Me cogí a mi jefa

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Ella abrió sus piernas lo más que le permitían sus braguitas y se apoyó sobre el lavamanos, ofreciéndome plenamente su culo riquísimo, estaba delicadamente depilada, y se veía sumamente apetecible, así que me bajé rápidamente los pantalones y de un solo empujón la penetré hasta el fondo y comencé el vaivén. Casi inmediatamente comenzó a gemir como una auténtica puta.

Después de varios años de leer los excitantes relatos de esta página, por fin me decidí a escribir algunas de las cosas que me han pasado.

Me confieso voyeurista, pues soy muy tímido. Sin embargo me han ocurrido unas 2 o 3 cosas dignas de mención por las que jamás pensé pasar. Les relataré en orden cronológico a la inversa, es decir comenzaré por lo que me ha ocurrido recientemente.

Tengo 32 años, soy Ken de Villahermosa, Tabasco en México. Soy ing. en sistemas y mi trabajo es dar soporte técnico en una empresa dedicada a ello. Trabajo en esta empresa desde hace 12 años, por lo que casi he pasado toda mi vida laboral en ella. Ahí conocí a Paty, quien me contrató. Ella tiene unos 3 o 4 años más que yo.

Desde que la conocí ha tenido un cuerpo bastante apetecible, muy bien formada, un super trasero bien cuidado, unos grandes senos que siempre invitan a mirarlos. Siempre me ha parecido como que ha habido buena química entre ambos, no solo en el trabajo sino en el plano personal. Sin embargo como vuelvo a repetir, siempre he sido tímido, por lo que aunque siempre me han sobrado ganas de decirle lo buena que está, siempre me he reprimido.

Ella me tiene mucha confianza, me platica incluso sus cosas muy personales y me siempre me ha hecho sentir como que le intereso. Sin embargo los hechos dicen otra cosa, pues hace unos 5 años se casó, su esposo tiene un buen trabajo, acomodado económicamente, por lo que siempre he considerado que ella esta fuera de mi alcance. Con su marido tengo una buena relación ya que he realizado con él algunas cosas de trabajo.

Sin embargo hubo un cambio súbito hace un par de semanas. El esposo de Paty fue enviado por la empresa en la que trabaja a otra ciudad. Pero como es algo que será temporal (aproximadamente un año), ellos decidieron no cambiar su residencia. Así que Paty se quedaría sola varios días seguidos, ya que su marido solo vendría a casa cada 2 semanas. Ella me platicó que se sentía muy triste y muy sola porque quería mucho a su marido y lo extrañaba. No le tomé mucha importancia a eso, porque como ya dije, siempre me ha hablado de sus cosas.

Hace un par de días, como en varias ocasiones ha ocurrido, Paty me pidió que fuera a su casa a revisar su PC, pues le estaba dando algunos problemas. Quedé en pasar después del trabajo, sin embargo terminé algo tarde y olvidé que había quedado con ella. Por supuesto que había fantaseado con el hecho de que ella estaba sola, y me gustaría estar con ella a solas en su casa y ver si pasaba algo. Sin embargo era solo eso, fantasía. A eso de las 10:00 de la noche me llamó a mi celular para decirme que me estaba esperando pues necesitaba que su compu estuviera lista. Le pregunté si no era muy tarde para ir en ese mismo momento y ella me dijo que no, que estaría esperándome.

Así que llegué a su casa en una zona residencial donde no hay mucho movimiento. Toqué el timbre y me abrió el portón automático y me dijo que pasara directamente al estudio. Realmente me sorprendió. Estaba sentada junto al escritorio donde estaba su PC, vestida con una bata, al parecer de dormir, muy ligera. No se transparentaba, pero tenia un escote que hizo que por un momento me concentrara únicamente en sus senos que parecían salirse de ese escote tan rico que tenía.

Me quedé sin habla por un momento, hasta que ella me dijo que me había estado esperando toda la tarde. En ese momento me di cuenta de que había estado bebiendo alguna bebida alcohólica, lo que me sorprendió aún más (sabía que ella no bebía). Me acerqué para comenzar a revisar la computadora, ella se recostó sobre el escritorio por lo que prácticamente puso ante mis ojos sus riquísimas tetas. No podía dejar de mirarlas, por lo que ella me dio un ligero golpe en la mano y me dijo: “¿que miras?, se supone que viniste a ver la computadora, no a mi” Me imagino que quedé de mil colores, porque ella comenzó a reírse.

