ESTUPENDA NOCHE DE SEXO

Hola me llamo Patricio, tengo 23 años y lo que les voy a relatar es totalmente verídico y me pasó hace unos días atrás. Antes que nada debo aclarar que no soy gay, soy bisexual, no tuve muchas experiencias sexuales con chicos, pero las que tuve fueron muy intensas y cada vez me gustan más.

Bueno la historia es así. Un día sábado navegando en Internet me conecté al MSN estaba todo muy aburrido y me preparaba para desconectarme cuando de pronto recibo un mensaje de un chico con el cual nunca había platicado, me dijo que tenía mi dirección de correo pues leyó uno de mis relatos, empezamos a conversar era de mi misma cuidad y tenía 22 años, le pregunté sobre cosas personales y de sus fantasías sexuales y cosas así.

En realidad yo jamás pensé que la cosa pasaría más de eso, la verdad es que empezó a gustarme el chico al verlo por cámara, Él me decía que nunca estuvo con un hombre, pero quería experimentar y que mi relato lo había excitado mucho, la charla no pasó más de ahí, nos despedimos y nada más. Me desconecté, era medio día y mi madre me llamaba para almorzar, cuando estábamos comiendo mi papá me dice que se irían al campo con mis tíos y regresarían el domingo por la tarde, al escuchar la noticia me estremecí, sentía cosquillitas en el estómago y tenía una erección pues la idea de algún día invitar a este chico se daría tan pronto. Toda la tarde estuve nervioso y mis tíos pasaron a buscar a mis padres como a las cuatro. Ya con la casa sola fui corriendo a conectarme para ver si mi contacto aparecía fue totalmente en vano, para colmo no tenía ni su teléfono ni ningún otro dato como para ubicarlo.

No se cuanto tiempo pasó, pero me pareció una eternidad hasta que por fin vi que se conectó e inmediatamente me excité. Lo saludé, conversamos un rato y arreglamos encontrarnos en un bar del centro sin compromisos (pues quería ver si estaba lindo o me gustaba antes de invitar un extraño a mi casa). Llegué al bar. Y en la puerta estaba un chico delgado, alto, rubio, con unos jeans ajustados y una remera blanca que no disimulaban un cuerpo bien trabajado algo me decía que era él. Caminé hasta la acera y cruzamos miradas, se acercó con una sonrisa y me llamó por mi nombre, inmediatamente supimos que nos habíamos encontrado, claro está que ni siquiera entramos al bar. Pues yo mirando sus hermosos ojos azules le dije que estaba solo en casa, que podríamos ir a tomar algo y seguir conversando allí.

A llegar a casa nos sentamos en la sala, preparé unos tragos, me sentía súper cómodo con el pues además de lindo inspiraba confianza, prendí la Pc para poner música, él me siguió y nos sentamos frente a la computadora a seleccionar música, inevitablemente preguntó si tenía fotos o videos para ver. Bajé un poco las luces y puse un video, apenas empezamos a verlo vi que estaba tan excitado como yo, apoyé mi cabeza sobre su hombro y comencé a acariciarle el abdomen muy suavemente y al oído le pregunté que quería, me respondió que nunca había estado con un chico, pero quería hacer lo que estaba viendo en el video, llevé mi mano a su pene por sobre el jeans lo acaricié y notaba ya palpitante una tremenda erección, lo tomé de la mano y lo llevé a la sala nos sentamos en el sofá me senté sobre él, comencé a besarle el cuello muy despacio mientras él desprendía mi camisa y hacía lo mismo.

Pasaba su lengua por mis tetillas, mi pecho y con sus manos me tocaba las nalgas yo no podía más estaba a mil, desprendí sus jeans y metí mi mano para tocarle el pene, mientras pasaba mi lengua por su oreja, me pidió que se lo mamara y yo obedecí, gustoso me arrodillé frente a él, se bajó sus pantalones hasta las rodillas y me mostró un enorme pene, nunca tuve uno tan grande en mis manos med

ía 20 cm. de largo y como 4 cm. de ancho, con una enorme cabeza rosada de la cual ya habían empezado a fluir gotas de líquido pre seminal.

Empecé por sus huevos eran enormes y duros, llenos de semen todo para mí, me los metí en la boca lubricándolos bien y acariciándolos con mi lengua, después lamí desde la base de ese enorme tronco hasta llegar a su glande, abrí mi boca y él empujo mi cabeza hacia el, introduciéndomelo de un golpe fue algo que me sorprendió pues hasta ese momento él no me había tocado, seguía empujándome con sus manos para introducirlo más y más sus gemidos eran más fuertes, estaba realmente excitadísimo y yo pasándola de maravillas también, me puse de pie y le dije que quería que me follase por la boca.

