LUBRICANTE FEMENINO

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Hace frío, un día oscuro, pensaba salir al centro, pero no para de diluviar, cojo una revista, mientras enciendo el PC, noticias de la prensa rosa, los mismos temas de siempre, y algo de decoración, en la última página algo me llama la atención, una muestra de un gel, un lubricante femenino, según pone en la publicidad con grandes letras, facilita las relaciones sexuales, hay distintos formatos, la muestra concretamente, pone, lubricante extra de calor, estimulante, sonrió, no creo en esas cosas, pienso que ya no saben que sacar al mercado.

Inicio sesión, abro el msn, y me dispongo a entrar a una sala de juegos, mientras juego no dejo de mirar el sobrecito, lo cojo de nuevo, leo las indicaciones, sigo sin creer lo que pone, lo abro, hay una pequeña cantidad y pienso. ¿Por qué desaprovecharlo?

¿Total? ¿Qué tengo que perder? Llevo puesta una falda, bastante larga, cojo la yema de mis dedos la pequeña cantidad de gel, con otra mano retiro un poco mi tanga, y extiendo la crema suavemente por mis genitales, bajo la falda, continuando jugando, me olvido casi de ello… hasta que cruzo mis piernas, una oleada de calor me sacudió todo el cuerpo, una excitación hasta entonces desconocida me invadió, me sentí confusa, pero llena de morbo, tenía la cámara puesta, mientras jugaba con él, intenté que no se me notara nada, continué jugando, las letras se me amontonaban, solo sentía el calor entre mis piernas, mi cara a cada momento más caliente, la sangre me hierve de ganas, intento contener ese momento, sin apenas darme cuenta, aprieto aún más mis muslos, para masajear mis labios con más presión.

Noto el gel mezclado con el flujo de mi deseo, todo me da vueltas, no veo las letras, solo le miro a él, me observa detenidamente, está notando mi calor, mi deseo, más morbo añade a esta situación, insólita para mí, en un último esfuerzo por contenerme aprieto más mis piernas hasta casi hacerme daño, un último espasmo y me corro como nunca lo había hecho, sin tocarme, solo con el roce de mis muslos, la respiración agitada creo que me delata, bebo agua mientras le miro, solo me mira, con unos grandes ojos de asombro, lo sabe, unas gotas de sudor le bajan por la frente, sus mejillas encendidas me lo hacen saber, su respiración agitada, su vientre se expande, mientras su pecho se acerca… lo sabe…

Pongo una excusa para levantarme, ni yo misma se como llegué a esta situación, me siento extraña, pero no puedo dejar de sentir el calor entre mis piernas, y no lo pienso ni un minuto más, vuelvo a sentarme ante él.

Allí continua con cara de asombro, de excitación, creo que le debo una explicación, y le cuento lo ocurrido, la situación me da aún más morbo, hace mucho tiempo que le conozco, pero nunca pensé que algo semejante me ocurriría con él me tranquiliza, me dice que ha sido unos de sus mejores momentos, después de muchos años conectándose, me pregunta que si continúo con esa excitación, sin pensarlo ni un instante, le digo que sí, que mi sexo está ardiendo, que o me ducho para quitarme el gel del todo, o tendré que aplacar de alguna manera mi deseo, sonríe tímidamente, no se atreve casi a preguntar, que si puede ser el afortunado de compartir conmigo ese momento, no le contesto, solo le miro, mientras me acaricio el cuello, es toda una insinuación.

Me envía la invitación al micro, y le escucho susurrarme al oído… Carla… te deseo… no hace falta que me digas nada… que hagas nada… solo deseo que estés ahí, desea mis sentidos, mi voz, mi olor, saber que estoy, lo que siento y como lo siento, soy incapaz de decir nada, estoy paralizada, no hace más que observarme cuando le oigo decir muy dulcemente, con la voz entrecortada, que desea acariciarme, acariciar mi piel por dentro, sentirme entera… suena tan cercano, que le siento a mi lado, ya no hay más palabras, lentamente bajamos las cámaras, vamos viendo los dos, que ambos haríamos algo, que nunca pudimos imaginar ni intuir, pero según bajamos nuestras cámaras, los dos sabemos que queremos lo mismo, veo su miembro entr

e su mano parado, pero sin dejar de presionar, presiono mi sexo por encima de la falda, hasta notar las palpitaciones… latidos inmensos de deseo, no tenemos prisa, solo disfrutar ese momento, quizás el único que tengamos… mantenemos los movimientos suaves, deseando que el otro no pierda detalle, dándonos todo el placer que se puede dada las circunstancias, el placer de la vista…

Le escucho decirme que imagine recorriendo mi piel, como recorre mi cuerpo, mordiendo con sus labios, los labios de mi boca, deslizándose por mi cuello, casi sin rozarme, acariciándome con su aliento caliente, entrecortado, noto como mi vello se va erizando antes de pasar, abriéndome camino… su boca recorre mi hombro, mi brazo por fuera hacia abajo, llega a mi mano, me la abre, besa suavemente la palma de mi mano, mordiéndola suavemente con sus labios, sube por mi brazo… por el interior, llega a mi axila, se detiene… hunde su boca en ella, sorbiéndome, tomándome, su cara desciende por mi costado, hasta llegar a la altura de mi pecho, saboreándolo todo, continua bajando hasta llegar a mi cintura, me estremezco, se desliza por mis caderas… mis muslos… hasta llegar al pie… lame mis dedos, los chupa, levantando su mirada, para clavar sus ojos en los míos, ahora sube por el interior de mis piernas, yo voy describiendo con mis dedos todo el recorrido que me anticipa, sigue subiendo… y más… y más… hasta llegar a mi ingle, hundiendo su boca en ella.

Noto su aliento en mi sexo, vuelvo a estremecerme… muerde con sus labios, mis labios muy hinchados ya, la excitación me consume, no puedo más… acaricio mis piernas mientras voy subiéndome la falda en busca de mi sexo, muy mojado ya, mis dedos entran fácilmente le miro, continua acariciándose , su pene a punto de reventar, sus venas lo delatan, muevo mis dedos, deseando aplacar el fuego que me quema, mis pulsaciones aumentan frenéticamente… el calor me abrasa… un profundo cosquilleo avisa de que voy a correrme, abro mis piernas para una mejor liberación, y me corro entre gemidos de placer, le miro jadea también, los dos reclinados en la silla, intentado regular la respiración.

Unos minutos después lo conseguimos, entre risas le comento, que sin duda compraré el gel, y sin duda también, ¡el más grande!

Autor: Carla Carla_arroba (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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