Le invité a que se comiera mi tortita

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Entonces lo tomé por sus cabellos y acerqué su oído a mis labios y le dije: cariño, hoy es tu cumpleaños, qué te parece si te invito a partir mi torta y a que te la comas todita tú solito… eso lo volvió loquito… me besó con más pasión que antes, nos subimos a su carro y arrancamos.

Hola querido cybercachondo(a) que me estás leyendo, me llamo Andrea (22años) y aunque no te conozca deseo hacerte pajear de lo más rico con mi historia… te voy a contar cómo y con quién fue mi ingreso al mágico mundo del sexo.

Pues verás, yo solía ser una chica muy recatada frente a todos, y pese a que muchos chicos siempre han estado a mi alrededor, nunca les daba bola, me gustaba hacerme la interesante y esas cosas… hasta que un día, cuando empecé la universidad conocí al nene más rico que había visto en mi vida… lo vi en biblioteca y luego descubrí que íbamos a los mismos cursos, ¡pero terror! Yo era la tipa más tímida del mundo, así que no me acercaba a él… hasta que un día él mismo vino a mí, nos hicimos amigos y, con el tiempo, mejores amigos… y me di cuenta de que había escogido mal porque ese niño también sufría de timidez… yo hasta ese entonces nunca había tenido novio, ni si quiera un beso… era demasiado tímida para esas cosas, es más, él fue mi primer mejor amigo, porque a los demás chicos siempre les veía los ojos de lobos al mirarme… yo sabía que me tenían muchas ganas, (y a veces yo también las tenía) pero no podía dar rienda suelta a mis deseos…

Cuando llegué a los 20 sin haber tenido mi primer beso, me entró preocupación y decidí aceptar al primero que se me mande si es que al menos me gustaba. Así estuve con un man por un lapso de un mes porque aunque estaba demasiado bueno no me hacía sentir lo que Alfred podía sólo con mirarme, así que lo corté. Hasta ese entonces, yo ya sabía que a Alfred también le interesaba, porque si bien no me lo decía personalmente, por el chat se deschavaba, me decía todas las cositas ricas que quería hacer conmigo, era como si hablaran dos amantes en vez de dos amigos (hasta yo me desconocía porque no sabía de dónde me salía tanto ingenio para imaginarme tanto placer)… él me hacía sentir más curiosidad por el sexo, yo tenía que descubrir en sus brazos cómo era hacer el amor. Desde allí empecé a mirar películas xxx y a mojarme pensando en él. Así iban las cosas, pero para no aburrirte, te resumiré diciendo que esto duró más o menos 3 años, él me preguntaba que cuándo haría realidad sus fantasías y mi respuesta siempre era que algún día… ahora te contaré cómo fue que llegó ese día…

Pues resultó que era su cumple y nos fuimos de reventón con un grupo de amigos a una disco… estábamos bailando y de pronto ¿qué creen? El tímido tenía sus manos sobre mi cola, decidí hacerme la desentendida y empecé a moverme más… él me sobaba y eso me gustaba más, hasta que me dio media vuelta y resulté dándole la espalda y aprisionó muy fuerte mi cintura contra él y sentí que su paquete había incrementado de tamaño… yo estaba sudando, tenía ganas de que hiciera reventar mi falda y allí nomás me follara… justo cuando estábamos en mejor posición se acabó la pieza, entonces, lo tomé de la mano y lo llevé hasta la salida de la disco, tomé valor, respiré profundo y lo besé, yo sentía que me iba al infinito al sentir su lengua recorriendo toda mi cavidad bucal, entonces, empezó a bajar por mi cuello –él sabía que eso me derretía, antes ya lo había intentado- entonces lo tomé por sus cabellos y acerqué su oído a mis labios y le dije: -Cariño, hoy es tu cumpleaños, ¿qué te parece si te invito a partir mi torta y a que te la comas todita tú solito?

Eso lo volvió loquito… me besó con más pasión que antes, nos subimos a su carro y arrancamos, manejaba temerariamente, parecía que nada más le importaba que llegar al motel y que tiremos frenéticamente. Todo el camino en el auto, iba sobando mis piernas y metiendo sus manos entre mi entrepierna, yo ya no quería esperar más, si por mí hubiese sido, hubiese tenido mi primera vez en el carro nomás…

Por fin llegamos al motel, nos asignaron una habitación del 5to piso… y el maldito ascensor ocupado. Entonces esperamos un ratico… luego en el elevador, pensábamos que podríamos adelantar un poquito la función, pero nos tocó subir con un par de abueletes que seguro iban por lo mismo…

