MANUEL Y PAMELA (segunda parte)

Pasaron así algunos minutos, yo moviéndome sobre ti como si fuera una bailarina de table y tú suspirando sin poder tocarme, mientras yo hacia todos los intentos necesarios por sentirte y por moverme de la forma más cachonda que pudiera, fueron momentos en los que te tuve en control, en los que yo era quien mandaba, en ese baile que te hacía tratando de encender todos tus sentidos, exhibiéndome ante ti y contoneándome como una gata en celo, como una perra caliente que excita a su macho, abrí más tú camisa y pasé mi lengua por tu pecho, me detuve en tus tetillas y las lamí y besé suavemente con mi boca, jugué con tus vellos alisándolos con la lengua y besé tu vientre mientras mis manos te acariciaban el pecho y la verga de forma simultánea, todo esto, sin dejar de mover las caderas al ritmo de la música y sin permitirte que me tocaras. Terminé de desabotonar tu camisa y te la quité, dejándote con el torso desnudo, aspiré el aroma de tus axilas y besé tus hombros, tu cuello, mi lengua de vez en vez salía a lamerte y besé cada centímetro de tu fuerte pecho.

Me arrodillé frente a ti aún sentado y te empecé a quitar los zapatos, quité también tus calcetines y me agaché completamente para besar tus pies desnudos, lamí tus dedos y entre ellos, demostrándote de esa forma una completa y total devoción, tomé tus pies ylos pasé por mis piernas dobladas, por encima de mi pantaleta, por mi pecho y por mi cara, después fui acariciando tus piernas por encima de tus pantalones hasta llegar a tu bajo vientre, con los dientes desabroché tu cinturón y también con la boca bajé el zipper de tus pantalones, abrí torpemente el botón último de tu pantalón y te pedí que arquearas las caderas para facilitarme el poder bajarlos, lo cual hice rápidamente y los aventé lejos de nosotros, total, tú tampoco los ibas a necesitar en un buen rato.

Ahí estabas, desnudo, sentado frente a mí, tu nena, solamente cubierto por tu ropa interior, debajo de la cual se adivinaba ya una formidable erección y unas gotas de humedad empezaban a hacerse visibles en tu calzoncillo, con un dedo toqué esa mancha de humedad y después llevé ese dedo a mi nariz, aspirando el olor que de ella emanaba y posteriormente lo metí en mi boca para saborearte de forma anticipada. Tú te retorcías en tu asiento pidiéndome permiso para tocarme y violarme salvajemente, pero te pedí que no lo hicieras, que te quedaras quieto por unos momentos más, ya que después tú tomarías el control de lasituación y me harías como tú quisieras.

Comencé con tus piernas empecé a besar y lamer una de ellas subiendo por la pantorrilla, lentamente, demorándome en cada centímetro de piel, llegando a tu rodilla y después por tu muslo, besando, lamiendo, chupando, acariciando, aprendiéndome cada poro y cada parte de ti, subí más por tu muslo y besé muy cercano a tu entrepierna, luego en un rápido movimiento, mi lengua lamió tu pene por encima de tu calzoncillo y de inmediato inicié el tratamiento con la otra pierna, desde abajo, subiendo lentamente y escuchando como tus gemidos se incrementaban, cuando llegué nuevamente a la parte más alta de tus piernas, esta vez abrí mi boca y tome tu pene entre mis labios por encima aún de tu última ropa y aprisioné la cabeza de tu verga entre ello succionando fuertemente por unos segundos, tú arqueaste tu cuerpo tratando de penetrar mi boca de manera más profunda pero dejé de hacerlo rápidamente y volví a mi posición de rodillas, alejándome un poco de ti. Tus gemidos fueron aún mayores mientras una mirada de reproche cómplice se adivinaba en tus ojos.

Tomé una de tus manos y la besé en el dorso delicadamente, después, extendí tu dedo medio y lo besé también, luego, lo lamí un poco y lo metí en mi boca mientras iniciaba una succión que me llevó a meterlo completamente, inicié un movimiento de adelante hacia atrás repetidamente, mamando tu dedo como

si fuera algo más, lamiéndolo y jugando con mi lengua por dentro de mi boca. Después repetí el mismo tratamiento con la otra mano hasta dejar tus dos dedos completamente cubiertos de mi saliva y tú ciertamente tremendamente excitado.

Tomé tus calzoncillos del elástico y pidiendo que arquearas nuevamente tu espalda los bajé de un solo tirón hasta la mitad de tus piernas, con lo que tu verga erecta saltó de su escondite y quedó plenamente ante mí, exhibiendo su majestuosidad y llegando inclusoa salpicarme un poco de la lubricación a la que había estado sometida, durante unos segundos no hice otra cosa que admirarla mientras sentía como me faltaba el aliento, mientras mi cuerpo completo temblaba de placer y sentía por debajo de mi ropa que mi culolatía con fuerza, que mis pezones se erectaban y mi boca salivaba anticipando el manjar tan suculento que iba a recibir.

