LA FANTASIA DE MI MUJER II

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Nota: Este relato está basado en el relato un encuentro a ojos vendados, escrito por Janux

¿Fantasía cumplida?

Tratando de provocarle a mi esposa un ambiente de expectación, le pregunté desde mitad de semana si el próximo sábado cumpliría mi fantasía de someterla a una sesión de bondage. No la noté tan entusiasmada, pero aceptó diciéndome: -Está bien, pero solo esta vez para que se te quite la inquietud.

Así es que intenté aumentar la atmósfera y buscando provocar su orgullo le dije: – sabes qué, mejor no lo llevamos a cabo, es demasiado para ti.

-Mira, si me llama la atención, pero que no sé que tanto puedo aguantar. – respondió

Seguimos detallando nuestras inquietudes, pero decidí cambiar mi estrategia y me dediqué a planear un relato erótico en el que le narro una fantasía erótica, pero no la mía sino la de ella. Como a mí no me atrae tanto compartir a mi mujercita, me basé principalmente en un relato que consideré cumpliría de más con sus expectativas, pero conforme lo fui adaptando se me fueron ocurriendo algunos cambios que, en un principio me parecieron exagerados, pero después de todo, para la imaginación no hay límites.

Después de escribir la adaptación, con un micrófono lo grabé en mi memoria, y en la computadora lo edité con efectos y música de fondo. El sábado en cuestión la invité a comer mariscos y después de acabarnos media botella de tequila decidimos regresar a casa para comenzar nuestra nueva experiencia.

Apenas llegamos la desnudé, le vendé los ojos, la amarré recostada en el sillón. Coloqué en sus oídos los audífonos y finalmente ella se dispuso a escuchar el siguiente audio relato:

Hola amor

Se me ocurrió prepararte este relato para liberar una inquietud.

No te preocupes, solo somos nosotros 2, solo estamos aquí ahorita tú y yo, esto es solo un juego, así es que no te preocupes y déjate llevar por la imaginación, ¿sale?

Un encuentro a ojos vendados…

No sabes ni tienes idea de lo que puedes esperar, yo sólo te he dicho que ha llegado el momento de probar si somos capaces de llevar a la realidad nuestra fantasía y que la mejor forma de realizarla sería incluso haciéndolo a ojos vendados, algo que para ti le da un toque adicional de misterio, ya que todo ha de ser a base de adivinar con el resto de los sentidos lo que va a estar sucediendo.

El cómo fue que llegamos hasta un momento como este no lo recuerdas muy bien, aunque si tienes presentes las sugerencias que ambos hacíamos de incorporar a un tercero en nuestra cama mientras hacíamos el amor. La sola mención de eso te hacía tener un orgasmo prácticamente en ese mismo instante y aunque al principio no eras capaz de decirme o reconocer que la idea te hacía volar, lo cierto es que poco a poco la fantasía se fue plantando en tu mente hasta que por fin aceptaste la posibilidad de hacerlo cuando un día te pregunté.

Hemos llegado al hotel a eso de las 8 de la noche y la idea es prepararnos para esperar a nuestro invitado alrededor de las 10, él es alguien a quien sólo yo conocía por medio del chat y de quien no tienes más referencia que su descripción física y sus atributos como amante, según lo que yo mismo te he dicho en nuestras apasionadas conversaciones nocturnas, soy yo quien ha tenido contacto con él, y sabes que lo encontraré en el bar del hotel.

Mientras esperamos a que se llegue la hora del encuentro, Yo abro una botella de vino, pongo algo de música y me dedico a hacerte lo que con tanta delicadeza hago para lo que yo defino como uno de tus más grandes placeres, depilar todo tu sexo y dejarlo tan limpio y suave como la piel del resto de tu cuerpo, para luego comerte terminando todo con un gran orgasmo al que llegas después de que yo juego con mi lengua en tu entrepierna, en tu clítoris,

en tu vagina y en tu ano, todo en una combinación de sensaciones que te cuesta describir.

Así transcurre el tiempo de espera, son las 9:30 de la noche, tus nervios están al borde y yo te hago la pregunta que para ti representa la última oportunidad que tienes para detenerlo todo y dar marcha atrás al intento de realizar nuestra fantasía – ¿Aún deseas hacerlo? – te pregunto. Guardas silencio por un momento y te vuelvo a preguntar – ¿Estás segura de querer seguir? La verdad es que el silencio no es por la duda sino porque se te agolpan en la cabeza toda serie de ideas, cómo será, qué sentirás. Por fin das paso a las palabras – Lo deseo tanto como tú­ – me respondes sin más.

