Luz Ma

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Luz Ma toda sudada se retorcía del gusto que este cuarteto de cabrones le estaba dando, Fer le sacaba la verga de la boca y le pegaba con su miembro en la cara, ¿ahora si te gusta?, sabes que si cabrón, me gusta, me encanta, le decía Luz Ma, mientras buscaba con su boca nuevamente la verga de Fer para seguir mamando, Danny se montaba entonces sobre Luz Ma y con sus tetas se hacía una rusa.

Luz Ma era la chica más bella de mi comunidad, aparentaba tener 4 o 6 años más de los que tenía en realidad, tenía el pelo lacio, rubio y largo, piel blanca como la leche y ojos color miel, nariz respingada, facciones finas y labios rosas como una fresa. Sus pezones, y su ano eran de un tono rosa clarito, hermosísimo, sus medidas eran perfectas. Era una chica de clase humilde, de una familia noble pero muy pobre, ella aspiraba a algo mejor, pero este cuarteto de cabrones se encargaron de echarle a perder la vida, su crimen, ser la chica más bonita del salón, su castigo, convertirse en toda una puta, guiada por estos cuatro cabrones.

Samuel, Fer, Miguel y Dany eran un grupo de amigos, eran unos hijos de la chingada, que creían que porque su familia tenía dinero podían hacer del mundo lo que quisieran. Le habían pagado muy bien a los directivos y maestros de la escuela para que estos cuatro cabrones entraran a la escuela, claro que al tener tanto dinero lo que menos les interesaba era estudiar y solo hacían de las suyas.

No recuerdo si quedó una sola chica virgen en la escuela, alguna chica que no le haya puesto los cuernos a su novio con este cuarteto, ya sea seducida por sus encantos, que los tenían, por el brillo del dinero que tenían u obligadas contra su voluntad y la impunidad que les daba venir de una de las familias más ricas de México.

Ese día me quedé en la escuela más tarde por ir a la enfermería por un golpe que me había dado accidentalmente, dejé mis cosas en el salón, me disponía a regresar al salón a recoger mis cosas y cuando me acercaba escuchaba ruidos, forcejeos, la voz de súplica de una chica y las risas de unos compañeros a los que identifiqué rápidamente, en la puerta del salón el conserje me impidió el paso, voy por mis cosas le dije, haciéndolo a un lado, no era yo un atleta pero me estaba desarrollando.

En el salón el director y dos maestros tenían las vergas de fuera y se estaban masturbando, al centro del salón había alumnos en el suelo, hablando, riendo, forcejeando, no quise darle mucha importancia, hasta que me percaté que uno de los maestros tenía una cámara de video.

Cuando por fin me atreví a mirar lo que pasaba, no me lo podía creer, ahí estaban Fer, Danny y Miguel sujetando a Luz Ma en el suelo de las manos y abriéndole las piernas, mientras Samuel le subía la falda y le pasaba su lengua por  su conchita, ¿así te gusta mamita?, le preguntaba Fer que la tenía sujetada por las dos manos en el suelo, hincado sobre su cabeza, ella movía la cabeza negativamente, no, no me gusta, échale ganas Samuel, dice que así no le gusta  decía burlonamente Fer que con la mano que le quedaba libre se hacía una chaqueta, Danny en cambio le sobaba alternadamente sus tetas, le pellizcaba los pezones, mientras sujetaba a Luz Ma con la otra por los tobillos.

Samuel ahora le metía la lengua entera en su conchita, le mordía el clítoris y le chupaba el ano, la respiración de Luz Ma se incrementaba cada vez más y empezaba a gemir sonoramente, a lo que Fer reaccionó sacándose su verga del pantalón y metiéndola en la boca de Luz Ma, que para ese momento no tenía ya nada de ropa, tenía cuatro pares de manos sobándole todo el cuerpo y dos vergas dentro, una en la boca, la de Fer y la de Samuel  en su panocha.

Luz Ma toda sudada se retorcía del gusto que este cuarteto de cabrones le estaba dando, Fer le sacaba la verga de la boca y le pegaba con su miembro en la cara, ¿ahora si te gusta?, sabes que si cabrón, me gusta, me encanta, le decía Luz Ma, mientras buscaba con su boca nuevamente la verga de Fer para seguir mamando, Danny se montaba entonces sobre Luz Ma y con sus tetas se hacía una rusa.

Así en esa posición Fer le daba verga por la boca y se alternaba con Danny, Samuel le llenaba la concha y se acomodaban para que Miguel le diera por el culo, así en esa posición estuvieron casi una hora, cambiándose de agujeros a cada rato, cuando uno por uno fueron acabando.

Al estar en ese lugar yo me volví su cómplice, contra mi voluntad, de inmediato me llovieron las amenazas de que cerrara la boca o me iría mal. Cállense interrumpió Danny, él me agrada y nadie se va a meter con él, Váyanse al carajo les dije mientras recogía mis cosas, Luz Ma se había incorporado, se puso sus ropas, me tomó del brazo y me pidió que la llevara a su casa, lo cual hice.

No pronunció palabra en todo el camino, al llegar a la puerta de su casa, me dio un beso en la mejilla, se despidió, hasta mañana y me fui a casa, con las imágenes de Luz Ma disfrutando del tratamiento que le daba ese cuarteto de cabrones, ella sin duda estaba de acuerdo, al menos con lo que recibía, una enorme cantidad de dinero, y una gran cantidad de sexo. Que me importa pensé para mis adentros.

Autor: Pablo

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Escrito por Marqueze

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