Tomé con una mano el tronco de tu bulbosa verga erecta y me invadió el calor que esta despedía, estaba hinchada y palpitante, se sentía hervir entre mi mano, la apreté un poco y subí y bajé mi mano y de la punta salió una nueva gota de líquido pre seminal el cual meapuré en tomar con mi lengua, haciendo que se formara un hilo conector entre tu pene y mi boca, el cual no se rompió hasta que me incorporé totalmente en mi posición arrodillada frente a ti. Tomé aire y abrí al máximo mi boca para meterme en ella tu hermosa verga, lo hice rápida y profundamente de forma que toda ella quedara dentro de mi y mi nariz se encontró con tu vello púbico y me sentí violada por la boca y por mi propio deseo. Cerré los labios en torno a la base de tu erección y succiones y lamí todo lo que dentro de mi boca estaba, después, fui sacando lentamente tu maravilloso trozo de carne caliente hasta quedar solo con la cabeza que en ese momento ya estaba adquiriendo un color morado por la excitación, con una mano apreté ahora la base e inicié con un trabajo de subir y bajar la mano al tiempo que con mis labios apretaba tu glande y mi lengua jugueteaba con el ojo de tu pene, mientras otra mano acariciaba tus testículos y yosentía como una de tus manos se posaba en mi cabeza y la otra en mi hombro mientras de tus labios escapaban gemidos de placer que me hacían sentir muy dichosa.

Después de unos momentos haciendo esto, me saqué tu pene de la boca y tomando el glande con mis dedos lo empujé hacia arriba hasta que quedó pegado a tu estómago y lamí delicada y tiernamente todo el tronco desde la base hasta la punta, demorándome en cada vena, en cada pliegue, adorando tu deliciosa herramienta y deseando que algún día pudiera dejarme embarazada, pero eso no va a ser posible, hice remolinos con mi lengua por debajo del glande escuchando como suspirabas y buscabas un mayor contacto, volteé a verte a los ojos y percibí como gotas de sudor te escurrían y como apretabas fuertemente los dientes disfrutando de esa mamada que te hacía yo, tu puta.

Pasados unos minutos más me concentré en tus testículos, los tomé en mi mano y con la lengua los recorrí, los analicé con mi boca y los saboree junto con tu delicioso aroma, me metí en la boca uno y con la lengua le di un masaje mientras mi otra mano te masturbaba lentamente, luego hice los mismo con el otro y llegó un momento en el que mi boca estaba ocupada por tus dos testículos, con una mano te masturbaba y con la otra te acariciaba el pecho y jugaba con tu tetilla, después de dejarlos completamente húmedos regresé a tu pene.

Mi amor, no sabes como adoro tu pene, la forma en la que se mueve, como me llena la boca, como late en mi paladar, en ese momento y para siempre amo tu verga hermosa, es lo máximo en mi vida y siempre está presente en mis pensamientos, cuando volví a besar la cabeza salió aún más líquido lubricante y lo tomé con la punta de mi lengua intoxicándome con tu sabor, entonces me dediqué a masturbarte con una mano mientras mantenía el glande en la boca y con mi lengua acariciaba el ojo de tu pene, lo hice con toda mi pasión, deseando que me inundaras de tu leche, que me llenaras de semencaliente de mi hermoso hombre, ese era el regalo que esperaba,afortunadamente te escuché gemir mas fuerte y agitarte un poco en tu asiento mientras tratabas de llenarme la boca con tu trozo de carne caliente, los movimientos de mi mano y de mi boca se hicieron masfrenéticos y anhelaba yo ya ese regalo que le hací

as a tu mujer, cuando de repente sentí que desde la base de tu pene se hinchaba una vena y palpitaba con mayor fuerza, en ese momento el primer chorro de semen caliente me llenó la boca, me saqué rápidamente tu verga de la boca y el segundo impactó en mi cara, salpicándome la nariz, y los ojos, impactando directamente en mi mejilla, escurriendo en gruesos y espesos goterones por mi barbilla, el tercer chorro lo dirigí a mi pecho. Solté tu pene y traté de recuperar con mis dedos el semen que estaba siendo desperdiciado, lo junté en mis dedos y lo llevé a mi boca, en la cual aún estaba tu jugo derramado en mi lengua, te mostré como se había juntado una buena cantidad de tu esperma y después de paladearlo un momento más, me lo tragué con deleite.

Después embarré el resto de semen que se había quedado en mi cuerpo por mis pechos y en mi cara, sabiendo que estaba totalmente pegajosa de ti mi amor. Por supuesto que no me olvidé de tu verga hermosa (o debería decir de la mía, por que ya es mía) y aún cuando ya se estaba poniendo más suavecita, la volví a meter en mi boca para recuperar hasta la última gota de semen que me gané y dejar tu pene limpiecito, con ello, pude recuperar todavía un poco más de tu delicioso néctar, una vez que terminé, besé toda tu área genital y recosté mi cabeza en tus piernas, mientras te decía: "gracias mi amor, gracias por dejarme mamarte de esta manera"

Te gustó mi amor?? Quieres que siga?? Pues espera muy pronto la tercera parte..

Pamela

Autor: Pamela nenita4umx (arroba) yahoo.com.mx

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Escrito por Marqueze

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