Han pasado apenas 30 minutos desde que he dejado la habitación, estas recordando que habíamos convenido que sólo unos instantes antes de subir con nuestro invitado te llamaría para indicarte que iríamos en camino cuando de pronto suena tu celular, soy yo, ya te estoy marcando – Ya vamos en camino corazón – es todo lo que te digo, y cuelgo sin esperar respuesta de tu parte, quizá por no exponerme a que aún en este último momento me dijeras que no quieres seguir, aunque seguro que no lo habrías detenido ya, no sólo porque lo deseas con todo tu cuerpo, sino incluso porque sabes que si yo he seguido adelante es porque nuestro invitado reúne las características que ambos hemos querido.

Así es que de inmediato te preparas de una manera resultado más de mis afanes que de los tuyos. Te encuentras sentada en la orilla de la cama, con la pierna cruzada, vistiendo una media bata de encaje negro que cubre sólo hasta la mitad de tu trasero, tienes puestas unas medias negras de malla, unos zapatos de tacón de punta y un antifaz de dormir que te impide ver lo que sucede a tu alrededor.

Pasa un minuto, tres, cinco y se escucha el sonido de la llave al entrar en la ranura, se abre la puerta y tratas de poner toda la atención que te es posible para detectar de qué o de quién se trata, pero no logras identificar nada, solo pasos, te mantienes en tu posición en espera de una señal, nadie pronuncia una sola palabra, el sonido que logras identificar es como el desvestirse de alguien y te hace estremecer, escuchas ruidos del cinturón desabrocharse. Unas manos empiezan a recorrer todo tu cuerpo; luego un susurro en tu oído te dice – Lo vas a disfrutar corazón, ya verás ­- estas son las palabras que habíamos quedado serían las que te diría para dar paso a nuestra fantasía.

Sientes unas caricias en tu rostro, en tu pelo, en tus tetas, luego en tu espalda y tratas de tocar lo que esté a tu alcance, pero yo – o nuestro invitado – te lo impide tomándote de las manos y recostándote. Tu espalda descansa sobre la cama y tus piernas apuntan hacia el piso -Mientras beben de tus pechos sientes un segundo par de manos de alguien inclinado a tus pies que te inducen suavemente a separar poco a poco tus piernas para meterse entre ellas. Empieza el jugueteo de unos dedos recorriendo tu entrepierna y aunque no se detiene en un punto en particular, su maniobra es lo suficientemente lenta como para hacerte desear que la caricia sea más intensa.

La suma de sensaciones es estremecedora, jamás habías sentido juntos el calor y las caricias de dos cuerpos, tu sangre hierve y te dejas hacer lo que esas encendidas manos quieren y desean, te recorren, te exploran, juguetean en tu sexo y se alejan, no logras identificarme y eso te vuelve loca, sientes unos labios en tu vagina y la sorpresa te hace pegar un respingo. Esos labios saben muy bien lo que hacen, la lengua es hábil y además los dedos logran ubicar con precisión tu punto G.

De pronto sientes que te empujan con delicadeza a subirte a la cama, sin palabras, sólo con un poco de presión con las manos y guiando tus movimientos te colocas boca abajo, percibes cerca de ti un miembro, algo de lo que estás segura porque por fin logras asirte de algo y es precisamente de ese enorme miembro que tienes ante ti, no puedes verlo, pero logras sentir con una mano tuya su dimensión. Entre tanto, sientes una lengua que recorre tu sexo, lo penetra y lo acaricia mientras tanto, otras manos te recorren la cara, el cuello, y otras más aprietan tus pezones y tu espalda, es en ese momento que te das cuenta de que no son dos sino tres cuerpos los que disfrutan del tuyo. La sola idea de imaginar lo que ahí ocurre te hace vibrar y logras disfrutar un increíble orgasmo, vaya que si lo disfrutas porque mientras varias manos y una lengua exploran tu cuerpo, tú te encargas de chupar alterna

damente 2 penes, te resistes a creerlo, pero los devoras casi simultáneamente.

