LOS EXQUISITOS PIES DE LUCIANA

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Le daba la mejor chupada de pies que había hecho en mi vida, y mientras lo hacía comencé a pajearme furiosamente a lo cual ella reaccionó y me sacó los pies de la boca y comenzó a pajearme con ellos

Hola a todos, soy el admirador de pies, y vengo a contarles la historia de cómo pude darme un banquete riquísimo con los pies de Luciana, la empleada de otra sucursal del mismo cyber donde trabaja Solcito…

Todos recordaran que en mi relato anterior les conté como disfruté por primera vez de los pies de Sol, la empleada del cyber, bueno, con ella me la pasé en grande gozando de sus pies durante varios meses, hasta que lamentablemente su novio dejó de trabajar a la noche y se nos hizo muy complicado seguir viéndonos, aunque los dos tenemos muchas ganas de repetir nuestros encuentros… Empezando con el relato de hoy les cuento que el cyber inauguró hace algunos meses una nueva sucursal, a 6 cuadras de la otra, donde trabajaba Sol, en esa nueva sucursal a la mañana atiende Luciana que antes trabajaba en el mismo que Sol, entonces yo la conozco desde hace bastante tiempo, Luciana es una chica rubia de tez blanca, ojos marrones, buenas tetas, una culo perfecto que no tiene nada que envidiarle a cualquier modelo o vedette y unos pies blancos, sensuales, con dedos finos, una plantas muy delicadas y unos talones perfectos, calza 37 y mide 1 metro 70 aproximadamente…

La disposición del cyber donde trabaja Luciana es diferente a el otro cyber, en este abajo esta lleno de computadoras, pero no hay ninguna que sea privada y donde se pueda ver porno tranquilo, pero arriba tiene varias play station con unos muy cómodos sillones que con el correr del relato será protagonistas principales ya van a saber porque… Yo comencé a ir seguido a ese cyber, con la misma frecuencia que antes iba al de Sol, iba todas las mañanas y me sentaba en la máquina de atrás de todo, que si bien no era 100 por ciento privada era la que menos se veía y era en la cual siempre miraba porno o leía relatos, la cuestión que con el correr de los días el trato con Luciana empezó a ser más fluido, nos quedábamos hablando e intercambiamos nuestras direcciones de msn, entonces mientras ella trabajaba y yo estaba conectado en mi msn muchas veces nos poníamos a chatear…

Todo transcurría con normalidad, yo a ella la había visto un par de veces en ojotas y realmente me había calentado muchísimo, sus pies eran perfectos, se me para la pija de solo verlos o pensar en ellos… Cierta mañana ella pasó por detrás de mi PC y yo estaba embobado mirando fotos de pies, y ella vio mi monitor, yo en el momento no me di cuenta, pero al rato cuando ella estaba en su PC del mostrador me di cuenta que me miraba y se sonreía, entonces entendí que se había dado cuenta de mi fetiche… Durante un par de días cuando me paraba a pagarle o cuando le pedía máquina ella me hacia sonrisitas irónicas, como queriéndome decir algo, pero nunca lo hacía y yo le seguía el jueguito de histeriqueo, hasta que llegó “la mañana”… Era martes, aproximadamente a las 10 de la mañana el día estaba horrible, a punto de largarse una tormenta terrible, entonces entré al cyber y solamente había 2 personas y obviamente Luciana, la saludé, ella estaba con jeans ajustadito, remerita y ojotas…

Pasé por una máquina y me senté, abrí el msn y empecé a chatear con ella. Y a mirar fotos de chicas mostrando sus pies, a los 5 minutos las veo a ella que se levanta y les dice a los dos que estaban conectados que por la tormenta iba a cortarse el servidor de internet en pocos minutos, entonces los dos se levantaron, pagaron y se fueron… En ese momento yo no entendí que pasaba, pero tampoco le pregunté… Seguimos chateando y se dio la siguiente conversación. Lu: se viene la tormenta parece- Yo: siiii, se viene con todo parece. Lu: se vació el cyber, y ya no creo que venga nadie, esto va a ser un embole. Yo: la verdad que si, vas a tener que buscar la manera de entretenerte. Lu: ¿se te ocurre alguna manera? Yo: se me ocurren varias, pero depende de vos… En ese momento empezó a llover torrencialmente, se venía el cielo abajo, y justo sonó el teléfono del cyber, Luciana habló un momentito y cortó… Yo: ¿quien era bom

bón? Lu: era el dueño, me dijo que está en San Nicolás (una ciudad a 100 km de Rosario) y que le avisaron que se venía una tormenta terrible, así que me dijo cierre el cyber y hasta que pare que no vuelva a abrir. Yo: ¿y a mí me vas a echar? Lu: nooo tontito, ¿cómo te voy a echar? Quédate chateando o haciendo lo que haces siempre, yo cierro la puerta y me voy arriba a jugar a la play…