En ese momento me entró una excitación que ya no podía contener. Ella me dijo que si quería algo de tomar. Yo ya estaba decidido a llevar a cabo mi fantasía con ella. Así que le pregunté si tenía tequila (yo no bebo, pero sabía que el tequila le iba a ayudar a ella a no recordar nada, je, je, je). Así que trajo la botella de tequila (su marido si bebe) y nos sirvió a ambos, hice solo como que tomé el tequila, ella si se lo tomó y como no estaba acostumbrada rápidamente le hizo efecto, sobre todo después de la segunda y tercera copita.

Comenzó a hablar de cosas algo incoherentes, pero sobre todo comenzó a contarme que se sentía muy sola y que le daba miedo quedarse en esa casa sin su marido. Le dije que tenía a la muchacha de servicio que la acompañaba y me dijo que ese día no se había presentado a trabajar y que lo haría hasta el día siguiente por lo que realmente estaba sola.

Si ya estaba sumamente excitado, imagínense cuando comenzó a tocarme y a agarrarse de mi brazo. Se acercó a mí y comenzó a decirme cosas sin sentido al oído. Así estuvimos en su estudio por un rato. Ya me tenía a mil y en un momento dado que me puse de pie, ella notó el bulto en mi pantalón y me dijo con una sonrisita pícara: “que bien guardadito te lo tenías” haciendo referencia a mi verga dentro de mi ropa. Yo solo atiné a decirle: “Paty, tú estás re buenísima, jamás te había visto con tan poca ropa, así que tú tienes la culpa de que esté así”, y ambos reímos. Entonces me dijo, “necesito ir al baño, ayúdame, no puedo levantarme sola”.

En efecto, le costaba trabajo sostenerse de pie, yo no opuse mucha resistencia a ayudarla, ya que aproveché el momento para darle una super masajeada por todos lados. Eso hizo que ella también se excitara, por lo que noté que su respiración se hizo muy acelerada. La llevé al baño y mientras pensaba que hacer, si dejarla allí en la entrada o pasar con ella, me dijo: “no voy a poder llegar sola, me tienes que ayudar”. Así que entramos al baño que está junto al estudio. La ayudé a sentarse, ella se bajó su ropa interior sin ningún recato delante de mí.

Sencillamente ya no podía contenerme, así que delante de ella comencé a sobar mi miembro por encima de mi ropa. Como rápidamente terminó me dijo que la ayudara a llegar al lavabo, la cargué por detrás tocándole descaradamente los pechos y ella iba delante de mi sin subirse sus pantys. La apoyé contra el lavamanos donde hay un gran espejo y pude ver su cara de excitación. Ella solamente miró a verme como diciendo: “vamos, ¿que esperas para metérmela?”, ambos teníamos la respiración sumamente acelerada.

Ella abrió sus piernas lo más que le permitían sus braguitas, las que tenía a la mitad de sus piernas, y se apoyó sobre el lavamanos, ofreciéndome plenamente su culo riquísimo, estaba delicadamente depilada, y se veía sumamente apetecible, así que me bajé rápidamente los pantalones y de un solo empujón la penetré hasta el fondo y comencé el vaivén. Casi inmediatamente comenzó a gemir como una auténtica puta.

Jamás pensé que estaría en una posición como esa con Paty. El pensar en eso hizo que casi de inmediato me viniera dentro de ella, ella al notarlo comenzó un movimiento de caderas sumamente rico que hizo que por un momento me perdiera en el acto.

Al salir de ella, casi enseguida noté que estaba ya muy rendida, casi durmiendo, así que le subí la ropa y la llevé a un sofá que está junto al estudio. Me sentí preocupado de lo que pasaría, así que esperaba que el tequila hiciera el efecto necesario. Saqué la botella y la copa y la dejé en la mesita junto al sofá donde ella quedó tendida.

Al llegar al día siguiente al trabajo, ella llegó un poco más tarde que de costumbre, estaba nervioso pensando en lo que podría pasar.

Me llamó poco después a su privado y después de asegurarse de que nadie nos oyera me preguntó que había pasado anoche. Le dije que llegué a su casa, y como me di cuenta de que había bebido, decidí retirarme. “Quise revisar tu computadora, pero vi que ya estabas algo pasada por lo que te dije que mejor iría hoy a verte y entonces me salí de tu casa”.

Ella me dijo: “¿de verdad? Es que no me acuerdo de nada. Hoy amanecí en el sofá con una botella de tequila en la mesa, no me di cuenta de que había bebido demasiado”. Me dijo, “gracias por cuidarme, por eso te quiero mucho.”

¿Se habrá dado cuenta? ¿Estaría fingiendo? Tengo mis dudas, pero en una ocasión ya me había pasado algo parecido, por eso digo que el tequila es mi aliado. Pronto les contaré esa y otras historias.

Si tienen algún comentario me gustaría mucho saber.

Autor: Kenneth

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Escrito por Marqueze

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