La novia de su hermano

¡Comparte!

Hetero, Infidelidad, Jóvenes y Cachondas. Que diría Manuel al enterarse de que su caramelito ya no era virgen y que su hermanito la enseño a sentirse una mujer deseada…

Era una tarde soleada en la que Raúl había ido a visitar a su hermano pero para su desilusión no lo encontró. Estuvo esperándolo dentro de la casa, en la sala, cuando escucho ruidos en el jardín trasero. Era su cuñada, que se encontraba regando el jardín y arreglando las pequeñas plantas de su predilección. Fue ahí cuando a través de su falda de seda delgada, observó sus pantaletas blancas como nieve, los rayos del sol las hacían tan transparentes que Raúl podía distinguir el cuerpo fresco cubierto por ese prenda de vestir; la observó tanto que pudo notar la hermosura de su cuerpo, su cuñada tenía unas piernas largas, de blanca piel, medio gorditas y unos muslos suaves, firmes, que sostenían esas caderas anchas con un firme trasero y una cintura que abrazo tantas veces que nunca notó su brevedad, y recordaba el tamaño de sus pechos y los imaginó casi como si los hubiera visto, de tamaño mediano pero duros con una piel suave, virgen, con unas aureolas café suave y unos pezones medianos, duros; que en más de una ocasión él deseó tenerlos en su boca.

Así vio por primera vez a la mujer y no a la novia de su hermano que a sus 22 años parecía una muñeca recién estrenada, con una cara de timidez que ocultaba un deseo por conocer los placeres de la vida. Y aunque su hermano no la había tocado, él estaba decidido a dar el primer paso.

Esa imagen, incito su pasión y a sabiendas que están solos en la casa se condujo hacia ella y solamente la llevo a la recamara de su hermano argumentando que se sentía mal y que si le daba un poco de agua antes de que él se recostara para esperar a su hermano, ella obediente accedió y fue por un refrigerio para su cuñado. Raúl solamente se desnudo y se puso la bata de su hermano y espero a que ella volviera. Cuando ella entro a la recamará, sin más preámbulos y dejando la charola, a un lado y sin percatarse del estado de Raúl se retiraba. Pero Raúl la tomo por detrás y susurro a su oído que no había persona a quien mas deseará en el mundo y que él le ofrecería lo que ella tanto esperaba de su hermano … después de decirle esto la puso frente a él y se quito la bata. La desnudez de Raúl hizo que mi mente se volviera confusa y cerro las cortinas de la habitación la estrecho entre sus brazos, la beso y ella jugueteó con su lengua dentro de la boca de él, ella observó su espléndido cuerpo que no distaba del de muchos hombres que veía a diario, observó su carne sólida y dura… que como por instinto toca con timidez y la recorre con sus largos dedos, ella lo sienta en la cama y se pone en cuclillas, se concentra en el vientre abultado de Raúl y lo besa bajo el ombligo, él solo ve el espectáculo y gime ante el instinto de su cuñadita que parecía que nunca había admirado en vivo y tan cerca una verga parada. Ella baja poco a poco por su vientre mientras él repega su pene erecto en los pechos de ella, los siente duros y con los pezones erectos que rozan sus muslos de ves en cuando, ella no sabía que hacer y él empujo un poco su cabeza hacia su verga parada, palpitante que parecía estallar, comprendió y solo empezó por chuparle la cabecita y a masajearlo con sus manos, ella recorría ese pene gordo, suave y movía sus dedos de tal forma que también le masajeaba los testículos. Él solo gemía de placer, tocaba su cabello y le hundía la cabeza en ese pedazo de carne quería follarla en ese momento pero trato de calmarse y disfrutar a ese caramelo un poco más. Ella de un golpe la trago y la acariciaba con la lengua, esa imagen era increíble, la podía tragar toda y ella aumentaba la pasión de Raúl con tocarle sus bolas con la lengua, él le ordenó que continuara con su exquisita labor por largo tiempo, todo lo que tocaban sus labios rojos dejaban un encarnado rubor y cosquilleo, él sentía rico, sentía que le succionaban cada poro de la delicada piel de su pene.

