ESPIANDO

Con mi marido solemos ser bastante convencionales en cuanto al sexo, lo hacemos cada tanto, ahora más espaciado por el tema de los chicos, horarios, etc. Alguna que otra posición, pero nada excepcional, por ahí nos vamos un par de veces al año a un "hotel", para agregarle algo distinto, pero no más que eso. Algo tranquilo, hasta que esto que les voy a contar comenzó a sacar el "monstruito" escondido que hay en mi…

Me presento, me llamo Laura, 40 años, creo yo muy bien llevados, 105 de busto que hace que más de uno se de vuelta, me mantengo delgada y cuido mi cuerpo en el gimnasio regularmente, mi marido Andrés, también de 40, más con pancita de cerveza, pero adorable…

En esta oportunidad nos habían invitado al casamiento de un amigo de Andrés en el interior del país (Donde él nació) y como es un pueblo chico, nos quedábamos a dormir en la casa de otro amigo. Por el viaje y el evento, habíamos dejado los chicos en casa, así que para nosotros era como un fin de semana de soltero, podíamos charlar, salir tranquilos y quizás hasta tener sexo tranquilos.

Como nos habíamos ido un par de días antes del casamiento, más que nada para reencontrarnos con amigos, familiares, etc. esperaba que nos quedara tiempo libre para eso. Es más, esperaba que la habitación donde estuviéramos estuviera lo suficientemente alejada para poder estar tranquilos.

Nada más alejado de la realidad, llegamos el miércoles a la mañana al pueblo y fue un desfilar de personas, amigos, conocidos, ir y venir, comer, tomar mate, un lío. Recién a la noche después de cenar llegamos a la casa donde íbamos a parar, era la casa de un matrimonio, jóvenes ellos, y nos dieron la habitación que en un futuro habían armado para los chicos. Como era mi pesadilla, estaba al lado de la de ellos, no había manera de tener intimidad y me puse furiosa, todos mis planes divertidos acababan de terminar.

Esa noche nos fuimos a dormir rapidísimo, la verdad que estábamos los dos molidos de cansancio, nos tiramos en la cama y por esas cosas de la agitación del día o lo nueva de la casa, no me acostumbraba y no podía dormir. A cada rato escuchaba ruidos, me molestaban los grillos, los perros afuera, estaba inquieta, pero Andrés no, ya que estaba durmiendo como un bebe. Al rato de estar dando vueltas, escucho voces desde la pieza de nuestros anfitriones. Listo, lo único que me faltaba, que se acuesten tarde…

Al principio era una charla, un ruido de fondo como de la televisión y después comenzaron unas risas de ella, medio nerviosas, medio juguetonas. Después apagaron la televisión y siguieron las risitas, palabras que no entendía, movimientos en la cama que crujía, hasta que en un momento escuché claramente "para que nos van a escuchar". Ahí me despabilé del todo y paré la oreja. Como era casi obvio, estaban cogiendo o empezando los primeros juegos, lo cual sumado a mis fantasías previas me dio como mucha curiosidad, mucha calentura. Lo miré a Andrés pero estaba totalmente dormido, ni escuchaba.

Seguí parando la oreja, del otro lado se escuchaban sonidos más apagados, más crujidos de la cama… No me podía quedar quieta, sentía la boca seca, casi no respiraba, no quería romper el momento. Muy despacito me levante de la cama y fui hacia la puerta, mire a Andrés pero seguía dormido, ni se había dado cuenta que me había levantado. La puerta nuestra estaba cerrada y rogaba por que la de ellos no…

Salí lo más despacio posible al pasillo, y por suerte la puerta de ellos estaba levemente entre abierta. Era apenas, una rendija pero me alcanzaba para ver la lámpara de la mesa de luz prendida, sus cuerpos moviéndose entre las sabanas, las cabezas saliendo cada tanto. Estaba muy frustrada por que no podía ver más. Me movía de un lado a otro, pero mi visión era muy chica, estaba furiosa, quería ver más…

Con mucha suavidad empujé un poco más la puerta y se abrió otro poco, se veía mejor, p

ero todavía no lo suficiente. Volví a mirar para mi habitación pero no vi nada raro, así que seguí espiando…. Esto era raro para mí, nunca me había pasado de ver a una pareja cogiendo en vivo… si películas pero esto era distinto, esto era la vida misma. Emilio, así se llamaba el amigo de Andrés, le estaba chupando la concha a Mónica y por su cara se veía que le gustaba, tenia los ojos cerrados y se apretaba los pezones mientras con la otra mano se trataba de tapar la boca.