Nos sacamos totalmente la ropa, me recosté sobre el sofá puse mi cabeza sobre el apoya brazos quedando boca arriba y mi cabeza colgando hacia el suelo, él estaba frente a mi y puso uno de sus pies en el apoya brazos también la altura era justa para que quede mi boquita a disposición de ese enorme pene, empezó a metérmelo muy despacio y flexionaba sus rodillas para bombear escuchaba el sonido de su pene cuando entraba y salía de mi boca (chupp… chupp… chuuuck ).

Sentí como su glande quería introducirse en mi esófago casi ahogándome, empezó a gemir y me dijo que estaba por correrse, con sus manos me empujaba hacia su pene y su cuerpo bajaba lentamente, sentía como que me iba a reventar mi garganta y lo separé empujándolo un poco, pues casi no podía respirar, nunca había sentido nada igual fue maravillosa la sensación y acabó en mi rostro, me daba golpecitos en mi cara con esa enorme vara y yo me la metí en la boca para tragar esos deliciosos chorros de semen.

Él pasó sus manos por mi rostro sacando el semen y se lo llevó a su boca bebiéndoselo, fue algo que me excitó aún más, verlo hacer eso y le pedí que lo compartiera conmigo, escupió su semen en mi boca y nos besamos apasionadamente, su verga estaba lista inmediatamente para seguir y le supliqué que me penetrara. Me di vuelta y me puse a cuatro patas como una perrita, él empezó a besarme las nalgas y a escupir en mi ano para lubricarlo bien, sentía sus dedos acariciar mi ano y ya no podía más, quería ese enorme pene dentro de mí.

Primero introdujo uno de sus dedos, después fueron dos, estuvo un rato metiendo y sacando sus dedos para dilatar mi colita, me decía todo tipo de cosas, que le encantaba mi culito, que sería su perrita toda la noche, que era la putita más linda y que me preparase para recibirlo, sentí su enorme glande apoyarse en mi ano, lo paseaba por mi agujerito haciéndome desearlo más, empezó a empujarlo contra mi, pero la verdad dolía le dije que parara.

Fui a buscar un gel lubricante, pues de otra forma no podría mi colita tragarse semejante rabo, volví al sofá y me puse a cuatro de nuevo, abriendo mis piernas los más que pude. Él lubricó con el gel mi ano y su pene. Apoyé mi cara contra el sofá y con mis dos manos me separé las nalgas para recibirlo ummmm…que delicia sentir como empujaba su verga y como poco a poco mi culito iba cediendo ante tan descomunal poder, grité de dolor cuando su glande entró en mí, él me decía umm mi chiquita va ir despacito muy despacito, te lo vas a tragar todo.

Yo entre gemidos le decía que si, que siquiera que era su perra, entraba unos centímetro y paraba unos segundos para que me acostumbrase al tamaño y así estuvimos un rato hasta que sentí que se deslizaba hasta que chocaron sus huevos en mis nalgas, pasé mi mano para tocar y me di cuanta que todo ese tronco estaba dentro de mi, me mordía los labios de placer y gemía como un putito que no daba más de la excitación.

Él empezó a sacarlo despacio, un poco y lo volvía a meter cada vez un poco más que la anterior embestida hasta llegar a bombearme fluidamente me agarró por la cintura y me jalaba hacia él, yo hacía lo contrario empujaba mi culito contra él para sentirlo más profundamente, mis gemidos en ese entonces se deben haber escuchado por todo el vecindario empezó a sacarlo del todo, me lo introducía y de un solo golpe me lo volvía a meter hasta el fondo, ohh ummm no, no, le decía entre gemidos sentía como m

is rodillas se despejaban del sofá quedando prácticamente en el aire sostenido solamente por esa enorme polla que estaba dentro de mi, estoy por acabar me dijo, no puedo más, este culito es tan hermoso, entre gemidos le dije: umm mi amor…

Por favor, no la saques, lléname de leche, ummm, ummm. Si mi putita toda la lechita para vos, sos mi amor toda para vos… Ahhh, ahh umm

Y sentí los chorros de caliente semen bañándome los intestinos y mis gemidos se convirtieron en gritos por excitación y el placer incontrolable que sentía, me tiré sobre el sofá y él cayó sobre mi totalmente exhausto con su pene palpitante aún dentro de mí.

La historia no termina ahí, pero ese tema lo contaré en mi siguiente relato. Espero les haya gustado mi historia.

Autor: Raúl Audioslave

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Escrito por Marqueze

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