LA BELLA ADRIANA Hetero, primera vez. Era la primera vez para los dosy fue una noche realmente inolvidable.

¡Comparte!

Lastimosamente para mi gusto enmi primer semestre universitario no tuve mayor suerte,tuve una novia pero era bastante recatada una noche despuésde una fiesta salimos caminando hasta su casa; una vezen la puerta la tome por la cintura y la bese apretándolafuertemente contra mi cuerpo. Llevaba una camisa de licra bastanteceñida al cuerpo y un pronunciado escote. Mis manos sedeslizaron hasta sus nalgas y … PAFL tremendo arepazo seentro a su casa y al otro día me dio tremendo discurso. Pocotiempo después habíamos terminado.

Al comenzar el segundo semestreyo y un amigo que habíamos obtenido un promedio superior a cuatro dosmatriculamos una materia extra Contabilidad I. En realidadno había quedado bastante tiempo libre así que notuve inconvenientes en matricular la materia, fue así que conocía Adriana ella era de tercer semestre al igual que todos losdel grupo a excepción de Guillermo y yo. Todos no miraronraro el primer día menos Adriana que ni nos determino selimitaba a conversar con Daniela su única amiga.

Tengo que confesar que Adrianita(como la empecé a llamar de hay en adelante) me gusto desdeel primer momento para hacer honor a la verdad tengo queconfesar que no era nada voluptuosa era algo pequeñalo que le daba un toque de ternura, además de que sucuerpo era bien formado (en proporción a su tamaño)era bastante delgada y su senos aunque no eran muy grandes se notabanque eran firmes y bien parados.

Eso si tenia un rostro hermoso yunos labios bastante carnosos, lo que más megustaba de ella era su sonrisa. Lo cierto era que ella no me prestabani cinco de atención, y yo me limitaba a observarla en lasclases sin prestar atención a las palabras del profesor y a loque pasaba en el tablero; con decir que poco falto poco paraque me tirara la materia. Pero termino el semestre y Adrianitani siquiera se dio cuenta de que yo existía, asíque me decidí a dejar de votar la baba por ella y olvidarla.

Termino el semestre y yo no podíaevitar el sentirme frustrado pero empezaba un nuevo semestrey me hice el propósito de que seria diferente. Como ContabilidadI era una materia de línea yo y mi amigo matriculamosContabildad II; debo decir que las cosas no cambiaron mucholas primeras semanas. La tercera semana sucedió queGuillermo no asistió a clases por que debía ir donde el medico,casualmente Daniela tampoco asistió ese día.No le di importancia a ese detalle ya que igualmente Adrianita miraba fijamenteal tablero y ni se inmutaba por lo que pasaba a sualrededor.

– Bueno – Hablo el profesor – Vamoshacer un taller, quiero que se organicen por parejas.

Todos empezaron a reunir se unoa uno, cuando me di cuenta esta solo, pero que veíanmis ojos, era Adrianita. Y estaba sola, di un vistazo por todo elsalón y solo quedábamos ella y yo era mi oportunidad; mi únicaoportunidad.

Tome la silla y me acerque a ella,tenia la vista clavada en su agenda y se turbo un poco al verme.- Hola – Saludo ella con una sonrisa un poco forzada.

– Hola – respondí con algode nerviosismo durante la clase hablábamos muy poco, desarrollamosel taller y lo entregamos Adrianita se despidió demi y yo salí directo para clase de sistemas.

En la siguiente clase de contabilidadtodo volvió a la normalidad Guillermo llego conmigoy Adrianita con Daniela, pensé que todo iba a sercomo antes pero Adrianita me saludo con una amplia sonrisa, pero nomás ella se hizo como siempre adelante y yo me sentécomo nunca muy cerca de ella aunque no tanto.

Resulta que el profesor dijo quedeberíamos elaborar un trabajo final como recopilado detoda la materia y que era en grupo de dos. pensé quelo obvio era que yo me hiciera con Guillermo y que Adrianita se haríacon Daniela pero no fue así el profesor dijo que nos deberíamoshacer en los mismos grupos que habíamos elaboradoel taller, inmediatamente Adrianita voltio a verme y me regalouna hermosa sonr

isa mientras que Guillermo y Danielahablaban con el profesor par cuadrar lo de su nota y lo de sutaller.

