La madurita arrendataria de la casa

Amigos les cuento que hace años los viernes que estaba solo me cogía a la muchacha que arrendaba en la casa.

Tenia 19 años, y era un viernes en la noche, y yo estaba solo en casa, mi mama había tenido una reunión de amigos, y papa solía a ir a un club local a emborracharse con sus amigos, mi hermano era casado, y no vivía con nosotros, y en unos cuartos atrás de la casa vivía una muchacha a la que llamare Betty de 35 años quien era dueña de un cuerpo un poco regordete, ya que había tenido una hija, que en esa época tenia 6 años, con unas tetas un tanto grandes y caídas, pero con un culo apetecible, redondo y antojable.

En las noches, especialmente del viernes, salía a espiarla por la ventana de su cuarto le veía que miraba la tv, cada vez que se levantaba al baño le veía un camisón un tanto transparente, el paquete se me ponía a reventar, y solía terminar la noche masturbándome.

Pasaron algunos viernes hasta que ahí empece a imaginar como haría para cogérmela, y durante toda la semana planee la táctica, deseaba con muchas ansias que llegara el viernes en la noche, y hasta que por fin llego.

Espere que sean las 8 de la noche, que sabia que me quedaría solo, y con una mezcla de miedo y calentura, salí al patio a espiarla como lo hice hace una semana, y cuando eran las 8:30, me decidí golpearle la puerta, con el pretexto de que habia visto algo raro en la oscura noche, y que saliera a ver lo que era. salio con su camisón transparente, y le dije que saliera a ver, que era algo urgente.

Ella, del susto, salió incluso descalza, yo tenia puestos unos binoculares(prismáticos), y me puse atras de ella, para enseñarle donde estaba aquel objeto, y le pegué todo mi paquete. Tenía ocupada sus dos manos, y ya no aguante mas, poco a poco le fui subiendo el camisón, que tantas veces le había imaginado sacarle, y ella no decía nada, era estática “viendo” aquel objeto, pasaba mis manos por sus piernas, y me encontré con su calzón, que le hice a un lado y poder meter la mano hasta que llegué a su cuca, la que tenía húmeda, con claras evidencias de que estaba excitada, y metí los dedos corazón e indice, y empece a oír gemidos silenciosos.

 Metía y sacaba mis dedos como si le estuviese penetrando y note que tuvo su primer orgasmo, y le tome la mano y la lleve a mi paquete para que sienta como me puso, me dolía de lo dura que estaba, ella me masajeó por encima del pantalón, y quiso meter su mano, y probar esa polla que estaba a mil.

Despacio me baje el cierre, y ella tomo con una mano la polla, se dio media vuelta y sin mediar palabra se metió a la boca para hacerme una chupada, se metía todo hasta los huevos, le tome con ambas manos la cabeza y le empece a follar por la boca, con movimientos rápidos, y luego de algunos minutos le llene la boca con todo el semen, ella lo tomo todo, y no dejo nada.

Luego le di la media vuelta, y apoyo las manos sobre la lavandería de la casa, y saco su culo, ante esa vista, no me hice esperar, jugueteaba en la cuca con la punta de mi polla, y se la metí de a poco, sintiendo cada centímetro de polla que entraba en aquella cueva deseosa de placer, una vez metí toda adentro se la deje durante un minuto, para que la sienta y empece a sacarle hasta la cabeza, y luego volverla a meter hasta que nuestros cuerpos chocaban, ella cada vez se hacia para atrás, pidiendo ser follada de una vez por todas, y ese momento no me hice esperar, y le follaba con movimientos rápidos, en un rico mete y saca, que ella cada vez respiraba mas aceleradamente, y gemía cada vez mas, signo de que estaba viviendo otro orgasmo, le tocaba esos senos que se movían acompasados con el mete y saca, antes de venirme la coji y le di la vuelta, apoye su culo en la lavandería, y abrí sus piernas todo lo que podía, y sin mediar palabra, se la ensarte por completo, y una vez mas empecé el mete y saca delicioso, y la bese y sentí la mezcla de nuestras corridas, yo chupaba y lamia esos senos que me habían vuelto loco.

Se saco la polla de esa ardiente vagina, y me pidió que me acostara para cabalgarme ella, donde saltaba sobre mi polla, y le cogía las tetas cada vez me era posible, y se las chupaba, lamia y mordía suavemente, tras minutos de estar en esta pose, ella se vino, y cayo a mi pecho, y cansados nos quedamos abrazados con mi polla enterrada en su cuca, hasta que ella recobro el sentido, y tras un beso, se fue a su cuarto. Cada viernes follábamos como locos, e incluso le hice entrar a la casa y follarla en el baño, en la cocina, hasta lo hicimos en el estudio que mi padre tiene. Hasta que un día nos dijo a mi familia y a mi que se iba a trabajar en otra ciudad, donde nunca mas le volví a ver, y solo quedaron aquellos buenos recuerdos.

Espero que les haya gustado mi relato, si eres madura y tienes ganas de follar con un joven, no dudes en escribirme

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