Griselda y Sugey, un par de hermanas y putas.

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A las que tire en una noche de juerga… Un polvo para no olvidar…

Ya me habían contado muchos de mis patas, que estas dos chicas eran calientes, pero tenia que comprobarlo por mí mismo…

Recuerdo que fue el día del trabajo cuando salí con unos amigos de juerga, a una disco de la ciudad, con la intención de salir a tomar un par de cervezas y pasarla bien, entonces fue cuando las vimos, estaban las dos hermanitas vestidas con minifaldas, blusa escotada y zapatos de tacos, estaban hechas toda una puta, o la menos así lo vi yo, estaban regias, las vi asediadas por bastantes chicos, se notaba que la pasaban bien, incluso mis amigos las sacaban a bailar. Luego se acercaron a nuestra mesa y conversamos largo tiempo, mis patas empezaban a sacarlas a bailar y ellas un poco molestas salían, hasta que, chelas vienen, chelas van y empezaron a marearse…

Un pata hizo lío ya que él quería bailar con Griselda, cuando otro joven bailaba con ella, se armo todo un espectáculo, Griselda cogió a su hermanita y los tres salidos despavoridos de la disco, estaba molesta, entonces le propuse ir a comer pizza, ellas aceptaron, salimos a una pizzería, pedimos una pizza familiar, y unas cervezas, entre conversa y conversa, me invitaron a ir a casa de ellas, estaban solas ya que sus padres estaban de viaje. Nos enrumbamos y en el taxi, estaba en medio de las dos, entonces fue cuando Griselda coloca su mano derecha en sobre el bulto de mi lonpa, me sonreía pícaramente, pero yo suavemente colocaba mano izquierda sobre el muslo de Sugey.

Llegamos a su casa, pasamos y Sugey fue a la cocina a buscar hielo y una botella de Ron, mientras que Griselda fue al baño, aproveche y fui en busca de Sugey, la encontré agachada sacando la botella de ron, vi claramente su hermoso culo. Entonces no me contuve, fui donde ella, así como estaba la cogí por la caderas y acerque su culo a mi verga que ya estaba erecta, ella se sorprendió, volteo a verme y dijo:

– Que haces!, Griselda puede venir…

– Esta en el baño. – le respondí, La voltee y le di un beso apasionado, con legua incluida. Ella correspondió de la misma manera, suavemente baje mis manos hacia sus nalgas, metí la mano por debajo de su falda y empecé a jugar con sus nalgas, entonces sentimos que Griselda ya había salido del baño, fuimos rápidamente a la sala, ella con la botella y yo con el hielo. rápidamente nos sentamos, yo en medio de ellas, Sugey abrió el Ron y preparo las copas, bebimos y conversamos, hasta que llegamos a un tema en especial, SEXO, empezamos a hablar y las preguntas fueron llegando…

– A que edad fue tu primer polvo – me pregunto Griselda, rápidamente.

– A los 17 – le respondí – fue en mi todo de promoción, con mi pareja, en el auto de sus viejos que en esa ocasión me prestaron. Ella estaba pitita…

– Ja ja ja ja ja – Estallamos en risa todos.

– Y el tuyo Griselda?, A que edad te rompieron abrieron la almeja? – Le pregunte al instante.

– Ja ja ja ja – Se rió – en la fiesta de quinceaños de mi hermanita, fue en mi cuarto, con mi enamorado.

– Y que tal el polvo? Te gusto seguro – pregunte nuevamente…

– Ja ja jaja – Estallo en risas Sugey – no fue lo que esperaba, la tenia chiquita…

– Fue un ensarte – Respondió amarga Griselda.

– Y tu, Sugey, Cuando fue tu primer polvo? – Le pregunte.

– Estoy pitita – Me respondió.

– Ja ja ja ja – Volvieron a reír, ya el Ron hacia su efecto.

– Por atrás solamente – Respondió Griselda entre risas.

– Y tú de que tamaño la tienes – Me pregunto Sugey.

– Quieres saber o quieres averiguarlo? – respondí al instante.

– Averiguarlo es mejor, para evitar cuentos – Me dijo.

– Entonces soy materia dispuesta, con las dos puedo – respondí con toda seguridad.

Le di un apasionado beso a Griselda mientras tanto Sugey, fue con sus manos a mi pantalón, saco mi pinga y empezó a jugar con ella, luego Griselda empezaba a ver como la puta de Sugey jugaba y empezaba a darle besos tímidamente a mi pinga. Finalmente se amino y empezó a mamarla con toda maestría. Gris no se quedo atrás y bajo sobre mi pinga y empezó a chuparla también. Era delicioso sentir y ver como las dos hermanas se alocaban con mi pinga. Suavemente baje mis manos y empecé a acaric

iar los culos de mis amiguitas, metí mis manos por debajo de sus faldas y empecé a acariciar su suaves y tersos culitos, empecé a jugar con sus calzones, los cuales eras diminutos, comencé a meter mis dedos en sus conchitas que ya estaban mojadas, ellas gemían mientras chupaban mi pichula. Suavemente empecé a bajar sus calzones hasta que logre ver sus hermosos culos.