Todo transcurría normalmentelos reuníamos una o dos veces por semana para adelantar el trabajode contabilidad hablábamos nos reíamosy la pasábamos de verdad bien. Lo cierto es que no me hacia muchasilusiones una que otra vez la conversación se subíaun poco de tono pero no más.

Así transcurrió elsemestre y prácticamente teníamos el trabajo terminado, se suponíaque íbamos a trabajar en la casa donde vivía pero ellame llamo y me dijo que tenia que cuidar la casa que por que no ibayo a donde ella. Yo le dije que bien, y me vestí normalmentey salí para su casa.

Cuando me abrió la puertaparecía que estuviera soñando era ella se había peinado conunas trencitas que le hacían lucir hermosa, vestía un pantaloncitocorto blanco que me permitía observar sus dos hermosas piernas,y una camiseta blanca demasiado corta y ceñidaal cuerpo; la camiseta llegaba escasamente hasta el ombligo ytenia un muy lindo escote. Ella me saludo sonriente y me dioun beso en la mejilla pero demasiado cerca de los labios.

Durante la tarde no pude concentrarmedemasiado sus piernas y pechos ocupaban toda mi atención.

– Andrés, ¿ que teocurre? . Has estado distraído. pensé en inventar alguna excusa pero algome animo a lanzarme al agua. – Lo siento pero no puedoconcentrarme contigo así como estas. Estas bellísima. – ¿Te parece? Contesto ellaincorporándose y dando una vuelta permitiéndome versu delicioso culito no muy grande pero si bien parado y durito. Yo solamente podía tragarsaliva, ella se acerco sonriente a mi y se sentó encima de míacercándose a mis labios pero sin llegar a tocarlos del todo, miverga que hasta el momento había estado medio paradase despertó del todo a sentir el contacto con su culito y de sustetas contra mi pecho.

Fui yo quien finalmente tome lainiciativa y la bese en los labios con bastante pasión,Adriana paso sus brazos por detrás de mi cuello y se apretóa mi cuerpo con bastante fuerza, se separo de mi y me observaba deuna manera que no puedo definir; yo la miraba a los ojospero de un momento a otro mi mirada se desvia a sus pechos quepor el agetreo se había desacomodado la blusa y se le observabamás de la mitad de una teta, Adriana se dio cuentay por un momento pensé que se iba a molestar pero no fue asi, ella llevo sus manos atrás y empezó a quitarse el sosten;yo le detuve la manos y ella me miro intrigada.

– Déjame a mi- Ella asintióy con bastante nerviosismo empecé mi trabajo. Dos segundosdespués el sostén estaba en el piso y sus preciosas tetas seveían a través de la blusa, ya con bastante confianza seguími trabajo con la blusa Adrianita tenia los ojos cerrados y me besabaen los labios y en el cuello. Mi verga estaba completamenteerecta a pesar de estar apresadas por mis interiores,pero seguí mi trabajo con bastante calma ya que no queríaecharlo todo a perder, cuando finalmente la blusa fuea parar sobre la mesa comencé a besarle las tetas con bastantecuidado; Adrianita empezaba a gemir y se movía de unaforma bastante rítmica sobre mi verga, empezó a notar quede la entre pierna de Adrianita empezaba a salir un liquido muylentamente.

– Si, si, si. Decía Adrianitajadeando de una manera que me dejo estupefacto, de un momentoa otro me quito la camisa y camiseta de un solo tiróndejándola bastante maltratada, un rato después tome a Adrianay la coloque sobre la mesa y dirigí mis manos a su pantaloncitodispuesto a quitárselo.

– Espera- Grito ella de súbito.

– Maldición. Me dije a mimismo lo he echado todo a perder – Aquí NO, llévamea la cama.

