La secretaria multitarea de la oficina

secretaria multitarea

No todo sucede en mi oficina, por ejemplo con esta ocasión que me tope a la secretaria en los baños.

De nuevo comienzo este relato, señalando que soy terapeuta, con 10 años de profesión, que en la práctica me he dado cuenta, que hay mucho mas problemas solucionables con un buen polvo, más que con meses de terapia.

Mido 1.80, robusto pero con el físico de mis años de deportista, lo que me facilita el acceso a las mujeres, mientras mantenga la distancia prudente. En esta ocasión quiero relatar algo que paso fuera de mi oficina, con la secretaria multitarea.

Ella mide 1.65, 32 años, tez clara, pelo largo hasta la cadera, con su peso ideal, que da de donde agarrar para momentos íntimos, unos pechos pequeños y justos, buena cintura que demarcan el inicio de un prominente culo, que es increíble, en tanto a tamaño y elevación.

En mas de una oportunidad, hemos hablado y tenemos una relación “amistosa”, siempre rondando lo erótico, en más de una ocasión, he dejado que vea, que le estoy mirando su pedazo de culo o sus pequeñas tetas, así también cuando dejo archivos en la repisa, veo como trata de imaginarse mi verga.

De todo el trabajo previo de acercamiento y provocación, espere el momento justo de actuar. Ya se habían retirado la mayoría del personal, finjo tener mas trabajo calculando el momento exacto.

La veo ir hacia los baños, ese día vestía zapatillas, un jeans negro que levantaba en gloria su majestuoso culo, una blusa abierta en el frente, que dejaba ver sus tímidos senos, y su pelo una gran trenza perfecta.

Calcule el tiempo, vi que nadie me siguiera y fui hacia el baño, venia saliendo, secándose las manos, la tome por los hombros, la giro, tomo sus caderas y la dirijo al baño, debe ser de 2 x 2 mts. pero suficiente para lo que me proponía

Ella: Pero Jefe, ¿Que pasa?

Yo: Nada, solo dime cuando me detenga o si algo te molesta…

Tomo sus manos y las apoyo en la muralla, bajo mis manos por sus brazos, recorro su espalda, se encoje de ganas, sigo bajando, hasta su cadera, deslizo las manos hasta su botón del pantalón y lo desabrocho.

Ella: Jefe, pero… pero… (duda pero quiere que siga)

Yo: Dime solo si quieres que me detenga.

Bajo su pantalón y queda expuesto su monumental trasero, cubierto por una pantaleta deportiva púrpura, que se ciñe a sus curvas, bajo mis manos hasta sus rodillas y subo acariciando sus piernas hasta sus glúteos, mi verga esta apretándome el pantalón.

Me mira de reojo, con cara de gozo, mantiene sus manos en la muralla, no me detiene, miro ese espectacular culo y puedo ver como su coño moja las pantaletas púrpura.

Estrujo su culo con una mano, mientras con la otra abro mi pantalón, para sacar mi verga que estas alturas esta a mil, pongo la cabeza de mi verga en su coño y empiezo a frotar, desde su clítoris hasta la entrada de su culo, se siente mas cómoda, y empuja hacia atrás queriendo que la penetre.

Yo: Dime cuando quieras que me detenga….

Ya no dice nada solo gime y consiente con su cabeza. Pongo la punta de mi verga en su coño.

Yo: Ahora sigues tu…

Respira profundo, se apoyo en la muralla y se clava lentamente en mi verga, sale y vuelve, una y otro vez, que espectáculo más increíble, yo solo me apoyo en su culo y sigo su movimiento, levanto una mano y enrollo su trenza, jalo suavemente y ella gime..

Ella: Asiiiiii, Jefecito Asiiiiiii, dameeee dameeeelaaaaa AAAAAaaaaaa Mmmmmmmm

Sigue un ritmo incesante, cada vez que sale mi verga esta mas mojada y blanca de sus jugos, ya no me aguanto y la tomo para llevar el ritmo.

Firme, empiezo más fuerte, más duro, cada empuje se escucha el sonido de sus nalgas mojadas golpeando mis caderas. Jalo más fuerte su pelo y responde:

Ella: Asiiiiiiiiiiiiii jefecito Asiiiiiiiiiiii AAAAAAaaaaaaa MMMMMMMmmmm más fuerte… más fuerte.

La abrazo por la espalda, y empujo lo más fuerte que puedo, paf paf paf!!!! que delicia ese sonido de su humedad.PAF PAF PAF!!!! siento su corazón a full, le beso el cuello y lo muerdo

Ella: AAAAAAAAAAAaaaaaa me corro AAAAAAAAAaaaaaaa

Le tapo la boca porque queda gente aun en la oficina, con el otro brazo la sostengo, se le doblan las rodillas de placer, esta exahusta, su entrepierna mojada y ardiendo.

La siento en la taza del baño y mi verga queda frente a su cara, pasa su lengua desde mi base a la punta, recolectando sus jugos y metiéndosela en boca, comenzando a comerme, sin apuros, le gusta lo que esta haciendo, se ve en su cara enrojecida que le encanta.

Pones sus manos en mi verga y empieza pajearme, con cara de gozo, me mira a los ojos.

Ella: ¿Así Jefecito? ¿Le gusta Así?

Asiento sin decirle nada, solo miro su cara de excitación, quiere mi leche, ya se hizo de la idea de probarla, mientras esta en eso, le desabrocho el sostén y libero a sus pequeñas tetas, las agarro, acariceandolas, sus pezones se ponen duros, esta lista de nuevo.

Le quito mi verga, le termino de sacar los pantalones, me quito los míos y la camisa, la siento en el lavamanos, con su coño apuntando a mi verga, la beso profundamente, le tomo la cara, bajo por su cuello, sus tetas, su abdomen hasta encontrarme con su ardiente y mojado coño.

Comienzo mientras la beso a masturbarla con mi mano, gime mientras la beso, sigo y me dirijo a su clítoris, despacio y subiendo en intensidad, me tomo por el cuello, apoyando su frente contra la mía, fuerte, esta agitada, su respiración rápida, me mira y pierdo sus ojos, están en blanco, mientras libera un gran suspiro.

Ella: AAAAAAAAAAAMmmmmmmmmmmmm AAAAAmmmmmmmmmmmm

Moja toda mi mano, esta ardiendo, antes que pueda recuperarse, le pongo mi verga, de golpe y empiezo a empujarla, solo me abraza y pasa sus piernas por mi espalda, me empuja, fuerte, más fuerte, que llegue a lo mas profundo de su coño. Me cuesta mantenerme, ya no doy más..

Yo: Me vengo….

Ella: No dentro mío, dámela aca… me señala su abdomen.

Saco mi verga y vierto toda mi leche acumulada en cientos de fantasías con ella, termino y ella sigue estrujándome, hasta la ultima gota, que recoje de mi verga con sus dedos y después con su mano, recoje la que le vertí encima, se la come, disfrutando y mirándome con placer mientras lo hace. Estoy agotado, pero quiero comerme ese coño una vez más.

La beso, bajo por su cuello, lamo sus tetas, bajo por sus caderas y me encuentro con este exquisito y perfecto coño, depilado a la perfección, paso mi lengua rescatando sus exquisita humedad, desde del origen de su culo hasta su clítoris, que es cuando arquea su espalda.

No tardo más de 2 minutos, me agarra del pelo y entierra mi cara en su coño mientras se viene una vez más.

Nos lavamos y vestimos, nos despedimos acordando que la próxima vez nos veríamos en mi consulta para terminar, esta vez dentro suyo.

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