Entonces Griselda se levanta, pensé que estaba molesta por lo que había hecho, me miro, me dio un apasionado beso y se quito la blusa y el calzón. Entonces vi que ese par de tetas pugnaban por salir. Suavemente acerque a Gris a mi cuerpo, ella empezó a desabotonarme la camisa, hasta que me la saco toda, mientras tanto yo ya había desatado su sostén, Sugey seguía mamando majestuosamente mi pichula, finalmente saque el sostén y vi las hermosas tetas de Griselda, rápidamente empecé a chuparlas, mientras ella gemía de placer. Mientras tanto Sugey termino de quitarse su diminuto calzoncito y empezaba a quitarme el lonpa para poder gozar más.

Yo ya estaba totalmente calato, con dos putas que disfrutaban chupando mi pinga, Griselda empezó a mamar fantásticamente mi pichula mientras que yo besaba a Sugey, le acariciaba las tetas sobre su blusa, luego ella empezó a desabotonarse la blusa y se quito rápidamente el sostén, sus tetas no eran tan grandes como las fe Gris, pero si que eran mas paraditas, rosaditas, empecé a chuparlas y eran mas apetitosas. Ahora tenia a las dos hermanas listas para mí. Se echo sobre el sofá, Griselda seguía mamandome la pinga y Sugey prácticamente se sentó sobre mí colocando su concha sobre mi cara, respondí rápidamente, empezando a chupar su conchita, el sabor de su conchita era delicioso, empecé a chuparla con toda lujuria. Sugey empezaba a jadear cada vez más rápido, luego se levanto, cediendo su lugar a Griselda, ella tenia mas pendejos en la concha, con lo que empecé a jugar con mi lengua, saboreando suavemente su sabor. El sabor de las dos era algo diferente, pero igual me agradaban, con tal igual me las iba a cachar.

Luego de unos minutos Griselda se levanto, yo también me levante del sofá, las mire allí sentadas, ambas hermanitas miraban fijamente mi pichula que estaba lista para su faena.

– A que cuarto vamos?!, – Les pregunte a ambas.

– A mi cuarto! – Respondió Griselda – Mi cama es más grande.

– Bien, allí me las voy a cachar como un par de putas – Les dije, ellas sonrieron pícaramente.

Nos paramos y los dirigimos al cuarto de Griselda, allí las vi mejor, vestidas solo con sus botas y su minifalda, con sus tetas al aire, las abrace y acaricie sus culos mientras íbamos a cuarto de Gris. Entramos, ellas se sentaron en la orilla de la cama mirando mi pichula. Coloque mi pinga en la boca de Griselda, luego en la boca de Sugey, ambas mamaron grandiosamente en su oportunidad.

– Quien quiere mi verga en su chucha primero? – Pregunte, ambas se miraron y dijeron.

– YO! – ambas exclamaron.

– Será para la que mejor me la mame – Les dije, entonces Sugey se abalanzó sobre mi verga y empezó a chuparla majestuosamente.

– Ahhhhh! – Exclame mientras Sugey mamaba suavemente, entonces la saque de su boca y…

– Es mía! – Grito Griselda y luego vi como su boca devoraba mi pinga, lo mamaba magníficamente. Siguió hasta que tuve que sacarla rápidamente, porque ya me iba a venir.

– Las dos son unas expertas chupapingas… – Les dije, sonriéndoles. Ellas sonrieron y entonces fue cuando… Abrieron sus piernas y las levantaron, pude observar ese par de conchas hambrientas de pinga.

– Cual de las dos te gusta mas? – Me preguntaron, al instante mi pinga no sabia en cual de las dos quiera penetrar. Fue entonces cuando Griselda movió su culo y ese fue la señal.

Fui donde Griselda, cogí sus piernas levantadas, las coloque sobre mis hombros y entonces..

– AAAAAhhhhhhh – Grito Griselda cuando de un solo golpe la penetre sin misericordia. Entonces empecé a cachar sin contemplación de su conchita, quería destrozarle la zorra con mi enorme pichula..

– AAAAAhhhhhh – Siguió gritando mientras mi pinga hacia su trabajo. Toda la cama se movía mientras me la cachaba, entonces Sugey estaba molesta, por no haberla escogido a ella, se paro (con la intención de irse). Saque mi pinga de la concha de Griselda. Cogí a Sugey de la cintura y la arroje a la cama. Le levante la falda y pude observar su hermoso

culito.

– Que haces??? No!, Griselda ayúdame! – Exclamo Sugey, ya sabia que me la iba a cachar, entonces Griselda se levanto.

– Cáchatela!, Cáchatela! Ese culo quiere pinga! – Entonces si más miramiento, con mis piernas le abrí las piernas, apunte bien mi pinga y …….

