LA DISCOTECA o TRES EN UNA

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Nunca me habría esperado ni mucho menos lo que me pasó aquella noche. Salí por la capital con mi amiga Claudia y dos amigos suyos que conocí aquella noche. Claudia siempre me habia maravillado, era más bien bajita, morena, con una cara de entre angel y demonio, unas tetas perfectas: muy grandes, pero sin llegar a ser excesivas. Vestía una camiseta de tirantes negras con un escote generoso y unos pantalones negros. No voy a nombrar sus amigos porqué no tuvierion mucha transcendencia aquella noche (yo sí) sólo sé que gracias al cuerpazo de Claudia esa ligaba mucho y ya se había tirado a los dos en algun momento. En aquellos momentos salía con un chico, pero que no había venido. Yo nunca había conseguido acostarme con ella pese a llevar tiempo deseándolo.

Así pues llegamos a la discoteca los cuatro donde nos teníamos que encontrar con dos amigas: Laura y Clara. Laura era de estatura normal, muy delgadita, pero con unas tetas ricas, una carita sonriente que te hacía empalmar con una sola sonrisa, era diríamos como una flor al que todo el mundo le gustaría poseer, pero era un poco reprimida y sólo había tenido relaciones con el único chico con el que había salido. Clara era más alta, con una cadera muy estilizada, morena y con unas tetas de muerte, también era un poco cerrada en aspectos sexuales por lo que teniendo 20 años aún era virgen. Clara y Laura llevaron a dos amigos gays que también conocí yo aquella noche.

En total éramos bastantes, ocho en aquella discoteca bailando. La pista era muy grande y en dónde pinchaban los djs había gogos bailando desnudas de muy buen ver a las que mirábamos bastante los chicos y broméabamos con nuestras amigas.

La cuestión es que Laura estaba muy cariñosa aquella noche: bailábamos muy pegados, me abrazaba, decía que estaba muy guapo (con el correspondiente piropo mio…) yo ya hacía rato que estaba empalmado y empecé a evitar que ella no se enterase… Me dijo que la acompañara al lavabo y, para no perdernos fuimos andando uno detras del otro mientras yo le cogía de la cadera. Durante todo el viaje a los lavabos le estuve estrujando mi pene erecto contra su culo, ella no dijo nada. Cabe decir que a aquellas alturas ya habíamos bebido un poco todos.

Esperé ansioso a la salida de el lavabo de mujeres y cuándo salió Laura se repitió el ritual, andábamos con mi tronco enganchado a su culito. Cuándo estábamos a punto de llegar dónde estaban bailando nuestros amigos me cambió bruscamente de dirección (mi pene la siguió evidentemente) Fuimos al piso de arriba, que b& situación) le murmuré al oïdo que se lo guardase en la bolsa y así lo hizo. La senté de cara a mi y mientras nos besábamos le iba poniendo el dedo por el coño que ya tenía mojadísimo, le pregunté si tenía un condón y me respondió que no hacía falta, que siempre tomaba la píldora para regularse el período y que podíamos hacerlo a pelo. Acto seguido me bajé un poco los pantalones y los calzoncillos y empezé a bombearla. Como su falda era más bien corta todo el que pasase le vería todo el culo así que nos tapamos un poco con su chaqueta, aunque por nuestros movimientos todo el mundo que pasaba deducía que estábamos follando, incluso un grupo de chicos que estaba bailando immediatamente debajo de nosotros me hicieron señales de alzar el dedo pulgar, me excitó que la gente que pasaba nos viera y seguro que también se excitaban. Además podíamos gemir todo lo que quisiéramos porqué el ruído de la música lo ahogaba, importante porque Laura dejaba ir unos alaridos impresionantes.

Seguí bombeándola y sobándole los pechos hasta que los dos nos corrimos, despúes fuimos al lavabo a limpiarnos, entramos los dos en un wàter del lavabo de chicos (previos comentarios obscenos que los tíos que meában gritaron a Laura, que me excitaron bastante) y allí nos limpiámos y nos toquetéamos un poco más.

Cuándo volvimos Clara fue directament a hablar con Laura y yo me quedé bailando con los otros. Se ve que Clara se h

abía liado con uno de los dos gays que resultó no ser tan gay y éste se había ido enseguida, cosa que no había gustado mucho a Clara. Luego pude oír vagamente como Laura le contaba a Clara que nos habíamos ido a follar unos metros más arriba, lo que le contestó Clara no lo pude oír, pero pronto lo sabría.

Como ya he dicho Clara aún era vírgen y era un poco cerrada en asuntos de sexo, a menudo me decía, en broma, que quería perder la virginidad conmigo, porqué era un buen amigo, yo siempre le contestaba que me tenía a su disposición cuando quisiera, pero todo quedaba en broma. Eso sí, siempre que salíamos o hacíamos alguna fiesta y bebíamos yo aprovechaba para sobarla. Cuándo terminaron de hablar Laura y Clara vinieron, me llevaron un poco lejos del grupo y Laura me contó lo que le dijo Clara: – Clara me ha dicho que piensa que ya es el momento, quiere que la desvirgues. Yo me quedé de piedra, al igual que mi pene. Me dijo que si no me sabía mal que me utilizasen así, pero Laura me sonreía como diciendo que suerte tienes cabrón. Clara estaba bastante borracha.