Finalmente solos, en el cuarto, yo pensé que la cosa se había enfríado, pero al parecer a él la demora lo había excitado aún más… empezó a besarme como poseso, tocaba mis senos por encima de la blusa y me apretaba las nalgas, yo pronto sentí que tenía duros los pezones, y él avanzaba por mi cuello, yo estaba entretenida acariciando sus pectorales por debajo de su polo (estaba demasiado bien formado todo en él) le quité el polo y él tomó el cierre de mi blusa con sus dientes y lo bajó, dejó caer la prenda y se detuvo a mirar mis voluptuosidades (no es por nada, pero tengo pechos de impacto y son naturales) luego quitó mi bra y empezó a darles suaves mordiscos a mis pezones y a pasarles la lengüita de una manera… mmmmmmmmmmm, me alzó contra su cintura y yo la rodeé con mis piernas, así me recostó suavemente sobre la cama –era demasiado tierno- abrió mis piernas, sin haberme sacado el pantalón ni él el suyo y empezó a hacer movimientos de vaivén que me encendieron más, yo dejaba a mis manos hacer lo que quisieran, ya no estaba en condiciones de poder detenerme.

Le di media vuelta y me subí sobre él, empecé a recorrer todo su torso con mis labios, hasta que llegué a su bajo vientre, y a su estilo, empecé a desabotonar su pantalón con mis dientes, mientras con mis manos sobaba suavemente su miembro por encima de su bóxer, estaba en una espectacular postura del 69 que él no desaprovechó, porque inmediatamente me despojó de falda y calzón y comenzó a jugar con mi cosita, la olía, la saboreaba me hacía sentir en el cielo… y por su puesto, yo no podía ser una malagradecida y comencé a hacer lo que muchas veces había visto en las xxx empecé a masturbarlo con mi mano, mientras me metía la cabecita en la boca y le daba pequeños toquecitos con mi lengua.

Era de campeonato su paquetazo, no podía creer que eso iba a tenerlo adentro en unos minutos, yo nunca había visto ni tenido en mis manos uno, pero estaba rebueno… giraba mi lengüita haciendo circulitos alrededor de su puntita, a él le encantaba porque dejó de hacer lo suyo para disfrutar de mi jueguito, luego, me la metí toda a la boca y empecé a comérmela como un chupetín… me sentía una puta experimentada, era una delicia… tras un rato de faena él volvió a acostarme sobre la cama y comenzó a saborear mi tortita antes de partirla, le gustaba tanto y yo también lo disfrutaba, con sus manos apretaba mis pezones, después se levantó y se arrodilló frente a mi cuevita, con la decisión de meter a su leoncito allí adentro (él sabía que sería el primero y lo disfrutaba lentamente, lo que yo no sabía era que también era su primera vez… y sería conmigo…)

Preparó mi florcita para recibir al invitado, le hizo cariñitos primero, luego me besó en la boca y me dijo: -Quizá duela un poquito, pero será un dolor con placer que vamos a disfrutar juntos…  luego, tomó su pene con una de sus manos y lo puso en la entradita, mientras con la otra jugaba con mi clítoris…

Yo sentía un poquito extraño, pero era una sensación rica, porque estaba siendo como yo lo había deseado y con quien quería que pasara, luego empezó a empujar con su cuerpo, sí dolía un poquito, pero yo deseaba ser su mujer, así que me aguanté y empecé a gemir para animarlo a seguir… de pronto ya lo tenía adentro empezó a moverse suavecito y yo dejé de sentir el dolor para empezar a sentir mucho placer… él me besaba en los labios, luego los senos… me volvía loca toda esa sensación, es indescriptible, pero aún ahora que lo recuerdo me mojo, luego empezó a moverse un poco más rápido, lo sentí temblar sobre mí y lo abracé, lo abracé tan fuerte que quería volverme una sola con él…

Luego me volteó y yo quedé sobre él, me senté sobre su caballito y empecé a montármelo a todo galope, allí me vino mi primer orgasmo y a él el suyo, sentí como se corrió dentro de mí (que bueno no haber estado en día fértil) era increíble sentir cómo su líquido caliente calcinaba mis entrañas… y luego resbalaba por mis piernas… verlo a él y su rostro de placer me volvían loca… me acostó como una bebé sobre su regazo y me besó y saboreó mis senos de nuevo y finalmente se bebió todos mis jugos… eso era estar en el paraíso…

Esa noche dormimos abrazados y esa misma noche me dijo que me amaba desde que nos conocimos, hacía ya 5 años, cuando empezamos la universidad- y que siempre había soñado con que llegue este momento… desde allí estamos, ya llevamos 2 años de novios y nuestra vida sexual está más activa que nunca…

Otro día contaré más travesurillas de las que hacemos juntos, si es que ésta ha gustado…

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Autora: Andrea

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Escrito por Marqueze

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