El cuerpo que esta dándote lengua en tu sexo, se reincorpora y termina con su miembro entre tus piernas, ya sin ayuda alguna, logras intuir lo que sigue y estando tú a 4 patas lo acaricias para preparar su entrada en tu ansiosa vagina. Lo recibes firmemente mientras los demás seguramente sólo observan, ya que has dejado de sentirlos. Esa posición es tan excitante para ti que te lleva al borde de un nuevo orgasmo, el cual ves interrumpido al sentir que te inducen a tomar una nueva posición, es sobre la misma persona, pero ahora él se recuesta y eres tú quien, sobre él, llevas el ritmo del movimiento. Lo cabalgas con desesperación cuando te toman de la cabeza y te acercan otro miembro, tan grande como el que te folla, pero este quizá es un poco más grueso, al menos eso es lo que percibes con tus manos. Así están un buen rato, sintiendo sus olores, saboreando el sudor, palpando tu calor. Llevas el ritmo cabalgando, sabes que uno de los 3 solo observa porque ahora solo chupas magistralmente un pene que no es tan grueso, así es que lo recibes hasta al fondo de tu garganta fácilmente.

Tienes un orgasmo simultáneo con el tipo que penetra tu concha, pero tú aún conservas mucho más energía, así es que el que observa intercambia el lugar con el tipo que se vino.

Continuas cabalgando, ahora al reemplazo, sientes que esta nueva verga no es tan gruesa, pero es más larga, la recibes hasta lo más profundo de tu ser y al mismo tiempo chupas la verga delgada durante más de 10 minutos hasta que por fin, mientras los 2 tipos se vienen, uno en tu vagina y el otro en tus tetas, tú logras desahogar otro sonoro orgasmo que estás segura se alcanzó a escuchar en las habitaciones de al lado

Se separan, para recuperarte te recuestas en la cama boca abajo. Apenas logras reponerte del esfuerzo cuando empiezas a sentir como un par de manos juguetean en tu ano para relajarlo, es una sensación que alguna vez ya has sentido conmigo, pero que esta vez es diferente, no estás segura que se trate de mí, hasta que me recuesto a tu lado y te digo: Estás para follarte toda la vida, me excitas tanto y te doy un largísimo beso en la boca.

Mientras nos besamos, te susurro, es una lástima que no te guste tanto entregar tu delicioso culito. Estás tan caliente que quieres que te cojan por todos lados, no toleras la idea de no saber entregarte por completo y dices: Métanmela en la cola, por favor, suplicas mientras te llevas las manos a las nalgas y te las agarras abriéndolas proporcionando un grandioso espectáculo que nos produce una mayor excitación.

Sientes un jugueteo con lo que tú crees son unos dedos, te das cuenta que tu ano está relajado y empiezas a sentir lo que estás segura es el miembro más delgado que te penetra con suavidad y hasta el fondo.

-Vengan, denme adentro, fóllenme toda. –Dices con la voz entrecortada por el morbo de disfrutar ser culeada -Si que lo disfruta la muy golosa, y aún quiere más,-comenta el tipo que te encula -¡Sí, puta! ¡Te vamos a coger toda! Responde el otro tipo – ¡Pídenoslo de vuelta! -¡Cójanme toda, por favor, se los suplico! –

No logras identificar quien o quienes te cargan, pero sientes como te llevamos hasta un sillón cercano. El tipo del pene delgado se coloca detrás de ti y te hace sentar sobre él, se recuesta en el sillón y te hace inclinarte hacia el frente, es en ese momento en que sientes los otros 2 miembros que se acercan a tu boca y no esperas señal alguna, te los empiezas a comer como loca. Aunque las erecciones no son completas debido a la anterior eyaculación, tus orificios hacen que al poco rato las vergas estén listas de nuevo. Sin salirse de tu culo el que te da por atrás, entre los 2 que estamos frente a ti te detenemos y te hacemos subir tus piernas sobre las piernas del tipo que te encula.

Es una posición que expone tu vagina para ser penetrada adicionalmente por alguien que esté de pie frente a ti, lo cual efectivamente ocurre.

Aún tienes más energía, no conforme con ese complemento, extiendes tus manos como buscando algo más que sentir o que tocar, pero unas manos te detienen y te hacen recostarte por completo con tu espalda sobre el pecho de quien está abajo y haciéndote colocar tu cabeza sobre el respaldo del sillón, te acarician el rostro y te hacen tomar la posición adecuada para recibir en tu boca a alguien más. Sólo puedes imaginarlo y aunque luchas c

on la idea de quitarte el antifaz, no lo haces y te dejas llevar, quisieras estar viendo lo que ocurre, pero puede más el sabor de todas las demás sensaciones juntas.

Ni en nuestra más loca fantasía te hubieras imaginado estar siendo penetrada por todos los espacios que tienes disponibles al mismo tiempo, son tres miembros deliciosos para ti solita… uno en tu boca, otro en tu vagina y uno más en tu culo.

