FOLLANDO CON MIS PRIMOS Y MI HERMANO I

Todavía tenía en la memoria el encuentro o trío con la novia de mi hermano y mi hermano. Fue una pasada y estoy segura de que tanto ellos como yo estaríamos dispuestos a repetirlo.

Yo me volví de nuevo a mi lugar de trabajo, otra vez yo sola, el primer fin de semana de Noviembre recibí la llamada al móvil, era Luis. – que pasa Luis? – Nada que voy para allá con unos amigos – Pero si no tengo camas – No, que vamos a ver un concierto de unos colegas y te llamaba por si querías quedar – Bueno, mañana sábado quedamos, ¿os vais a quedar todo el fin de semana? – Si hasta el domingo por la tarde – Pues mañana nos vemos.

Mi relación con Luis no atravesaba por los mejores momentos, después de lo nuestro hace año y medio nada volvió a ser igual y ahora con la ruptura con Sofía pues peor todavía, encima el cabrón de él ya se había echado un rollito por ahí, Pero seguía siendo amigo mío al fin y al cabo por lo que no encontraba motivo alguno para no quedar con él.

Llamé a Sofía para decírselo y me dijo que no tenia importancia que quedara con él, que mi amistad con Luis no tenia porque romperse…

Bueno pues el sábado me arreglé para mi encuentro con Luis, me puse una falda larga, con unas botas altas negras y un yérsey marrón de cuello alto , Luis iba vestido muy formalito como siempre, con sus náuticos, sus camisitas de marca, su pelito rubito Sus amigos estaban por ahí de fiesta y se presentó él solo – no quería quedar con todos y que estuvieras tu sola – mejor así – donde vamos?, tu te conocerás el sitio un poco mejor que yo – Vamos aquí que hay un bar muy tranquilito para poder hablar.

Llegamos allí y nos sentamos en una mesa, estuvimos hablando de su relación de Sofía, de nuestra relación que se había deteriorado un poco.

– bueno y como te va con tu nuevo rollo? – De momento es eso, un rollo – ¿Te las tirado? – Ala que fina, pues no, todavía no – Esta no será con la que la ponías los cuernos a Sofía? – No, eso es agua pasada, me arrepiento mucho por Sofía y además tu no eres la mas adecuada para decirme lo de los cuernos, o te tengo que recordar que tu le pusiste los cuernos a tu novio conmigo dos veces y hasta con tu hermano!!!!! – Eso es un golpe bajo – Yo todavía me acuerdo de lo nuestro en el cine, no he podido olvidarlo y mejor todavía cuando nos lo montamos los cuatro y tú al final con tu hermano, ni te imaginas la de pajas que me hecho pensando en aquel día.

– Si estuvo bien en el momento, pero me arrepentí bastante – Tranquila que tu secreto está a salvo conmigo.

Nos fuimos de ese bar, íbamos por la calle, hablando de nuestros encuentros sexuales – sabes que llevo dos meses casi sin follar?, me dijo – habértelo pensado antes de engañar a Sofía.

Llegamos a una discoteca en la que cobraban la entrada solo a los chicos que iban sin novia – oyes te puedo agarrar para no pagar la entrada? – Un poco.

Me cogió de la mano y entramos en la discoteca, estaba siendo muy agradable la velada con Luis.

Cuando estábamos dentro, estuvimos bailando, riéndonos, tonteando inocentemente, Luis se fue a pedir unas copas para los dos, vi como se le acercaba una rubita que por cierto estaba muy buena y tenia pinta de devora hombres, no se porque me dio un poco de celos, esta noche estaba conmigo y la rubia parecía que no estaba dispuesta a dejarlo, además todavía podía darse una posible reconciliación con Sofía, además si se iba con ella, me iba a quedar sola y me tocaría volverme para casa.

La rubia lo tenia contra la barra, lo empezó a besar el cuello, Luis me miraba como diciendo que quieres que haga, la podía haber dicho que yo era su novia pero no lo hizo porque según me dijo después no sabia como me lo tomaría yo, me quedé pensando y me acerqué donde estaban ellos.

– ya estás otra vez!, tonteando con todas, cabrón, es que no me puedo ir ni un se

gundo al baño – es tuyo este bomboncito rubio?, me dijo la chica – te presento a mi novia Marta.

– No me lo creo, dijo la chica.

Yo me acerqué y le pegué un morreo de impresión allí delante de ella, el cabrón de Luis no perdió el tiempo para tocarme las tetas por encima del jersey.

– bueno tranquila, te lo dejo para ti enterita dijo la chica rubia

La chica se marchó de allí, Luis me puso contra la barra y me siguió morreando, yo creo que ya debía detener aquello, pero es que estaba tan guapo esa noche, me besaba de maravilla, me comía los labios superiores, luego el labio de abajo, me pasaba su lengua por toda la boca, me empezó a tocar el culo, incluso me metió las manos por dentro del jersey y se puso a magrearme las tetazas por encima del sujetador.

– no Luis para, para – es que no te gusta? – Es que no está bien.

