MI AMIGA JAVIERA

Hace ya tiempo que no veía a mi amiga Javiera, desde que habíamos terminado el liceo, y ahora después de tres años nos encontramos en la facultad, conversamos, y quedamos de vernos.

Así fue, el domingo siguiente nos juntamos en mi casa, como vivo con mis padres, pasamos a mi cuarto, conversamos largamente, y sin darnos cuenta, nos encontramos tendidas en la cama, besándonos, pero que besos, nunca me imaginé que una mujer podía besar tan rico, sus labios carnudos, devoraron los míos, su lengua se enredó con la mía y me invadió profundamente y con sabiduría, el calor me invadió.

Mi amiga me dijo que me desnudara, pero, al verme desnuda y ver que mi pubis y mi sexo estaban cubiertos con una inmensa mata de pelos negros, me pidió si me podía afeitar, a lo que respondí que nunca lo había hecho, que no sabia como era, pero, ella subiendo su vestido, descorrió su tanga y me mostró su sexo, liso, y bien afeitado, podía ver todo, sus labios mayores y menores y su inmenso músculo, le dije que fuéramos al baño, una vez allí entré en la bañera y comenzó a jabonarme el sexo, tomó una maquina de las con la que me rasuro las piernas y comenzó a afeitarme, dulcemente, suave muy suave, como una inmensa caricia bien dada, me lavó con agua tibia, era muy rico, me excité mucho, me afeito todo, quede extraña y suave.

Volvimos a mi cuarto y allí sin pensarlo dos veces empezó a devorarme con su boca, no sabia lo que me pasaba, pensé un momento en mi novio, ¿que le diría cuando me viera afeitada?

Pero, ella me hacia gozar como jamás había gozado, su lengua era una serpiente resbalando en mis labios por toda mi concha, me dio vueltas y me devoró el ano, estaba a su servicio, hasta que no pude más y comencé a masturbarme, mientras seguía devorando mi culo, penetrándome con su lengua experta, sentí su dedo entrar en mi culo, empecé a gozar mientras me seguía masturbando, luego fueron dos dedos, y luego violentamente tres, que sentí como que me abría con sus dedos, y así era, con sus dedos de las dos manos me abría el culo y me pasaba la lengua, era un extraño dolor y gusto que no puedo explicar, nunca había querido que mi novio me sodomisara, y sin embargo mi amiga lo estaba haciendo sin ni siquiera preguntármelo, y yo gozando como una loca, masturbándome, no sé cuanto me habrá abierto el culo.

Pero, sentía que escupía dentro de él, me dejó tranquila por un momento, mientras se masturbaba en mi boca, y me decía que la comiera fuerte, yo nunca lo he hecho con una mujer, pero en poco tiempo, escuchaba los gemidos de mi amiga y sus órdenes que me decían como hacerlo, nos chupamos mutuamente hasta que ya no nos quedaron ganas, nos dormimos, al despertarnos nos vestimos y salimos a caminar, en el camino seguimos besándonos y acariciándonos, ella tomó su bus de regreso a su casa, yo seguí a casa de mi novio, había quedado con ganas de ser penetrada por un macho.

Al llegar a su casa me recibió con un gran beso y le dije que quería mostrarle algo, fuimos a su cuarto, allí me bajé los jeans y le mostré mi sexo afeitado, me miró como si apreciara una obra de arte, se acercó y me acarició con sus dedos, de manera tal que me arrancó un gran suspiro, se puso de rodillas y comenzó a comerme, mas brusco que mi amiga, pero muy delicioso también, me llevó a su cama y me penetró de un golpe dando el, un inmenso gemido de placer, sentí su verga entrar suavemente ya que tenia mucho jugo, y me dijo al oído que estaba delicioso el coño pelado, " pareces una puta " me dijo.

Sus palabras me hicieron gemir y sentirme puta en lo más profundo de mi concha, nunca me había dicho cosas así, pero al ver que me gustaba empezó a decirme todo tipo de cosas excitantes, me decía que me iba a llevar a un lugar para que muchos hombres desconocidos vieran mi concha afeitada, que les pediría que eyacularan en mi sexo, y le gustaría verme como se las chupaba, no se cuantos orgasmos habré tenido, pero

mi novio gozaba inmensamente, transpiramos mucho, y entre mis piernas un río gigante vertía sus aguas saladas.

De un golpe se montó detrás mío y me sodomizó violentamente, su verga entró sin esfuerzo, y sentí solo un dolor confundido con el goce, se movía como un loco, y yo empujaba hacia su cuerpo para ser culiada mas profundamente, su verga entraba en mi culo, haciéndome dar gritos interminables, sentí como eyaculaba en mi culo, grité fuertísimo, no pude contener ese grito, él cayó desvanecido sobre mi espalda, y nos dormimos.

Cuando despertamos ya eran las dos de la madrugada, y aún tenia su verga incrustada en el culo, sentí como salía suavemente, nos lavamos y salimos al patio, ahí sentado en el borde del umbral, le hice una última pipa antes de regresar a mi casa, al despedirme me dijo al oído, no te olvides, te llevaré a un lugar secreto para que otros te culeen, le di un beso en los labios y me fui.

No se si aceptaré de realizar ese fantasma, que hasta ahora es de él solamente, yo seguiré haciendo el amor con Javiera.

Autor: Lola

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Escrito por Marqueze

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