La negra me paró hasta los pelos

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Le embarré ese culito con saliva y empecé a metérsela, cuando sentí que me apretaba con mucha fuerza, ahí mismo se la hundí toda, gritó un poco y me dijo perro me duele, pero dame más por el culo, yo le di sin compasión un buen rato, le estaba penetrando ese culo contra una pared, le vacié toda mi leche y me empezó a escurrir por mis huevos.

Hola, mi nombre es Carlos, soy colombiano, vivo en Barcelona y esta historia ocurrió en mi país.

Había comprado una casa para alquilar y estaba pintándola, cuando me acordé que una antigua empleada de un supermercado que tenía, vivía cerca.

Ella era una negra alta de rasgos finos con unas muy buenas tetas y un culo hermoso, la llamé y le dije que viniera a ver la casa por si le interesaba para alquilar, ella me contestó que si que venía a verla.

La esperé, llegó como a las 2 horas, yo estaba en pantaloneta y sin camisa, ella con una blusa muy corta con un súper escote y unos vaqueros apretadísimos que le dejaban ver ese lindo culo que siempre me había gustado, aunque nunca le había dicho nada pues era casado y me daba timidez decirle algo.

Cuando la vi ahí mismo se me paró hasta el pelo, empecé a mostrarle la casa y le dije que estaba muy linda que me gustaba mucho, no pronunció palabra sino que me dio un beso delicioso que me hizo poner más cachondo.

Me la llevé para la parte de atrás de la casa, la cogí contra una pared, empecé a quitarle la ropa por esas hermosas tetas, chupándoselas a más no poder, después le quité el vaquero y tenía una tanga dental pequeñísima, más cachondo me puse.

Se la quité ahí mismo y empecé a darle lengua en ese coño hermoso era delicioso ese sabor, nunca lo olvidaré estaba todo rasuradito, me apretaba la cara contra su coño y me decía trágate todo esto perro, chúpatela papito, yo estaba excitadísimo, hasta que se me vino en la cara.

Me tragué todo eso era muy rico, le temblaban las piernas, ahí mismo la volteé y me mostró esa hermosura de culo, el cual al tocar las nalgas pude sentir que estaban durísimas, parecían un par de piedras.

Me excité y empecé a darle lengua a ese culo y ahí si que se enloqueció, hasta que no aguanté más y ella me dijo métemela toda por el culo.

Le embarré ese culito con saliva y empecé a metérsela, cuando sentí que me apretaba con mucha fuerza…

Ahí mismo se la hundí toda, gritó un poco y me dijo perro me duele, pero dame más por el culo, yo le di sin compasión un buen rato, mientras le tocaba ese coñito el cual estaba embarrado, hasta que no aguanté y me vine.

Le estaba penetrando ese culo contra una pared, le vacié toda mi leche y me empezó a escurrir por mis huevos, la polla siguió parada e igual le seguí dando un muy buen rato hasta que me volví a venir, y ella también.

Quedé rendido después de haberme comido a esta negra…

Fue lo más delicioso que me ha pasado con una negra pues nunca había hecho el amor con ninguna, de ahí en adelante mantuvimos una relación, pero siempre me pedía que le diera por el culo y yo feliz…

Autor: Carlos

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Escrito por Marqueze

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