En esa posición que te hace llegar al cielo, sientes desfallecer, es orgasmo tras orgasmo, Pierdes la cuenta del número, apenas va terminando uno colosal cuando el tipo que mete y saca su pene de tu culo aprovecha que estas literalmente mojada y también coloca su pene en tu sexo, si, gracias a tu gran nivel de excitación, estás tan encharcada que puedes disfrutar como loca la entrada en tu vagina de 2 vergas a la vez. En ocasiones al mismo ritmo los 2 miembros entran y salen y los recibes hasta el fondo al unísono, y en ocasiones sientes como se alternan para estar siempre una verga entera en tu concha, y además de esto disfrutas golosamente de mi pene que folla tu precioso rostro. El tiempo que transcurres así, tan bien cogida te parece una eternidad, pero no deseas que termine, sientes como entran y salen de tu cuerpo en distintos ritmos, te sientes completamente llena, completamente follada y no solo te sientes, te sabes la más pervertida de todas las putas.

No puedes concebir como puedes recibir tanto placer, hasta que recuerdas que solo te entregas completamente a mí, pues no hay límites entre tu y yo y esto te hace disfrutarlo aun mas, así es que decides aumentar tu ritmo, entregarte aun mas y entras en un estado de éxtasis total gritando: putéenme mas fuerte por favor que yo se recibir todo lo que tienen de la mejor manera posible. El tipo que te penetra parado frente a ti, eyacula abundantemente en tu concha, pero no saca su miembro, no se resigna a dejarte aún porque tu delicioso cuerpo tu petición y tus jadeos lo hacen querer continuar. El que esta atrás de ti regresa para continuar follando y mojando con el semen de su compañero a tu dilatado ano,

Tus amantes te acompañan hasta agotarse, primero termina el tipo que folla tu culo, casi al mismo tiempo yo termino en tu boca, pero el tipo que está frente a ti continua cogiéndote aproximadamente 10 minutos más. En este tiempo sientes como los otros 2 penes van disminuyendo su movimiento y su tamaño, pero continúan estos 10 minutos más en tu culo y en tu boca. Te encanta sentir el sabor y la lubricación que te dan con su eyaculación. Tu ano descansa y se relaja aún más y limpias y saboreas con tu lengua el semen salpicado en mi pene y en mis huevos.

Te parece indescriptible, pero aunado a todo esto también cuentas con la deliciosa sensación del miembro embistiéndote por el frente hasta terminar por tercera vez, y esta vez decide hacerlo en tus tetas. Sientes tu cabello completamente mojado, piensas que es por tu sudor, pero descubres con tus manos que yo lo he inundado con mi semen y te fascina sentirte así, tan deseada, tan deliciosamente cogida y bañada por mi leche.

Finalmente solo sientes nuestra respiración y cansancio. Poco a poco cada uno se va alejando de ti sin decir palabra, sabes que es la proximidad del fin del encuentro, te sientes exhausta, pero complacida y mereces descansar.

Tú y yo habíamos acordado que tu señal para dar por terminado todo sería esa precisamente, simplemente me dirías que deseabas descansar, pero te resistes a abandonarlo todo sin saber que ha ocurrido, de vuelta a la lucha entre quitarte o no el antifaz; de un lado, saber cómo es cada uno de tus amantes, ver la expresión de placer en sus rostros, el color y dimensión de sus instrumentos, del otro, conservar la magia de la fantasía unida al anonimato, el secreto que sólo yo conocería y el recuerdo silencioso, unido al deseo de volverlo a repetir.

El antifaz sigue en tus ojos, mientras se dejan escuchar los sonidos de la ropa, luego la puerta y, al final, el silencio mismo de la habitación, no logras atinar que hacer, esperas unos minutos y por fin te quitas el antifaz y abres los ojos, no hay nadie, ni siquiera yo, te resistes a pensar que podría no haber estado presente, ves una cámara en la mesa de la habitación y crees adivinar que todo fue filmado – Yo te he hecho fantasear con eso también – y seguramente sólo con la cinta sabrás cual lugar ocupé yo como uno de tus amantes en este encuentro… a ojos vendados.

No tuve tiempo de detallar como respondió mi mujer al audio relato, s&oacute

;lo les comento que superó con creces mis expectativas.

Les agradezco sus críticas y comentarios.

Autor: Oscar oscar.martinez.1973 (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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