En un momento Emilio salió de abajo de las sábanas y se la puso entera, Mónica por más que tenia su mano en la boca no pudo evitar pegar un grito y abrir los ojos. Me corrí para el costado, no quería que me vieran…. tenia la garganta seca, la respiración más que contenida, debería estar azul ya. Volví a asomarme, la excitación que sentía era más que el peligro de que me vieran. Ahora Emilio se la estaba metiendo a Mónica con todas las ganas, veía como la besaba, como le chupaba las tetas y le apretaba los pezones, veía su espalda toda traspirada y su culo moviéndose rítmicamente, se veía que Mónica estaba gozando, escuchaba sus gemidos.

En un momento Emilio dejo de moverse, y se acerco a Mónica, algo le dijo y cambiaron de posición, él se acostó boca arriba y quedó con su pija bien parada. Mónica sin decir nada se tiró de cabeza y le comenzó a chupar la pija, Emilio cerró los ojos y se agarró a la sábana, veía que le decía cosas pero no llegaba a escuchar…. era todo muy caliente, muy erótico, podía notar que yo también me estaba mojando. Sin decir nada Mónica le tomó la pija a Emilio y se acomodó arriba y comenzó a cabalgarlo. Emilio le tomaba las tetas, y ella se agachaba para que se las pudiera chupar. Era hermoso verla con la espalda transpirada, su culo subiendo y bajando por esa pija, estaba tan absorta mirando que no me di cuenta que Emilio tenia los ojos abiertos y cada tanto me tiraba una mirada.

Me puse toda roja de vergüenza, podía sentir la cara toda colorada. No me animé a moverme, me quedé ahí quieta, Mónica seguía cogiéndoselo a Emilio, y por sus movimientos estaba por acabar…. pude ver que los dos acabaron por los gritos que pegaron, ahogados por un beso apasionado, pero los movimientos más lentos lo delataban. Mónica se apoyo en el pecho de Emilio sin sacarse la pija, él le acariciaba el pelo y volvió a desviar la mirada hacia donde yo estaba. Esta vez algo me arrancó de donde estaba pero no lo suficientemente rápido para que él no me viera…

Me metí en la cama, Andrés se dio vuelta, seguía durmiendo, pero yo no podía…. no con la calentura que tenia encima…

Finalmente el otro día llegó, nos encontramos todos en el desayuno, Emilio me miró como cómplice, raro, no era la mirada común del día anterior. Yo miré para otro lado y seguí la conversación como si nada…. El resto del día, como el anterior siguió con asados, visitas, recorridos, viejos amigos, típica vida de pueblo chico, sana, tranquila, linda, pero seguro que me iba a hacer llevar un par de kilos de recuerdo. Durante el día todo fue muy tranquilo con Emilio pero algunas veces que lo miré, me pareció que me miraba como distinto.

La noche llegó nuevamente y volvimos los cuatro a la casa en el auto, tomamos un café, charlamos de temas de lo más banales y nos fuimos a nuestros dormitorios.

Como venia de caliente a Andrés no le di ni la oportunidad de dormirse, ni bien se acostó comencé a besarlo, a jugar con su pija, a darle besitos en el cuello, en la oreja… Rápidamente reaccionó y comenzamos con nuestros jueguitos… Yo normalmente no soy gritona cuando cogemos pero hoy estaba decidida a que me escucharan. Había dejado la puerta sin cerrar, medio abierta y a cada tocada, lamida, apoyada le correspondía con gemidos y algún que otro gritito, se veía que esto excitaba a Andrés ya que rápidamente estaba bien al palo.

Me tiré sobre su pija para chupársela toda, al tiempo que le decía cosas como "Que linda está, como me gusta".

-Como estás hoy – Me dijo Andrés -Viste papito, toda mojada para vos.

-Se ve que el aire de campo te sienta bien.

-Primero me penetró como siempre él arriba, yo abajo, pero al rato, le dije que querí

a cambiar de posición.

-Si mamita, como vos quieras.

-Acostate, me quiero subir arriba tuyo – enseguida se acostó y quedó su pija bien al palo y arriba, tal como había estado Emilio la noche anterior.

Se la agarré con la mano y se la volví a chupar, salvo que ahora podía sentir mis jugos junto con los suyos, sentir mi olor, mi sabor en él me excitaba más todavía. Después de chupársela toda, le agarré la pija con la mano y me acomodé para subirme.

-¿Que haces?. me preguntó.

-¿No te gusta mi espalda?? Ahora mirá mi culito como se mueve….

Era la primera vez que me subía arriba de él pero dándole la espalda, era una posición que me excitaba mucho por que podía ver la puerta con toda tranquilidad y me imaginaba que no era él que me estaba cogiendo. Me sentía rara con todos esos pensamientos en la cabeza pero la pija de Emilio y verlo coger me había excitado mucho y estaba muy caliente.

