Hooters-Las experiencias de Jacqueline

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Metió su pene hasta el fondo y me hizo venir en un orgasmo casi brutal con lo que grité muy fuerte y caí a la cama, él no contento con eso siguió follándome y yo pedía que parara, que estaba demasiado sensible y que por favor no eyaculara en mí, a él eso no le importó y continuó hasta terminar  llenándome de su dulce leche.

Gracias a todos por querer saber de mis experiencias, gracias a todos los amigos que me han dado consejos y me han animado a seguir escribiendo, les cuento lo que me ha pasado hace unos días:

Luego de lo sucedido con mi suegro Eduardo, me he dado cuenta que los hombres mayores pueden llegar a ser los mejores amantes, así como a los jóvenes les atrae las mujeres maduras, es por ello que últimamente cuando salgo y algún hombre me hace algún comentario lo tomo de mejor manera, incluso llegándome a excitar; pero siempre con mucho cuidado ya que una no sabe con que clase de persona te puedes encontrar.

Y fue así que el viernes pasado dejé a mi esposo en el aeropuerto porque viajaría por trabajo el fin de semana a la provincia de Cuzco. Venía algo excitada pensando en que al llegar a casa llamaría a mi suegrito para que viniera, lo mucho que nos divertiríamos  y lo mucho que gozaría, andaba tan excitada  que no me di cuenta que el autobús se había llenado más de la cuenta, un tipo se había acomodado detrás mío sobando muy discretamente su pene entre mis nalgas, como andaba con la cabeza en otro lado no le di importancia, este sujeto empezó a frotarse más descaradamente en mi trasero, ahora si siendo muy evidente. Me giré muy incómomoda   echándole un vistazo, el tipo tenía como unos 45 años, era alto, no era gordo, se notaba  que se mantenía ejercitado, pero lo que me atrajo de él fue una larga y espesa barba. Lo quedé mirando muy molesta  y encima el tipo me sonrió saludándome.

Por un momento me quise ir pero solo atiné a mirarlo de pies a cabeza y volví a mi posición inicial, luego de unos minutos sentí al tipo de nuevo pegando su entrepierna a mí, con lo que recién, conciente de la situación, pude sentirlo, era una buena herramienta, la sentí de buen tamaño, -Pero que cosas piensas Jacqueline me dije, el tipo puso su mano a la altura de mi cintura como agarrándose del asiento y por momento acariciaba mi vientre muy suave, circularmente, la situación me estaba excitando, -Hey, me dije, esto no pasa todos los días y estás en tu fin de semana de soltera, disfrutar un poco con este tipo no te hará mal, me dije a mi misma, por tal quise disfrutar un poco con lo que pegué mi trasero a su entrepierna, el tipo empezó a frotarse más a mi trasero como queriendo follarme ahí mientras había mucha gente alrededor nuestro, ambos nos frotábamos y cada vez me sentía más caliente.

No contento con ello en un momento su mano que estaba  agarrándose del asiento, me cogió la cintura y con ella hacía movimientos para frotarse mejor a mi trasero con lo que arqueé más mis nalgas y con su otra mano, muy suavemente frotó mi seno, ufff que rico casi lanzo un gemido, alejó su mano y se acercó a mi oído diciéndome: que rica estás mamita, tienes un culo divino.

Paro un momento para que imaginen la situación, estaba el autobús lleno de gente, tenía un tipo que me agarraba con una mano la cintura y con la otra había sobado mis senos muy despacio, tenía su miembro en mi entrepierna y yo estaba con las nalgas arqueadas recibiendo su miembro que estaba muy grande.

Yo me sentía muy excitada, y en eso besó mi oído y mi cuello, con lo que me excité más, en eso sentí algo que me dejó helada, el tipo que estaba sentado en el asiento del cual yo me apoyaba, había visto la situación y con su cabeza haciéndose el dormido sobaba mi seno, desde hace un rato imagino yo, con lo que tenía mis pezones muy duros, esto es demasiado me dije, se me están saliendo las cosas de control. Eso me hizo entrar en la realidad y casi grito: bajo, bajo, permiso, traté de abrirme paso sin  saber donde me estaba bajando, solo quería salir de ahí, hacía demasiado calor, bajé del autobús y pensaba tomar un taxi a mi casa, en eso alguien me toma del hombro, volteo y era el tipo que sobaba mi trasero en el autobús, yo lo quedé mirando sorprendida asustada, era más alto de lo que pensaba, no se si fue por el susto, la excitación, el morbo de la situación, pero estaba agitada, mis senos subían y bajaban que debe haber sido bastante obvio para él, lo raro es que no dijimos ninguna palabra.

