LAS MUJERES VIVIMOS MAS EL SEXO

Todo comenzó el día en que descubrí lo maravilloso, por accidente que es sentir un suave y cómodo bikini de mujer… A partir de ahí no podía dejar de imaginarme lo que sería usarlo y llevarlo todos los días, además al pasar por las tiendas de autoservicios, acariciar la suavidad de las prendas femeninas, que delicia… desde esos días como me gustaría tener un hermoso par de tetas, un buen culo, unas piernas de campeonato y claro unos maravillosos labios vaginales por donde acariciarme hasta caer…

Un buen día, lleno de tráfico a unas cuadras del famoso mercado de Sonora (Cd. de México), decidí estacionar mi auto y caminar, entre los pasillos llenos de hierbas y curanderos descubrí a una mujer vieja que me veía desde lejos, no importaba por donde caminara ella siempre me veía desde atrás, de una buena vez decidí preguntarle por qué es que me seguía, pero me llevé la sorpresa de mi vida, ya que ella me dijo: "yo tengo la solución para lo que tanto deseas… Sígueme". Y la seguí, luego de unos preparados, machacando toda clase de hierbas y líquidos, fue que me dio un frasco y me dijo: "¡para poder sentir y ser, 3 gotas antes de dormir por cada día que quieras sentir lo que deseas y cuando despiertes ya verás, el efecto 12 horas durará! son 500 pesos". Pagué sin dudarlo. Indudablemente deseaba convertirme en mujer y poder usar esa ropa, las medias, las blusas de tirantes, tangas, trajes de baño, llevar faldas largas y no usar nada debajo… maquillarme los ojos, los labios, volver locos a todos lo que me vean, dejarme crecer la uñas y pintarlas de cualquier color, vaya lo delicioso de ser una chica…

Así que me fui directo a dormir, 3 gotas son las que tomé, por poco me muero al sentir tan horrible sabor, caí muy mareado y me dormí. A la mañana siguiente no sabía donde estaba, como si acabara de despertar de esas noches de farra, así que me fui al baño a orinar, y con los ojos cerrados, cuando descubro ¡no tenía pene! En lugar había un bulto de vello y que al buscar dentro de la mata púbica ¡solo encontré una rajita! Rápidamente toqué mi pecho y era mucho más grande que anoche. Un par de senos hacían que mi playera se levantara y cayera suavemente sobre mi vientre. Me vi al espejo rápidamente y ahí estaba yo, una chica en toda la forma ¡y que forma! Aún pensaba y me creía un hombre, pero ahora un par de senos se erguían en mi pecho, y mis nalgas bueno, ya había nalgas y mi cabello había crecido hasta media espalda. Me bañé y me puse unos pants de mi ex novia que estaban en mi casa desde que cortamos, y me fui sin nada de ropa interior (solo aquel bikini que inició todo esto) directo a comprar todo lo que había soñado.

Llegué como de rayo y fui a la sección de lencería, por fin ninguna vieja me vería feo por estar manoseando las bragas y tangas… No sabía que talla era así que busqué a una vendedora que me ayudó a definir mis tallas: 85, 65, 88. Gasté más de un dineral en lencería, desde brassieres de todos los colores y formas, tangas, bragas, pantys de algodón de licra, medias, panty medias, ligueros, un body, un camisón de esa suave tela, un pijama de algodón en fin me di vuelo solo arrepentido de lo caro que es lo bello de la ropa femenina. También le pedí que me ayudara con la ropa exterior y mi maquillaje, como disfruto en decir "mí".

Compré todo lo que pude, y regresé, la vendedora hizo la venta de su vida, así que me dio su número de celular para cualquier otro "día de estos". Me vestí ese día lo más sensual y femenina que pude, me puse un bra de esos que tienen una copa pequeña que no hace nada por ocultar el pezón, ya que solo me las levantan, una minúscula tanga que en cuanto la sentí junto a mi nuevo clítoris, no pude dejar de tocarme hasta sentir mi primer orgasmo de mujer, estaba tan excitada que mojé toda la tanga y la cambié por un mini lindo bóxer

de licra que se encargaba de levantar mis nalgas. Me puse unos jeans a la cadera tan pegados que se me podían ver lo que había debajo y finalmente una blusa de tirantes pegada, resaltando mis senos y que con la excitación dejaba ver mis pezones levantados… todo era hermoso, salvo unos pequeños inconvenientes, no sabía maquillarme y me tenía que depilar las axilas, parte de mi vientre y piernas. Así que decidí sin pensarlo mucho en hablarle a mi nueva amiga la vendedora y pedirle que me ayudara con estos detalles… la tuve que convencer diciéndole que le iba a dar una lana por sus "servicios".

Al llegar se sorprendió de lo bien que me quedaba la ropa que ella me había escogido y me pidió que me quitara la blusa y bra para poder depilarme las axilas y mi vientre, no puedo describirlo, pero eso de arrancarte el vello es algo tan doloroso que casi me desmayo del dolor de sentir la cera en mis piernas y la comezón al sentir la maquinita cerca de mi sexo, la pobre estaba tan espantada que no paraba de consolarme. Finalmente el tormento acabó y me maquilló, era toda una experiencia nueva, al mirarme al espejo era yo una linda chica, muy linda, tanto que la invité a comer, además así tendría alguien con quien aprender eso de ser mujer. Así que nos fuimos a un Sanborns, donde todos me veían, es increíble cuantas miradas recibe una chica, desde otras mujeres hasta los ya bien conocidos "hombres". En este punto de la historia descubrí que aún me latían las chicas, ya que "mi vendedora" se me hacía cada vez más interesante. Comimos y nos fuimos de ahí.

Pero ahora tenía hambre de otra, de sentir un orgasmo nuevamente, de sentir algo dentro de mí, pero tenía miedo de conocer a cualquier tipo, después de todo pensaba como hombre aún. Así que fui de compras nuevamente y que mejor que la variedad del reino vegetal: zanahorias, calabazas… ¡ni modo de ir a un sexshop vestida así! alguien me hubiera cogido (bueno a lo mejor esa era mi intención)

Le dije a mi amiga que yo era rara, no muy normal y que no se espantara de mí, a lo cual me dijo que era obvio que ninguna chica de mi edad (23 años) seguiría teniendo sendos vellos en el pubis, piernas y axilas, sin saberme maquillar y demás cosas del mundo femenino, me dijo que si yo había crecido con puros hombres, y educado como tal. Lo cual fue un alivio enorme ya que así se solucionaba el pasado de mi nueva vida, a lo que agregué que también me habían enseñando a que me gustaran las mujeres.

Ella cambió de rostro y no dijo nada, pero no se bajó del auto, así que fui a dejarla a su trabajo, pero me dijo que no que ella se encargaría de enseñarme a ser mujer y vaya que lo logró, descubrí lo maravilloso que es tener una lengua en tu clítoris, que te aprieten los senos juntos o por separado…

Dentro de mí, al tener un orgasmo en mi vagina tiembla el mundo, cuando se junta la piel dentro del ano y tu vagina es el cielo, las mujeres disfrutamos más el sexo, dos orgasmos seguidos cuando algo dentro de la vagina entra y sale y una boca tibia te besa en el clítoris, las mujeres vivimos mas el sexo. ¡Como de que no!

Autor: Xwakko

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Escrito por Marqueze

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