, hasta siempre.. Mi gran amigo y mi amante.”” Tú eres simplemente por lo que siempre imagine perder la cabeza. Eres de piel tan blanca, que al abrazarnos desnudos, tu piel contrasta con lo moreno de mi cuerpo, pero en la oscuridad que nos cubre al poseernos el uno al otro, ni eso ni nada mas importa. Tus ojos, de un verde mar tan irresistible, que me pierdo en tu cuerpo y me ahogo al sentirte tan dentro de mi boca bebiendo tu santo néctar, ese delicioso manjar que brota de tu cuerpo, de tu miembro que tanto placer me produce al sentirlo tan dentro de mi, dentro de mi boca palpita incesantemente, y te siento venirte dentro de mi, y clamo porque este momento no termine jamás, por tenerte para mi, solo mío por siempre.

Tu boca, me hace sentir un exquisito placer al mamar mis erectos pezones, al besar cada palmo de mi ser, al buscar entre mi pequeño y oscuro monte el tesoro que bien sabes, me encanta que descubras cada que me haces el amor. Me encanta que tomes entre tus labios mi clítoris, que lamas cada palmo de mis labios, y que hagas que tu lengua sea cada vez más rápida, provocándome un orgasmo interminable, y al saciarte con los jugos que brotan al ofrecerte mi incesante humedad después de haber pasado por la maravilla de haber tocado el cielo entre tus brazos.

Tu miembro, es como una torre que me gusta escalar con mi lengua palmo a palmo, succionando suavemente su punta, como si fuera un delicioso copo de nieve, como si fuera la última gota de agua en el desierto, bebiendo de ti, y escuchándote decir cuanto te gusta que me coma tu pene, y no sabes cuanto me encanta hacerlo. Sentirlo vibrar tan dentro, sentirlo crecer, ver que cosas te provoco, ver como crece frente a mi, y sentirlo abrirse paso entre mi carne, sentirlo como se va hundiendo en mi cuerpo en cada embestida. Me encanta sentirte tan dentro, como si tú fueras mi alma, y al abandonar mi vagina, siento que la vida se me va, y quiero que de nuevo me penetres como solo tú lo sabes hacer, y sentirte de nuevo tan adentro, y aprisionarte dentro de mi, y no dejarte salir hasta que me sienta tan llena de ti por todos mis agujeros, y te pido que me lo metas por detrás. Entonces tu friccionas tu pene contra mi, recorres desde mi clítoris hasta mi ano con tu pene, y siento tu glande tan cerca que quisiera comérmelo de nuevo. Mi ano comienza a extenderse ante tus caricias y lo humedeces con tu lengua, la introduces lentamente, y entonces te apartas de mí y presionas tu pene en mi ano. Vas entrando lentamente, pero de pronto me lo dejas ir de golpe, y me haces gritar de dolor y placer al ver la pasión con que me coges y me desvirgas mi colita.

Tu jadeas cada vez más fuerte y yo me corro a cada embestida, me siento empapada de mis jugos, mismos que se, posteriormente, tú degustaras… ahora te siento latir tan dentro que se que te vas a correr en mi… aprieto mi ano y aprisiono tu pene, no quiero que tu semen salga de mi, lo quiero dentro… tu bombeas cada vez con mas fuerza y aprietas mis pechos, lames mi cuello y con tu mano manejas hábilmente mi botoncito de placer, para venirnos en una corrida genial, para hacerme estallar a tu antojo, para que te diga que nadie me coge como tú…

Abandonas mi cuerpo, estoy exhausta, pero tú pides más. Así que me das vuelta, separas mis piernas y te dispones a degustar de la miel que te doy, cada que terminamos, al hacernos el amor. Mientras tus manos masajean mis pechos, tu lengua entra en mi boca, nos besamos apasionadamente, tu quisieras estar dentro de mi siempre, y dices que me amas, tal vez hasta mas que yo a ti… Pero tú sabes bien que si me entrego es porque te adoro con todas mis fuerzas, con todo mí ser. Y lo que tengo realmente mío, es solo tuyo: mi cuerpo.

Mientras besas mi cuello, tu mano baja a mi vulva y presionas un dedo dentro que me hace vibrar. Me recuestas sobre las almohadas, pones una bajo mi cadera, y te dispones a disfrutar de mí. Tus manos me recorren de arriba abajo, y tu lengua busca mi clítoris, que casi sale a la vista a causa de la tremenda excitación que me haces sentir, esta caliente, rojo, húmedo y palpitando, y solo para ti. Tu nariz aspira mi aroma de hembra caliente y deseosa de sexo, lames mi vagina y tu dedo entra en mi ano, mientras tu ot

ra mano se pierde en mi clítoris, haciéndome elevar hasta el cielo.

Tu dedo en mi ano penetra más, por la facilidad del encuentro anterior, esta dilatado y te es fácil meterme otro dedo, y mientras con tu otra mano, aprietas mis pechos. Me tomas de las piernas y hundes tu cabeza en mi sexo, te siento lamer y degustar todo, mis labios, mi entrada, ver como brotan los jugos cuando me haces venir y esperarlos deseoso de probar su dulce sabor a mí. Tu lengua acelera su lameteo, y yo te imploro que continúes así, tus dedos me hacen enloquecer, y te quiero dentro de mí, en mi ano y sentir tu verga en mi vagina, que sienta como la distiendes al crecer dentro de mi sexo…

Pienso en como tú me coges mientras me lo mamas y me llevas al cielo, me notas agitada, sabes que no logro controlarme cuando me lo haces así, pero también reconoces que adoras verme perder el control, ver como te digo que daría mi vida por una cogida tuya, y te digo que no pares… Que termino una y otra ves, que te siento dentro de mi culo y tú no dejas escapar mi clítoris de entre tus labios, como lo succionas y lo estiras y me sacas los dedos del culo, y me los metes en la vagina. Poco a poco se lo que pretendes, y temo al saber que lo harás, que me quieres coger con tu mano.

Primero metes dos dedos, y me masajeas, luego tus otros dedos los doblas y presionas en mi entrada, que más que lubricada, no presenta casi resistencia y te deja entrar hasta adentro de mi. Siento tu puño dentro y de excitar al ver rodar lágrimas por el dolor de tu penetración y mueves tus dedos dentro de mi provocándome sensaciones que nunca imagine. El dolor se hace mínimo y tu mueves el brazo como si fuera tu verga y me haces venirme de nuevo… juegas con mi cuerpo a tu antojo, te sientes satisfecho de someterme a tus deseos, y yo soy feliz de complacerte en todo. Te empeñas en darme un último orgasmo esta noche, y lo logras entre quejidos y contracciones de mi sexo, al sentirte dentro, al ver tu mano perdida dentro de mi cuerpo, y ver como entras y sales de él con tanto deseo, que el dolor no imp Este relato va dedicado a mis amigos que he conocido gracias a marquezze, espero cumpla sus expectativas y disfruten con él, tanto como yo lo hice. Si les gusta mi relato escríbanme a mi correo. Bye…

Autor: Kendy

kendy1974 ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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