MANUEL Y PAMELA (PARTE 3)

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Cuando hube terminado y después de descansar unos momentos, te pedí un momento para poder ir al baño, ahí adentro me quité el brassiere que había sido salpicado por tu semen y lo limpié con mi lengua, absorbiendo tu esperma que en el se había acumulado,después me puse uno limpio negro, de encaje con florcitas rojas, acomodé mi cabello, me retoqué los labios y me volví a poner unas gotas de un delicado perfume.

Salí de la habitación y tú aún estabas sentado en el sillón, totalmente desnudo y con tu hermosa y deliciosa verga en reposo entre tus piernas, me maravilló el ver que tu fierro, aún en reposo, seguía siendo grande y apetitoso y contuve mis deseos de chuparlo nuevamente, me acerqué a la cama y tomando un pañuelo de seda que previamente había sacado de mibolso, me senté en el borde de la cama y te dije "véndame los ojos, quiero ser completamente tuya y que hagas conmigo lo que tú quieras", te incorporaste y teacercaste a mi y pasaste la venda por mis ojos de tal forma que no podía yo ver nada de lo que estaba sucediendo.

El mensaje estaba claro y así lo entendiste, a partir de ese momento eras tú el que estaba al mando de lo que en esa habitación iba a suceder, yo solamente era un objeto sexual para tú diversión, una mujer a tú completa disposición, un ser completamente entregado y sumiso a tus deseos, una puta que se ofrecía a su amo y señor con total disponibilidad de hacer lo que el quisiera, como lo deseara y cuantas veces se le antojara, ya no había límites, con el simple hecho de vendarme los ojos te estaba diciendo que confiaba en ti y que quería que me usaras, que quería que dispusieras de mi cuerpo como mejor se te antojara, que yo estaría feliz de ser usada por un hombre tan viril y tan dominante como tú mi amor.

Después de que me vendaste los ojos, me recosté plácidamente en la cama y esperé… no fue por mucho tiempo, unos cuantos segundos después sentí como tus manos me tomaban de los tobillos y separaban mis piernas, sentí como me acariciabas las piernas dentro de esas medias de red, como te subías por el pie de la cama y como te ponías entre mis piernas, sentí como levantabas mis piernas y las ponías sobre tus hombros y pegabas tu vientre a mis nalgas levantadas, pude sentir como con el contacto tu verga hermosa iba tomando vida y sentí cuando recostaste tu pecho sobre el mío, haciéndome sentir tu peso y percibí tualiento cerca de mi boca, mientras escuche de ti palabras dulces "ahora si chiquita, estas a punto de ser mujer, dentro de unos minutos cuando te penetre, serás una nueva persona, ya no volverás a caminar igual, no hablarás igual, no te moverás como lo hacías antes, dentro de unos minutos tu culo se convertirá en una vagina y tus pechos serán los pechos de una dama, es ahora tu obligación ir al baño sentada, comprarte toallas sanitarias, respetar a los hombres por que ya serás una mujer, deberás aprender a reírte como solo una nena lo hace, a hacerte periódicamente el papanicolau, a consentir a tu hombre que soy yo.

Estas a punto de que tu pene se convierta en un clítoris, a ver a las mujeres como tus iguales y a adorar la verga de los hombres, pero en particular la mía, ahora ya podrás sentarte y cruzar las piernas, deberás de cuidar tus modales, deberás de aprender los secretos de las mujeres por que será pronto una más de ellas, tu verdadero nombre es Pamela, deberás de usar siempre tanga o pantaleta, en unos momentos mas ya no serás hombre, serás una mujer y todo gracias a mi verga, de verdad lo quieres?"

Obviamente repetí sensualmente que si, que lo deseaba y sabiendo que tu boca estaba cerca de la mía, te di un beso profundo y succioné tu lengua y te dije "si mi amor, cogeme, hazme tuya, hazme mujer"

Comenzaste a lamer mi cara, sentí como liberabas mis pechos de las copas del brassiere y besabas y lamías mis pezones, sentí tu boca succionando uno de ellosmientras tus dedos masajeaban el otro y un esca

lofrío me recorrió por completo, sentí tu áspera barba entre mis pechos mientras torturabas mis pezones, poniéndolos rojos e irritados, después besaste mi vientre y tus manos buscaron por detrás de mi la rejade mis nalgas, pegaste tu cara a mi estómago y con tus manos por detrás y mi cuerpo arqueado, recorriste la hendidura que te llevó a mi virginal trasero, apretaste los cachetes de mis nalgas y casi con violencia me diste la vuelta poniéndome boca abajo en la cama, con los brazos doblados y mi culo parado, esperándote. Esta vez te acostaste sobre mi espalda ytu aliento lo percibí en mi cuello, sentí como tu lengua besaba por detrás de mis orejas y como gotas de tu saliva caían por mi espalda, besaste bajando por mi columna vertebral hasta llegar al inicio de mis nalgas, las llenaste de besos y lamidas, las dejastehúmedas de ti.

