Me deslechó mi hermano mayor

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Mi hermano me enterró todo su vergón de un solo golpe, yo lloraba y él solo me embestía, sin darme cuenta dejé de llorar y mis retorcijones de dolor eran puro gozo. Mi pene tieso disparó 13 chorros de leche que se llevó el río y ni siquiera tuve que tocarme. Minutos después sentí en lo más profundo del intestino un delicioso calor tibio y húmedo. Mi hermano. Mi propio hermano me deslechó dentro.

Hola a todos, este es mi primer  relato y espero que no sea el último, empezaré por describirme, mi nombre es Pepe, soy un chico de 18 años, cuerpo normal, delgado fibroso, nalgonsin, de piel blanca y simpático como un chico de mi edad, mi hermano Ángel es un hombre de 24 años de más estatura que yo, con un cuerpo más grueso y fornido, ambos jugamos béisbol, pero él opta más por el fútbol, tal vez a  eso se deba su condición física, muy buenas piernas y unas nalgas de envidiarse, piel blanca y una sonrisa que mataría a cualquier chica del pueblo.

Pero yo hasta hace unas semanas había permanecido virgen, la razón de eso la generosidad de la naturaleza conmigo, pues mi pene mide aproximadamente 24cms, cabezón como un champiñón y 19cms de grueso, mis novias siempre que lo ven se espantan y me dejan plantado y caliente y yo tengo que terminar lo que ellas medio empiezan, pues mi historia comienza aquí, esto es real, somos de un pequeño pueblo de la región de Veracruz, lugar muy concurrido por sus bellezas naturales.

Cierta tarde como todos los días de trabajo en el campo teníamos que traer madera o leños, trozos de madera, para hacer fuego en la casa ya que aun cocinamos en brasero, así fue parte de la tarde, subiendo la madera a los caballos, el día antes había terminado con mi novia pues intenté tener sexo con ella pero ella se negó al ver mi verga dura y chorreante, hacía ya varios días que no me masturbaba y mi leche casi, casi se salía, en el último viaje mi hermano empezó a molestarme empujándome o desatando los leños, yo lo empujaba igual y en un roce pasó su mano cerca de mis nalgas, yo me prendí casi de inmediato y debido a que ninguno usamos ropa interior se notó mi erección, mi hermano no dijo nada, se agachó y yo me senté tratando de disimular cuando de pronto sin esperármelo y por detrás me llegó un cubetazo de agua helada proveniente del rio cercano, me levanté exclamándole:

-¡Hijo de perra! Que estás loco cabrón, está heladísima ¡Ahhhh…!-Tranquilo Pepín que es para ayudarte con esa macana que se te marcó en el pantalón mariquita. -Jódete exclamé. No soy ninguna marica. -Jajaja tranquilízate Pepín no es para tanto, además estamos en las mismas, no hay sexo carnal.-Ahh caray, ¿cómo que en las mismas?

Y sin pensarlo y decir nada tomó mi vergón en su mano derecha y lo acarició sin pena, yo aun erecto retrocedí pero él dijo: tranquilízate, somos familia hermanito y estamos igual, ninguna chica quiere esto: Se bajó el cierre de los pantalones y dejó caer un pene enorme de 29 cms, me quedé con la boca abierta pues era un trozo de carne enorme y gordo, me superaba por mucho, con un grosor de 21 cm aunque la cabeza de su verga era delgada en forma de punta.

Se acercó a mí y me desabrochó el pantalón, yo estaba a mil, solo de ver su miembro y sin más se puso a mamar mi verga y lo hacía con maña y táctica:

-Aaaay hermanito, esto, aaah, esto no está bien, le dije sin hacer nada.
– Tranquilo Pepito que tú harás lo mismo por mí, entre hermanos debemos cuidarnos.

Tomé sus orejas y comencé a bombearlo por la boca, que delicia el morbo de estar con mi hermano, de pronto se levantó tomándome por el pelo y me llevó hasta su verga. Instintivamente empecé a hacer lo que él hacía conmigo y al parecer le gustaba pues podía sentir su verga palpitar en mi lengua, me alzó y me dijo.

-Ponte en cuatro sobre esas rocas cabroncito, vas a saber lo que es un hermano mayor. -Peeperoo Ángel no, ¿qué me vas a hacer? acuérdate que soy tu hermano menor. -Jaja no seas mariquita y ponte en cuatro me dijo tomándome por los pelos, además me tienes que obedecer en todo ¿recuerdas? -Si Ángel pero no, eres mi hermano por favor, noo.

Me plantó un cachetón que me volteó la cara.

-O te pones cabrón o te va peor.