La tome entre mis brazos y comono pesaba mucho pude llevarla tranquilamente a la cama,una vez allí comencé a besarla nuevamente esta vez portodo el cuerpo.

Los besos eran tiernos y apasionados,los labios en el cuello en las tetas, le chupaba lentamentelos pezones, que por la excitación estaban completamenteparados, me entretuve un rato jugando con ellos los acariciabay besaba, mi excitación estaba creciendo rápidamentey dudaba que pudiera contenerme por mucho tiempo, asíque decidí bajar hasta su hermoso tesoro, puse mi nariz porencima de su pantalón y sentí que desprendíaun hermoso olor que me descontrolo por completo.

Le quite rápidamente el pantaloncitodejándola en la tanguita esta estaba completamente mojadaslo que me sorprendió dem

asiado, finalmente le quitela tanguita y me acerque a coñito y empecé pasarlela lengua con bastante inexperiencia pero tal parecía que Adrianano pensaba lo mismo por que se retorcía y gemíade manera increíble. De un momento a otro se incorporo y me acostósobre la cama se puso encima de mí y empezó a besarme, deboconfesar que estuve a punto de venirme con solo sentir el rocede su cuerpo desnudo contra el mío y al oír suspalabras de cariño en mi oído. Siguió besándome por un largo ratoy ella ponía sus tetas en mi boca.

Adrianita empezó a descenderpoco a poco hasta mi verga y con suma con bastantes ansias mequito en pantalón dejándome solo en interiores,estaba comenzando a salir liquido preseminal ella observomi verga que se notaba abultada por encima del interiory con bastante timidez decidió quitarme la ultima prenda.

Un segundo después se habíametido el glande de mi verga en su diminuta boca, no tengo quedecir que me hizo ver las estrellas y el cielo, Adrianitalo hacia con suma delicadeza muy despacio, utilizaba su lengua yhasta sus dientes una o dos veces me dio pequeños mordiscospero no me importo; Adrianita empezó a incrementarel ritmo como si presintiera que estaba a punto de terminar.

– Oye ten cuidado que estoy a punto…- Adriana siguió con su trabajoe incluso aumento la velocidad. De un momento a otro se detuvopero no me soltó la verga por nada, pasaba su lengua porel glande y entraba y salida lentitud y nuevamente empezócon rapidez. Esta vez no se detuvo hasta que una corrienteeléctrica recorrió todo mi cuerpo tome su cara con mis manosy cerré mis ojos mientras mi verga escupía una buenacantidad de semen. Adriana lo succiono todo y no me soltóhasta no haberse convencido de que ya no saldría más,luego de soltarme subió nuevamente a mis labios y se acerco a mi. Yola bese sin ningún reparo y pude sentir un raro sabor supongoque era el de mi semen. Empezó a rozar nuevamentesu cuerpo con el mío y mi verga empezó a responder nuevamente;un minutos después de estarnos besando y acariciandoestaba nuevamente al tope.

– Hazme el amor.

Fue bastante extraño porquesolo hasta ese momento comprendí lo que estabapasando, ya que no era una simple follada, era mi primer vez y esahermosa mujer estaba haciendo que fuera inolvidable,la acosté nuevamente sobre la cama cuando me acorde que no llevabacondones.

– Mi vida creo que… Es que…No.

Adriana sonrío no trajistepreservativos?

Yo sonreí un poco avergonzado.- No importa. Dijo ella no permitiría que usaras condonesen mi primera vez.

– Tu primera vez. Me detuve porun momento Completamente desconcertado, estono lo había calculado, tenia una hermosa mujer en su propiacama completamente desnuda, brindándome suvirginidad. Tenia que ser algo muy especial, le acaricie el rostroy la bese en los labios esta vez sentí ese beso de diferentemanera. Estaba seguro que me estaba enamorando.