Tal como me lo esperaba, había alguien atrás de la puerta, mi plan funcionaba, me subió todo un calor hasta la cabeza, que me parecía imposible de estar más caliente…. pero lo estaba…. Me tomé las tetas, me las apreté, me las quería chupar….con las manos bajé a mi concha y comencé a acariciarme el clítoris, mientras no dejaba de moverme sobre la pija de Andrés. Lo estaba usando, me movía a voluntad y me gustaba, me sentía muy puta y me encantaba más que me miraran…

No dejaba de mirar descaradamente a la puerta, quería que sus ojos se cruzaran con los míos, quería que me viera como me estaba cogiendo a su amigo. Estaba tranquila que Andrés no vería nada ya que mi espalda lo tapaba y no pensaba dejarle cambiar de posición.

Al rato de mirar a la puerta me di cuenta de que no había una persona sino dos…. fue una sorpresa y un shock, no me lo esperaba…. tal es así que me dejé de mover y Andrés se sobresaltó…. seguí moviéndome, ahora más recompuesta, y mucho más excitada…. ¿estaría con Mónica o seria algún otro?

Estaba dispuesta a darles todo un espectáculo, me seguí tocando las tetas, masajeándome el clítoris, me tocaba la panza, sentía su pija dentro mío, estaba por acabar, me chupaba los dedos que había pasado por mi concha toda mojada, me sentía mi sabor, mis olores, me movía más rápido, más furioso, lo escuché a Andrés que me decía "pará que me vas a matar, ¡como estás mamita!".

No le hice caso y seguí moviéndome como loca, gritando sin ninguna restricción, me masajeaba el clítoris con furia, y acabe con un grito que debe haber despertado a toda la cuadra…… Me seguí moviendo despacio, sentía que Andrés también había terminado, sentía toda su leche dentro mío…. Estaba toda transpirada, empapada arriba y abajo…

Me bajé suavemente y lo abracé, nos besamos y así nos quedamos un rato…. El primero en romper el momento fue Andrés que fue al baño a limpiarse y volvió rápidamente a la cama, luego salí yo. Como el baño estaba en el pasillo, no podía no pasar por el cuarto de Emilio y Mónica, nuevamente la puerta estaba entreabierta, salvo que esta vez estaba mucho más abierta que la noche anterior. Casi no quise mirar y me fui rápidamente para el baño. Mientras me lavaba mi cabeza seguía trabajando a mil, todo en mi era un fuego, una revolución de hormonas.

Salí del baño y casi sin mirar me metí en mi cuarto, dejando entornada la puerta. Cuando llegué Andrés ya estaba dormido así que me acosté a su lado sin dormirme, escuchando….

Al rato comenzaron otra vez los ruidos ya familiares en la otra habitación…. podía sentir sus gemidos, sus voces, sus risas, el crujir de la cama. Me quedé en la cama escuchando, no me podía mover, quería seguir escuchando e imaginarme lo que pasaba…

Me levanté como para ir a espiar pero me quedé a la mitad de la habitación, volví sobre mis pasos y podía escuchar los gritos de Mónica, quise volver a salir pero no me podía mover. Finalmente me decidí y salí lo más silenciosa que pude… Me asomé para mirar y la puerta de ellos estaba totalmente abierta y podía verlos a los dos cogiendo en su cama. Emilio la t

enia a Mónica en cuatro y se la estaba poniendo desde atrás, ambos mirando hacia la puerta…. No había manera que no me vieran.

Me quedé petrificada en la puerta, no sabia para donde ir…. yo no quería correr e irme, pero no me animaba a entrar… La que tomó la iniciativa fue Mónica, se bajó de la cama y vino caminando hacia mí… ahí la vi en totalmente desnuda, tenia unas hermosas tetas, para nada caídas, con pezones oscuros, bien marcados, la concha totalmente depilada. Me tomó la mano y muy suavemente me invitó a entrar, no me negué, cerró la puerta, y me acerqué a la cama donde estaba Emilio, con la pija totalmente parada, esperando acostado, mirando con algo de curiosidad y mucho de lujuria.

Me dejé llevar, no lo pensé, si lo pienso no lo hago… Mónica estuvo muy delicada conmigo, me llevó al costado de la cama y con mucha suavidad me bajó los breteles del camisón y cayó al piso… con su mano acarició muy suavemente mi pecho, era una sensación muy rara, nunca había estado con una chica, su mano se notaba suave, no áspera como la de Andrés, más chica… su mano parecía perderse en mis tetas, acarició mi cuello, mi espalda… me recorrió todo un escalofrío, que hizo que temblara….

-Cálmate – me dijo suavemente en la oreja – no te voy a comer… al menos por ahora….

-¿Es tu primera vez? – Me preguntó.

-Si, con una mujer, con un trío y con alguien distinto de Andrés…. – le contesté mirándola a los ojos.

-Relájate, yo te voy a cuidar.