En ese momento cerró la puerta y subió a la parte donde estaban los sillones y las play station, yo lo entendí como una clara provocación, entonces a los dos minutos que ella estaba arriba decidí subir… Muy grata fue mi sorpresa cuando llegué y la vi a ella sentada en unos de los sillones, con sus hermosos pies apoyados sobre una mesita y empezando a jugar a la play, me senté al lado de ella y le dije… Yo: ¿puedo sentarme con vos y ver como jugas? Lu: ¿no querés jugar conmigo? Yo: es que no se jugar (mentí, yo juego muy bien), prefiero mirarte como lo haces vos. Lu: mmm mirarme solamente, hacé algo más productivo nene. En el momento que dijo eso, sacudió sus pies dejando caer al piso sus dos ojotas y dejando ante mí sus increíbles pies, en ese mismo momento se me paró terriblemente la pija, no podía disimularlo, ella se dio cuenta de eso, entonces decidí jugármela. Yo: ¿algo productivo? Si querés te masajeo los pies así jugás más relajada, ¿Qué decís? Lu: ¿masajearme los pies mientras juego? Mmm suena interesante, a ver mostrame un poquito como masajeas. Entonces dejó el joystick sobre la mesa y me alcanzó sus pies quedando casi recostada sobre el sillón… Yo: ¿no jugas más?

Y ella poniendo su mejor cara de puta calienta pija me respondió, “después sigo jugando, ahora quiero ver que tan buenos son tus masajes papi”. Eso terminó de parar mi verga que quería salir del pantalón, traté de disimular como pude y tomé sus pies, empecé a masajear sus empeines, lo hacía de una manera suave y muy delicada, posteriormente seguí con sus dedos, los cuales acaricié uno por uno haciéndoles el movimiento como si los masturbara , ella con sus ojos semi cerrados emitía gemidos de placer y aprobación a cada uno de mis movimientos, posteriormente llegué a mi parte preferida, las plantas, empecé a recorrerlas muy suavemente con la yema de mis dedos, luego fui subiendo la intensidad para finalmente tomar sus pies con una mano y con la otra manosear descaradamente sus pies, a todo esto ella ya había cerrado totalmente sus ojos y con una de sus manos sobre su conchita se frotaba muy disimuladamente. Lu: mmm, muy bien, muy bien, excelente papito. En ese momento decidí ir por más… Yo: ¿te gusta el masaje bebé? Lu: me encanta papi, me relaja muchísimo, pero no pares, segui un ratito más, o ¿ya querés terminar? Yo: noooo bebota.

Mira si voy a querer terminar, esto recién empieza, además mira como llueve, tenemos toda la mañana para divertirnos, pero para completar el masaje necesito llegar a los tobillos, y para eso necesito que te saques el jeans, ¿puede ser? Lu: mmm ¿si me saco el jeans te vas a portar bien? Yo: averígualo bombón. Lu: bue, supongo que no me queda otra que arriesgarme… yo estaba sentado en el sillón, estaba cada vez más duro, ella se paró y se bajó el jeans mirándome de frente, grata fue mi sorpresa cuando vi su diminuta tanguita rosa, y mucho más grata fue cuando se dio vuelta para dejar el jeans sobre la mesita y pude ver que la parte de atrás era un hilo dental, que se perdía entre sus cachetes, realmente tenía una cola perfecta. Lu: bueno, ¿así está bien? ¿Ya podés seguir con lo tuyo pa? Me levanté, la agarré de la cintura y nos empezamos a besar durante un minuto, quería probar esa boca de petera que tenía. Yo: estás muy bien, recostate que ahora viene lo mejor. Se acostó en el sillón, y empecé a manosear con descaro sus pies, ya de masaje no tenía nada, frotaba sus pies y subía por sus tobillos, ella tenía los ojos totalmente cerrados y una mano sobre la tanga, entonces luego de un minuto de franeleo sin disimulos, levanté unos de sus pies hasta la altura de mi cara para olerlo, el aroma era perfecto, indescriptible, solo un fetichista de pies puede saber lo que sentí en ese instante, entonces ella abrió sus ojos. Lu: ¿huelen bien amor?