El me tomó de la cintura muy firme y decidido y me besó en los labios, a lo que quise apartarlo, su barba sobaba mis labios y me dejé llevar, abrazándolo y recibiendo su lengua, ha sido uno de los besos más morbosos que he tenido en mi vida, no solo por la situación sino que hasta este momento nunca había besado a un hombre con barba.

El me soltó sonrió y pasó su mano por mi cara, bajó a mi cuello, y la pasó entre mis senos y yo como autómata aceptaba sus caricias, tomó un seno en sus manos y yo solo cerré los ojos y gemí, él empezó a reír y me llevó de la mano.

Mientras me jalaba de la mano trataba de entender como había llegado a estar ahí siendo conducida por un tipo que no conocía, pregunté sumisamente, -¿A donde me llevas?, -A donde más, a un telo putita, me respondió.

Entramos a un telo de mala muerte (hostal- motel), el tipo pagó y entregó su DNI con lo que recién supe que se llamaba Johnny, me jaló por el pasillo y mientras caminaba puso su mano en mi trasero y lo sobaba como un triunfador ante su presa, yo no decía nada me sentía dominada, pensaba en mi esposo en mi suegro y quería pedir ayuda, que no estaba bien lo que hacia sin embargo al subir al ascensor me volvió a besar y acepte sus besos mientas me sobaba las nalgas.

Dentro del ascensor me arrinconó y lamió mi cuello abrió mi blusa y arrancó mi sujetador con lo que gemí excitada, hundió su cabeza entre mis senos y su barba sobaba mi senos, los chupaba, gemía muy excitada y recibía sus caricias; se abrió la puerta y me llevó por el pasillo diciéndome, -Ahora sabrás lo que es un hombre. Entramos a la habitación y ni bien cerró la puerta tiró hacia abajo mi jean con lo que se dedicó a lamer mi entrepierna, yo lancé varios gemidos de placer y dolor, su barba raspaba mi entrepierna y me hacía terminar, logrando que tenga convulsiones y haciéndome mojar toda su barba.

Me levantó en sus brazos y me llevó a la cama, ahí me puso en 4 y empezó a follarme, su miembro era muy grande y sentía como entraba con facilidad, imagino por lo mojada que estaba, me tomaba de los cabellos y me jalaba hacia él, lamía mi nuca y su barba raspaba mi espalda yo gemí como loca y gozaba a más no poder, en un momento metió su pene hasta el fondo y me hizo venir en un orgasmo casi brutal con lo que grité muy fuerte y caí a la cama, él no contento con eso siguió follándome y yo pedía que parara, que estaba demasiado sensible y que por favor no eyaculara en mí, a él eso no le importó y continuó hasta terminar  llenándome de su dulce leche y cayó encima mío aplastándome con su cuerpo.

Creo que perdí la noción del tiempo ya que no recuerdo más, al reaccionar estaba el echado a mi lado fumándose un cigarrillo, yo me incorporé con dificultad y me senté en la cama, entones se presentó, se llamaba johnny y era gerente de una empresa muy conocida en mi país, que regresaba de dejar a unos amigos en el aeropuerto y ahí me había visto, así que me había seguido hasta el autobús para poder ligarme y sí que lo había hecho, comenzando a reír.

Me sentí de lo peor pero luego se acercó y me dio un beso muy cálido y suave que me relajó toda, -Mi amor esto se debe repetir, yo solo sonreí y me puse a cambiarme pero él se quedó con mi ropa interior, según él de trofeo de guerra. Antes de salir me dio una tarjeta, -Si buscas trabajo te puedo ayudar me dijo; llámame. Dejándome algo de dinero.

El domingo descansando revisaba mis cuentas y veía que estamos gastando mucho y que es necesario que vuelva a trabajar, sinceramente extrañaba sentirme útil, entonces recordé la tarjeta y me dije -¿Llamo?, ¿porque no?, lo hice con lo que me contestó la secretaria de Johnny y concreté una cita con él, ya les contaré que pasó después, un beso a todos y disfruten la vida como si fuera el último día.

Espero sus comentarios.

Autora: Jaqueline

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Escrito por Marqueze

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4 Comentarios

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  1. El relato es poco creíble por mas que digas que es real. Todo esta agarrado ” de los pelos” como se dice en mi país (Nada concreto) lo único que se destaca son tus encuentros sexuales con distintos tipos Martin, Johnny, Eduardo, Tu suegro; hay que ser puta y barata, para tener sexo con el suegro. Tan puta y amoral sos que tienes que coger con tu suegro, te falta hacerlo con tu hijo y cartón lleno.
    Ya se que paso mucho tiempo desde tu último relato y es probable que no leas esto, pero que paso que se corto la serie. Tu marido se entero de tu putez y se divorcio o terminaste presa por prostituta.
    Si esto tiene un final publícalo.

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