Así para gozar de aquella pequeña aprendiz, él la recostó y coloco las blancas piernas de ella sobre sus hombros y llevo a cabo su intención, olía aquella prenda adivinaba lo excitada que estaba con su pene, respiraba profundamente el aroma de mujer nueva, deseosa, y quito lentamente aquel último obstáculo de su conchita, le quito las pantaletas que desde un principio había admirado. Se deleito un poco con los jugos maravillosos que ella solto al besarlo, se concentro en el clítoris que estaba hinchadísimo, jugueteo con la lengua ese trocito de carne y ella solo gemía y le empujaba su cabeza dentro de ella, le vino un espasmo maravilloso, sintió un cosquilleo que hizo que se viniera. Ella pensó que todo había terminado, pero Raúl siguió con su deleite comenzó a mojarle toda su conchita con un dedo, ella sentía ese dedo frío al principio lo que le arranco un suspiro, él movía su dedo y mojaba también su ano y notaba que estaba excitadísima . Colocando las piernas de ella a ambos lados de su cuerpo, se dejo caer lleno de pasión sobre ella, arrojando su ímpetu, sumergiendo su arpón con gran fiereza, él al caer en las profundidades del vientre de ella se tambalea y rompe en mil pedazos la carga que ella le impedía conocer el placer, ella dio un grito de dolor ensordecedor y se estremecía aferrándose al cuerpo velludito y varonil de Raúl, lloraba suplicante, era totalmente virgen y su dolor fue inmenso, él le prometió que recibiría un nuevo rigor en su vientre y que descubriría el verdadero deseo a un hombre… después de un rato ella cerro sus ojos y con suavidad movió sus caderas junto el cuerpo de él. Ella lubricada luchaba y trataba de atrapar esa verga dura y como niños luchaban incansablemente, él sacándola y ella atrapando y como un árbol agotado que extiende sus raíces por todos lados se aferró a su cuerpo empujándolo hacía adelante, envolviéndolo con sus piernas y él besando su cuello, ella se movía de tal manera que le chupaba la verga por dentro apretándolo en varios puntos chupando la cabeza de su pene erecto haciéndolo vibrar, un simple movimiento hacia que temblarán y se excitaban, a pesar de que sus miembros temblaban no interrumpen la incansable lucha de meter y sacar, estrellándose uno al otro más de cien veces y con una rapidez increíble no se rinden y tras gritos de placer y jadeos excitantes sudando y aferrado Raúl al pecho de ella sintió que su esencia varonil se derramaba en el interior de ella, y solo le gritó:- me vengo, zorra, muévete más—y a ella le provoco tal placer ese grito que solo aferró aun más sus piernas a él y los dos se vaciaron con un grito lleno de placer, el le mordisqueaba un pezón y ella haló su cabeza hacia atrás mientras le acariciaba a Raúl su cabello.

Ella después de un rato beso a Raúl estaba dormido, profundamente complacido y ella lo acarició con sus exquisitas manos, él despertó y dijo: – en verdad que eres una ramera graciosa, descubres que eres una mujer y quieres sentirme otra vez—ella solo lo miro con unos ojos deseosos, y el no tardo en empalmarse otra vez, parecía que su pene iba a estallar. Ella se subió al cuerpo de él y sentía derretirse de placer, después con sus dos manos sujetándose de las piernas de él se movió con sensuales movimientos hacia arriba y hacia abajo acariciando su verga succionando poco a poco, él dejo que hiciera lo que quisiera , más ella ya no cabía de gozo entonces ella excitada colocó su lengua en su seno y gemía con locura indescriptible mientras él la acariciaba el otro seno, apretándole de vez en cuando un pezón, veía como desaparecía esa verga en ese vientre tan pequeño y empezó a llevarla con un ritmo enloquecedor tomándola de las caderas y gritándole: –“así ramera, más, más, sobala bien, secame la verga, solo yo te hago sentir así”– .Ella no pudo más y se derramo sobre él, Raúl no pudo controlar las contracciones de ella y se vino sin avisarle, los dos gozaron al mismo tiempo y solo cuando pudo respirar un poco ella le dijo: –“estuviste a punto de matarme de gozo, no deberíamos hacer eso de nuevo, mi cabeza y mis ojos han perdido la razón que casi no puedo reconocer en que lugar estoy…—

Sé besaron y se vistieron pensando que diría Manuel al enterarse de que su caramelito ya no era virgen y que su hermanito la enseño a sentirse una mujer deseada…

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

0 votos
Votaciones Votación negativa

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.