LAURITA, YO Y SUSY SEGUNDA PARTE

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Habiendo conseguido nuestro primer objetivo que era introducir a Susy en mi cama y hacer que lograra un orgasmo solamente con un poco de sexo oral pasivo debido a la habilidad y a la pasión que tiene Laurita para practicarlo nos dedicamos valiéndonos del video porno a mostrarle de cuantas maneras se puede gozar intensamente del sexo.-

Deseábamos que ella participara de manera no sólo pasiva, sino que le tomara el gusto a chuparse una conchita y la mejor manera de lograrlo era que Laurita y yo iniciáramos un lindo 69 para hacerla entrar en el juego.-Además tanto mi amiga como yo habíamos quedado muy calientes al ver como se había despachado Susy con la chupada que le hizo Laurita.

-Susy, me parece que te gustó mucho lo que te hizo Laurita ¿No es cierto?-le pregunté mirándola fijamente a los ojos-

Ella se sonrió y se demoró un poco en responderme, pero como mantuve mi mirada inquisitiva no tuvo más remedio que responder.

-Sí, me gustó-respondió tímidamente -¿Mucho o más o menos? -¡Mucho! ¡Mucho!-respondió mirando a Laurita.

-¿Habías acabado alguna vez antes de ahora?-preguntó Laurita.

-Sí… respondió poniéndose colorada.

-¿Por qué tenés vergüenza de hablar? Nosotras somos mujeres como vos y queremos ser tus amigas y además no le vamos a contar a nadie lo que vos digas o hagas con nosotras, así que te podés quedar tranquila.- ¿Estamos? -Bueno, está bien-respondió Susy luego de la perorata de Laurita.-¿Con quién acababas? ¿Con tu novio?-pregunté yo.

-¡No, ya te dije que con mi novio nunca hice nada! – Entonces, acababas vos solita en tu cama, acariciándote la conchita ¿no?-proseguí.

-Sí- confesó sonriendo.

-Bueno, yo antes de andar con hombres me masturbaba todas las noches mirando películas de relajo… y más de una vez por noche.-

Durante el sexo oral practicado por Laurita y la conversación que manteníamos la película seguía corriendo en la TV.

-¿Qué te parecen las pijas de esos negros?- le preguntó Laurita.- ¿Te calienta verlos? -No sé como hacen esas mujeres para poder aguantar a esos hombres. ¿Será verdad, no serán trampas que hacen cuando hacen la película? -No mi amor, las pijas son de verdad, son tipos que los eligen para hacer las películas porque las tienen bien grandes.

-¿Pero cómo hacen las mujeres para aguantas esas barbaridades? ¡Y por atrás!-exclamó asombrada porque en ese momento a una de las chicas, justamente a la chica que era la más menudita, linda y delicada uno de los negros la estaba sodomizando.

-Por la cola duele un poquito al principio, pero sólo al principio porque después es una de las cosas más ricas que hay. Laurita tiene un amigo que es un morocho que tiene un garrote como esos de la película y la verdad que te gusta ¿no, Laurita? -¡Humm, sí! ¡Pero vos no te quedás atrás! A vos también te gusta hacer lo mismo y Raúl no se queda atrás.- ¡Tiene tremendo pedazote!!! ¡ja! ¡ja! ¡ja!Mi respuesta fue comenzar a reírme junto con ella.

-Tenemos que conseguirte un amigo, Susy-dijo Laurita acercando su linda carita a la no menos linda de Susy. Lo dijo poniéndose muy seria.

-¡Estás loca!-fue la respuesta que recibió.

-No seas boba Susy, tenés 18 años y ya es hora de que comiences a disfrutar de la vida-agregué yo.-

Laurita, sabiamente disminuyó un poco la presión.

-Bueno, no te conseguimos a nadie, como quieras, pero con nosotras sí, podés seguir jugando ¿no?Dudaba.

-¡No seas mala, recién me dijiste que te gustó!- intervine yo.