Tomaste mi cadera y levantaste mi culo haciéndome quedar en 4 patas, como una perra en celo, en la posición en la que los perros se las cogen, en ese momento tu voz se torno mas firme y al momento que me dabas una nalgada me dijiste "ahora si vas saber lo que es el buen sexo perra caliente, aullarás de placer y te moverás como una puta por que tu macho te penetrará" después me diste otra nalgada, dejando la marca de tu mano sobre la piel húmeda de mis nalgas, hiciste a una lado la tanga que me cubría y con una pierna abriste las mías hasta que estuvieron lo suficientemente preparadas, me volviste a golpear con tu mano abierta y extendiste hacia fuera los cachetes de mi cola caliente para dejar expuesto mi ano, como si fuera yo un objeto sexual. Lo primero que sentí después entre el ardor de mis nalgas fue tu saliva que dejaste caer desde lo alto para que se impactará directamente con mi orificio virginal, después sentí tu lengua recorrer los bordes de mi esfínter anal ycomo con un dedo, te abrías paso dentro de mi culo hambriento. Metiste tu dedo medio lentamente, haciendo que me faltara el aire y sintiera como penetrabas cada vez más con el, todo mi cuerpo temblaba de placer, me diste otra nalgada y me dijiste que me quedara quieta y que te ayudara a yo misma abrir mis nalgas, lo cual hice recostando mi cabeza sobre la almohada y aun con el culo empinado, pasé mis manos por fuera de mi cuerpo, tomé en cada una nalga y las jalé hacia fuera para darte un mejor acceso. Entonces te estiraste hacia delante y metiste tu dedo y otro mas a mi boca para que yo misma los humedeciera y una vez que estuvieron bien llenos de saliva, los sacaste de mi boca y los enterraste en mi agujero con un poco de violencia, esto me hizo gritar un poco pero al mismo tiempo la excitación de saberme tan sometida y tan dominada fue maravillosa.

Escuche como tomabas algunas fotografías de mi, mas no supe de que eran, escuché entre 10 y 15 disparos de la cámara y deseé internamente que estuvieras tomando algunas de tus dedos enterrados en mi ano y de mi, en esa posición, con la cabeza enterrada en la almohada, con lo ojos vendados, mi grupa levantada y yo misma facilitándote el acceso a mi culo expuesto y violado por tus dedos.

En ese momento tus dedos empezaron a dar vueltas dentro de mi ano y sentí un espasmo que me recorría el cuerpo, al mismo tiempo iniciaste un movimiento de adentro hacia fuera que me hizo convulsionarme de placer, introdujiste luego un tercer dedo con lo cualmi ano se abrió un poco mas y seguiste masajeando mi entrada anal con maestría y completo control sobre mi, mis sentimientos y emociones. Sentí que ponías nuevamente en mi esfínter algo líquido, no se bien si fue otra vez tu saliva o algún lubricante por que esefrío me hizo dar un pequeño saltito. Tu me dijiste "quieta perra, estoy a punto de poseerte, de marcarte como a una yegua, estas a punto de conocer a tu hombre, de sentirme dentro de ti, estoy por invadir tus entrañas así que mas vale que te quedes quietaperrita".

Con un rápido movimiento de tu mano me quitaste le venda de los ojos y sin sacarme los dedos del ano, diste la vuelta hasta quedar con tu verga hinchada y palpitante a pocos centímetros de mi boca, yo no podía soltar los cachetes de mis nalgas así que solo abrí laboca para que fueras tu el que me la metiera para lubricarla con mi saliva, lo cual hice golosamente.

Mis ojos aún se estaban adaptando a la luz por lo que me costaba trabajo ver bien la espesa mata de vellos púbicos que tenía frente a mi y tu vientre.

Cuando sentiste que tu verga estaba lo suficientemente mojada de mi saliva, la sacaste sin avisarme ocasi

onando un sonoro "plop" que me hizo quedarme como niña sin su paleta, pero no me diste tiempo de nada por que de inmediato te colocaste de rodillas atrás demi, entre mis piernas abiertas y sacando tus dedos de mi ano, colocaste la bulbosa cabeza de tu pene en la entrada virginal que te esperaba, tomé aire por que sabía lo que a continuación sucedería y por mi cabeza pasó toda mi historia de hombre, misma que estaba a punto de hacerse añicos y las escenas dejaron paso a mi nueva identidad, a una Pamela orgullosa y satisfecha, en ese momento te sentí presionando el glande contra mi ano…

Quieres que siga mi vida?? Espera pronto la parte 4

Autor: Pamela nenita4umx (arroba) yahoo.com.mx

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Escrito por Marqueze

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