Maria, la mama de Marta.

Infidelidad, Milfs.Recibí una llamada bastante temprano,

     -Hola Luís, soy Maria, la mama de Marta, he encontrado el carro con una rueda pinchada, podrías recogernos, creo que no nos daría tiempo llegar a la salida

     – No te preocupes, estamos para salir, en 15 minutos estoy en tu casa.

 

     Nos encontrábamos en una situación bastante parecida, nuestros matrimonios habían ido de mal en peor hasta que se rompieron, ella habia venido de fuera para trabajar en un estudio de arquitectos, y yo en mi ciudad natal, aunque he faltado unos años, ahora he vuelto para iniciar una nueva vida, conocí a Maria en las reuniones de colegio de nuestros pequeños hijos, ni que decir, me pareció una chica muy atractiva, con una imagen joven e independiente, su melena siempre perfecta, los pantalones ajustados y la sonrisa en la boca, sin acabar de encajar en los pequeños grupos mas tradicionales de madres y padres del colegio, eso me dio la oportunidad de intimar mas con ella, ya habíamos salido de excursión con el colegio y  tomado algún aperitivo junto a mas gente, en una ocasión la acerque a casa, vivía en una urbanización no demasiado lejos de la mía,  arrendaba un chalet con jardín y piscina, aunque no demasiado grande, era lo justo para las dos y su gato.

 

     Paré el carro en su puerta y al momento salieron, nos dirigimos a la parada del bus que llevaría a los niños al campamento de final de curso, seria casi una semana sin ellos, mientras llegábamos, les recordamos todas las normas de seguridad y cuidados, el resto de madres y padres nos vieron llegar, percibimos alguna mirada y comentario, Maria y yo nos miramos y sonreímos, despedimos a los niños, me ofrecí para acompañarla, ella decía que pediría un taxi, me negué y me ofrecí para sustituir y llevar a reparar la rueda, llegamos a su casa, se cambio de ropa, volvió en short y camiseta de tirantes, tiene las piernas de alguien que hace deporte, se mantenían con la piel brillante por el sol, su pecho se ajustaba al tejido y sus pezones se perciben levemente,  me ofreció un desayuno que tomamos relajados y con todo el tiempo del fin de semana por delante, la cosa se alargo mas de lo normal, coincidimos que ninguno tenía planes para el fin de semana, en mi caso mentí, si tenia cita con los compañeros de la partida de padel, pero me atraía la posibilidad de pasar el día junto a ella, hablamos de nuestro pasado y presente, de las cosas de diario, de la carga que nos habíamos quitado tras un mal matrimonio y de las aventuras que habíamos tenido, ella habia tenido mas éxito que yo, algunas aventuras nocturnas, o con un cliente del estudio e incluso con un compañero que en plena faena, le confeso que era gay.      El cambio de rueda fue rápido, la cargué en mi carro y la repararon, mientras volvía a casa de Maria, fantaseaba pensando que ahora cuando llegara, ella me agradecería la reparación con una sesión de sexo, mi verga comenzó a endurecerse, intentaba imaginarla desnuda, como seria su pecho y su sexo, tendría algún tatuaje? algunas veces, los sueños se hacen realidad, cuando llegué, encontré a Maria en bikini en el jardín junto a la piscina, habia preparado un aperitivo y nada mas llegar me dijo:

 

          Antes de nada, sácate esta ropa y nos damos un baño, tienes que estar acalorado,

          Yo le respondí que no tenia traje de baño, a lo que ella me contestó

          Entonces nos lo daremos desnudos.

 

     Sin darme tiempo se saco el bikini, se quedó desnuda y se lanzó al agua, el resto de su cuerpo que me faltaba por ver se correspondía con lo imaginado, una piel totalmente bronceada, sin marcas, una mujer joven con el cuerpo magnifico y armonioso, no demasiado alta, quizá el pecho algo mas grande que el de una atleta. Acabe imitándola, y aunque mi aspecto no era el suyo, entré en el agua que tenia la temperatura ideal, eso me ayudaría a relajar la erección que comenzaba a  notarse, intente mantenerme algo distante, fue ella la que se acerco hacia mi, jugando a lanzarme agua, e intentar hacerme ahogadillas, no ponía reparo al contacto físico, mi cuerpo tocaba el suyo, mis manos rozaban sus muslos o su pecho, la agarre de la cintura, entonces ella me cogio de la mano llevándome hasta la zona de escalones de salida, allí me hizo sentar, comenzó a besarme, yo la correspondía, sus pezones estaban duros, igual que mi verga, los bese, ella me sujetaba la cabeza para no dejarme escapar, fue  bajando por mi pecho hacia la cintura y sin darme tiempo, metió se cara bajo agua entre mis piernas, su boca no tardó en encontrar mi verga que intentaba emerger, yo acariciaba su espalda mientras ella salía a respirar, durante unos minutos se mantuvo en esa posición, entrando y saliendo, ahora se plantaba en pie ante mi, me ofreció su sexo que se encontraba frente a mi cara, la moda ha cambiado, ahora las chicas de nuevo se dejan un leve “felpudo”, y aunque prefiero totalmente depilado, metí mi cara entre sus piernas con la lengua por delante, me recordaba cuando era mas joven con las chicas del instituto, ella apretaba mi cabeza contra su cuerpo, mientras sus músculos se tensaban, abría las piernas, yo insistía, su cuerpo mojado le daba aun mas sensualidad, miraba hacia su cara y la veía con los labios apretados indicándome que siguiera, note como se convulsionaba, comprimió mi cabeza entre sus piernas, a punto de dejarme sin respiración, hasta que aparto mi cabeza, después se dejo caer hacia atrás en el agua, quedando su cuerpo como si no hubiera gravedad, me acerque, la bese y flotando, la llevé hasta la escalera, su cuerpo estaba totalmente relajado, de nuevo abrió los ojos, me sonrió y volví a besarla, entonces me dijo:

     – He deseado hacer esto desde hace tiempo, y la diosa fortuna ha hecho que esta mañana este mi carro pinchado, de nuevo la besé, y con una sonrisa le indique que pensé que solo era una obsesión mía tener sexo con ella. De nuevo ella monto a horcajadas sobre mi, se introdujo mi verga lentamente, mientras me mimaba con sus palabras, me animaba y me pedía que le diera placer, me hubiera gustado estar en esa postura toda la mañana, pero mi estado de sequía, hizo  que se adelantara el orgasmo, me quede abrazado a ella, queriendo llegar a lo mas profundo, después ella se levantó y por sus muslos bajo todo lo que yo habia dejado dentro, me sonrió y se dirigió a la ducha, yo tras ella, allí entre caricias y besos dejamos caer el agua tibia sobre nuestros cuerpos, después fuimos a las tumbonas

     Ya en el porche, mientras tomábamos el aperitivo, me agradeció el orgasmo que le habia proporcionado, realmente fue ella la promotora de todo, estaba predispuesta a hacerlo, y lo hizo, yo me habia quedado con ganas de mas, no se si el día daría para mas, por un momento insinué marcharme a casa, ella se negó, me dijo:

     -Te debo una y aparte los intereses, ya que ahora los dos tenemos un “plan” para el fin de semana me encargaré de pagarte bien.

     Me llevó al interior de la casa, subimos a su dormitorio decorado todo blanco, con una gran cama y un ventanal hacia la piscina, de un armario sacó ropa deportiva para mí, no me preocupe de preguntar su procedencia, ella se encargaba de elegirme lo que mas le gustara, mientras que en cada cambio nos cruzábamos tocamientos y besos, hacíamos bromas, mientras sacaba ropa también para ella, que se ponía y quitaba, no tardamos en estar de nuevo abrazados sobre la cama, ahora era yo el que tomaba la iniciativa, de nuevo sentí su sexo húmedo y suave, no me costaba entrar, ella bromeaba apretándolo, esto hacia que me excitara mas, me volteo y se separó de mi, de nuevo se arrodillo y comenzó a lamer y chupar con fuerza mi verga, de nuevo estaba a punto de estallar, paró para alargar el momento, monté sobre ella mientras gemía, hacia la perfecta maestra de ceremonias, sabia como complacerme, estoy seguro que pretendía que yo me sintiera bien y mas excitado, con sus piernas rodeo mi cintura, cuanto mas me apretaba, mas nos excitábamos, de nuevo ella llego antes que yo, relajó su cuerpo y yo en un instante descargué sobre sus muslos y su barriga, algunas gotas furtivas llegaron a su pecho, ella cogió semen con sus dedos y la llevo hasta su boca, después me besó.

     Nos quedamos tumbados sin noción del tiempo, no se si era hora del almuerzo o por la tarde, estaba siendo un día tan inesperado como vertiginoso, recordé que mi casa se habia quedado algo desalmada por mi salida en la mañana, bajamos de nuevo al porche y tomamos un sanwichs, ella se coló un vestido de algodón, le trasparentaba el cuerpo desnudo, estábamos relajados, tomamos un mojito en el porche, después otro, entre arrumacos y caricias paso la tarde, pronto oscurecería, sonó su teléfono, escuche que decía algo como:

     -Veniros, estoy con un amigo, os esperamos para cenar y después tomamos una copa.

     Me dijo que vendría una amiga con su nueva pareja, yo le dije que necesitaba ir a casa a cambiarme, ella insistió en que no hacia falta, pero me marché, me recordó que no trajera ropa para dormir, que me quería desnudo en la cama, yo le contesté, ¿Y si no vuelto?, ella contestó

     -Iré a por ti, y si es necesario te secuestraré.

     Volví pasada una hora, traje de casa unas botellas de champagne que mantenía frías, la pareja había llegado antes que yo,  me los presentó como Julia y Armando, estoy seguro que ella, ya estaban al corriente de todo, lo noté en su mirada de complicidad, la mesa estaba preparada junto a la piscina, unas velas iluminaban todo el entorno, mientras cenábamos y bebíamos, Maria contó la situación de la prueba de ropa en su habitación, mientras reíamos, Julia decía: imagino como habréis terminado, o ¿has perdido facultades?, Maria creo que fue demasiado explicita, porque contó desde la rueda, la piscina, la ducha, el dormitorio, todo, no dejo nada para la imaginación, yo me sentía un poco  cohibido, pero para ellas parecía una conversación habitual, la noche prometía

 

 

FIN CAPITULO I

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