-Gabrielita, mostrale a Susy todo lo que tenés para que ella te chupe, dale.-Yo estaba muy caliente, con unos deseos enormes de que me hicieran acabar chupándome la conchita con algo dentro del culito.-

Estábamos las tres a lo largo de la cama, con Susy en el medio.-Me puse de rodillas, con las pantorrillas de Susy entre ellas, estaba completamente desnuda, comencé a mirarla a los ojos poniendo cara de puta, haciendo gestos impúdicos con los labios, mostrándole la lengua, contoneando mi cuerpo voluptuosamente, mientras me acari

ciaba la conchita con una mano y las tetas con la otra. Laurita comenzó a acariciarle la conchita, levanté las piernas para permitir que esta pudiera separar los muslos de par en par. ¡Cómo me atraían sus muslos, largos, muslos que estando vestida parecían delgados pero desnuda, abierta de piernas, eran fabulosos! -¡Date vuelta, Gabriela, mostrale ese culo que tenés!-exclamó LauritaMe sonreí maliciosamente antes de darles la espalda.-Dándoles la espalda de rodillas, comencé a acariciarme las nalgas.

-¡Agachate, mostranos el culito! ¡Ay, Gabriela me estás calentando horrible, si no te chupa ella te chupo yo! Susy… ¿no te vienen ganas de chuparla toda? ¡Mirá… mirá lo que es ese culo!!!

Le había hecho caso a mi amiga, me gusta exhibirme, apoyé mis hombros en la cama, puse mis caderas en pompa, llevé las manos a mis nalgas, las yemas de los dedos junto al ano y se los mostré impúdicamente, tratando de dilatarlo hundiendo un par de dedos en el recto.

-¡Poné el espejo que me quiero ver, Laura!

Mi amiga con movimientos rápidos se acercó a la cómoda, tomó con ambas manos el espejo, que es bastante grande y lo depositó al lado de la cama contra la pared apoyándolo en varios almohadones para elevarlo un poco para que yo pudiera verme. También podía ver la carita de Susy con la mirada fija en mi raja con mis dos orificios invitándola a que me los chupara. Laurita le murmuraba cosas al oído, incitándola a que me chupara al mismo tiempo que la masturbaba, le chupaba los pezones o le daba besos en la boca.

-¡Arrimate, Gabrielita!

Comencé a desplazarme hacia atrás, esperando ansiosamente que alguna lengua apagara el volcán en que se habían convertido mis zonas genitales.-Miraba la carita de Susy, con los ojos sumamente abiertos viendo como mi culo y mi concha se le acercaban al rostro. No pude ver más su carita tapada por mi propio muslo, pero sí sentí su cálido aliento en mi conchita y sus manos aferrarse a mis muslos.-Sentí la lengua de Susy en mi cajeta, pero su inexperiencia la hacía torpe.

Laurita se dio cuenta de lo que pasaba.

-¡Esperá que te enseño!-la sentí decir. ¡Arriba mío Gabriela!-exclamó a continuación.-

En un santiamén cambié de posición ofreciéndole la raja a mi amiga, quien desesperadamente sin dejar de ser hábil, comenzó a hacerme una mamada que me enloquecía de placer.

-¡Ay, así Laurita, así, así1 ¡chupame toda! ¡Qué lengua puta que tenés…! ¡Aaaaaah!¡Aaaaaah! ¡Qué delicia! ¡Dame tu concha, Susy, que te la quiero chupar! ¡Vení! ¡Veni!-clamaba yo en mi paroxismo.-Nuestra nueva amiga no pudo escapar de nuestra locura. Era y es una chica joven, sana y la carne pudo más. Su cuerpo reaccionó diría… normalmente ante nuestra lujuria desatada.