Otra vez se lanzó sobre mi boca, yo le correspondí el beso, nos estábamos enrollando, no le dejaría pasar de ahí, me cogió de la mano y salimos para afuera, fuimos hacia su coche, en el camino nos íbamos morreando por todos sitios, ya estaba muy caliente, iba pensando en como lo frenaría antes de acostarme con él y sobre todo pensaba si podría frenar esta situación, la carne es muy débil, el coche estaba en una calle un poco apartada, apenas pasaba gente, me apoyó contra él, otra vez metió las manos por mi jersey, nos metimos dentro, él en el asiento del conductor y yo en el de copiloto, no tardó ni medio minuto en meter la mano en mi coño por debajo de la falda para comprobar lo húmedo que estaba.

– lo tienes mojada – estoy un poco caliente.

Me puso la mano sobre su polla, yo le desabroché el pantalón y se la saqué, se la empecé a menear despacio, el tacto de su polla en mi mano hizo que me volviera loca. – espera dijo él vamos a tu casa, indícame por donde.

Arrancó hacia mi casa, no se guardó ni la polla que la llevaba tiesa, condujo todo el camino con la polla fuera, me metió dos dedos en la boca, yo se los chupaba mirándole con cara de puta, estaba excitadísima, puse los dos pies sobre el salpicadero con las piernas abiertas y me empecé a frotar el coño por encima de las bragas.

En los semáforos él se la meneaba y mientras nos mirábamos.

– la tengo como una piedra, dijo Luis – vamos que ya casi estamos.

En el último semáforo antes de llegar a casa, se nos puso un coche al lado , yo me agaché y le comí la polla el medio minuto que duró el semáforo, no se si los del coche de al lado se darían cuenta, pero me dio un morbo de la leche.

Cuando aparcó nos arreglamos un poco y subimos hasta mi casa, estaba sola como todos los fines de semana, me quitó el jersey, la camiseta, la falda, solo me dejó en bragas, sujetador y las botas altas porque decían que le daba mucho morbo, yo le dejé completamente desnuda con la polla completamente tiesa, me tiró sobre el sofá y se abalanzó sobre mis tetas, tiró del sujetador hacia arriba y metió su cabeza entre ellas. – ummmmmmmmhhhhh que tetas mas ricas, no me las he podido sacar de la cabeza todavía , hoy voy a gozar como nunca de estas tetas – vamos chupamelas, chupamelas.

Me estuvo un rato chupándome las tetas, dejándome los pezones erizados, luego bajó hacia mi coño, me sacó las bragas, solo me dejó con el sujetador por encima de mis tetas y las botas altas, que manera de comer un coño. – te lo voy a comer enterito, enterito, tienes el coño calado puta, parece esto una fuente – siiii, cómemelo, vamos, mete tu lengua en mi coño.

Se puso encima de mi, me restregó la polla por mi agujerito, estaba deseando que me la metiera – la quieres?, la quieres dentro? – Siiii, vamos – Sois todas igual de putas, en cuanto os la meten una vez os volvéis locas por que os la claven en el coño, – Siiiii, métemela, métemela.

Me la metió muy suave, empezó a follarme de manera muy rápida mientras me apretaba las tetas. – esto es genial, es genial, ¿te acordabas de la otra vez que te folle delante de tu hermano? – Siiii – Y de cuando me la chupaste en el cine? – Siiiii – Te gustó que me corriera en tu boca? – Siiii, me encanto, fue la primera vez que alguien me echo la cremita en la boca – Serás puta, encima te correrías – Siiii, me corrí cuando me metiste el dedo gordo en el culo – Seguro que te encanta que te den por el c

ulo – Siiii, me vuelve loca – Tranquila que esta noche pienso metértela en el culo – Vamos fóllame cabrón, vamos – Te lo has vuelto a montar con tu hermano? – Si, otra vez más (esto era mentira, porque me lo había follado muchas veces más) – Que puta, ¿te ha dado por el culo? – Sii, me ha metido su gran polla por el culo, me lo ha partido y después lo he dejado que se corra en mis tetas – Te voy a encular, por puta

Me dio la vuelta, me puso a cuatro patas y se puso a chuparme el culo como un maniático, yo lo movía delante de su cara, se levantó, se escupió en la mano y se lo restregó por toda la polla, me la puso en la entrada del culo.

– he deseado toda mi vida hacer esto.

Y poco a poco la fue metiendo hasta que estuvo toda dentro, estaba a puntito de correrme.

– dime que te gusta, dime que te gusta, me dijo – me encanta, me encanta

Me ponía las manos en la cintura, luego las pasaba a mis tetas, empezó a encularme como un animal – a Sofía la encantaba que la follara por el culo, era igual de puta que tu – vamos, cabrón, follame – seguro que tu hermano se la ha follado a Sofía otro día – siiiiii, la dio por el culo, eres un cornudo cabron – puta, puta – cornudo, cornudo – me corroooooo, ahhhhhhhhhh – yo también, siiiiiiiiiiii! Échamela en el culo, cornudo de mierda!

Y los dos nos dejamos caer completamente boca abajo, él encima mientras se vaciaba en mi culo, fue una corrida estupenda.

Cuando se me pasó el calentón lo mandé dormir en el sofá, yo me acosté en mi camita, estuve toda la noche sintiendo su lechecita escurriendo por mi culo.

Al día siguiente se fue, desde ese día hemos vuelto a mejorar nuestra relación y nos llamamos cada 4 o 5 días.

Yo la verdad es que aquí sola, me aburría como una ostra y cuando llegaba el fin de semana deseaba que alguien viniera a verme.

Autor: Marta

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Escrito por Marqueze

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