Le obedecí por ser el mayor y entonces comenzó a lamer mi ano, sentía su lengua entrar y salir con ritmo de mi hoyito…-Aaaaaay Ángel paraaa, aaaaaaaahh, para te lo ruego, pero él solo seguía en la profundidad de mi ano que sentía retorcerse de placer, sentí la punta de su tolete en mi entrada pero me hice hacia delante, me tomó por la cintura con fuerza y exclamó. -Va a ser como quiero que sea Pepito, por las buenas o por las malas, pero tú no me dejas como mis novias, caliente y chorreando leche.

En mi cabeza pasaron cientos de miles de ideas morbosas y recuerdos tristes pues me habían dejado igual muchas veces, así que coopere con él, paré la colita y le dije que me tratara bien por ser el más chico.

-Tranquilo Pepito, lo vas a querer diario, ya verás.

Comencé a sentir su cabeza ya lubricada por el precum y un dolor inmenso por el grosor del miembro viril de mi hermano…

– Ahhhhhhhhhh, Ángel paraaaa, ya no maaaas. – Tranquilo Pepín tranquilo.

Entonces un silencio se apoderó de mi hermano seguido por un torrente de lágrimas que salieron de mis ojos, me quedé mudo de dolor y casi de inmediato un alarido se escuchó de mi boca.

-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, putooooo, Aahhhhh.

Mi hermano me enterró todo su vergón de un solo golpe, yo lloraba como nena y él solo me embestía más y más fuerte, sin darme cuenta dejé de llorar y mis retorcijones de dolor eran puro gozo.

-Siiiiii Ángel, ahhhhhh, no pares bebe, dale ahhhhhh.- ¿Te gusta verdad nene, te gusta amor? -Siiiiiii dame verga hermanito, dame, no pares, ahhhhhhhhhh.

Mi pene tieso y rosado disparó por lo menos 13 chorros de leche caliente que se llevó el río.

–Aaaahhhh, Ángel para que me corrí, yaaaa, ahhh.

Nunca había eyaculado así en mis masturbaciones y ni siquiera tuve que tocarme. Minutos después el bombeo de Ángel cesó y sentí en lo más profundo del intestino un delicioso calor tibio y húmedo. Mi hermano. Mi propio hermano me deslechó dentro.

-Espera y disfruta lo que verás Pepito, solo espera.

Poco a poco sacó su pene, su leche no salía y me dijo. – Inclínate un poco y observa, salió una mezcla sucia de sangre, desechos y líquido espeso, una coloración rojiza seguida de una espesa y abundante cantidad de esperma de mi hermano, mi culo empezó a arder y a doler de sobremanera, yo me asusté por ver la sangre y él dijo.

– Mira, eso no es todo, mi culo no dejaba de escurrir de leche y él solo reía, yo lo miré y me vio llorando, nuevamente me volvió a golpear la cara con menos fuerza. -Compórtate como hombre pendejo, que te acabo de romper ese rico culito, y mira aun hay más, señalando su pene el cual estaba cubierto de desechos y sangre. -Pero Ángel es tuya debes curarte rápido. -No Pepín es tuyo, mejor mete el culo en el río y lávate hasta que salga agua limpia marica. -Vete al diablo, también eres un marica Ángel. -Sí, me contestó, pero soy tu marica y tú el mío, ahora vamos a lavarnos cochinote.

Nos lavamos y vestimos, yo no podia caminar de dolor y ardor, me era muy difícil, intenté subirme al caballo pero fue imposible, mi culo parecía drenaje de lo abierto que quedó y Ángel se soltó a las carcajadas, -Tranquilo mi putito que tendrás oportunidad de hacerme lo mismo y mira que con esa cabeza de champiñón que tienes se me está haciendo agua el culo Pepito. -Es que eres un marica exclamé, y entre juegos y arrebatos nos fuimos de regreso a casa.

Lo hemos hecho muchas veces y él me prometió que haría lo mismo pero debido a sus rotundos no tuve que tomar medidas extremas, jaja, de las cuales les mantendré al tanto, si es que veo publicado mi relato, muchas gracias amigo espero sus comentarios, ¿ok? solo comentarios esto es real, yo, mi hermano y mi fregado ¡culo!

Autor: Pepín

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Escrito por Marqueze

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5 Comentarios

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  1. uy q bien buena historia pero quisera contactarme contigo para exparimentar cosas nuevas te parece???

  2. q onda man, muy buen historia, jarocho tenian que ser, oye de que parte de veracruz eres? saludos y espero poder conocerte un dia de estos

  3. orale que buena historia quiero conocer alos hermanitos [No son permitidos los correos y teléfonos en los comentarios – * Eliminado por la administración Relatos Marqueze *]

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