Mi amante valenciana

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Hola, me presento soy un chico de Valencia y un día que estaba en un semáforo rojo de una calle pasaba por el paso de cebra una chica con la compra y se le rompió una bolsa, baje del coche y le ayude a recoger todo, como no llevaba bolsa lo metimos al coche y se subió conmigo, era una chica morena con muy buen cuerpo y muy bonita, nos presentamos se llama Silvia, me ofrecí a llevarla a su casa y así fue, aparcamos cerca de su casa y me dispuse a ayudarla  a subir toda la compra a su casa, a ella no pareció hacerle mucha gracia pero aceptó.

Una vez en la puerta de su casa me dijo si quería tomar algo, y yo le dije que un café, me paso al comedor y ella se fue a la cocina a prepararlo, habían fotos de su boda con su marido, y cuando vino con los cafés, le pregunte sobre él, ella se rio y me dijo ahora está en Santander tranquilo no vendrá, llevaba unos pantalones vaqueros y un suéter que le ajustaban totalmente, le comente que yo también tenía pareja pero no estaba casado y ella me dijo lo mejor que habéis hecho , y le pregunte y eso, que te quieres separar, ella me dijo que no pero a veces estaba hasta el coño de su marido.

Ella estaba sentada al lado mío nos tomamos el café y yo le dije si le apetecía que me quedara a hablar con ella que me había parecido muy simpática,   me comento que vale un rato, estuvimos de charreta, hasta que ella me dijo que tenía que ir al WC, se levanto y se dispuso a ir, al rato vino y se había cambiado el suéter por uno de pico en el que le veía el canalillo, y empecé a decirle que estaba muy guapa, y que su marido tenía mucha suerte, ella me dijo hace tiempo que no me dicen eso, y  le comente pues no lo entiendo porque con ese cuerpo estaba muy bien, parecía una colegiala de 18 añitos,  y ella me comento te gustan las colegialas, yo le dije hay algunas que madre mía. Si te vistieras con uniforme de colegio podrías pasar por una  de ellas, y ella se rio y me dijo tengo una falda que podría pasar por uniforme un día lo probare, y yo le dije póntela me gustaría verte. Ella me dijo vale porque me has ayudado y se fue a ponérselo, a mi la polla empezaba a tomar tamaño y más cuando apareció con una faldita a cuadros y vi sus piernas al descubierto, estaba genial y ella se volvió a sentar al lado mío , yo me había puesto rojo del calor que tenia y ella me dijo pues mi marido me pongo lo que me pongo no me dice nada, yo le dije pues si fuera yo tu marido y me apareces así te cojo y te hago el amor, ella me dijo no me digas esas cosas o acabaremos haciendo algo que nos arrepentiremos, yo le dije yo no me arrepentiría y empecé a tocarle el pelo, a ella le empezó a cambiar la cara a una situación de relajación y más cuando le acariciaba las orejas, empecé a bajar por el cuello y cogerla del cuerpo, la puse de pie y empecé a abrazarla, cuando pare notaba sus pezones duros y me reí, ella me pregunto de que te ríes y yo le dije de tus tetas duritas, ella me dijo suele pasar cuando se calienta el ambiente, me senté en el sillón y empecé a acariciarle las piernas, y a subir hacia la cintura, ella estaba a mil, cogí y le acerque mi cara a su coño y empecé a besarlo, le subí la falda y  ese maravilloso y sexy tanga me puso a mil, seguí con los besos en el tanga mientras las manos le tocaba el culo, empezó a jadear y acabo en un orgasmo, me dijo que su marido solo se lo había comido una vez cuando eran novios y no le gustaba hacerlo, y yo le dije que no se lo había comido aun  y que a mi pareja tampoco le gustaba que se lo comiera, le baje el tanga y la puse en el sillón y empecé con mi lengua desde las rodillas subiendo por el interior de sus piernas hasta llegar a su coñito le temblaban las piernas y cuando empecé a darle besos y cogerle el clítoris con mis labios y acariciarlo con mi lengua, tuvo otro orgasmo, me dijo que era la primera vez que tenia 2 orgasmos seguidos y sin ser penetrada, a mi me encantaba notar sus jugos y su olor. Me desabroche el pantalón y me saque la polla que estaba a punto de explotarme y ella la cogió con la mano y me la empezó a chupar, me comento que no se la chupaba a su marido porque él no la chupaba, lo hizo suavemente y se le notaba que estaba disfrutando yo notaba mi polla toda mojada por su saliva y ella subía y bajaba lentamente era la mamada mejor hecha de mi vida, hasta que al final me corrí como nunca, tire mucha leche y parecía que me moría de placer, me quede relajado y ella se rio, empezamos otra vez a darnos besos y yo a tocarle el coño ella cerraba los ojos y movía las caderas como una loca, le dije que quería un 69, y ella se puso encima de mí, le empecé a meter la lengua y un dedito por el culo poco a poco, eso le volvió loca y empezó a tener orgasmos salvajes mientras me la chupaba, se volvía loca y empezaba a temblar su cuerpo de orgasmo en orgasmo, hasta que me corrí y me pidió que parara que no podía más. Me dijo que nunca le había pasado esto y que follando con su marido muy rara vez tenía un orgasmo.