– No!, No!, NOOOOOOO!!!!!! , AAAAAhhhhhh – Le metí mi pinga de un solo tiro, ella se quedo quieta un momento y luego empezó a gemir.

– Agggg!, Aggg! – Empezaba a gemir Sugey mientras Griselda se reía.

Entonces suavemente gire de forma que estabas acostados de lado, seguía meciéndole la pinga, levante su pierna con mi brazo, permitiéndole a Gris que pudiera ver como me tiraba Sugey.

– Ohh, como le metes la pinga.. – Exclamo Griselda, viendo detenidamente como mi pichula desaparecía dentro de la chuchita de su hermanita. Se acerco y empezó a acariciar mis huevos.

– Chupame los huevos! – Le dije y ella inmediatamente empezó a pasar su lengua sobre mis huevos y parte de mi pinga cuando salía por segundos de la chucha de Sugey.

– Ohhh, que rico, sigue carajo! – Le indique, ahí mismo ella empezó a chupar mis huevos, mi pinga y de pasadita los labios de su hermanita, ella gozaba con la mamada que Griselda nos hacia a ambos.

Finalmente jale a Sugey sobre mí, ella estaba sobre mí, prácticamente hechada sobre mí, le acariciaba las tetas y mordía su nuca, mientras ella se retorcía de placer, ella cerro las piernas para poder sentir mejor mi pinga, entrando por su culito hacia su concha. Inmediatamente las abrí con mis piernas para que Griselda siguiera chupándome los huevos. Luego ella se levanto y prácticamente estaba sentada sobre mi enorme pinga.

– AAAggg que rica pinga tienes – Me dijo Sugey.

– Hmmm, como gozas Sugey, te vez como toda una puta – Le respondió inmediatamente Griselda. Sugey se paro, dejando mi verga disponible.

– Es mía! – Grito Gris, inmediatamente me chupo la pinga, suavemente subió hasta que mi pichula se ubico entre ese hermoso par de tetas que tenia, entonces empezó a hacerme un ruso.

– Que rico par de tetas tienes Griselda… Son fenomenales – Le dije inmediatamente.

Continuo subiendo hasta que mi verga apuntó hacia su chuchita. Griselda suavemente coloco mi pinga en la entrada de su zorra peluda, coloque mis manos sobre su culo y empuje para que mi pinga la penetre.

– Ahhh!!! Que rico – Suspiro Griselda – Fórrame como tu puta favorita.

– Goza Puta! – Le dije ,mientras ella misma subía a bajaba. Seguíamos cuando Sugey empezó a mamarme los huevos, me encanto sentir su lengua sobre mis huevos teniendo mi pinga dentro de la zorra de su hermana.

Luego Gris se levantó, le seguí, se arrodillo sobre la cama, mostrándome su tremendo culo, que pedía a gritos una pinga, pedía mi pinga, quería la cachara en la pose del perrito. Dirigí mi pinga a la boca de Sugey, me dios dos chupadas y enrumbe hacia Griselda, ella esperaba ansiosa. Coloque mi pinga en la entrada de su chucha, ella inmediatamente se volteó y sonrió.

– Eres una mierda, cáchame!, Cáchame ya!, Quiero sentir tu rica verga dentro de mi! – Me dijo Gris. Entonces la cogí por las caderas con fuerza…

– Agggghhhh!!!!! – le metí la pinga con toda mi fuerza, ella se quedo quieta mientras la cachaba sin misericordia Entonces poco a poco empezó a moverse, sus movimientos circulares empezaban a arrecharme mas y mas.

– Ahora es mi turno – Vi que Sugey se había puesto en la misma pose que Griselda, saque mi pinga de la chucha de Gris. Ella sonrió, se volteó y me dio tres chupadas

– Ahora voy amorcito – Sugey volteo y me sonrió mientras yo ya apuntaba a la entrada de la chuchita de Sugey, la cogí de las caderas y….

– Ayyy!!! Que rico… – Exclamo Sugey mientras cogía sus caderas y arremetía dentro de su zorra con gran fuerza… Sugey movía el culo para que me arrechara mas y mas.

– LA LECHE, ME VENGO!!!! – Dije, mientras mi leche pugnaba por salir. Saque la pinga de chucha de Sugey, rápidamente Griselda la metió en la boca y descargue un poco dentro, luego Sugey cogió mi pinga, se la metió en la boca y descargue otro poco, la saque y descargue el resto de leche en sus caras, ellas pedían mas y mas, intercalaban para chupar y succionar hasta la ultima gota de leche….

Caí rendido sobre la cama, ellas aun deseabas mas

leche, lamían las gotas que quedaban y que en sus caras. Nos dormimos hasta la tarde del día siguiente, desperté cuando Sugey me chupaba la pinga, aproveche para chupar las tetas de Griselda, esa tarde descubrí que Sugey era virgen por el culo, la caché por allí a pesar de sus negativas, al final le gusto, pero esa es otra historia.

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Autor: Pata Loui

loui_hot28 ( arroba ) yahoo.es

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Escrito por Marqueze

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