En ese momento me invadió la calentura, me desesperé por esos pies que tenía a centímet

ros de mi cara, y dejé de lado la elegancia. Empecé a lamerle los pies con locura, quería sentir ese exquisito gusto en mi boca y en mi lengua. Lu: mmmm si, si papito asi, por fin me chupas los pies, como me gusta. Yo: ahora vas a saber lo que es una buena chupada de pies putita, Lu: mmmm, siiiiii, daleeee. Agarré sus dos pies con las manos y empecé a recorrerlos con mi lengua, estuve más o menos 10 minutos dándole la mejor chupada de pies que había hecho en mi vida, y mientras lo hacía comencé a pajearme furiosamente a lo cual ella reaccionó y me sacó los pies de la boca y comenzó a pajearme con ellos, sus pies llenos de mi saliva subían y bajaban por mi verga parada con una velocidad increíble, ella se había metido la mano por adentro de la tanga y se frotaba la concha, a lo cual acoté: Yo: ¿querés que te chupe la conchita? Lu: bueno, pero yo quiero que acabes sobre mis pies ¿ok? Yo: eso ni lo dudes, vení acóstate encima de mí. Se acostó encima de mí y comenzamos un 69 muy caliente, ella me chupaba la pija de muy buena manera y me acariciaba los huevos, mientras tanto yo le chupaba la concha y de a ratos el orto, Lu: mmmm si chúpame el orto papi, me encanta… Yo: ¿te encanta? ¿Y no te encanta que te la pongan por ahí? Lu: siiiiii, pero me tenés que lubricar bien amor…

Estuve 5 minutos dedicándome exclusivamente al agujero para dejarlo preparado. Yo: párate que te voy a romper el culo. Se paró y apoyó sus rodillas en el sillón, y sus brazos en el respaldo, sacando esa terrible cola para afuera… Lu: ahí tenes, ahora vamos a ver si me sabes romper el ojete como a mí me gusta. Eso me transformó, era una invitación a que le de con todo, quería dejarla destruida, que no se pueda sentar por una semana, entonces agarré mi pija, la ensalivé, y le metí la cabeza primero. Lu: mmmmmm ayyy, que buena pija, pero me duele un poco… Yo: ¿ahhh te duele puta? Ahora te va a doler más. De un sáquele enterré toda mi verga en el culo divino ese… Lu: ayyyy dale hijo de puta, dame más fuerte, dame más fuerte, quiero mássss… me volví loco, empecé a darle con todo, bombeaba a una velocidad descomunal, Yo: ¿te gusta hija de puta? ¿Te gusta como te estoy rompiendo el orto de puta que tenés? Lu: siiii papi, me encanta, dame más y reserva toda la lechita para mis pies… Le seguí dando, un par de minutos más y cuando no aguanté más le saqué la pija del culo. Yo: date vuelta que viene lo que vos querés yegua.

Se dio vuelta se sentó en el sillón y empezó a frotarse la concha y a gemir estaba por acabar ella, entonces empecé a chuparle los pies para llegar al éxtasis de calentura y cuando no aguanté más puse mi verga al lado de sus pies. Yo: viene la lechita, Lu: espera un poquito más que quiero acabar en el momento que me llenes los pies de leche. Aminoré la velocidad de mi paja por unos segundos y seguí chupando la planta de sus pies, Lu: ¡daleeeee, dale papitooooo, dale papitoooooo, quiero la leche! Aumenté la velocidad y en el momento que ella acababa llené sus dos pies con cuatro chorros de leche hirviendo que no solo llenaron sus pies de leche sino que la salpicaron hasta la cara, ella gritaba de placer, yo me desplomé sobre el sillón, ella se llevó los pies a la boca y empezó a lamer la leche que había sobre ellos, era un espectáculo indescriptible. Yo: ¿te gusta mi leche? Lu: mucho papi, muchísimo, a partir de hoy mis pies van a estar a tu disposición para cuando quieras acabar, me encanta que me laman los pies y me acaben y por fin encuentro un tipo que lo hace porque le gusta y no por compromiso para que lo deje cogerme…Yo: contá conmigo amor, me encantan tus pies y te los voy a chupar siempre que vos me lo pidas…

En ese momento empezó a dejar de llover, toda esta lujuria había ocurrido en el cyber y Lu tenía que seguir laburando, se cambió apurada y bajó para volver a abrir el cyber, yo me quedé un segundo recostado en el sillón y posteriormente me cambié, ella abrió y enseguida empezó a entrar gente, bajé, le di un tierno besito en los labios. Yo: cóbrame la compu que estuve usando antes de subir. Lu: anda tranquilo, hoy la casa invita. Yo: espero que se repita pronto esto. Lu: ¿Qué se repita pronto? ¡Mañana a las 10 te quiero acá!… Ambos nos reímos, sabíamos que sería muy difícil repetir eso en el mismísimo cyber, pero exist&

iacute;an otros lugares para disfrutar de sus pies. Y eso es efectivamente lo que pasó y sigue pasando, disfruto a menudo de los espectaculares pies de Luli, pero eso ya forma parte de futuros relatos…

A todas las chicas que les gusten que las hagan sentir como una reina y que les masajeé o besen los pies puede agregarme a mi MSN. Recibí muchos mails por mis relatos anteriores, y me gustaría seguir recibiendo. Recuerden chicas que soy de Rosario, Argentina.

Autor: Admirador de pies

admiradordepies (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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