Le dije pues esto hay que repetirlo que un coñito como este es para que lo disfrutes y lo disfrute yo, y que a mí me volvía loco lamerlo. Nos duchamos juntitos y nos despedimos dándonos el email que era más discreto.

Quedamos otro día que su marido se había ido de viaje, y me invito a comer, esta vez no perdimos tanto tiempo y fuimos directos a la cama, ella estaba vestida con ropa sexy y braguitas  de esas que vuelven loco, llevaba hasta medias al verla tenía un manjar delante, y cuál fue mi sorpresa que lo tenia depiladito,  la cogí y le puse mi lengua en el coñito hasta que nos corrimos los dos a la vez. Después de esto nos fuimos a la cocina a comer y lo mejor el postre que me había preparado, fresas con nata, luego le dije que me diera la nata que quería otro postre la puse de pie con un pie subido en una silla y la llene de nata y empecé a comerme ese coño que me volvía loco ella me sujetaba la cabeza y me acariciaba hasta que llego al orgasmo, y me dice que quiere también postre plátano con fresa, se puso de rodillas y empezó a ponerme nata y metérsela en la boca hasta que me corrí, no me lo creía estaba con una chica de 23 añitos buenísima a la que lo que me gustaba a mí a ella le encantaba y a ella igual, nos gustaba jugar y disfrutar como locos, le pedi que me diera sus braguitas que necesitaba oler y chupar su coñito a todas horas y ella me las regalo, por lo menos que las disfrutes tu.

La tercera vez que quedamos, empecé un  nuevo juego con caricias por la espalda y chupándole con mi lengua hasta llegar al culo el cual empecé a lamerlo y jugar con un dedito húmedo mientras le acariciaba el coño y la masturbaba. Eso me dijo que no lo hacia con su marido por miedo de sentir dolor, pero que yo era un experto y que le encantaba sentirse penetrada por detrás y por delante, la hice tener orgasmos  y lo gracioso de todo es que aun no habíamos follado, después ella me hizo lo mismo en mi culo, el cual no había probado eso nunca y la verdad es que me gusto, se siente un doble placer cuando te dejas llevar y sientes algo dentro de tu cuerpo.

Quedamos muchas más veces, en supermercados, en la playa, en un descampado, en la terraza de su finca, y hasta un día quedamos en un hotel con una lesbiana aunque yo solo pude participar con ella, se volvió loca y me decía que ahora era feliz, y que quería eso para toda la vida.

Actualmente ella está embarazada de su marido y a los seis meses de  embarazo quedamos y la verdad nunca había estado con una embarazada, pero ella estaba igual de buena y con unas tetas que me hicieron una cubana, y yo como siempre volví a saborear su coñito y su culito acabando en orgasmos.

Ahora dice que no le apetece y que lo dejemos un tiempo, y aquí estoy esperándola a que me mande un email para quedar, deseo con locura comerme un coñito.

Si os ha gustado el relato es real….

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