Así que volvimos dónde estuvimos Laura y yo un rato antes y Clara se me tiró encima. Lo más excitante, aún más que enrollarme con Clara, más que hacer un doblete, más que desvirgar a una chica, era que Laura estaba allí mirándonos. Usamos un condón que Clara confesó ser comprado por su madre y utilizé la misma tactica que antes: la senté encima mio, le bajé los pantalones y el tanga y nos tapamos con mi chaqueta. Tuve que estar un buen rato penetrando con el dedo para abrir camino a un nuevo chocho follado. Al cabo de un rato le metí mi pene con sus consiguientes gritos de dolor ahogados por la música, Clara cabalgaba literalmente sobre mi, me excitó un montón que me insultase: -Cabrón, que haces, me estás follando, joder hijo de puta me estás metiéndo la polla…. entre insultos, gritos de dolor, gritos de placer y estar a punto de desmayarse por la borrachera aquello era un espactáculo dándole al dedo, supuse que quería acabar su paja.

Al volver del lavabo ya habían vuelto Laura y Clara con el grupo y estaban todos bailando. Clara estaba ya muy ida, y bailaba medio zombie (gracias a mi ya no era virgen) Laura seguía guapísima y vino con su sonrisa a bailar apretadamente contra mi a le que yo respondí, así como mi pene que volvió a estar erecto. Mientras bailaba con Laura estuve mirando a Claudia, con su camiseta negra de tirantes y sus tetas que no tenía verguenza a mostrar estaba más que apetitosa. Era normal que los chicos que bailaban o pasaban cerca de ella la mirasen libidosamente, ya que sus labios hacían imaginar las más sexuales fantasías felatorias. Aquella noche no se había liado con nadie, raro en Claudia, y estaba bailando con Fran, uno de los dos amigos que había traido. El otro había triunfado con una tía y se había marchado a su casa.

Seguí bailando con Laura hasta que aquello cerró, ya eran altas horas de la madrugada. Quedamos que Fran y yo, que habíamos venido a ver a Claudia, dormiríamos en su piso de estudiantes, para mañana volver a nuestras ciudades. Nos despedimos de Laura, Clara y sus compañeros y Claudia, Fran y yo cogimos un Taxi para ir a casa de Claudia.

En teoría ésta estaba vacía, pero resultó que había una de las compañeras de piso de Claudia, así que Fran y yo tuvimos que compartir habitación, lo sorteamos y a mi me tocó la cama, mientras que Fran durmió en un saco en el suelo. Claudia se puso a dormir en su habitación mientras su compañera ya hacía horas que dormía en su cuarto. Estabamos reventados así que fuimos rápidamente a la cama.

El alcohol no me dejaba dormir y cuando cerraba los ojos todo me daba vueltas, así queme quedé mirando el techo. En unos minutos se abrió un poco la puerta y la luz del pasillo dejó entrever una silueta explosiva. Claudia miraba hacia dentro y me encontró la mirada, llevaba una camiseta de tirantes muy fina y unas braguitas, entró y me dijo al oído: -¿Es que seré la única que me quedaré sin juerga esta noche?No me dio tiempo de contestar, ella ya había retirado la manta que me tapaba, me bajó los calzoncillos como un rayo y empezó a chupar mi polla como una desesperada en silencio. La situación era de lo m&aac

ute;s morbosa, Claudia estaba arrodillada en el suelo comiéndose mi pene mientras Fran dormía a un metro. Claudia chupaba con pasión, como si le fuera la vida en ello.

Claudia empezó a tocarse por debajo de las braguitas cosa que me puso un montón y estuve a punto de correrme. Despés de dejarla un rato disfrutando de mi rabo la cogí violentamente (como ya dije es bajita) y la tiré encima de la cama. Ella rió, se acomodó, se puso las manos en la nuca y abrió totalmente las piernas y vi como de mojada estaba ya.

Me puse encima de ella y le aparté un poco las bragas suficiente para que pudiera pasar mi pene, al principió costó, pero acabé bombeandola, tiene unas tetas tan perfectas que hasta una se le salió de la camiseta de las estampidas que le daba. Le cogí los dos pechos y se los saqué por encima de la camiseta. Con el ruido y los gemidos de ella, Fran se despertó, y como se debió quedar al vernos a los dos follando en la cama, pero a mi me daba igual me estaba follando a la tía más buena que conocía, así que la cogí, la volteé poniendola a cuatro patas y seguí penetrándola mientras con el rabillo del ojo vi como Fran se estaba masturbando. Los dos nos corrimos y yo me quedé tirado en la cama, exhausto de una noche c

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Escrito por Marqueze

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