Lo primero que hizo fue apoyar su cabeza en mi hombro y abrazarme muy fuerte… pude sentir sus pechos sobre los míos, lo extraño de no sentir una pija contra mi vagina pugnando por entrar, lo suave de su piel, de su mejilla sin barba…

Me siguió acariciando la espalda, me dio algunos besos en los hombros y lentamente comenzó a bajar hacia mis tetas. Yo seguía dura, sin moverme, sintiendo, los ojos cerrados, sentí como tomo mis pezones entre sus labios, la delicadeza de sus movimientos… mientras con la otra mano acariciaba mi otra teta. Era hermoso, volvió a subir por mi cuello y sus labios encontraron los míos, al principio tímidos, como asustados, me pasó su lengua por los míos, la sentí, muy suave, muy delicada, su lengua buscó la mía y le correspondí… nuestros labios y lenguas se trenzaron en un beso apasionado, salí de mi congelamiento y la abracé…. me llamó la atención su cuerpo chiquito en comparación a la espalda de Andrés, bajé por su espalda y le apreté su culo entre mis manos… ya estaba más allá del punto de "retorno", a partir de aquí todo era posible.

Seguimos besándonos un largo rato, explorando su boca, sintiendo el aroma de Emilio en sus labios, el suyo propio, poco a poco me separé de ella y comencé a explorar su cuello, ella gemía y disfrutaba, bajé hasta sus tetas, las tomé entre mis manos, era una sensación distinta y las besé, primero por afuera, lentamente y luego llegando a sus pezones. Los tomé entre mis labios y los presioné levemente, Mónica seguía disfrutando, poco a poco nos fuimos a la cama y me recostó.

Ella tomó la delantera y comenzó a besarme toda nuevamente, a jugar con mis pezones, a pasar su mano por mi concha, que a esta altura estaba empapada, bajó por mi pecho hasta llegar a mi ombligo, me sobresalté imaginando lo que venia… Cuando comenzó a chuparme la concha realmente noté la diferencia, su suavidad, su saber donde tocar, la manera que lo hacia demostraba que no era su primera vez, sabia exactamente lo que hacia y como hacerlo.

Emilio seguía al costado, dejando que nosotras siguiéramos en nuestra pequeña burbuja, como si no hubiera nadie más.

Mónica siguió haciéndome caricias, mimos, besándome y chupándome la concha hasta que acabé con toda la furia, me retorcía, me arqueaba en la cama…. cuando me calmé la miré y allí estaba arriba mío, liviana, mirándome a los ojos, con una sonrisa, los labios húmedos de mi…. La besé y en sus labios sentí mi aroma, "gracias" le dije, "me encantó". Me devolvió el beso con toda la pasión y luego me dejó acostada y se dedicó a Emilio.

Lo besó, le comenzó a chupar la pija, jugo con sus bolas, s

e las chupó, y luego se subió arriba de él…. volví a ver su culo hermoso, subiendo y bajando con furia sobre al pija de Emilio, era un espectáculo hermoso… me noté que me estaba tocando que la escena me excitaba, me acerqué a ellos y la besé a Mónica, le apreté las tetas y se las chupé, estaba toda transpirada, le pasé la mano por su espalda, le apreté ese hermoso culo que tenia, hasta que sentí unas manos en mis tetas…. me sobresalté, no lo esperaba, pero era Emilio que me las estaba tocando… cuando me vio así, se separó, pero luego le agarré yo las manos y se las puse en mis tetas….. y para reforzar aún más el mensaje lo besé…. Era la primera vez que besaba a otro hombre que no fuera Andrés desde que me casé…

Terminé de besarlo a él y la besé a Mónica, era muy loco esto de estar con ambos, sentía que me tocaban la concha no sabia quien…. estaba muy excitada….. la miré a Mónica y le pregunté "¿me dejás??"

Sin dudarlo, le dio un beso a Emilio y se bajó de su pija, me tomó y me puso en cuatro…

-Así te va a gustar más – me dijo.

-Por atrás no, no ahora…..

Emilio se puso atrás mío y con mucha suavidad introdujo su pija en mi concha, era hermoso sentirla, me apreté fuerte contra él y grité, la tenia toda adentro y me gustaba.

Mónica se puso abajo mío y rápidamente formamos un 69, le chupaba la concha, sentía que ella me lamía y me chupaba como toda una experta y tenia la pija de Emilio dentro mío, estaba en el paraíso, me encantaba…

No se cuanto pasó, si fue largo o corto, solo se que grité, que me moví mucho, que gemí, que acabé varias veces, que estaba totalmente enloquecida y caliente, que gocé como nunca y que cuando Emilio acabó dentro mío entre las dos le terminamos chupando la pija para acabar besándonos los tres.

Espero que les haya gustado… Se aceptan comentarios a mi mail.

Saludos.

Autor: Christian barcpc (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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