Se puso de pie rápidamente al costado de la cama, completamente desnuda.–¡Vení sentate acá! -le indiqué que se sentara delante de mí con su concha delante de mi cara. Me obedeció.- ¡Echate para atrás!- lo hizo apoyando sus codos en el colchón.- Laura, dame una almohada-pedí.-

Ella misma ayudó a Susy a apoyar sus nalgas en el almohadón y así de esa manera mis apetitos estaban a punto de quedar satisfechos con su conchita al alcance de mis labios y de mi lengua y mis agujeros en poder de los apetitos de Laurita.-Y comencé a gozar…a gozar, abrazada a unos gloriosos muslos, con las caderas de Susy ondulando entre mis brazos , con su conchita buscando mis labios y sintiendo mis jugos corriendo como lava ardiente ante el titilar y el lameteo infernal a que me sometía Laurita.

-¡Dame por el culo! -grité en mi delirio.-

Laurita extendió el brazo, abrió el cajón de la mesita de luz y extrajo un consolador-vibrador que tenemos para darnos por todos lados, porque a ambas nos encanta hacerlo. Mide 25 cm. de largo y tiene 5 cms, de diámetro, es de material plástico de color negro, una imitación perfecta de una pija, por su peso, su textura, duro pero flexible a la vez, con gruesas venas en relieve. Cuando estamos solas lo ponemos previamente en agua caliente para que quede más excitante, pero no era el momento para tantas exquisiteces, mi recto clamaba desesperadamente por tener algo dentro mientras me chupaban.-

Yo ya estaba algo mareada, recaliente, regocijándome con la deliciosa conchita de Susy, que ya había dejado de lado todos sus temores y prejuicios, y se encontraba expectante y ansiosa e

sperando más cosas de nosotras. Me valí de toda mi experiencia, me esmeré todo lo posible para hacerla gozar. ¡Y vaya que gozaba!Aferraba mi cabeza con ambas manos, la apretaba contra su deliciosa conchita y sus ¡aaaah!, ¡aaaah! de placer resonaban en la habitación, su vientre ondulaba al ritmo de mi mamada y sus senos subían y bajaban al mismo ritmo que las ondulaciones de su cuerpo.-Sentía la lengua de Laurita titilar en mis dos orificios y de repente la sentí viborear en mi anito.

-¡Dale Laura, metémelo de una vez!!-ordené casi gritando.

-¡Sí, mi amor, sí!-respondió e inmediatamente sentí el grosor del consolador cuando lo apoyó en mi hambriento ano. Comencé a ondular mis caderas y lentamente sentí como se fue metiendo en mis entrañas hasta que Laurita terminó empujándolo con las yemas de los dedos porque ya me había entrado todo.-Prácticamente se me metió todo en la barriga. Con el lameteo de Laurita en mi cajetita, la sensación del enorme consolador en mis entrañas, la conchita empapada de Susy contra ni empapada cara y sus gemidos hicieron que a los pocos minutos pareció que mi cabeza y mi barriga estuvieran a punto de estallar en un violento y delicioso orgasmo. El estar gozando con Susy después de haber estado unas cuantas semanas deseándola de una manera indecible hizo que esa noche toda mi lujuria se desencadenara de manera brutal.

En complicidad con Laurita hicimos que el temperamento ardiente de Susy hiciera de ella una chica tan lujuriosa y depravada como nosotras dos. Logramos introducir en sus dos orificios los 25 cms. del consolador provocando en ella múltiples orgasmos. Demás está decir que también le tomó el gusto a nuestras conchitas y aprendió en esa noche las delicias del sexo oral, tanto activo como pasivo. No puedo decir que nos aburrimos pero nos pasamos toda la noche haciendo deliciosos 69.-

Cuando amaneció tanto Laurita como yo estábamos seguras que para ver a Susy gozando como una verdadera putita con nuestros bien dotados negros no había otra cosa que hacer que invitarla a ir a la casa de nuestras amigas lesbianas en donde nos pondríamos a coger con ellos.-

En mi próximo relato les cuento lo que pasó.-

Autor: Gabriela prettygaby (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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