LA PUTA DE MI TIA II

Hola mi nombre es Fernando tengo 20 años y les escribo desde Buenos Aires Argentina para seguir relatándoles mis experiencias con el sexo, las cuales son 100% real.

Como les conté anteriormente logré coger a mi tía la cual trabajaba en mi casa, y seguía con sus deseos ardientes, pero no teníamos mucho tiempo ya que yo también trabajaba, pero no desaprovechamos una oportunidad única de coger toda la noche ya que mi familia estaba invitada a un casamiento y yo me negué a ir ya que tenia que salir (fue una excusa).

Entonces a mi mamá se le ocurrió dejar para que cuide la casa a mi tía la que aceptó complaciente, al irse mi familia me quedé diciéndoles que esperaría a mi tía para que se quede en casa, y así fue yo estaba ansioso ya que pasaríamos toda la noche a puro sexo.

Me llevé una sorpresa cuando al abrir la puerta veo a mi tía, si, pero con su joven hija, mi prima, fue ahí cuando me explicó que el marido no volvía y no tenia con quien dejarla, ya que mis otros primos salieron a bailar.

Cenamos y yo me fui al cuarto de mis padres con la esperanza de que se duerma mi prima, y recibir a mi tía para tratar de coger sin que la hija se de cuenta, y así fue cuando eran las doce y media de la noche, siento que entra mi tía al cuarto y me dice, listo se durmió, podemos coger tranquilos, y se acercó.

Llevaba un camisón negro y debajo solo una tanga blanca que no tapaba para nada su enorme culo, nos besamos y me comencé a desnudar, ya cuando lo estaba agarró mi verga y la empezó a mamar muy despacio de arriba abajo.

Le gustaba jugar con mi cabecita la que chupaba como a un caramelo y yo lo disfrutaba, después de mamar por un rato se desnudó y me pidió que la cogiera cosa que no dudé.

La puse en cuatro patas sobre la cama y yo parado abajo, se la metí despacio por su húmeda concha en la cual mi verga se deslizaba cada vez más rápido.

Mientras yo me la movía no paraba de ver ese enorme culo, el cual todavía no había probado, le metí muy despacio un dedo y ella me dijo que ni lo pensara, ya que tiene muy estrecho el ano, y se lo podía lastimar, cosa que me calentó más.

Mientras ella tenia su primer orgasmo, gritando cosas como si así, dame más, que linda, rómpeme toda con tu vergota, la quiero bien en el fondo échame tu leche caliente, acábame adentro, la quiero toda, si que linda, si así rómpeme, yo seguía tratando de agrandar su agujeró anal el cual fue cediendo un poco.

Entonces, mientras ella estaba muy excitada, retiré mi verga de su concha y la apunté a su culo, el cual muy despacio se la fue comiendo a pesar de los gritos de dolor que daba mi tía.

Ya con media verga adentro comencé a empujar más mientras ella ya comenzaba a disfrutar y yo a sentir un inmenso placer de desvirgar el culo de mi tía, el cual le había prohibido tocar a todos sus hombres y dejaba que yo se lo abriera.

Era hermoso, ella gritaba de placer y yo la empujaba más y más con mi verga que entraba y salía cada vez más rápido, después de unos minutos no aguanté más y derramé toda mi leche en el culo de mi tía, la cual me decía, tengo todo el orto lleno de leche.

Mientras se la sacaba, ella no hacia más que chupar los restos de semen que quedaban en mi verga, yo veía el agujero de su culo el que era muy estrecho, estaba abierto como una flor, y bueno, le había dado flor de culeada.

Después de un rato decidimos ir a bañarnos para limpiar nuestros cuerpos del sudor, ya en la ducha nos enjabonábamos mientras seguíamos tocándonos, yo jugaba con sus pezones, los chupaba y tocaba con tanta delicadeza que la hacia vibrar de placer.

Salimos de la ducha y nos dirigimos al cuarto nuevamente, vestidos solo con batas de ducha, y eso, creo, que nos hizo calentar de nuevo, o no se, la cosa es que me acosté en la cama y ella no hizo más que subirse a mi verga que estaba tan dura como siempre y

comenzó a cabalgar sobre ella, se movía tan rápido que parecía que tenia un resorte.

Pero mientras ella seguía cabalgando, veo que se asoma al cuarto mi joven prima (tenia 18 años), seguramente buscaba a su mamá, ve la escena de sexo impresionada y se va rápido, yo mientras seguía aguantando los bombeos de mi tía y no sabía si decirle o no, opé por no decirle para que no se preocupase, ya que tal vez mi prima no se lo diría a nadie.

Mi tía tenía un nuevo orgasmo casi al mismo tiempo que yo, y así por fin terminamos una noche espectacular de sexo.

Lástima por lo que vio mi prima con la que se fue acostar mi tía para que no se diera cuenta, sin saber que ella sabía de nuestro secreto.

Después de esa noche recibí una rara extorsión de mi joven pero para nada inocente prima, pero eso se los contaré en otro relato.

Espero que les haya gustado mi historia.

Autor: Fernando

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Escrito por Marqueze

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