ESPIANDO A MIS AMIGOS.

¡Comparte!

Hola, mi nombre es Joaquín y tengo 21 años. Hace casi un año mi padre consiguió trabajo en una ciudad lejana, y como yo ya estaba en mis últimos años de universidad, me tenía que quedar acá, yo me imaginé en una pensión o algo así , pero terminé mudándome a la casa de mi amigo Enrique.

Kike, como le dicen todos, vive con su hermano Alberto (Beto) en la casa de sus padres quienes fallecieron hace algunos años en un terrible accidente, dejándoles una buena herencia. La casa era bastante grande, así que cada uno tenía su propia habitación, y aún quedaban 2 más. De la limpieza se encargaba una señora que venía dos veces a la semana y comíamos siempre fuera.

Enrique es mi mejor amigo de la universidad y a mí me gustaba mucho, claro que él no lo sabía, a parte de su excelente físico (buen cuerpo, pelo castaño, piel como bronceada y ojos verdes) me atraía mucho por su carácter.

Alberto es más bien rubio, blanco y alto, es decir, los dos hermanos estaban muy buenos, pero solo Kike me gustaba…

Durante unos meses nuestra vida fue de lo más normal, con la rutina de la universidad, estudiábamos juntos, salíamos a fiestas, teníamos reuniones con nuestros amigos en la casa, etc. Los tres teníamos amigos en común porque estudiábamos la misma carrera, aunque Alberto estaba en otro año.

Entonces un nuevo miembro llegó a nuestra “familia”. Ernesto, el mejor amigo de Beto vino a vivir con nosotros porque quiso independizarse de sus padres. Él también estudiaba la carrera y éramos amigos, así que no hubo ningún problema y la rutina no se alteró mucho. Pero en otro aspecto sí las cosas cambiaron un poco, o al menos eso me pareció…

De pronto Beto como que se separó de su hermano y de mí y pasaba más tiempo con Ernesto a solas; bueno, era su mejor amigo pero no dejaba de haber algo extraño, no sabía qué exactamente, pero me olía algo raro, y creo que Kike también se dio cuenta porque cada vez que al preguntar por su hermano lo encontraba en algún rincón de la casota o en su cuarto con Ernesto, ponía cara de extrañeza…

Cierta tarde Beto y Ernesto estaban en la universidad y Enrique y yo estábamos por ir para allá (teníamos horarios diferentes) cuando una compañera llamó diciendo que habían avisado que no habría clase. Entonces Kike aprovechó y fue a visitar a sus abuelos, y yo me quedé en casa.

Cerca de una hora después estaba medio dormido en mi cuarto cuando escuché a alguien en la puerta. “Beto y Ernesto” pensé, y me levanté para ir a verlos cuando al salir al pasillo escucho sus voces.

– ¡Kike! ¡Joa! – estuve a punto de contestar pero escuché a Ernesto:

– A quién llamas, si están en clases…

– Ah verdad… entonces estamos solos.

– Qué bien – esto último lo dijo en un tono que me hizo empezar a confirmar ciertas sospechas…

Entonces me di cuenta que se habían quedado en silencio. Con mucho cuidado para no hacer ruido fui bajando la escalera poco a poco, y entonces al dar vuelta para llegar al primer piso me doy con la sorpresa… ¡Alberto y Ernesto se estaban besando! O sea que era cierto… “lo sospeché desde un principio”. Mis amigos se besaban con pasión; se acariciaban todo el cuerpo y lanzaban suspiros y jadeos. Aquello me excitó al momento y estuve un rato contemplándolos embobado cuando me di cuenta que fácilmente ellos me verían si abrían los ojos, así que me escondí al toque tras la pared.

A poco, dejaron de besarse. No decían nada, solo se veían a los ojos y sonreían. Entonces me di cuenta que Ernesto estaba desabrochándole el pantalón a Beto, ¡esto se ponía bueno!; y vaya que se puso. Ernesto metió su mano y sacó una verga increíble, larga, gorda, rosada y tenía la cabeza al descubierto; solo verla hizo que se me parara al momento. Ernesto estuvo acariciándola un momento y entonces se arrodilló y la metió en su boca. Vi cómo se la introducía hasta el fondo mientras se ponía más y más dura, y la metía y sacaba de su boca al tiempo que con la otra mano le acariciaba los grandes testículos a Beto, d

espués de bajarle el pantalón hasta los tobillos.

Mientras tanto Alberto tenía los ojos cerrados y sostenía la cabeza de Ernesto, soltándola solo para sacarse el polo, dejando al descubierto un pecho fuerte y lampiño con tetillas grandes y erectas.

Ernesto estuvo un buen rato chupando esa pinga maravillosa hasta que antes de que se viniera la sacó de su boca y se puso de pie, para rápidamente quitarse la ropa. También tenía un cuerpo increíble, aunque su pene era visiblemente más pequeño que el de Beto pero más velludo y sin circuncidar, como me gustan… Al final los dos se quedaron solo con las medias y zapatos puestos.

Nuevamente se juntaron abrazándose y besándose mientras veía sus penes erectos acariciándose y apuntando al techo. Para esto yo estaba excitadísimo y me acariciaba la entrepierna sobre el pantalón.

Entonces Alberto le dio vuelta a Ernesto y comenzó a besarlo por atrás, le besaba las orejas, el cuello y la espalda mientras sus manos recorrían su cuerpo hasta situarse sobre su pene y comenzó a masturbarlo lentamente. Ernesto empezó a gemir suavemente al tiempo que Beto con su pene recorría de arriba abajo el lindo culo de su amigo. Lentamente Ernesto empezó a agacharse hasta quedar apoyado sobre un mueble, y Beto sin dejar de masturbarlo se puso de rodillas hasta que su cara quedó a la altura de su trasero, el cual empezó a besar y lamer y durante un par de minutos estuvo pasando su lengua por la raja, aunque esto no me pareció muy agradable que digamos… luego se puso de pie nuevamente y vi que acomodaba su pene entre las piernas de Ernesto; apuntó y lo introdujo.

Ernesto lanzó un gemido y se puso todo rígido, mientras Albero introducía poco a poco el pene hasta tenerlo todo adentro, y una vez así se quedó cerca de un minuto sin moverse, mientras que Ernesto se relajaba y llevaba sus manos hacia atrás para acariciar las nalgas de su amigo, que por cierto estaban muy ricas.

Ver esto me había estimulado tanto que no aguanté y saqué mi pene para empezar a masturbarme lentamente, conteniéndome al máximo para no hacer ningún ruido. Alberto había empezado el mete-saca y Ernesto gemía cada vez más. Beto lo tenía cogido por la cadera y aumentaba su ritmo a cada momento mientras Ernesto se masturbaba.

De pronto Alberto dio un quejido largo y fuerte; se había venido en el culo de Ernesto y fue tanta la corrida que el semen se escurría entre sus piernas. Ernesto se dio vuelta y empezaron a besarse. Yo por mi parte estuve a punto de correrme pero solté mi pene para que no pasara y pensé en irme a mi cuarto para acabar e idear cómo aparecerme ante ellos haciéndome el que no había oído ni sentido nada…

Pero entonces me di cuenta que los chicos se habían tendido en la alfombra, besándose sin soltarse ni un segundo. Beto estaba sobre Ernesto, quien tenían una mano entre las piernas de su amigo al parecer introduciéndole un dedo en el culo. “Métemela” dijo Alberto.

Se separaron y Beto se puso en cuatro. Ernesto se sobó el pene un poco y de una sola la introdujo en el culo de Alberto, pero no esperó mucho para empezar a meter y sacar. Ambos gemían fuertemente y aceleraban más su ritmo, hasta que por los gemidos me di cuenta que Ernesto estaba a punto de correrse, sacó su pene y disparó. Y la puerta se abrió… era Enrique.

– ¡Qué mier…!

– No, Kike, yo te explico…

– ¡Qué carajo significa esto! Hubo un instante de silencio que a mí me pareció una eternidad. Yo veía aquel cuadro, Alberto y Ernesto desnudos en el suelo, el pene de este último aún erecto y rezumando semen, y Enrique de pie en el umbral de la puerta con expresión de enojo… ¿cómo acabaría esto? Pues bien… jamás pensé que acabaría como acabó.

– ¿Por qué no me dijeron antes?

– ¿Q… qué?

– ¡Puta, yo cagándome por cogerme un buen culo y tenía dos muy buenos aquí en mi propia casa! Aquello sí que fue sorpresivo. Enrique, mi Enrique también le entraba al juego, ¡no podía creerlo!… Como en un sueño vi que Kike empezaba a desnudarse, entonces levantó la vista… y me vio… me vio…

Lo que pasó después tal vez se los cuente más adelante. Si te gustó este relato escríbeme a joatepe (arroba) hotmail.com

Autor: joatepe

joatepe ( arr

oba ) hotmail.com

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.