LA VENGANZA ES SABROSA

Decididamente, las mujeres son una caja de sorpresas y, tratándose de sexo, las sorpresas pueden no tener límites Cuando esta historia comenzó, Patricia tenía unos 30 años (10 menos que Yo), petisona, una gordita verdaderamente sexy, entiéndase curvas marcadas y abundancias muy bien distribuidas, dos hijos, casada con un boludo atómico y con quien su relación era un desastre (peleas, gritos, desplantes, recriminaciones, etc.).

Todo esto lo sabía ya que, por razones que no vienen al caso ahora contar, me había transformado en su confidente íntimo, al punto de saber que, del sexo en la pareja, ella lo único que rescataba eran sus hijos a los que amaba.

Sorpresivamente, un día se aparece por mi oficina y con lágrimas en los ojos me cuenta que el muy desgraciado había llegado a pegarle muy duramente, que ya no lo soportaba más.

Le dije que ante esto, entendía que lo mejor era separarse y ella, con un brillo distinto en los ojos, me contestó: "Sí, pero no todavía, antes quiero vengarme y vos me vas a ayudar. No te vayas, volveré cuando todos se hayan ido, y se fue..

Me quedé pensando en lo que dijo.. Fin de jornada, con la excusa de terminar un trabajo me quedé solo cuando todos se fueron.. Pasaron apenas 15 minutos, sonó el portero, era ella, le abrí y entró, se aseguró que nadie había, con una firmeza y decisión que no le conocía, casi empujándome me obligó a sentarme en un sillón..

Me miró directo a los ojos, mientras se desprendía la camisa y liberaba sus pechos del corpiño, dijo: "Aquí, comienza mi venganza".. Se acercó aún más, se subió la pollera hasta la cadera y se sentó a horcajadas en mis piernas, agregando: "Vos serás mi macho, el que lo hará cornudo.. Después de todo te lo mereces..".

Me comió la boca, su lengua buscó la mía y la encontró, su mano buscó mi verga y la encontró. Yo volaba, no quise ni pude pensar en nada, me dejé llevar por el momento y entré a meterle mano por todos lados, llevé mis labios a sus tetas y delicadamente las besé.. "No, así no, chupalas fuerte, marcalas", exigió.

Loco de calentura lo hice y me dediqué a tironear de sus pantys hasta hacerlas pedazos y, haciendo a un lado su diminuta tanga, llegué a su pulposa concha, le metí uno, luego dos y finalmente tres dedos comenzando una paja infernal.. "Fuerte, más fuerte !!.., "Así, así !!..", "No parés, haceme acabar !!

Así pedía, así exigía.. Enloquecido seguí pajeándola violentamente y chuponeándole las tetas hasta dejárselas de un color violáceo.. Un tremendo orgasmo le llegó mientras gritaba "Mirá hijo de pu.. mirá como un macho me hace acabaaaaar !!.. Se desplomó sobre mi abrazándome mientras se relajaba..

Pensé que todo había terminado.. Error!!.. Empezó a pasarme la lengua por el cuello y con un susurro en mi oído, dijo: "Tengo que chuparte la pija".

Sin más trámite se arrodilló entre mis piernas, soltó el cinto y bajo mis pantalones junto con el slip, agarró mi pija, la besó, se la pasaba por la cara, bajó hasta las bolas, las chupó, las lamió, volvió a subir y empezó con una obra maestra de chupada de pija hasta que le avisé que estaba por acabar.."No, no acabés, aguantate !!.., gritó.

Dejó mi pija, se levantó, se sacó la pollera y la tanga, se recostó sobre el escritorio, levantó las piernas y dijo: "Vení, ponémela, metela toda".. Ni lerdo ni perezoso me acerqué y le apunté a la concha.. ?No, ahí no, en el culo la quiero?, dijo.

Hay pedidos que son órdenes, así que le apunté a ese hermoso agujero negro mientras ella se abría las nalgas con la manos.

La apoyé y empecé a empujar.. "Duro, dame duro", pidió

y le entré toda con un par de estocadas.. Ahhhhhhhhhhhhh !!.. gritó.. Me hizo detener un momento hasta que su culo se acostumbró y dilató lo suficiente…

"Ahora sí, de nuevo duro, dame duro".. "Qué rico, qué rico !!..".. Y volvió a recordar a su marido "Aprendé hijo de pu.. aprendé como se culea a tu mujer"..

La verdad es que esto último me enfrió.. Pensé que en realidad ella no estaba gozando conmigo sino que gozaba en venganza a su marido.. Si bien me enfrió, no dejé de surtirla con todo lo que tenía y podía…

"Más, más, fuerte, fuerte" gemía, se metió dos dedos en la concha y se pajeó violentamente. "Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh, me viene, acabo, acabooooooooooooooooooooooooo !!.."..

Cuando terminaron sus espasmos, y sin yo haber acabado se la saqué, la ayudé a ponerse de pie y la abracé.. Ella también me abrazó, enseguida sentí que lloraba.. "Gracias, gracias, pero me siento una hija de puta con vos" dijo.

La miré a los ojos buscando una explicación.. "Si, soy una hija de puta con vos; te pedí ayuda y me ayudaste y no fui capaz de hacerte acabar siquiera, perdoname"..

Sin dejarme articular palabra, suavemente me besó y me prometió: "Más allá del por qué me hice coger por vos, me encantó hacerlo.. Si estás de acuerdo, la próxima vez me encargo de hacerte acabar cuantas veces puedas" Nos vestimos y rajamos de la oficina porque ya llegaba la gente de la limpieza..

Lo que siguió, es tema de otro relato que prontamente les enviaré.

Autor: Ditito

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Escrito por Marqueze

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