Baje hasta su tesoro nuevamentey empecé a lubricarlo nuevamente como había leídoen relato eróticos, de un momento a otro sentí comome regalaba sus flujos de mujer y me sentía completamentefeliz. -¿Estas lista mi amor? Pregunte. Ella asintió conlos ojos cerrados y abriendo sus piernas. Puse la punta de mi vergaen la entrada de su hermoso tesoro; entre muy lentamentecon sumo cuidado, con una mano guiaba la penetracióny con la otra le acariciaba los senos y el rostro. Adrianita echola cabeza hacia atrás y yo seguí con bastante cuidado.

El coñito de Adriana erabastante estrecho. Por un momento pensé que no iba poder concluirla penetración a pesar de que estaba bien lubricada el miedoa lastimarla me hacia tener más cuidado del debido aunasí seguí con mi procedimiento hasta que me encontré consu virginidad Adriana me hacia gestos de que continuara es medio ánimos y un segundo después unas cuantas gotasde sangra salían de su vagina. – No te preocupes decía ellaincitándome a continuar, un rato después ya estaba todo adentropodía sentir el calor que emanaba de sus entrañaslas manos de Adriana pasaban de mi rostro a mi espalda y quiensabe a que sitios más empecé a moverme muy despacio e iba aumentandola velocidad paulatinamente.

Adriana no hacia mas que hablarmey gemir. – Si mi vida, si mi amor así, asíhazlo eso, eso. yo me movía y la besaba, de un momento a otro me gire y ellaquedo encima mío. Se movía como loca entrabay salía a un ritmo espectacular le dije que se calmara por que sino iba a terminar dem

asiado rápido ella redujo la velocidady empezó a moverse nuevamente como mis manos estabanlibres empecé a juguetear por todo su cuerpo ymi boca se dirigió nuevamente hasta sus tetas. Adriana comenzóaumentar nuevamente la velocidad y en pocos minutos estabanuevamente al borde del clímax, la traje hacia amí y nuevamente demos la vuelta. – Ya, Ya voy a terminar. dije pensandoen salirme. Adriana me abrazo fuertemente y me dijo queno me saliera que no había ningún problema aquelloaumento mi excitación y aumento mi ritmo. Sentí como nuevamentede mi verga salía un océano de semen y como Adriana con un griticode pasión me anunciaba que había tenido un orgasmo,un rato después estábamos jugando y besándonos porun buen rato, cuando mire el reloj supe que era hora de irme.

– Deberías bañarteprimero me dijo Adriana todavía desde la cama. Le hice caso y entre a laducha sin cerrar la puerta como esta haciendo un poco de fríoabrí el agua Caliente y a bañarme y a pensar enlo que había pasado, cuando abrió los ojos Adriana estaba dentrode la ducha, tomo el jabón y empezó a enjabonarme lohacia con mucha suavidad no pude evitar mirarla con ternura y ellame contesto con un beso y un fuerte abrazo. Adriana se recostócontra la pared y abrió nuevamente las piernas yo me acerquea ella y mi verga nuevamente se había paradoesta vez entro un poco mas fácil pero también tuve que tenerbastante cuidado. Adriana me recibió nuevamente con bastantecandor me movía lentamente por miedo a tener algúnaccidente en el baño la ducha seguía abierta y ambos no hacíamosmás que besarnos mis manos se posaron en sus nalgas y empecéa jugar con su culito esto la entusiasmo bastante por que empezóa moverse frenéticamente poco tiempoAdrianita daba pequeños saltos y se colgaba de mi cuello, note comosus flujos mojaban mi verga y como se regaban por supierna al rato sus flujos y los míos se confundíanmientras ambos nos fundíamos en un beso y un abrazo eterno.

Termine de bañarme y de vestirmemientras que Adrianita se ponía un Baby de pijama,en ese momento me acorde que no habíamos hecho el trabajo.

– No te preocupes mañanaestarán mis padres aquí y si podremos estudiar.

Al día siguiente nadie entendíaque había pasado con nosotros dos ya que perecíamos dospalomos. Al escribir este relato me encuentroen octavo semestre y continuo siendo el novio de Adriana.Debo confesar que ha sido una relación maravillosay extremadamente romántica. Creo que no cambiaria a Adrianitapor ninguna mujer. Por lo menos no por ninguna conocida. Mezquino

[

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.