LA PUTA DE MI TIA I

Hola mi nombre es Fernando tengo 20 años y les escribo desde Buenos Aires Argentina para seguir relatándoles mis experiencias con el sexo, las cuales son 100% real, como les conté anteriormente, después de terminar mis relaciones con las mucamas de mi hermana, y yo ya había cumplido 18 años un amigo me ofreció trabajar en el comercio de su padre, ya que se le había ido un empleado.

Como les dije en anteriores relatos yo cuidaba mi casa, ya que en mi familia trabajaban todos, y como esta ciudad es muy insegura, tenia que quedarme a cuidar la casa, por ese motivo se me complicaba aceptar el empleo que me ofrecía mi amigo, pero todo se solucionó ya que mi madre le ofreció a mi tía (que estaba desocupada) trabajar en mi casa, la cual aceptó al igual que yo mi trabajo.

Mi tía en esa época era una mujer casada de 39 años y con hijos, físicamente medía 1.65 pelo largo negro, ojos grandes y lindos, y con un cuerpo magnifico; no tenia mucho busto pero contaba con una hermosa cintura y un culo anormal ya que era muy perfecto, redondo y grande (raro para su edad) ya que había tenido 3 hijos, todo transitaba normal hasta que un día mi patrón decidió que me tomara el día ya que había muerto un amigo de él y no abriría el negocio, por eso al llegar me comunicó que podía volver a mi casa.

Era muy temprano así que me fui a un bar a desayunar antes de entablar el viaje de vuelta, cuando llego a casa me extrañó no ver a mi tía, a la cual empecé a buscar, pero mi sorpresa fue cuando al asomarme al cuarto de mis padres estaba ella arriba de un hombre completamente desnuda al igual que él, meta a coger(follar), gritando como una loca.

Yo no sabía que hacer hasta que me decidí y entré, pude notar que el hombre era Raúl (el almacenero del barrio), el cual al verme se levantó y se vistió rápido al igual que mi tía, yo me quedé muy impresionado al ver a mi hermosa tía cogiéndose al almacenero, y más aún con su lindo cuerpo.

Raúl se fue y mi tía me comenzaba a pedir que no le contase nada a mis padres, y me contó que ella estaba muy mal sexualmente con mi tío, que él tenia amantes, y que a ella hace más de un año que no la atendía (que desperdicio), y que ya no sabía que hacer, ya que a pesar de no ser muy joven aún sigue teniendo mucho deseo por el sexo.

Yo la miraba atentamente mientras ya me estaba empezando a calentar, por eso atiné a decir, bueno tía no te preocupes, ya vas a encontrar alguien que te pueda ayudar, a lo que ella se acercó y me abrazó, cosa que me puso a mil, y enseguida ella sintió la erección total de mi miembro, el que no hacia más que refregarse por el cuerpo de mi tía, que no hacia nada para evitarlo, solo me dijo, se ve que vos también tenéis hambre de sexo, a lo que le dije que si, ya que hacía mucho que no tenia relaciones.

Ella me miró y me dijo, ¿por que no nos ayudamos a calmar nuestros deseos?, yo dudé un instante, porque a pesar de que me atraía mucho, no dejaba de ser mi tía, pero mi deseo pudo más y le dije, ¿por qué no?

Ella se acercó y sobre mi pantalón comenzó a sentir mi verga, la cual rogaba por salir, y mucho no la hizo esperar, se agachó bajo mi pantalón sacó el slip y se asombró del tamaño de mi verga diciendo, ¡que grande que la tenéis! (mide 18cm), esta si que me va calmar, comenzó a estirarla de arriba abajo por minutos hasta que decidió usar su lengua, la que comenzaba en mis huevos y recorría toda mi verga.

Ya con mi verga toda lamida se la introdujo muy despacio y comenzó a mamarla, no lo hacia tan bien pero me alcanzaba para disfrutar, después de un rato me terminé de desnudar y comenzó ella, que en segundos se sacó todo, dejando en mi vista su hermoso cuerpo el cual me calentaba mucho desde que era niño.

Lo primero que hice fue tocar ese gran culo tan suave como lindo, lo apr

etaba todo mientras chupaba sus pezones los que ya estaban muy erguidos, hasta que me acosté en la cama, y como hizo con Raúl se subió arriba de mi verga y se fue sentando hasta que le entró toda.

Mientras gritaba más aún que con Raúl, ya que como me dijo, la verga de Raúl no superaba los 15 cm, si, así, dame ese garrote todo adentro, que linda, si así, cogeme, partirme la concha con esa gran verga, la quiero toda, si así que linda, metela hasta el fondo, dame más, si más duro, si así toda.

Cuando tenia su primer orgasmo yo ya estaba a punto de explotar, y así lo hice, llenando la concha de mi tía de mi leche caliente, la que salió disparada por sus entrañas, mientras ella seguía sobre mi verga la que aún recibía sus bombeos, hasta que se levantó y se dirigió al baño.

Al volver me dio un discurso, dándome a entender que esto no estaba bien, pero que si no se enteraba nadie lo podríamos seguir haciendo, y así fue.

Más adelante les contaré todas esas historias y hasta la que nos sorprendió mi joven e inexperta prima.

Autor: Fernando

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

0 votos
Votaciones Votación negativa

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *