Los 80, recuerdos

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Me sujetó fuertemente y empezó la perforación, sentí que se quedó quieto, pero solo era el inicio de todo, de un solo golpe me penetró, fue algo terrible, me dolió muchísimo, fue como si me partieran en dos, sentía como me desgarraba y un escozor como nunca había sentido, lo sentía dentro de mi ano, y aunque yo deseé tener ese pedazote en mi interior me estaba haciendo daño.

Hola amigos, antes que nada quiero decirles que todo lo que va a leer a continuación es totalmente real, aquí no hay fantasía, lo cuento tal cual sucedió, la historia se remonta a los años 80, en el barrio teníamos un equipo casi todos éramos adolescentes de dieciocho, diecinueve años. Me decidí a contar mi historia debido a que he leído muchos cuentos parecidos, pero es todo realidad, bien lo que cambió mi vida en ese momento ocurrió a partir de un día sábado que teníamos que ir a jugar a un lugar un poco lejano de nuestro lugar habitual por lo que teníamos que ir en los vehículos de las personas mayores que eran los que hacían las veces de entrenadores, nos repartimos en varios autos y camionetas, a mí me tocó ir en una camioneta.

Como éramos muchos y los vehículos pocos en algunos íbamos más de los que iban normalmente sentados, así que optamos por que algunos se sentaran en las piernas de otros, me tuve que sentar en la piernas de una de las personas mayores que siempre nos iba a ver jugar y nos acompañaba a todas partes, debo aclarar que esta persona que nombro siempre me miró de una manera distinta, además me aconsejaba y siempre me decía que había jugado muy bien, al principio lo hice en una de las piernas porque me sentía un poco incómodo pero con el transcurrir de los minutos a Carlos, que es el nombre del que fue mi hombre por casi un año, se le acalambró la pierna por lo que disimuladamente me empezó a acomodar para que me siente entre sus dos piernas.

Enseguida nomás note que me acomodó en su bulto, y a pesar que no había erección sentí una rara sensación al notar que entre mis nalgas había algo, lo que pasó es que íbamos todos en pantalones cortos listos para jugar por lo que inmediatamente sentí que debajo de sus pantalones había algo grande… ¡y que grande…!

Con el correr del tiempo y el ajetreo de la camioneta sentía como cada vez se endurecía más el paquete, yo disimuladamente intentaba no apoyar todo mi culito en sus piernas pero no podía sostenerme por mucho tiempo intentando estar levantado por lo que no tenía más remedio que sentarme con todo en su bulto, debo reconocer que a pesar de todo a mi me gustaba en el fondo sentir la dureza del bulto y lo que es peor, deseaba sentirlo pero no podía demostrar que estaba a gusto, como pude y sin que Carlos notara que lo deseaba, abrí las nalgas para sentir el bulto totalmente apoyándome en la entrada de mi ano. Está claro que yo hasta ese momento jamás se me ocurrió tener alguna relación homosexual, si bien yo notaba que Carlos me miraba de manera distinta hasta ese momento me gustaban las mujeres y mucho.

Bueno, así llegamos al lugar del partido, jugamos, disfrutamos del paseo y hasta tomamos algunas cervezas, por lo que la vuelta ya fue un poco más descarada, hasta nos buscamos para volver nuevamente en la misma posición, dijimos que cada vehículo volvía tal como había venido, ya de noche iniciamos el regreso a casa, nuevamente me acomodé como para que no se diera cuenta que estaba deseoso de sentir todo su bulto entre mis nalgas.

Carlos se dio cuenta y como estaba oscuro con sus brazos me comenzó a apretar como para que no me saliera del trono, a mí no se me había cruzado por la mente hacerlo, ya que con la cerveza que habíamos tomados, más las ganas por conocer lo que había entre sus piernas, cada vez me acomodaba para sentirme suyo, además se notaba que estaba durísima, ya que la tenía totalmente apoyándomela bien en medio de mis nalgas, yo no quería demostrar que estaba a gusto pero en un momento llegó a tanto las ganas de ambos que Carlos me sentó en una pierna y llevó mi mano hacia su verga. Estaba tan dura y jugosa que en ese mismo momento me hubiera bajado los pantalones para que me penetrara pero no lo podía hacer porque se hubieran enterado los otros que iban con nosotros en la camioneta, pero como deseaba en ese instante que se hermoso pedazo de carne rompiera mi culo.

Así seguimos hasta que llegamos nuevamente al barrio, Carlos insistía para que lo acompañara hasta su casa diciéndome que tomaríamos algo, que como estaba solo necesitaba un rato de compañía, y después me llevaría hasta mi casa, él vivía solo desde hacía un año ya que su esposa lo había abandonado por lo que a veces se le veía bastante triste, y aunque las ganas no me faltaban opté por no hacerlo, ya que pensé que sería demasiado evidente si vamos los dos solos, por que me imaginaba que los demás se habían dado cuenta de nuestros jueguitos en la camioneta, cosa que no había sido así pero igualmente me inquietaba, lo convencí que cualquier otro día gustoso lo acompañaba a tomar algo en su casa.

Ese día no tardó mucho en llegar por que al martes siguiente, cuando venía de regreso del instituto, por que había salido 3 horas antes de la prevista, alguien me toma por el hombro y me abraza, era Carlos que estaba yendo a su casa, inmediatamente me recordó la promesa, por supuesto que yo estaba dispuesto a cumplirla ya que apenas me tocó sentí un pequeño estremecimiento en mi cuerpo así que nos fuimos a su casa, pasamos por un mercadito y compramos algunas cosas para comer y algunas cervezas, llegamos a su casa y se puso a preparar la comida, mientras me dijo que me sirviera algo para tomar y le llevara también a él.

Cuando llegué a la cocina con el vaso, me tomó la mano me acercó a él y me empezó a besar el cuello sentí algo hermoso que me gustó así que me dejé llevar, tratando de no poner resistencia ya que estaba a gusto, y mientras seguíamos preparando la comida, cada vez que podía, me tomaba la mano o me abrazaba con mucho amor, incluso en un momento me tomó por detrás y sentí su miembro apoyándome, lo que me produjo un pequeño escalofrío, yo me dejaba llevar por que eso me ponía cada vez más caliente, después nos sentamos a comer y cuando terminamos me dijo que me tenía una sorpresa.

Nos levantamos de la mesa y enseguida me abrazó y comenzó a besarme el cuello nuevamente parece que se dio cuenta que esas caricias me dejaban sin defensas ya que era tan placentero que me hacía entregarme completamente, siguió con la caricias mientras me decía que yo lo hacía muy feliz, eso fue lo que me hizo aflojarme del todo y me entregué completamente a sus brazos, se dio cuenta que me tenía a su disposición y se decidió a seguir con su cometido, me dijo que fuéramos a su dormitorio para ver la sorpresa, en cuanto entramos a su dormitorio me dijo que me sacara la ropa que quería que me pusiera algo para complacerlo, no lo hice esperar y me desvestí quedando solamente en calzoncillos, se acercó a mi y empezó a besarme por todo mi cuerpo.

Eso si que me puso a mil por lo que ahora si me decidí a hacer lo que me pidiera, también lo empecé a besar, eso le encantó así que se puso feliz, me dijo que en el ropero había algo especial para mi, lo abrí y me encontré con mucha ropa interior de mujer, me dijo que eligiera la que más me gustara y me la pusiera, que deseaba verme con ropa de mujer para recordar viejos tiempos, elegí una tanguita roja y me la puse, eso fue el éxtasis total tanto para mi como para él, enseguida se vino hacia mi y me tomó por detrás, me abrazó y me besaba como loco, yo me entregaba a él y lo besaba también.

Me llevó suavemente a la cama, se sacó la ropa quedando desnudo, tomó mi mano y la llevó hacia su pene, que sorpresa me llevé al tocarla con mi mano, era inmensa, y estaba que reventaba, comencé a sentir algo de miedo al verla, sentí como que me iba a hacer mucho daño, pero la calentura y las ganas de ser poseído era tal que enseguida me olvidé de eso y me entregué al placer, me puso de costado me apoyó toda su verga en mis nalgas y se movía suavemente, yo lo acompañaba en el movimiento sin saber lo que me esperaba.

Me sacó la tanguita y me pasaba el dedo por mi rajita, ahhh no saben que rico se sentía, hubiera querido ser penetrado en ese mismo momento pero me hacía desear, me ponía la verga en la entrada de mi ano empujaba y la sacaba, yo trataba que me la metiera pero enseguida se retiraba hacia atrás y me dejaba con las ganas, hasta que se decidió a desvirgarme, esta vez me apoyó la verga y yo solito comencé a intentar metérmela, estaba muy jugosa y resbalaba por todo mi raja.

En un momento dado me la puso en la entrada y empujó, sentí un pequeño dolor y retrocedí, me apretó hacia el y me dijo si quería ser su hembrita, que si quería sentirlo, moví la cabeza asintiendo por lo que decidí desinhibirme totalmente y tomar la iniciativa, le dije que se la quería chupar por lo que le agarré la verga con mis dos manos y me la llevé a la boca, la verdad es que casi no me entraba la cabezota por más que abría la boca, estaba jugosa y yo deseaba tenerla en lo más profundo de mi, en eso él me agarró de la nuca y me la metió hasta la garganta, se la estuve chupando como 20 minutos.

Enseguida me dijo que me volteara, comenzó a besarme el culito…ahhh, que placer, me pasaba la lengua por mi ano y me hacía estremecer de placer, me preguntó de nuevo si deseaba ser su hembra, como yo veía ese tremendo pedazote sentía miedo, pero la excitación era tanta que le dije que sí, me acomodó boca abajo y me dijo que abriera las piernas,…que algo me iba a doler pero que iba a ser muy suave, que no tuviera miedo que él sabía de esto,…sentí como puso su verga en mi ano y empezó a empujar, como estaba tan jugosa…al principio sentía algo muy lindo cuando me la pasaba y cada tanto empujaba…era como estar en el cielo.

Era tanto el placer que me olvidé lo grande que era, pero cuando la puso nuevamente en la entrada de mi ano y comenzó a penetrar, Ayyyy..que dolor tan grande, en ese mismo momento quise salirme pero me dijo que no me asustara y que si deseaba gritar lo hiciera que estábamos solos, me sujetó fuertemente y empezó la perforación, sentí que se quedó quieto..pero solo era el inicio de todo, de un solo golpe me penetró….fue algo terrible, me dolió muchísimo, fue como si me partieran en dos, sentía como me desgarraba y un escozor como nunca había sentido, lo sentía dentro de mi ano…y aunque yo deseé tener ese pedazote en mi interior me estaba haciendo daño.

Él me decía que estaba muy rico así que comenzó a meter y sacar, yo deseaba que terminara lo antes posible pero él seguía penetrándome, lo sentía muy adentro cuando empujaba todo y sus huevos chocaban en mis nalgas, así estuvo como 15 minutos, después de todo el mete y saca no sentía tanto dolor pero sentía como se deslizaba adentro mío, no sentía placer aunque él me decía cosas lindas como que era como una niña muy rica y que lo hacía muy feliz, de repente aceleró su ritmo y sentí algo tibio dentro de mi, se había corrido, llenó de semen mi culito que me ardía a más no poder, después de unos minutos cuando se puso flácida la sacó, sentí enseguida como mi ano se cerraba y me palpitaba, él me abrazó me besó suavemente en los labios y me dijo que había estado espectacular, que parecía como hecho para él, yo estaba deshecho por el dolor pero sentía como que le pertenecía, que era mi dueño, me había poseído y deseaba ser el único.

Ese día después de tan placentero y doloroso momento me fui a casa pensando como seguiría mi vida, porque sentía que le pertenecía a Carlos, y eso él lo sabía porque al día siguiente me fue a buscar y me llevó nuevamente a su casa, a pesar del dolor que aún sentía me entregué otra vez a sus brazos, esta vez fue mucho más placentero, tuve mi primer orgasmo, por lo que sentí que lo estaba complaciendo como una verdadera mujer.

A partir de ese momento y por casi un año fui su hembra, aprendí a gozar con él y varias maneras de coger, fui su esclava total, hacía lo que quería conmigo pero porque yo quería complacerlo, me sentía con derechos como si fuera su esposa y él lo aceptaba, fuimos como marido y mujer hasta que por razones laborales se fue a otro lado dejándome solo.

Desde ese tiempo nunca más tuve relaciones con hombres ahora tengo 46 años y hay momentos en que deseo revivir aquella experiencia, deseo tener otra vez a mi hombre conmigo aunque yo me casé y tuve hijos, hoy estoy divorciado pero recuerdo con mucho amor lo que viví con mi amigo, fue mi primer y único hombre hasta deseo encontrarlo nuevamente y ser su mujer para siempre.

Autor:eduardo_lalo46

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Escrito por Marqueze

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